La vergüenza de haber sido



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VIAJES COMPARTIDOS

REFLEXIONES Y APRENDIZAJES DESDE LA COMUNICACIÓN COMUNITARIA

ALICIA GARCÍA DALMÁS


Ciencias de la Comunicación - Universidad de la República

Asociación Civil El Tejano

Montevideo

Uruguay

RESUMEN
En este trabajo nos proponemos, tomando como base la experiencia de una organización-red local (El Tejano) que tiene como ejes la comunicación, cultura, participación y ciudadanía, retomando viejos y nuevos postulados y teorías de comunicación/educación/organización, fundamentar la necesidad de un abordaje integral, sistémico y complejo de los procesos y sus protagonistas para entender las potencialidades y no sólo las carencias de la participación ciudadana hoy.

INICIO DEL VIAJE
"La vuelta al comienzo no es un círculo vicioso si el viaje, como indica hoy la palabra trip, significa experiencia de donde se vuelve cambiado. Entonces, quizá, habremos podido aprender a aprender a aprender aprendiendo"

Edgar Morin, El Método: la naturaleza de la naturaleza

EN EL ANDÉN, PARTIDA A RITMO DE TANGO
La vergüenza de haber sido

Y el dolor de ya no ser

Muchas de las caracterizaciones de la "época" actual que se realizan desde el ámbito académico aportan categorías de análisis necesarias para poder aprehender y comprender esta realidad. Cuando estos aportes se inscriben además en un compromiso político - de ejercicio ciudadano - se constituyen en base para la formulación de propuestas tanto para el propio ámbito académico como para la sociedad.


Sin embargo, yo quisiera señalar que como en la letra del tango, parecería que para muchos está la vergüenza de haber sido - positivista, simplista, socialista - y el dolor de ya no ser o de ya no tener cosas claras y firmes, aunque a la vez "complejas".
Se caracteriza entonces desde la carencia como el ya no tener: grandes ideologías y discursos programáticos, posibilidad de intervenir en las decisiones y en instrumentar nuestra existencia cotidiana, identidades fuertes y ligadas al territorio, subjetividades metódicas sistemáticas, instancia yoica establecida, superyó con características definidas, futuro ( se vive un presente perpetuo con ausencia de carencia), compromisos fuertes (los de hoy son menos exigidos, menos sacrificados, se toma posición con respecto a lo cercano y estimado como posible).1
Se carece de sentidos orientadores de la acción, no se sabe con qué se está identificando, no hay noción de la continuidad del yo por debajo de los permanentes cambios y la discriminación de las estimulaciones visuales y auditivas que permanentemente llegan: vacuidad, intento de disfrute permanente, consumo. "Todo vale" y "todo da igual". Se carece de un metadiscurso clasificatorio para la plurificación de discursos y puntos de vista. Tomando otro tango, parece el "Cambalache" de Discépolo.
Todo ello enmarcado en propuestas económicas, políticas, culturales que acrecientan la explotación, la exclusión y la marginación.
Decimos que las cosas no son blancas o negras, o que no tienen ribetes puros, pero añorando, el dolor de ya no ser.
No estoy planteando que estas caracterizaciones no sean válidas, que los elementos que traen no sean centrales. Muchos autores además no lo hacen para complacerse en esta situación sino para proponer sentidos orientadores de la acción, en la búsqueda de horizontes éticos y reconstrucción de normatividades comunes, modelos políticos y justificaciones epistemológicas de la ciencia.
Lo que nos planteamos entonces, es buscar reflexiones que desde un hacer y su objetivación permitan caracterizar desde la posibilidad y no sólo desde la crítica, incorporar la carencia como aquello que moviliza a la acción desde un estar siendo y haciendo.
En toda caracterización amplia, la diferencia, la complejidad aparecen enunciadas. La investigación y contrastación con realidades específicas puede ayudar a entender cuáles son las formas y sentidos concretos que se van construyendo.
En este trabajo entonces nos proponemos, tomando como base la experiencia de una organización-red local (El Tejano) que tiene como ejes la comunicación, cultura, participación y ciudadanía, compartir reflexiones que buscan vencer la tentación de la disyunción y aislamiento2, abordando puntos estratégicos, nudos de comunicación, articulaciones organizacionales. Temas que han sido ya abordados por diversos autores que se han constituido en base para comprender los procesos de comunicación desde perspectivas que hoy mantienen su vigencia, más allá de que lleven varios años de enunciadas. Búsquedas de sentidos donde ese pasado aparece como referente del presente, "pasado" también de la disciplina y de las experiencias, de las investigaciones y sistematizaciones. Retomamos también algunos de los ejes sobre los que suele discutirse lo referido a organizaciones, movimientos, participación, ciudadanía, comunicación.3
La mirada que he querido plantear es la que establece "recorridos", "puentes" entre las diversas dimensiones y ámbitos, que permite abordar los procesos comunicacionales en su integralidad, desde la perspectiva de la comunicación educativa.

