Juzgado de lo penal nº 2



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JUZGADO DE LO PENAL Nº 2
OVIEDO

S E N T E N C I A Nº /07
Oviedo a 12 de abril de 2.007

El Ilmo. Sr. Don Francisco Javier Rguez. Santocildes, Magistrado Juez del Juzgado de lo Penal nº 2 de Oviedo ha pronunciado la siguiente sentencia en el Juicio Oral nº 175/06 dimanante del procedimiento abreviado nº 72/05 del Juzgado de Instrucción nº 2 de Oviedo seguido por DELITOS DE CONDUCCIÓN TEMERARIA, LESIONES, DAÑOS Y OMISIÓN DEL DEBER DE SOCORRO siendo partes: el Ministerio Fiscal como titular de la acción pública; como acusaciones particulares CARLOS JOSE ALVAREZ BLANCO representado por la procuradora Sra. Alvarez Tejón y defendido por el letrado Sr. Fernández González, GERVASIO ANDRÉS EGAÑA representado por el procurador Sr. Cobián Gil Delgado y defendido por el letrado Sr. Landeta Dosal, ALFONSO FERNÁNDEZ DEL VALLE Y CRISTINA FERNÁNDEZ SUÁREZ representados por la procuradora Sra. Fuertes Pérez y defendidos por la letrada Sra. Serra de Renobales, y ANA ISABEL BLANCO FERNÁNDEZ representada por la procuradora Sra. Rodríguez Martínez y defendida por el letrado Sr. Menéndez de Llano; como acusado NINO JOSE RODRIGUEZ NOVOA, DNI 53.646.619 nacido en Caracas (Venezuela) el 18 de agosto de 1.972, hijo de Secundino Serafín y Carmen Rosa, con domicilio en c/ Carretera Vizcaína nº 43, 5º A, Gijón, en prisión provisional por esta causa, representado por el procurador Sr. Gonzalvo Rodríguez y defendido por el letrado Sr. García Fernández; y como responsable civil directo la entidad AXA SEGUROS representada por el procurador Sr. Alvarez Riestra y defendida por el letrado Sr. Tartiere Goyenechea.


ANTECEDENTES DE HECHO

PRIMERO.- Las sesiones del juicio oral tuvieron lugar los días 9, 11, 12, 16, 18, 19, 23, 25, 26, y 30 de enero y 1, 2, 6, 13 y 23 de febrero de 2.007. Al término de la práctica de las pruebas todas las partes a excepción de la entidad aseguradora modificaron sus conclusiones provisionales.

SEGUNDO.- El Ministerio Fiscal en sus conclusiones definitivas calificó los hechos que expuso en la primera de ellas como constitutivos de un delito de conducción temeraria (art. 384 CP), dieciocho delitos de lesiones ocasionadas con instrumento peligroso (art. 147.1 en relación con el art. 148.1 CP), diecisiete faltas de lesiones (art. 617 CP) y un delito de daños (art. 263 CP), siendo autor el acusado, no concurriendo circunstancias modificativas de la responsabilidad criminal, solicitando por el delito de conducción temeraria las penas de dos años y seis meses de prisión, nueve meses de multa con doce euros de cuota diaria y seis años de privación del derecho a conducir vehículos de motor y ciclomotores, por cada uno de los dieciocho delitos de lesiones ocasionados con empleo de instrumento peligroso la pena de tres años de prisión con la accesoria de inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena procediendo además de conformidad con lo dispuesto en los artículos 95.1, 96.2.7ª y 105.2 CP la medida de privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores durante diez años, por cada una de las faltas de lesiones la pena de un mes de multa con doce euros de cuota diaria, y por el delito de daños la pena de un año de multa con doce euros de cuota diaria, siendo de aplicación a las penas privativas de libertad lo dispuesto en el artículo 76 CP. Alternativamente calificó los hechos como constitutivos de dieciocho delitos de lesiones (art. 152.1.1º en relación con el artículo 147.1 CP) cometidos en las personas de Gervasio de Andrés Egaña, Carlos Jose Alvarez Blanco, Ana Isabel Blanco Fernández, Alfonso Fernández del Valle, Cristina Fernández Suárez, Carmen María Tuñón Alvarez, Francisco de Borja Reina Tartiere, María Farpón Hernando, Cándido Lubumvo Sumbo, Sergio Ariel Peña Segado, Belén Poveda Fernández, Hugo Gómez Riera, Rodrigo Oimil Castañón, Efrén Ramón Véliz Silva, Marcos Martínez Arreal, Andrea de Miguel Añel, Maria Isabel de Clemente Magaña y Verónica Rodríguez Gómez, y diecisiete faltas de lesiones (art. 621 CP), todos ellos en concurso ideal pluriofensivo (art. 77.1 y 2 CP) y en concurso con un delito de conducción temeraria (art. 381 CP) siendo de aplicación el artículo 383 CP, un delito de omisión del deber de socorro (art. 195.1, 2 y 3 CP continuado del artículo 74 CP) y un delito de conducción temeraria (art. 384 CP) en concurso con un delito de daños (art. 263 CP), siendo autor el acusado, sin circunstancias, solicitando que por los delitos de lesiones por imprudencia en concurso con delito de conducción temeraria se le impusieran las penas de dos años de prisión y seis años de privación del derecho a conducir vehículos de motor y ciclomotores, por el delito de omisión del deber de socorro la pena de cuatro años de prisión y por el delito de conducción temeraria del artículo 384 CP las penas de dos años y seis meses de prisión, nueve meses de multa con doce euros de cuota diaria y seis años de privación del derecho a conducir vehículos de motor y ciclomotores. Para ambas calificaciones formuló además las siguientes peticiones:_aplicación de lo dispuesto en el artículo 53 CP en caso de impago de la pena pecuniaria, imposición como pena accesoria la de inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena, condena en costas, y en concepto de responsabilidad civil que el acusado con responsabilidad directa y solidaria de la aseguradora AXA sea condenado a indemnizar a Carlos Jose Alvarez Blanco en 44.685,94 euros por lesiones y secuelas y a Ana Christiane Taschner en 1.800 euros por lesiones, siendo de aplicación a dichas sumas a cargo de la citada aseguradora el interés del artículo 20 LCS desde la fecha del siniestro, con aplicación asimismo del artículo 576 LEC. Por otrosí solicitó que se dedujera testimonio de las declaraciones prestadas durante la vista oral por los testigos Aranzta Cabal Rodríguez, Maria del Rosario García García y Pedro Luis Fanjul Ruiz con el fin de que se tramiten diligencias previas de investigación de posibles delitos de falso testimonio.

TERCERO.- La acusación particular ejercida en nombre de Carlos Jose Alvarez Blanco en sus conclusiones definitivas calificó los hechos que expuso en la primera de ellas, en cuanto atañen a su representado, como constitutivos de un delito de conducción con consciente desprecio por la vida de los demás (art. 384 en relación con el art. 381 CP) en concurso real con un delito de lesiones (art. 147.1 y 148.1 CP), siendo autor el acusado, sin circunstancias modificativas de la responsabilidad criminal, solicitando que por el delito del artículo 384 CP se le impusieran las penas de cuatro años de prisión, doce meses de multa con seis euros de cuota diaria y diez años de privación del derecho a conducir vehículos de motor y ciclomotores, y por el delito de lesiones la pena de cinco años de prisión, costas incluidas las causadas por dicha acusación particular y que con responsabilidad directa de Seguros Axa Aurora Ibérica S.A. indemnice a Carlos Jose Alvarez Blanco en la cantidad de 54.010,91 euros, con el interés del artículo 20 de la LCS que a partir del segundo año se verá incrementado en un 20% anual y en cuanto al acusado el interés legal del dinero, adhiriéndose a la petición del Ministerio Fiscal relativa a la deducción de particulares por delito de falso testimonio.

CUARTO.- La acusación particular ejercida en nombre de Gervasio Andrés Egaña en sus conclusiones definitivas hizo suyo el relato de hechos recogido en la conclusión definitiva primera del Ministerio Fiscal, calificándolos como constitutivos de un delito de lesiones (artículo 148 CP) y un delito de conducción temeraria (art. 384 CP), siendo autor el acusado, no concurriendo circunstancias modificativas de la responsabilidad criminal, solicitando por el delito de lesiones la pena de cinco años de prisión y por el delito de conducción temeraria las penas de cuatro años de prisión, doce meses de multa con dieciocho euros de cuota diaria y diez años de privación del derecho a conducir vehículos de motor y ciclomotores, con imposición de costas, adhiriéndose a la petición del Ministerio Fiscal relativa a la deducción de particulares por delito de falso testimonio.

