Literatura inglesa I tema 6: El teatro de Shakespeare II



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10.3.2 Prosodia

La característica principal de la poesía metafísica es el abundante empleo de conceptos y la rareza de sus metáforas, imágenes y comparaciones que emplean y que se ha criticado tanto. Aparte de su dificultad, se les critica por el poco respeto por las reglas prosódicas. Los poetas se preocupan por el estilo retórico e ingenioso que por la elegancia del ritmo y rima, lo característico de los CP. El ingenio hace que se sacrifiquen ritmo y rima, forzándose demasiado.

Los metafísicos dejan de escribir sonetos, salvo excepciones (Holy sonnets de Donne) porque su estrofa es muy limitada para desarrollar el ingenio y la retórica que desean. Requiere una gran disciplina. Con frecuencia, los pentámetros yámbicos dejan de ser regulares debido a la necesidad de introducir términos concretos para lograr juegos de palabras (puns) o conceptos. El metro de los versos se fuerza, se producen inversiones del ritmo, se multiplican los pies débiles y las elisiones.

10.3.3 Recursos estilísticos

Los poetas metafísicos, en especial Donne, comparten:


  • una estructura retórica muy cuidada, basada en la dispositio latina y en la lógica que preside la metáfora y el conceit y la máxima importancia que se le concede.

  • Su representación de modo visual y artificioso. Abunda la écfrasis, descripción verbal de modo tan plástico que hace visualizar un objeto.

  • Los juegos de palabras y la abundancia de figuras en que sobresalen el oxímoron, ironía y a hipérbole.

La poesía metafísica no puede identificarse lo que refleja como experiencias biográficas o sentimientos propios del autor. El “yo poético” es una ficción que muestra el sofismo del autor. Algunos poemas son pura provocación y vehículo de lucimiento para el autor que defiende lo indefendible para conseguir un empleo al servicio de un personaje influyente en la corte o para impresionar. Comparte por ello la naturaleza de la poesía cortesana renacentista en la que la estructura del poema era cuidadosa y obedece a una coherencia extrema. Está basada en la articulación de metáforas con otros recursos estilísticos. Un conceit es una imagen o metáfora en la que se relacionan dos términos que aparentemente son disímiles, para sorprender o divertir. La lógica que los enlaza se basa en una analogía visual, por un lado, y textual, por otro.

Es una lógica escalonada en una progresión dinámica de modo que al leerlos, se suceden con rapidez. Por eso los textos son desconcertantes o difíciles pero muy atractivos. Al descifrarlos, se establece una relación de complicidad con el texto y su creador. El autor persigue mediante la ambigüedad controlada del diálogo entre la persona poética y un “tú” a la que se dirige, que el lector se involucre en la relación dinámica con el poema.

En resumen, las diferencias poéticas tienen que ver con el modo en que tratan los sentimientos, sobre todo el amoroso, pero también la ideología, política, religión, etc. Su aproximación es intelectual y reflexiva, una sofisticada herramienta que les permite explorar el sentimiento de manera original. El conceit supone un uso metafórico del lenguaje que abre posibilidades extremas mediante brillantes combinaciones de términos muy distintos. De la competencia entre el objeto y su representación surge un juego constante que sirve para exponer un tema de modo artificioso y complejo que apela a la inteligencia del lector. Le sirve al poeta también para exponer la dificultad de alcanzar una verdad absoluta que resuelva sin dudas el dilema planteado. El lector debe estar atento a las alusiones que pueden hacer perder el sentido del poema en toda su riqueza.

10.3.4 Los poetas metafísicos

10.3.4.1 John Donne (1572-1631)

Es el máximo exponente de la poesía metafísica. Quedó huérfano con cuatro años. Su madre era hija del poeta John Heywood y descendiente de Thomas More. Se educó con los jesuitas y estudió en Oxford y Cambridge. Se trasladó a Londres en 1592. Su hermano fue detenido y murió en prisión. Abandonó la iglesia católica.