ESTACIÓN DE SALIDA Y LLEGADA
EL TEJANO - Organización y red local
La organización social El Tejano surge hace 12 años con fuerte anclaje en un territorio local, el barrio de la Teja (y sus adyacencias). Barrio históricamente obrero, con fuerte presencia de sindicatos tanto públicos como privados y una población mayoritariamente de izquierda, posee una importante cantidad de “instituciones” que incluye desde el club de fútbol a la comisión de fomento barrial, pasando por otras muchas formas asociativas, que establecen coordinaciones o “alianzas”. Este entramado institucional se superpone con una red de vínculos personales y de parentesco.
Organización que se funda a partir de "necesidades" y "problemas de comunicación", surge como un grupo, colectivo de comunicación donde se articularon las relaciones interpersonales, los vínculos afectivos y la amistad, los relacionamientos institucionales y con personas referentes y significativas para el entorno barrial. Un grupo que no se "cierra" hacia el afuera, que busca tempranamente "promover organización", pero que va construyendo una unidad reconocible, cohesionada por una propuesta, una "confianza política", pero también por la amistad.
Primero se concreta el periódico barrial El Tejano, de donde tomará el nombre toda la organización. Luego se conforma una red local de comunicación donde la implementación de una radio comunitaria - El Puente FM - significó un salto importante. Para poner en marcha la radio se convocó a personas del entramado local y también a técnicos y profesionales de comunicación educativa para conformar un “consejo asesor”, que además de aportar ideas y propuestas, en un principio ofició como “cara visible” ante una situación de fuerte represión hacia las radios comunitarias. Con cierta simultaneidad se establece el correo electrónico como uno de los medios de comunicación intraorganizacional y hacia el exterior, y se desarrolla una página web.
Las actividades permanentes se completan con un área de trabajo con jóvenes, que abarca la gestión educativa de un centro juvenil y la realización anual de una campaña de consulta y sensibilización ciudadana (Hacete oir), que llega a unos 2.500 adolescentes y jóvenes. Las actividades específicamente educativas se completan con cursos de capacitación (fundamentalmente en radio), talleres en las escuelas, participación en un proyecto de comunidad de aprendizaje.
La organización El Tejano forma parte de redes y estructuras organizativas zonales, así como de la descentralización municipal impulsada por el municipio de Montevideo, desde una postura independiente. Además de las articulaciones locales, integra redes a nivel nacional e internacional, como Aler y Amarc.
Involucra unas 70 personas, con una media de edades menor de 35 años (muy diferente a la mayoría de las organizaciones barriales). Es una organización donde el territorio real y simbólico tiene un peso importante. Sin embargo no todos los integrantes viven en forma permanente en el barrio. Muchos han ido incorporándose a la propuesta por amistad, interés en participar o aportar en su campo de conocimientos, o de "hacer radio". Esto ha permitido conformar un colectivo donde interactúan estudiantes y docentes universitarios, técnicos en áreas de electrónica y diseño, psicólogos y estudiantes de psicología que realizan un programa en un hospital psiquiátrico, jóvenes de barrio que todavía cursan secundaria o trabajan en empleos alejados de esta temática, personas con importante inserción barrial y trayectoria política, jóvenes que básicamente les gusta la radio. Este colectivo es quien conforma la estructura básica, quienes definen y llevan adelante los proyectos y acciones. Además hay una relación permanente con vecinos y vecinas de las diversas organizaciones, grupos, comerciantes de la zona, clubes e instituciones, jóvenes a través de los programas específicos.
La gran mayoría de estas personas son voluntarias. Existen algunos convenios con instituciones estatales para el trabajo con jóvenes, y se ha recibido apoyo puntual de la cooperación internacional.
No surge como un espacio rentado de promoción sino como organización social, que hasta hace algunos años no se sentía en condiciones -por su organización y la subvaloración de su trabajo frente al de las ONGs constituidas - para tener proyectos rentados permanentes.

1ª ESTACIÓN

ORGANIZADAMENTE ENREDADOS
En nuestro trabajo de educación y comunicación con organizaciones sociales, solíamos manejar (y todavía lo hacemos), un esquema que relaciona los modelos de comunicación-educación-organización. 4 Se trata de problematizar que una comunicación democrática, participativa, no puede desarrollarse con modelos educativos autoritarios, trasmisores, o estructuras organizativas verticales, concentradoras de información en las dirigencias. Con esta base, los diagnósticos y propuestas que se trabajan con las organizaciones buscan generar horizontalidades que habiliten una participación más plena y una comunicación más dialógica, formas de representación con elección democrática, ad referendum del colectivo, temporarias. Sobre esta base las modalidades organizativas concretadas pueden ser diferentes: no es lo mismo una comisión barrial que un sindicato de alcance nacional. Pero en general se plantean direcciones rotativas y de carácter abierto, comisiones de elaboración y propuesta, asambleas y encuentros de confraternización, canales y medios de comunicación de ida y vuelta (prealimentación, empatía, participación de los destinatarios), interlocutores y no meramente emisores-receptores.
Llegar a formular e implementar estas propuestas es parte de un esfuerzo importante tanto de los militantes o integrantes de las organizaciones y movimientos sociales, como de los profesionales que trabajan con ellos. La apertura y mantenimiento de canales de comunicación - entendiendo por tales medios, estrategias comunicativas y formas organizativas adecuadas - implica esfuerzos y búsquedas importantes.
El Tejano ha ido constituyéndose como organización superponiendo una base de estructuración en red con instancias organizativas más "clásicas" (comisiones, direcciones "operativas", asambleas). Retomando las trayectorias organizativas de los integrantes y referencias de otras experiencias, se va construyendo algo propio en un proceso de varios años, donde además se da un crecimiento e institucionalización a partir de un grupo inicial de amigos. Tensión entre descentralización-horizontalización/centralización-dirección, que va resolviéndose en esta red combinada, "emergiendo" una mayor apertura y circulación de información, ampliación de espacios de consulta y toma de decisión.
Hay tiempos que se aceleran. El sistema de medios produce una nueva cualidad emergente, donde los tiempos de la radio5 potencian la intercomunicación por correo electrónico, y una vez que este se pone en funcionamiento y demuestra posibilidades se vehiculizan otras cosas: desde informaciones internacionales, proyectos en proceso, propuestas, avisos de todo tipo, chistes, e incluso conflictos y peleas. El periódico a su vez toma un nuevo lugar, surge un centro de información, un equipo de prensa que articula los diversos medios. En la página web se coloca el periódico y cada semana la síntesis informativa de la radio, que en torno a lo local se profundiza para el periódico que se alimenta de las propuestas de los vecinos y allegados, incluso de lo que se encuentran al otro lado del mundo. Las asambleas también se inscriben en un marco donde ya hay una red de información y funciona (la propia asamblea) más como una red electrónica que como un espacio formal de reunión. Las "direcciones operativas" o grupos de trabajo se hacen abiertos y amplios.
Configuración específica que habilita nuevas posibilidades de inclusión. No linealidad de red que permite que los "mensajes" viajen por caminos no cíclicos generando bucles de retroalimentación, autoorganización creativa, nuevas estructuras y modelos de comportamiento. Múltiples sentidos estructurados en torno a proyectos y ejes comunes.
Esta organización en red no es en realidad visualizada así por sus integrantes, no fue dicho "vamos a armar una red" sino que fue “haciéndose” en la práctica.