QUINTO.- La acusación particular ejercida en nombre de Alfonso Fernández del Valle y Cristina Fernández Suárez en sus conclusiones definitivas calificó los hechos que relató en la primera de ellas como constitutivos de un delito de conducción bajo los efectos del alcohol (art. 379 CP) y de conducción temeraria (art. 384 CP) en concurso ideal con dos delitos de lesiones (art. 147.1 CP), y un delito continuado de omisión del deber de socorro (art. 195.1.2.3 y 74 CP), siendo autor el acusado, sin circunstancias, solicitando por los delitos de los artículos 379 y 384 CP en concurso con varios delitos de lesiones del artículo 147.1 las penas de cuatro años de prisión y diez años de privación del permiso de conducir, y por el delito continuado de omisión del deber de socorro las penas de dos años de prisión y veinticuatro meses de multa con veinte euros de cuota diaria, con imposición de costas incluidas las de dicha acusación particular, adhiriéndose a la petición del Ministerio Fiscal relativa a la deducción de particulares por delito de falso testimonio.

SEXTO.- La acusación particular ejercida en nombre de Ana Isabel Blanco Fernández en sus conclusiones definitivas hizo suyo el relato de hechos recogido en la conclusión definitiva primera del Ministerio Fiscal añadiendo en la línea quinta del tercer párrafo a continuación de la palabra “calzada” la expresión “y muy singularmente a Ana Isabel Blanco Fernández”, adhiriéndose asimismo a la calificación jurídica y penas solicitadas por el Ministerio Fiscal así como a la petición relativa a la deducción de particulares por delito de falso testimonio.

SEPTIMO.- La defensa del acusado en sus conclusiones definitivas solicitó la libre absolución por no ser autor de infracción penal alguna. Subsidiariamente sería autor de ocho faltas de lesiones por imprudencia leve (art. 621.3º CP) concurriendo la eximente de obrar impulsado por miedo insuperable (art. 20.6 CP) procediendo la libre absolución con todos los pronunciamientos favorables.

OCTAVO.- La defensa de la entidad aseguradora AXA en sus conclusiones provisionales elevadas a definitivas se opuso a la declaración de responsabilidad a su cargo por falta de cobertura al no ser el supuesto de autos un hecho de la circulación, mostrando disconformidad con las cantidades solicitadas y reservándose el derecho de repetición.
HECHOS PROBADOS
En la madrugada del día 9 de noviembre de 2.002 el acusado Nino Jose Rodríguez Novoa, mayor de edad y sin antecedentes penales, estuvo con sus amigos Luis José Montes García, Arantza Cabal Rodríguez, María del Rosario García García y Pedro Luis Fanjul Ruiz en el caso antiguo de Oviedo consumiendo bebidas alcohólicas. Se habían desplazado a esta ciudad a bordo del vehículo marca Chrysler modelo PT Cruiser, matrícula 0310-BYS propiedad del acusado que al llegar lo aparcó en la calle Padre Suárez. El acusado y sus acompañantes visitaron al menos dos locales de la zona, el Asturiano ubicado en la calle Carta Puebla y el Cuélebre situado en la calle Mon. La ingesta alcohólica efectuada por el acusado esa noche consistió, al menos, en dos tequilas y cinco combinados de ron.
Sobre las 4,00 de la madrugada, cuando el acusado y sus acompañantes iban camino del lugar en que habían estacionado el vehículo, habiendo cruzado ya la calzada de Marqués de Gaztañaga encontrándose en las proximidades de la esquina de esta calle con la calle Padre Suárez, el acusado fue derribado y agredido por tres personas. La agresión se prolongó escasos instantes, cesando tras ser interpelados los atacantes por una de las acompañantes del acusado. Previamente el acusado había estado involucrado en una discusión de tintes localistas en la zona antigua, siendo visto por la calle Oscura gritando con el brazo en alto “puta Oviedo, sois todos unos hijos de puta, puta Oviedo” hacia un grupo de personas que le decían que se fuera, respondiendo el acusado “os voy a matar a todos”. Tras aquélla agresión el acusado y sus acompañantes continuaron caminando en dirección al vehículo repitiendo aquél incesantemente “Oviedo puta, hijos de puta, los voy a matar a todos”.