Heredó una modesta fortuna. Amigo de Ben Jonson y frecuentador de su tertulia y el teatro, pronto comenzó a escribir poesía. En 1596 se enroló en una expedición contra Cádiz y luego fue nombrado secretario privado de un alto funcionario de la corona. Fue elegido parlamentario. Pero se casó con Anne More, sobrina de aquel y fue despedido de inmediato. Lady Magadelen Herbert y Lady Lucy Harrington fueron su mecenas. Para Sir Robertr Drury escribió varias obras. Su vida persona estuvo llena de dificultades económicas. Publicó dos tratados anticatólicos y defendía que los católicos podían jurar lealtad al rey y no comprometer su fidelidad al Papa. Su erudición y sus brillantes dotes retóricas lo convirtieron en un orador y predicador famoso. Obtuvo el doctorado en Oxford. La muerte de su esposa le sumió en una depresión profunda. Le dedicó uno de sus poemas de sus Holy Sonnets y a partir de ahí su escritura fue solo religiosa.

Su nacimiento en una familia católica marcó la vida del poeta. Los católicos vivían en la clandestinidad, excluidos de cualquier cargo del estado y de la universidad, sometidos a castigos y penas de muerte por traición. Donne creció en ese ambiente en el que el martirio era alentado. La alternativa era la apostasía que reservaba la condena para la otra vida. La apostasía puede rastrearse en la vida de Donne, en la presencia de los elementos propios de las controversias teológicas, y en la muerte y el pecado, en su poesía. La fusión de elementos profanos y religioso es una dialéctica que permanece viva. Además, a esa crisis religiosa que atraviesa le atribuye la naturaleza apasionada de sus Holy Sonnets. Su obsesión por la muerte fue creciendo hasta el punto de dramatizarla (según parece celebró su propio funeral).

10.3.4.2 Obra poética

Donne es la quintaesencia de la poesía metafísica, el inspirador de estos poetas: Marvell (1612-78), Herbert (1593-1633), Crashaw, Baugahn y Traherne. La mayoría se vieron afectados por las disputas religiosas o la guerra civil. Crashaw se exilió y se convirtió al catolicismo. Marbell fue nombrado secretario de Milton. En “to his coy mistress” es un largo conceit del carpe diem al servicio de un humor y sátira rebosantes de finura e ironía.

Had we but world enough, and time,
This coyness, lady, were no crime.
We would sit down and think which way
To walk, and pass our long love's day;
Thou by the Indian Ganges' side
Shouldst rubies find; I by the tide
Of Humber would complain. I would
Love you ten years before the Flood;
And you should, if you please, refuse
Till the conversion of the Jews.
My vegetable love should grow
Vaster than empires, and more slow.
An hundred years should go to praise
Thine eyes, and on thy forehead gaze;
Two hundred to adore each breast,
But thirty thousand to the rest;
An age at least to every part,
And the last age should show your heart.
For, lady, you deserve this state,
Nor would I love at lower rate.

        But at my back I always hear


Time's winged chariot hurrying near;
And yonder all before us lie
Deserts of vast eternity.
Thy beauty shall no more be found,
Nor, in thy marble vault, shall sound
My echoing song; then worms shall try
That long preserv'd virginity,
And your quaint honour turn to dust,
And into ashes all my lust.
The grave's a fine and private place,
But none I think do there embrace.

        Now therefore, while the youthful hue


Sits on thy skin like morning dew,
And while thy willing soul transpires
At every pore with instant fires,
Now let us sport us while we may;
And now, like am'rous birds of prey,
Rather at once our time devour,
Than languish in his slow-chapp'd power.
Let us roll all our strength, and all
Our sweetness, up into one ball;
And tear our pleasures with rough strife
Thorough the iron gates of life.
Thus, though we cannot make our sun
Stand still, yet we will make him run.

La poesía de Donne ejemplifica lo major y lo peor de este género poético, formal y temáticamente, aunque aquí la forma es parte consustancial del contenido y son difíciles de separar. Su obra revela una extensa cultura y conocimiento de los avances científicos. Abundan las alusiones a los nuevos descubrimientos en geografía, óptica, medicina, etc., que le sirven para introducir imágenes inusitadas y construir complejas metáforas. En “A valediction: forbidding mourning”, erige una metáfora que consuela a la amada de la marcha de su enamorado:



O el telescopio y la cartografía en la imagen de la lágrima de la amada en “A valediction: of weeping”



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