La constitución de organizaciones en red sin que sus participantes las visualicen como tales ocurre en otras organizaciones barriales. Se crean o van transformándose en principio como alternativas frente a las crisis de participación y al agotamiento (que a ellos les producen) las formas organizativas clásicas.


Como dice F. Mires6, “las redes son relaciones que toman la (imaginaria) forma de redes...no es un hecho determinado a priori sino que, por ser redes, son tejidas, del mismo modo que para que existan relaciones éstas deben ser contraídas”.
Estas redes van surgiendo con base a modalidades vinculares ya presentes en la vida cotidiana de las personas: relaciones de proximidad, vecindad, amistad, y también un "sentido común" de potenciar lo mejor posible los recursos disponibles con sentido solidario. Estas modalidades vinculares y las configuraciones organizativas permiten a las personas incluirse en algo conocido, en continuidad con su cotianeidad, con su historia. Su inclusión es en tanto seres humanos integrales, que buscan lugares de inserción a partir de necesidades y motivaciones diversas, donde también pueden poner en juego su mundo afectivo, sus problemas cotidianos, su vida familiar y laboral. No se considera "fuera de lugar". No ocupa el lugar del "chusmerío". Es la integralidad de la persona y sus vivencias desplegadas en espacios públicos de construcción ciudadana. Posibilita la aparición de habilidades o la ocupación de roles que de pronto en organizaciones más clásicas no se incluyen.
Un elemento que surge con fuerza cuando se indaga qué define a los espacios de organización en red o por qué se participa, es que cada uno tiene un lugar, un rol y aporte determinado donde se siente valioso7. Carencia que moviliza a la búsqueda y la acción. Acción colectiva, cuidado de sí y los otros, pertenencias. Lo que se juega en esos espacios es un lugar donde ser y donde estar.
En muchos casos se expresa, tanto desde técnicos como vecinos, que las experiencias en red resultan muchas veces placenteras, un lugar donde se comparte y se construye, también desde lo festivo. Como decía el slogan de uno de los festejos de una red de salud: Vivir en salud con alegría, porque la alegría también es salud.
2ª ESTACIÓN

¿SOMOS O NOS HACEMOS?
Se cuestiona el rol de los movimientos y organizaciones sociales, su potencialidad y posibilidad de ser un actor importante en la construcción ciudadana, por su falta de permanencia, sus altas y bajas en la participación. Esto a su vez genera dificultades para definir y mantener canales, y en particular medios de comunicación adecuados, con permanencia.
Muchos de los análisis toman como base experiencias donde la confrontación o interlocución con el Estado es uno de los ejes centrales. La participación se estructura allí a partir de reivindicaciones, muchas veces en torno a necesidades concretas - luz, agua, saneamiento, etc. - y no tanto en torno a la conquista de derechos. Siendo el Estado, tanto municipal como nacional, quien debe dar respuestas, la movilización decrece cuando se consigue lo reclamado o cuando pasa mucho tiempo y no hay avance. Esta demanda frente al Estado además los pone frente a problemas de autonomía.
Cuando los grupos o colectivos adquieren cierto tamaño y requieren de "representantes", muchas veces toman como modelo lo que ocurre en el campo político o sindical. Uruguay vende (y nos vendemos) una imagen de país tolerante, estable, “serio”. Mito de la homogeneidad, el “término medio” como un valor positivo, "normalizando" así uno de los muchos mundos posibles. Visión construida desde un sistema político caracterizado por su estabilidad, que legitima su modalidad propia como LA forma de lo público, negando o deslegitimando otras, entre ellas la organización y presión “distinta” desde la sociedad civil y las diversas formas de interrelación para luchar por sus intereses. Centralidad de un modelo de representatividad que condiciona una manera de colocarse en la escena pública que viene construido desde lo “político” con una estructura piramidal que no siempre ni necesariamente ayudan a la construcción de participación diversa.
Cuando se dan procesos de fomento de participación a partir de propuestas de descentralización municipal, esto ha dificultado reconocer y articular los movimientos, grupos, colectivos que se dan por fuera del “sistema”. Se define un campo de lo posible como “actor”, “interlocutor” y el resto serán demandas individuales, “expedientes”, pedidos que alguien deberá intermediar.
Algunas conceptualizaciones sitúan a las organizaciones y movimientos únicamente como un medio de confrontación y lucha. El crecimiento ciudadano se da al alcanzar el fin propuesto en esta lucha. "Es así, finalmente, como no ha habido casi preocupación por saber qué quiere decir hacer, cuál es el ser del hacer y que es lo que el hacer hace ser, debido a la obsesión exclusiva por las cuestiones relativas a qué es hacer bien y qué hacer mal"8
Se analizan los movimientos e incluso las organizaciones como unidades, conjuntos de elementos con relaciones determinadas: se las releva, se cuantifica la gente que participa, los logros que han tenido, sus frenos y potencialidades.
Pero si los abordamos como espacios de aprendizaje, comunicación y construcción ciudadana, emergen nuevos elementos.
Un ejemplo, muchas veces hablamos de relaciones viejos/jóvenes y sus dificultades. Se hacen talleres para discutirlas, hacemos folletos. Una vez estaba en una zona trabajando con un grupo barrial para la llegada de la Carpa Cultural, evento importante y movilizador que incluía la posibilidad de actuación de grupos de rock juvenil de la zona. El ambiente generalmente formal del Concejo se llenó de gente con pelo de dos colores y caravanitas en las orejas. A raíz de un comentario fuera de la “reunión” sobre el uso de caravanas, se pudo abordar y discutir sobre las diferencias generacionales, de cómo ellos, los adultos, los invitaban a participar pero los veían con recelo, de última, sobre las diferencias. Para algunos darse cuenta de cómo esas ideas que ellos manejaban y que de alguna manera "contenían" en realidad era parte de la dificultad de que los jóvenes participaran en esos espacios, que no era sólo "problema de ellos que están mal", produjo un verdadero "insight".
Poder retomar y retrabajar educativamente estas situaciones, requiere revalorizar estos espacios, validar estos temas, sistematizarlos, devolverlos en forma problematizadora. Discutir cómo no sólo importan las palabras sino también los gestos, las actitudes, dentro y fuera del espacio de la organización. Cómo vamos al encuentro del otro con una imagen, una anticipación de sentido que integra nuestras experiencias, nos permite aproximarnos a la realidad y comprenderla, pero también puede actuar como obstáculo desde el estereotipo y el prejuicio.
En una reunión de la Dirección Operativa de El Tejano comienza una acalorada discusión entre dos integrantes que participan activamente, amigos desde hace años. Por detrás de cuántas rifas se podía exigir a cada miembro de la organización que vendiera, en realidad lo que se discutía era quién tenía el derecho de definir el campo de lo posible y no posible en cuanto a compromisos. Aparecía una acusación velada de autoritarismo a quien había establecido, a través de una propuesta aceptada por la mayoría en asamblea, “la” forma actual de lo posible (que otros no compartían).
Aprendizaje sobre la disputa de sentidos, cómo actuamos. También sobre los malentendidos cuando discutimos a nivel de contenidos lo que está pasando por lo relacional, por mi ser allí. Comunicación confusa que releída desde lo connotado, la latencia, permite su reapropiación por los involucrados, pero que además deja de ser un problema "entre dos", para asumirse como emergente de conflictos y tensiones presentes en el hacer grupal y colectivo.