Una vez subieron al coche, el acusado al volante del mismo bajó por la calle Padre Suárez hasta Marqués de Gaztañaga y soliviantado por aquélla discusión y la agresión que acababa de producirse, al llegar al cruce de esta calle con la calle Oscura, pese a que nada le impedía seguir adelante, se introdujo por la misma, continuando por las calles Mon y Santa Ana. Se trata de calles peatonales, perfectamente señalizadas como tales, con firme de adoquinado, formando el trayecto Oscura-Mon-Santa Ana un tramo prácticamente recto salvo una pequeña curva a la derecha, según el sentido de la marcha del acusado que existe a la altura del entronque de la calle Oscura con la calle Fuero, donde se ubica el bar Bombé. La calle Mon se inicia a la altura de la esquina superior del entronque con la calle Postigo Alto y la calle Santa Ana a la altura del entronque con las calles San Antonio-Canóniga. El ancho de las citadas calles oscila entre cinco y seis metros siendo la pendiente ascendente en prácticamente todo el recorrido. A la hora de los hechos la afluencia peatonal en el primer tramo de la calle Oscura era escasa pero a partir del bar Bombé iba progresivamente en aumento, coincidiendo con la mayor presencia de locales de ocio, siendo masiva en la calle Mon. En la calle Santa Ana volvía a descender el número de viandantes. Dicha presencia de peatones era perfectamente visible por ser zona urbana bien iluminada, cosa que además le constaba al acusado que como se dijo esa noche había estado en uno de los locales de la calle Mon y había bajado por la calle Oscura a recoger el vehículo.
En tales circunstancias, tras haber proferido aquéllas expresiones el acusado penetró por la calle Oscura a una velocidad estrepitosamente elevada para tipo de vía, en torno a los 50 km/hora. Al propio tiempo el acusado se abstuvo de realizar cualquier tipo de advertencia acústica o luminosa. Así las cosas, a la altura del bar Seven, poco antes del bar Bombé, el vehículo fue directo hacia Iván Ojanguren Llanes, que subía en compañía de varios amigos, librándose Iván porque uno de sus acompañantes le advirtió a tiempo y se apartó raudo de la trayectoria del coche que, de otro modo, le habría alcanzado. Hugo Gómez Riera bajaba caminando en dirección a Marqués de Gaztañaga por el lado derecho de la calle y al levantar la mirada, en las proximidades del bar Bombé se percató de que tenía el capó del coche justo delante y que iba hacia él, resultando irremisiblemente arrollado y lanzando contra la pared, cayendo al suelo de espaldas. En las inmediaciones del entronque de la calle Oscura con la Plaza del Sol, antes del bar Chicote, resultaron atropellados Cristina Fernández Suárez, Carlos Jose Alvarez Blanco, Gervasio Andrés Egaña y Sergio Ariel Peña Segado. Concretamente Cristina acababa de salir del bar El Bombé y se dirigía hacia la Plaza del Sol y el vehículo la arrolló por la espalda. Carlos Jose Alvarez acababa de salir del bar Chicote ubicado en la esquina superior de la Plaza del Sol y cuando iba caminando hacia abajo con otra persona, percatado de que el vehículo iba directo a donde se encontraban, sólo tuvo tiempo para decirle a su acompañante que se apartara, quedando él entre la pared y el vehículo siendo alcanzado en la pierna, saliendo por encima del vehículo y cayendo al suelo. Gervasio y Sergio también iban bajando tras haber entrado a la calle por una de las laterales situadas a su izquierda yendo en dirección al bar Bombé, algo separados el uno del otro. Gervasio caminaba distraídamente y al levantar la vista vio que tenía el coche a un metro de distancia y que iba hacia él, apoyando instintivamente las manos en el capó pero resultando violentamente arrollado, quedando en el suelo semiinconsciente. Sergio por su parte advirtió que el vehículo hizo un zigzag y fue hacia su persona de manera directa, golpeándole con el retrovisor y pasándole una rueda por el pie.
Tras el entronque de la calle Oscura con la Plaza del Sol, a partir del bar Chicote ubicado en la esquina superior de ese desvío, parte final de la calle Oscura que da paso al inicio de la calle Mon, la afluencia de peatones era más elevada, estando la calle Mon atestada de gente que cubría el ancho de la calle entre las dos hileras de edificios, que ahí es de unos 5,10 metros aproximadamente. En tales circunstancias, el acusado siguió adelante y arremetió contra este gentío, sin antes detenerse ni bajar la velocidad que traía, absteniéndose asimismo de toda advertencia acústica o luminosa. De este modo causó un atropello masivo de peatones que se concentraban en este tramo final de la calle Oscura y principio de la calle Mon, logrando otros ponerse a salvo parapetándose contra la pared con rápidos movimientos evasivos.
Así ocurrió con Guillermo Eugenio Sánchez López que estaba junto al bar Chicote de espaldas a la trayectoria del vehículo, advirtiéndole uno de sus acompañantes llamado Ignacio Quintana García que el coche se aproximaba hacia él, viendo entonces Guillermo que ya lo tenía encima, resultando impactado en la rodilla izquierda. Con Guillermo estaba además Efrén Ramón Veliz Silva que también escuchó la advertencia de Ignacio que incluso le empujó, no percatándose Efrén de la presencia del vehículo hasta el mismo momento del atropello, siendo alcanzado en la rodilla saliendo volando por los aires. En este tramo estaban también varios jóvenes conocidos unos de otros que iban subiendo la calle, entre ellos Roberto García Muñoz, Angela Gutiérrez Ezama, Ana Isabel Blanco Fernández, Ignacio Jose Gutiérrez Méndez, Victor Manuel González González, Sergio González Amor y Alfonso Fernández del Valle. Roberto iba subiendo por la derecha de la calle a la altura del cruce con Postigo y no fue atropellado pero sí presenció la dramática situación, pasando el vehículo a su lado. Angela Gutiérrez Ezama y Ana Isabel Blanco Fernández iban caminando procedentes de la Plaza del Sol en sentido ascendente yendo cogidas de la mano para no perderse dado elevado número de personas que había y cuando Angela se giró para ver si les seguían sus amigos vio las luces del coche que se dirigía hacia ellas, por lo que se apartó rauda hacia la pared y tiró de Ana Isabel, librándose ella pero no Ana Isabel que al sentir que Angela le tiraba del brazo miró hacia atrás y vio que tenía el coche encima e iba hacia su persona, siendo alcanzada en la pelvis cayendo sobre el capó con la pelvis hacia delante, las piernas sobre el capó y el cuerpo hacia atrás, pegando la espalda sobre el parabrisas que en ese momento se fracturó, llevándola el vehículo encima del capó unos metros hasta que Ana Isabel cayó sobre el pavimento botando varias veces sin que el vehículo hubiera hecho el menor intento de detenerse o reducir la velocidad. Ignacio Jose iba próximo a ellas y al oír el ruido del coche se apartó a la derecha pero fue golpeado por el vehículo en la pierna izquierda. Victor Manuel acababa de girar la esquina de la Plaza del Sol e iba subiendo por la derecha y al ver encima los focos del coche pudo evitarlo pegándose a la pared. Sergio y Alfonso subían juntos, este a la izquierda de aquél, por el lado derecho de la calle, no percatándose Alfonso de la llegada del vehículo, el cual le alcanzó en la pierna levantándole en el aire un metro y lanzándole contra la pared, quedando tendido en el suelo a la altura del desvío a la calle Trascorrales. En el entronque de Mon con Trascorrales se encontraba el joven Javier Granda Blanco, que se percató de que venía el coche el cual pasó a escasos centímetros de su persona, tratando Javier de apartar a la gente hacia atrás. Maria Isabel Clemente Magaña que estaba justo a continuación