3ª ESTACIÓN
PARADA PARA ALMORZAR

UN POCO DE TEORÍA PARA CONDIMENTAR LA REFLEXIÓN PRÁCTICA

Cuando se realiza un análisis en términos de participación, comunicación y ciudadanía, la incorporación de una mirada sistémica, permite por un lado integrar todas las dimensiones de la comunicación humana y los diversos ámbitos: interpersonal/ grupal/colectivo-comunitario/masivo, mediada/no mediada, analógica/digital, pública/ privada. Las personas van transcurriendo por diversos espacios donde estas dimensiones están presentes. Hay una continuidad que es lo que permite incorporar experiencias, aprendizajes, modalidades vinculares. Adaptación activa a la realidad que nos habilita a actuar, transformar el entorno y transformarnos, en un hacer con otros. No es posible proponer participación y comunicación plenas, dejando fuera el mundo de la vida.


Retomemos algunos de los viejos axiomas de comunicación que plantea Watzlawick9: nos comunicamos todo el tiempo, lo sepamos o no, lo queramos o no, y esta comunicación tiene un nivel de contenido - aquello que se dice - y un nivel relacional. Al comunicarme me pongo en juego. Planteo cómo me veo yo y cómo veo la relación (y a mí en ella). Propuesta que podrá ser confirmada, negada o desconfirmada por el otro y donde irán realizándose replanteos, estableciéndose simetrías o complementariedades en los roles, puntuaciones en la secuencia comunicacional.
Por su parte, la psicología social pichoniana10 desarrolla la idea de matrices de aprendizaje. En las diversas experiencias de aprendizaje que vamos desarrollando en nuestra vida, no sólo vamos incorporando contenidos y habilidades, sino formas de aprender y de ser en el mundo, capacidad de adaptarse creativamente a él o no. Matrices que se conforman en un momento histórico-social.
Sociedad que "se instituye como modo y tipo de coexistencia: como modo y tipo de coexistencia en general, sin analogía ni precedente en ninguna otra región del ser, y como este modo y tipo de coexistencia particular, creación específica de la sociedad en cuestión" 11 Retomando las ideas de Castoriadis, no podemos hablar de "teukhein" (reunir-adaptar-fabricar-construir), sin "legein" (distinguir-elegir-poner-reunir-contar-decir). Legein relacionado con las posibilidades del ser/no ser, valer/no valer. Teukhein con lo posible/imposible, factible/no factible. Constituyendo entre ambos lo obligatorio y lo imposible. Ambas son a la vez a la vez condición y creación de la sociedad. ¿Por qué estas referencias? Porque si queremos plantear alternativas de comprensión y acción, posibilidad y no sólo carencia, necesitamos romper con las externidades y causalidades cerradas, una nueva lógica-ontológica que nos permita pensar la sociedad, no como entidades discretas, reducibles, separables, unívocas, sino poder aprehender las pareja términos/relación, como coexistencia o como unidad de una diversidad. Sociedad como magma, magma de significaciones imaginarias sociales, interacción de lo instituido y lo instituyente.
Las "lógicas" de participación, comunicación y organización, buscan muchas veces aprehenderse desde causalidades que por un lado las aislan del contexto histórico-social, que aparece entonces como referencia para las grandes conceptualizaciones pero no para los aconteceres concretos. Por ejemplo, se discute mucho sobre seguridad pública, pero en una zona con serios problemas los vecinos no habían incorporado ese elemento como uno de los posibles que daban cuenta de las dificultades de participación, sobre todo para las mujeres.
El "dinstiguir", "separar" aisla a la persona en el contexto organizativo del resto de sus actividades, ámbitos y roles. Así por ejemplo cuando se plantea "fulano dejó de participar", se buscan causas distinguibles estructuralmente. "Hay fallas en la comunicación". "Hay que mejorar las convocatorias". Se revisan los canales de comunicación, se propone hacer volantes o afiches, siempre y cuando no se opte por suponer que "fulano" es de alguna manera un desertor, que ha perdido el rumbo, que se ha dejado vencer o convencer por el "enemigo" (sea el patrón, la televisión, o sus necesidades personales). Pero puede ser que "fulano", "Juancito", en realidad está militando en el sindicato, o está en su casa cuidando a su esposa enferma, o le salió un trabajo de 14 horas, o se quedó sin trabajo y está deprimido, o simplemente decidió dedicarle más tiempo a otra cosa. Ámbitos todos donde está desplegando modalidades vinculares, donde se está comunicando, donde hay un hacer con otros, potenciales espacios de aprendizaje y de construcción ciudadana.
Según plantea Bobbio12, la democracia se da principalmente por la extensión de las formas de poder, de abajo hacia arriba, al campo de la sociedad civil y sus varias articulaciones. Hay un pasaje de la democracia del campo político, donde el hombre es considerado como ciudadano, para la democracia en la esfera social, donde el hombre es visto en la multiplicidad de su ser.
No es necesario esperar a grandes eventos para operar cambios de sentido en las prácticas. La construcción de la democracia, de la participación, de la diversidad, se da diariamente, en los "centros" de los espacios de interacción pero también en sus bordes o fronteras.
Cuando se entiende que lo valioso es lo perdurable, ligado a "una" estructura determinada, no se valoran las "marcas" de cada momento y del sistema de las experiencias y trayectorias organizativas, de cada intersección del espacio y tiempo. Seguir las trayectorias de los actores, cómo van estableciendo puentes, permite aproximarse a esta construcción permanente en red, continuidades y discontinuidades, contradicciones y vaivenes.
En un espacio que se constituye como organización social/red, esta se va construyendo a partir de la interacción de sus diversos miembros.
La organización en red, su no linealidad, la posibilidad de generación de bucles de reatroalimentación y autoorganización de manera creativa, creándose nuevas estructuras y modelos de comportamiento, es parte del aprendizaje diario que va incorporándose como matriz, que permite cuestionar lo posible/imposible, lo factible/no factible, sobre qué bases se establece el "valer" y por tanto a reconsideraciones sobre el ser. Del magma de significaciones posibles se van realizando algunos recortes.
La multidimensionalidad que se abre al pasar de metáforas mecánicas a pensamientos complejos, de los elementos a las interacciones, de sujetos aislados a vínculos, de permanencias a interacciones dinámicas y transformaciones, no necesariamente es la forma como nos pensamos como sociedad, como vemos el mundo y como nos vemos en él. Nos pensamos como partículas aisladas, individuos aislados, "self made", y no como parte de múltiples redes de interacciones familiares, de amistad, laborales, recreativas, políticas, culturales, informativas, etc. A partir de adoptar otros paradigmas es posible generar nuevas narraciones y escenarios donde transcurre nuestra vida social.
El sujeto, actor, agente, aparece no como sumatoria de elementos, sino como "organización emergente de la interacción de suborganizaciones entre las que se destacan la cognición, la emoción y la acción...el sujeto sólo adviene como tal en la trama relacional de su sociedad" 13
Ser, estar siendo, pero a la vez deviniendo, con otros. Historia y vínculos se constituyen en categorías importantes para construir una perspectiva de nuestra experiencia en el mundo.
Somos aquí y ahora el punto de llegada de una trayectoria vincular, de una trayectoria de aprendizajes con otro. En nuestra historia de aprendizajes incorporamos conocimientos y habilidades pero también una forma de aprender, construyendo un modelo o matriz de encuentro con la realidad.14
Toda concepción de aprender lleva implícita una concepción del ser humano, de las relaciones entre la persona y el mundo. Sujeto que se va configurando en su hacer. Apropiación de la realidad, acción interiorizada, saber que surge de un hacer y vuelve a revertirse en un hacer. Sujeto cognoscente, sujeto de la praxis, psiquismo abierto al mundo, adaptación activa a la realidad. La resistencia al cambio lleva a que aquellas cosas que tiendan a cuestionar cómo pensamos, cómo conocemos, un cambio en la percepción y organización de sí, tiende a ser rechazado. Nos enfrentamos a nuestras carencias y límites pero también a nuestras posibilidades. Tenemos la capacidad potencial de conocer el mundo y conocernos en el proceso. Esta capacidad se aprende, se desarrolla, en relación con otro a través del cual vamos construyendo una imagen de posibilidad o imposibilidad, ratificando o rectificando nuestros modelos.
Aceptación de la confusión para resistir la simplificación mutiladora, plantea Morin. 15 El trabajo con sectores que viven en condiciones extremas de pobreza y exclusión, o en confrontación con poderosas empresas transnacionales o estados en retirada, muchas veces nos arrastra a definiciones, a construir sentidos políticos claros y rápidos porque si no los acontecimientos los y nos arrollarán. Parece que no hay lugar para confusiones, dudas, incertidumbres, porque retrasan o paralizan. Es nuevamente postular la separación pensar/hacer, inmediato/mediato, investigación/acción, individuo/sociedad.