de ese entronque de espaldas a la trayectoria del coche fue súbitamente alcanzada por éste y derribada al suelo. Tras ella, en las inmediaciones del bar la Guácara, se encontraba su amiga Maria Farpón Hernando que sólo alcanzó a oír el ruido del coche siendo ya atropellada y lanzada por los aires. A esa misma altura, en las proximidades del bar Cletos estaba Tamara Rodríguez Muñiz que bajaba caminando y que precisamente por la cantidad de gente que había en esa zona no se había percatado de la presencia del coche, viéndole surgir de entre los peatones cuando estaba prácticamente encima de ella, no siéndole posible eludirlo dada la afluencia de gente y lo estrecho de la calle, resultando alcanzada por la defensa y saliendo despedida. También a esa altura, un par de pasos más abajo del bar Montañés, el vehículo arrollo a Belén Poveda Fernández, Elena Méndez Gudín y Laura Fernández López, que acababan de salir de dicho establecimiento. Junto al bar Montañés estaba Carmen María Tuñón, que pese a que iba bajando no vio el coche hasta que lo tenía encima dado el número de personas que había, siendo golpeada por la defensa en la parte baja de la pierna y cayendo al suelo. Rubén García estaba también junto al bar Montañés y cuando caminaba hacia abajo por el centro de la calle se encontró con el coche que salía de entre la masa de gente, resultando embestido, quedándose encima del capó sobre el cual permaneció unos segundos hasta que se tiró a un lado. A la altura del bar Montañés se encontraban también Maria Antonia Alvarez Fernández, Carmen Fernández Colinas, Pedro Jose Redondo Alperi y Jesús Manuel González Secades que iban bajando. Al ver venir el coche Maria Antonia trató de apartar a Carmen de en medio, dado que estaba de espaldas, momento en que ella resultó alcanzada en una pierna y derribada hacia atrás. En ese punto el vehículo perdió el retrovisor derecho al golpear una papelera propiedad del Ayuntamiento de Oviedo, la cual resultó con desperfectos. A Pedro Jose la avalancha de gente le empujó contra la pared, pasando el coche a su lado. Y Jesús Manuel al ver que Maria Antonia resultaba alcanzada se apartó y consiguió eludir al vehículo.
A consecuencia de este cúmulo de atropellos tan seguidos el vehículo perdió algo de velocidad pero al propio tiempo reaceleraba, continuando a elevada velocidad por la calle Mon sin empleo de señales luminosas o acústicas. Los peatones que lo veían venir trataban de apartarse como podían pero Francisco de Borja Reina Tartiere que estaba de espaldas a la trayectoria del coche algo más allá del bar Montañés en torno al bar Cuélebre resultó alcanzado. Igual ocurrió con Marcos Martínez Arreal, Jonathan Menéndez Araujo, Rodrigo Oimil Castañón, Andrea Miguel Añel, Helga María Díaz Sariego y Verónica Rodríguez Gómez, que estaban hablando en corrillo un poco más arriba, entre los bares Twenty Century y Metrópolis, éste ubicado poco antes del cruce con la calle Adolfo Alvarez Folgueras, no enterándose de la presencia del coche hasta que lo tenían encima, siendo arrollados por éste al menos los cinco primeros. Concretamente Marcos fue golpeado en la rodilla y quedó subido en el capó, llevándolo el coche ahí encima hasta que a la altura del desvío con la calle Alvarez Folgueras el acusado aminoró la marcha llegando a detenerse, momento en que Marcos cayó al lado derecho del coche. A Rodrigo le pasó el vehículo por encima del pie y le tiró a un lado. Jonathan salió despedido por el impacto del coche. Andrea y Helga fueron golpeadas por el vehículo en las piernas y cayeron. En el caso de Verónica cayó también al suelo bien por un golpe del vehículo, bien porque otra persona alcanzada cayera sobre ella, bien por la avalancha de gente que trataba de apartarse.