4ª ESTACIÓN

NOS ENCONTRAREMOS SI SOMOS MUCHOS?
Otra de las limitaciones que se señala de organizaciones y movimientos sociales, es que aquello que se entiende bueno en su funcionamiento y características en realidad se limita a grupos pequeños. Se dan discusiones interminables e inconclusas ante decisiones por consenso, una minoría de población está involucrada en los procesos, muchas veces políticamente no preparados y con poca capacidad técnica. Dificultad para pasar a luchas más amplias.
En primer lugar, me gustaría detenerme en la argumentación que sostiene que la participación plena se limita a pequeños grupos y la supuesta ineficacia que esto conlleva, para luego profundizar sobre la comunicación grupal y la riqueza de los abordajes en juego.
Esta supuesta "limitación" o "imposibilidad" es usada como justificación para la no participación plena de la población (aún por parte de gobiernos progresistas). Muchas experiencias sin embargo nos dicen lo contrario. En un artículo anterior,16 retomábamos la experiencia de participación vecinal en la elaboración del presupuesto quinquenal municipal y el plan estratégico para Montevideo, donde a partir de un trabajo en años diferentes, podía comprobarse la posibilidad de generar espacios de participación amplia, articulando instancias grupales, asambleas incluso en espacios abiertos, contemplando la diversidad, pero también en los plazos y con los grados de decisión necesarios. Planteábamos, es posible pero "requiere un importante esfuerzo organizativo y apoyo técnico, así como un registro y memoria que dé confianza en que las opiniones son recogidas y respetadas". No todos participan igual, ni lo hacen todo el tiempo, no todos logran insertar su realidad en contextos más amplios. La labor del comunicador educativo, en el contexto de equipos técnicos y en trabajo con los vecinos organizados, resulta de particular importancia. El "registro", su procesamiento y su colectivización al ámbito de lo colectivo-comunitario, lo público local, por canales y con medios adecuados a las situaciones y la gente, se constituye en elemento clave para dar continuidad a los procesos, memoria y apropiación, sentido de pertenencia y de un "hacer". Amplía los horizontes de lo posible, se constituye en referente sobre todo cuando se entra en períodos de "bajón" (menor participación, no efectividad).
De alguna manera este "poder hacer" que la comunicación hace pública, permite resituar debates en el conflicto Estado-Sociedad Civil: ¿en qué temas deben tomar decisiones los vecinos, cuáles quedan reservados a la centralidad?¿Cómo se articulan las lógicas-políticas de los diversos actores? ¿Se asume el conflicto? ¿La elaboración político programática puede ser con amplia participación? Entre otras temáticas que surgen de la praxis de participación ciudadana, pero que muchas veces se "pierden" por falta de jerarquización , justificando entonces “urgencias” e “incapacidades” de los vecinos . 17
Es desde la praxis concreta que se analiza el papel de los movimientos y organizaciones sociales: "entender sus flujos y reflujos, su capacidad de invención y articulación con otras fuerzas sociales, frente a acontecimientos que se desarrollan en el transcurso de la lucha, cuyos resultados no están, de antemano, estipulados por categorías analíticas que estructuran los diversos agentes en una trama histórica previamente establecida".18
Buscando nuevamente establecer continuidades entre los diversos niveles de inclusión de los sujetos - interpersonal, grupal, colectivo-comunitario, masivo - creemos que el análisis a fondo de los fenómenos grupales incorpora nuevos elementos de comprensión.
Para ello volvamos a la experiencia. La mayoría de los que forman parte de El Tejano están conectados a través del correo electrónico, donde circula información, chistes, avisos. En particular los integrantes de la radio están incluidos en una lista que permite una importante colectivización de información, tanto sobre lo local como lo que llega por redes internacionales. Pero esta red muchas veces es también el “escenario” donde desplegar y en cierta medida elaborar conflictos. De pronto a partir de algo que aparece como “menor” –una palabra, una expresión, una "resolución" – se da una secuencia de intercambios “verbales”, pero por mail, donde se mezclan permanentemente diferentes planos temáticos y también juegan las diversas redes o nodos.
Aparecen en estos conflictos situaciones emergentes, partes silenciadas o no asumidas, “ruidos” diversos. En medio de algo que aparece como confuso se perfilan con claridad roles, discursos, proyectos. La configuración se centraliza en esta particular modalidad de interacción, lateralizándose otras. Según qué “componentes” – qué personas, con qué roles, qué discursos – se ponen en juego, qué cualidades van emergiendo de las interacciones, la red parece ir hacia el restablecimiento del equilibrio anterior o no. Algunos de los actores involucrados traen elementos que permiten visualizar las otras redes de interacción: conversaciones telefónicas, personales, pero también las amistades, los parentescos, las “alianzas” tácitas. Esta “explosión” que puede durar algunos días, finalmente se resuelve, en general combinada con una instancia colectiva presencial – reunión o asamblea – donde en general participan los que han tenido roles “protagónicos”.
La grupalidad, más allá de la no co-presencia, está internalizada, en tanto esas personas tienen otros espacios de encuentro. Cuando se lee o se participa en la discusión, está la imagen de él, la, los otros.

Roles en un grupo, colectivo o comunidad, su necesidad de movimiento, aparece como una línea de conceptualización diferente al de la representatividad, que parece más ligada a lo instituido o estructurado. Sin embargo, también la categoría de “representante” puede analizarse desde experiencias donde, desde configuraciones organizacionales en red, aparecen más como estructurantes.


En las experiencias de redes barriales, y en particular en El Tejano, la representatividad se establece más en términos de responsabilidades en torno a las actividades. Tiene que ver con la ubicación de los actores en la red, sus cualidades, lo que no está dado de una vez para siempre. Funciona más que jerárquicamente, heterárquicamente. Esta heterarquía permite también romper las divisiones técnicos/no técnicos, en tanto hay un aporte específico, como decimos "algo que no se puede hacer sin esa/s personas". Surge realmente la idea de que no sabemos todo, que así como no aprendemos solos, no hacemos solos. Desde la discriminación de cada uno permite un encuentro real con el otro, una valoración de su aporte y de su propio ser allí.
Esto no implica que no haya roles ni liderazgos con cierta estabilidad. En El Tejano hay una preocupación explicitada por la permanente información e involucramiento de la gente. Una combinación entre proponerle a cada integrante un lugar desde donde se supone que puede aportar, dadas sus expectativas o lo que se conoce de la persona, junto con la posibilidad de moverse dentro de la trama de la red e ir buscando aquellas ubicaciones donde se sienta mejor.

5ª ESTACIÓN

PARADA PARA CENAR

AROMAS Y SABORES PARA LOS ESPACIOS DE CERCANÍA

Pichon -Rivière caracteriza al grupo como "un conjunto restringido de personas que ligadas por constantes de tiempo y espacio y articuladas por su mutua representación interna se propone, en forma explícita o implícita, una tarea que constituye su finalidad, interactuando a través de complejos mecanismos de asunción y adjudicación de roles" 19 Según el planteo pichoniano, la subjetividad está determinada histórica y socialmente, en tanto el sujeto se constituye como tal en el proceso de interacción, en una dialéctica o interjuego entre sujetos, de la que el vínculo, como relación bicorporal, y el grupo, como red vincular, constituyen unidades de análisis. El sujeto aparece entonces en su doble carácter, como agente del proceso interaccional a la vez que configurándose en el proceso. La necesidad aparece como el motor del vínculo que reenvía al sujeto al entorno, es condición de la tarea que se realiza con una direccionalidad, proyecto, en un hacer que lo modifica. Aprehender la realidad en una perspectiva integradora y la capacidad de transformarla es condición del aprendizaje, la comunicación y la salud.