La detención del vehículo en el entronque de la calle Mon con la calle Adolfo Alvarez Folgueras, única que efectuó en todo el recorrido por estas calles peatonales, se prolongó escasos segundos. En el cruce con esa calle se encontraba Maria Garcia Martínez que estando aun detenido el coche le propinó una patada. Maria Pilar Vizaíno Mesa también se encontraba en el cruce y al oír que se aproximaba el vehículo se refugió en dicha calle. Tras esta detención el vehículo del acusado reemprendió la marcha y aceleró, continuando subiendo la calle, que seguía estando muy concurrida, arrollando a los peatones que se le ponían por delante sin que, como a lo largo de todo el recorrido, hiciera uso del claxon o de ráfagas luminosas. Así alcanzó a Ricardo Tur Hinojosa, esposo de Maria Pilar, que estaba a la altura del Bar Babia, ubicado en la esquina superior del cruce de Mon con Adolfo Alvarez, lo mismo que a Afaf Larossi que estaba también en ese punto y que no se percató de que venía el vehículo hasta que fue golpeada y salio volando contra la pared. Algo más allá del bar Babia, en el entorno del bar Duende estaba Maria Olivia Alvarez Tejedor, que se percato de la presencia del coche cuando lo tenia prácticamente encima y se aproximaba a toda velocidad hacia ella, saliendo despedida al ser golpeada, cayendo al suelo. Ahí se encontraba asimismo Candido Lubumvo Sumbo que vio que las personas corrían y de repente advirtió tras ellas la presencia del coche, resultando alcanzado. En ese entorno estaba también Manuel Jose Menéndez Rodríguez, que iba subiendo la calle y sólo alcanzo a sentir un fuerte alboroto antes de que el vehículo le alcanzara por la espalda. Y Maria Angeles de la Escosura Muñiz, que iba bajando la calle Mon a la altura del bar Duende vio el coche a cinco metros de su persona, cayendo al suelo, no constando si ello fue porque le golpeó el coche o por irse hacia atrás al tratar de evitarlo debido a lo cerca que pasó de ella.
El vehículo continuó por la calle Santa Ana al comienzo de la cual bajó algo la velocidad, acelerando de nuevo a continuación, siendo aquí la densidad de peatones algo menor, no constando que se produjeran nuevos atropellos si bien al menos en el caso de un peatón que iba caminando hacia la Plaza de Alfonso II de espaldas al vehículo, que en ese momento iba a entre 40-45 km/h, estuvo a menos de un metro de resultar atropellado, no siendo alcanzado porque hizo un movimiento a su derecha sin que previamente el vehículo hubiera efectuado el menor ademán para evitarle. Tras recorrer la calle Santa Ana el vehículo salió a la Plaza de Alfonso II El Casto, también peatonal, en la que está prohibida la circulación de toda clase de vehículos, saliendo por la calle Aguila a la calzada de la calle Jovellanos continuando por la calle Azcárraga, las cuales tienen dos carriles de circulación en el mismo sentido.
Al llegar al final de la calle Azcárraga el acusado se encontró con que había varios vehículos detenidos en el semáforo en fase roja allí ubicado y, con la intención de rebasarles, pasó despacio por el medio de los dos carriles entre las filas de vehículos, impactando con su parte derecha al vehículo marca Citroen-Xantia, matrícula O-3543-CC, propiedad de Álvaro Segundo Álvarez Alvarez y conducido por Ceferino Vicente Álvarez Sebe, vehículo dedicado a auto-taxi de Oviedo número 64 que estaba detenido en el carril derecho en segundo o tercer lugar. Tras golpear a dicho vehículo el acusado tampoco se detuvo sino que aceleró y continuó la marcha, saltándose aquél semáforo y también el de la calle Adelantado de la Florida, accediendo finalmente a la autovía A-66 con la intención de dirigirse a Gijón donde reside. En esos momentos el acusado llevaba la luna delantera fracturada y había perdido los dos espejos retrovisores, los cuales se recuperaron posteriormente en las calles peatonales. En esas condiciones, con cuatro ocupantes a bordo, el acusado circuló por la autovía a una velocidad media aproximada de 120 km/hora.
Tras el impacto con el taxi su conductor Sr. Alvarez Sebe se dispuso a perseguir al acusado y así, una vez consiguió que los vehículos detenidos en el semáforo le abrieran paso se dirigió a la rotonda existente frente a la entrada de la autovía, dando una vuelta alrededor por si avistaba al acusado en alguna de las calles que salen de la misma. Al no verlo optó por tomar la autovía pensando que podría haberse ido por ahí. Tratando de alcanzarle el taxista condujo a la velocidad máxima que le permitía su vehículo, en torno a 180 km/hora, lo que posibilitó que pese que había perdido aproximadamente un minuto en esas maniobras previas a tomar la autovía divisara el vehículo del acusado cuando éste llegaba al desvío hacia la localidad de Lugones. En ese momento el acusado efectuó un giro brusco y tomó ese desvío, golpeando con el lateral izquierdo del coche la barrera quitamiedos de ese lado, continuando en dirección a Gijón por la carretera convencional AS-18 yendo el vehículo taxi tras él. No se ha precisado la velocidad a la que circuló a partir de entonces. En el curso del viaje, unos metros antes de llegar al desvío hacia Tremañes ya en término municipal de Gijón, el acusado se detuvo en el margen derecho de la calzada porque una de sus acompañantes, Maria Rosario García, se encontraba indispuesta, deteniéndose también el taxista a cierta distancia de él, apeándose Maria Rosario y otro de los ocupantes que al poco rato subieron, continuando el acusado en dirección a Gijón yendo el taxi detrás. En las entradas de Gijón se habían apostado diversas dotaciones de la Policía Local de esa ciudad una de las cuales, formada por los agentes nº 140 y 298, al ver pasar el vehículo del acusado fue tras él con señales luminosas y acústicas, deteniéndose el acusado unos quinientos metros más allá. Minutos después llegaron al lugar otros funcionarios de la Policía Local de Gijón y de la Policía Local de Oviedo, siendo detenido el acusado y trasladado a las dependencias policiales de Oviedo.