Es en el interior de la red vincular que el individuo emerge, de allí la importancia de lo grupal en tanto escenario e instrumento de constitución del sujeto.
A través del rol en el grupo intentamos definir una posición propia y de los otros. En el grupo se da un interjuego de roles, que son asumidos pero también adjudicados. Hay roles que tienen que ver con la tarea explícita, pero también con la tarea implícita, que hacen a la construcción y mantenimiento del grupo.
Retomando una idea de Kurt Lewin, 20 la detección del rol de liderazgo y cómo se pone en juego, es de fundamental importancia para comprender la dinámica de un grupo. El líder es en quien el grupo deposita aspectos positivos. La contracara estará el rol de chivo emisario, donde se depositarán los aspectos negativos o atemorizantes, mientras que el rol saboteador será el liderazgo de la resistencia al cambio.
Partiendo de la base de que los roles son adjudicados pero también asumidos, existen ciertas conductas, características personales que inscriptas en el aquí y ahora grupal hacen que sean algunas personas que ejerzan este rol. Los roles deberían rotar, evitando la estereotipia individual y grupal. Pero esto que puede trabajarse en el marco de grupos operativos, y que no deja de ser un objetivo a alcanzar, sabemos que en el marco de las organizaciones no siempre es fácil. Posibilidades de tiempo, capacidades para abordar determinadas tareas, carisma, empatía, manejo de códigos, son algunos de los aspectos que podemos señalar. Liderazgos democráticos sobre los que descansa por momentos la continuidad histórica y la posibilidad de hacer hoy.

6ª ESTACIÓN

CERCANOS Y LEJANOS
En un artículo escrito por José Luis Coraggio en 199221, textos que revisaban los desafíos de la educación popular y democratización, en un "modelo utópico de participación democrática", dice que los dirigentes de las organizaciones y movimientos "deberían desarrollar su habilidad para caracterizar problemas, identificar y evaluar soluciones alternativas, así como para generar y obtener recursos para implementarlas. Deberían contribuir a la resolución de problemas cotidianos acuciantes a la vez que dar un sentido estratégico a las acciones parciales. Como políticos, deberían ser grandes comunicadores, capaces de interrelacionar en un diálogo horizontal las múltiples particularidades de lo popular. Deberían formar parte de redes flexibles y multivariadas antes que de organizaciones rígidas y especializadas. Deberían, también, estar sometidos al control directo y continuo de las bases populares - las que deberían estar formadas e informadas para ello - a la vez que asumiendo colectivamente la responsabilidad de la representación en las inevitables conexiones con procesos de otro orden y escala".
Recuerdo que la primera vez que leí esta "definición" me pareció abrumadora como exigencia para quienes ejercían funciones de dirigencia o liderazgo, sobre todo en organizaciones barriales. Pensaba en las personas concretas, muchas veces mujeres que trabajan fuera de la casa, tienen hijos y nietos, problemas de todo tipo. O jóvenes que tienen que trabajar muchas horas en trabajos poco estimulantes y tratan de estudiar. Sin embargo, al retomarla años después, sacando las ideas de "control", en realidad, no es eso en parte lo que hacen los que ejercen funciones de liderazgos? ¿Cuánto está reapropiado por ellos mismos?
Un ejemplo: en la zona de La Teja ha surgido un problema de contaminación de suelos hoy habitados con plomo22, detectándose importantes niveles de plombemia en niños, algunos de los cuales han visto su salud y posibilidades de desarrollo afectados. Preocupación que surge de una familia, al hacerse pública moviliza una importante cantidad de vecinos, muchos y muchas que nunca habían participado de actividades sociales o comunitarias. Se movilizan en principio buscando una respuesta al deterioro de salud de sus hijos o nietos. Esto los va llevando a informarse y formarse, entre otras cosas para poder entender y discutir con la multitud de técnicos que aparecen involucrados, para los discursos contradictorios que buscan deslindar responsabilidades desde el Estado, para participar como un actor más en reuniones y comisiones, para saber qué y a quiénes exigir, para salir a los medios y no "perderse" como un caso de unos "pobrecitos" mas. Han intentado cooptarlos tanto de un extremo como de otro del sistema político, se han generado conflictos entre vecinos. La radio comunitaria ha jugado un rol de permanente información, siendo El Tejano el "órgano oficial" por decisión vecinal en cuanto al tema. En una entrevista a una de las vecinas que inició el movimiento (hoy es un movimiento que incluso está trascendiendo la zona) se le preguntaba qué había aprendido en este tiempo. Sus aprendizajes iban por el participar con otros, por no dejarle el lugar a los técnicos de cosas que ellos hoy manejan bien, a superar obstáculos y exigir derechos. De pronto cuando sus nietos le pregunten, qué hiciste en tu vida abuelita?, ella podría contestarles que fue una de las personas que logró que se eliminara el plomo de la nafta en Uruguay.23
No eran personas con "formación política" anterior, ni siquiera con antecedentes de trabajo en organizaciones (muchos de ellos). Sí con una historia de vecinos solidarios y preocupados por los demás. De sentido de protección y redes familiares. En el plazo de unos meses han adquirido capacidad de negociación y disputa, siendo actores reconocidos en la esfera pública por el sector político y técnico, a pesar de la lucha permanente por desplazarlos, porque "vuelvan a sus casas". Del corto plazo lograron trascender, incluso en su proyección como "legado".
6ª ESTACIÓN

YA ESTAMOS LLEGANDO - UN POCO DE AGITE
Para terminar quisiera retomar una temática que para mí es preocupación desde hace tiempo en la comunicación educativa y en los procesos de construcción de ciudadanía en diversidad: el conflicto.
Conflicto no como enfrentamiento sino confrontación, poner en juego, negociar significados que se construyen desde cada mirada, sector, grupo, individuo. El conflicto implica reconocer un otro discriminado, con una opinión o acción diferente, con el que puedo interaccionar. Reconocimiento de la alteridad y la diferencia.
El conflicto es también la posibilidad de ruptura de lo obvio, de lo cotidiano, de lo permanente. Bordes y fracturas que habilitan nuevos aprendizajes. Todo cambio genera conflictos entre lo viejo y lo nuevo, miedo a perder aquello que se tiene sin saber a dónde se va.
La tensión entre crisis y transformación es crucial en la formación de sistemas complejos, modelos de autoorganización que operan lejos del equilibrio.
Conflicto, crisis y cambio que reavivan temores a las posibilidades de exclusión o fractura, tensionan la necesidad de permanencia y estabilidad de las organizaciones para poder actuar como interlocutores válidos y reconocidos. ¿Cómo articular la permanencia e identidad con ideas como autoorganización, construcción permanente, múltiples sentidos? Nuevamente, volver a poner en juego lo que los propios actores producen, las novedades que surgen de la interacción, contribuyendo a procesos de apropiación y aprendizaje que no busque siempre o precipitadamente proponer "un" sentido, un modelo de re-equilibrio. Para las señoras, madres y abuelas que luchaban por sus hijos y nietos contaminados por plomo, el re-equilibrio, lo que marcaba el sentido de lo "posible", era volver a sus casas y dejar las cosas en manos de "técnicos" porque era "complejo".
Los grupos, organizaciones, van generando sentidos "preferenciales". De las interacciones surge un "plus", pero también un "minus", limitaciones que generan también marcos de certidumbre y compromisos que hacen a la cohesión y permanencia de la red social. En El Tejano y otras experiencias barriales, esos sentidos tienen que ver con la democracia, participación, ciudadanía, construcción de espacios de diversidad, tolerancia, justicia. Diferencia y alteridad. "La metáfora de la red, especialmente la de flujos variables con desplazamiento de puntos de encuentro y renovación de las pautas de conexión, se ha mostrado especialmente apta para pensar y construir estas nuevas formas de convivencia que permitan gestar nuevos mundos en los que seamos coprotagonistas, coevolucionando gracias al permanente interjuego del encuentro y la diferencia".24
Con la posibilidad de tomar decisiones, laudar diferencias, "resolución" de conflictos, que no siempre es cierre.
ESTACIÓN DE LLEGADA Y SALIDA
"La revolución no depende más de un agente principal (el partido, el proletario), de una acción principal (la toma del poder), de un núcleo social principal (los medios de producción); precisa de múltiples cambios/transformaciones/revoluciones simultáreamente, autónomas e independientes, en todas las área (...) No hay ningún lado bueno por donde comenzar; es necesario comenzar por todos los lados al mismo tiempo".

Edgar Morin, Para Salir del Siglo XX25
BIBLIOGRAFÍA
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1 Follari, G., La universidad ante el desasosiego cultura, trabajo presentado dentro del Seminario de Educación Superior que organiza la Universidad Nacional de Quilmes, en Argentina.

2 Morin, E., El Método: la naturaleza de la naturaleza, Cátedra, Madrid, 1999

3 Para lo cual ha resultado de enorme interés el trabajo de la profesora Cicilia Krohling Peruzzo, Comunicaçao nos movimientos Populares: a participaçcao na construçcao da cidadania, Vozes, Petrópolis, 1998, a quien agradezco me haya facilitado este material.

4 Con base en la propuesta desarrollada por Mario Kaplún recogida en El comunicador popular, Ciespal, Quito, 1985. Ver también García, A. Y otros, Comunicación Popular: ¿diálogo o monólogo?, edición Grupo Aportes, Montevideo, 1990

5 En un contexto de represión y por tanto de posibilidad de decomiso de equipos o la necesidad de responder ante situaciones generadas en otras radios.

6 Mires, F., La Sociedad de Redes (o las redes de la sociedad), en Revista Chasqui, Nº67, Setiembre 1999

7 Esto lo desarrollamos en un trabajo comparativo de tres experiencias de red: Berreta, B, García, A., Sapriza, C., Análisis de tres experiencias, en el marco del curso Redes Sociales y Desarrollo Local, Programa de Educación Permanente para graduados, Facultad de Ciencias Sociales, Udelar, octubre 2000

8 Castoriadis, c., La Institución imaginaria de la sociedad: el imaginario social y la institución, Vol. II, Tusquets, Barcelona, 1989, p 11

9 Watzlawick, P. y otros, Teoría de la Comunicación Humana, Herder, Barcelona, 1993, 9ª edición

10 Pichon-Rivière, E., El proceso grupal, Nueva Visión, Buenos Aires, 1985

11 Castoriadis, op cit, p 31

12 Bobbio citado por Krohling Peruzzo, C., op cit

13 Najmanovich, D., El lenguaje de los vínculos. De la independencia absoluta a la autonomía relativa, en "Redes. El lenguaje de los vínculos", Paidós, Buenos Aires, 1995, p 64

14 P. de Quiroga, A., Matrices de aprendizaje. Constitución del sujeto en el proceso de conocimiento, Ed. Cinco, Buenos Aires, 1992

15 Morin, E., op cit, Introducción

16 García, A., Participación en el contexto de la descentralización municipal: la potencialidad para gestionar una ciudad y decidir en colectivo, en "Las dimensiones del Desarrollo", Serpaj-Claes-Cuadernos de Marcha, Montevideo, 1997, pp 56 a 65

17 García, A., Salvo, A., Construcción de ciudadanía desde la diversidad, ponencia presentada en el Encuentro-taller Re-des Construyendo Ciudadanía, CEAAL-REPPOL-Grupo Aportes, Montevideo, 7 al 9 de diciembre de 1998

18 Kowarick, L., citado por Krohling Peruzzo, C., op cit, p 34

19 Pichon Rivière, E., op cit

20 Pichon-Rivière, E., op cit. P 137

21 Coraggio, J.L., Educación para la Participación y la Democratización, en Revista "La Piragua", CEAAL, Nº5, 2º Semestre 1991, pp 6-11

22 Desde mediados del 2001

23 Nivel de plomo más alto que en las naftas de otros países, y que a raíz de esta situación y la movilización vecinal ha comenzado a revisarse.

24 Najmanovich, D., El lenguaje de los vínculos, en Redes, el lenguaje de los vínculos, Dabas.E. y Najmanovich, D., compiladoras, Paidós, Buenos Aires, 1995

25 Citado por Krohling Peruzzo, op cit, p 277





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