El acusado cometió los hechos descritos con sus frenos inhibitorios mermados por efecto de la ingesta de bebidas alcohólicas que había efectuado, la cual además afectó negativamente a sus facultades para el manejo del vehículo. A su llegada a Gijón presentaba signos claros y evidentes que hacían presagiar ese estado de etilismo, tales como olor a alcohol en el aliento, ojos brillantes, acuosos y enrojecidos, equilibrio balanceante y aspecto desordenado. En las dependencias policiales fue sometido a dos pruebas de alcoholemia con el etilómetro MK-III - Drager 7110, con número de serie ARHF-005, obteniéndose a las 6,09 y 6,29 horas resultados respectivos de 0,61 y 0,59 miligramos de alcohol por litro de aire espirado, rehusando el acusado su contraste con una analítica.
A consecuencia de su actuación el acusado causó lesiones a las personas que se dirán a continuación. Todos ellos a excepción de Carlos Jose Alvarez Blanco han renunciado a las acciones civiles por haber sido ya indemnizados por la aseguradora AXA, con la que el acusado tenía concertado seguro para el vehículo con número de póliza 33115303, en vigor en la fecha de autos:
1/ Hugo Gómez Riera, que sufrió golpe en el pie izquierdo, erosiones lineales en antebrazo izquierdo, síndrome cervical y molestia en musculatura de los trapecios y tardó en curar sesenta y siete días tras una primera asistencia médica precisando además tratamiento de rehabilitación para la lesión cervical.
2/ Carlos José Alvarez Blanco, que resultó con fractura abierta de la tibia izquierda en grado III y trastorno de estrés postraumático, tardando en curar doscientos veintinueve días en los que estuvo impedido para el normal desempeño de sus ocupaciones habituales, necesitando además de la primera asistencia tratamiento médico quirúrgico de traumatología, psicológico y de rehabilitación, quedándole como secuelas dismetría sin atrofia inferior a 3 centímetros, cicatriz pretibial dolorosa, cicatrices en codo y costado izquierdo que suponen un perjuicio estético moderado, y trastorno de estrés postraumático por el que se encuentra a tratamiento psicológico.
3/ Cristina Fernández Suarez, que resultó con fractura conminuta de la cabeza y cuello del humero izquierdo y traumatismo craneo encefálico con herida inciso contusa occipital, necesitando además de la primera asistencia tratamiento médico rehabilitador y quirúrgico con dos intervenciones sobre el húmero izquierdo, tardando en curar 807 días de los que 295 fueron impeditivos, prolongándose el periodo de curación debido a complicaciones habidas en el tratamiento, persistiéndole como secuelas cicatriz quirúrgica de 18 cm en cara anterior de hombro izquierdo de buen aspecto, cicatriz de 4 cm en cresta ilíaca izquierda de buen aspecto, cicatriz en región occipital tapada por el cabello, limitación de la abducción del hombro izquierdo que no supera los 110º, anteropulsión de unos 125º, hombro doloroso y cervicalgia sin irradiación braquial.
4/ Gervasio de Andrés Egaña, que resultó con lesiones consistentes en erosiones múltiples, traumatismo facial con fractura de huesos propios, traumatismo de rodilla izquierda con arrancamiento de fragmento de platillo tibial y erosiones en mano y pierna derechas, necesitando para su curación además de la primera asistencia tratamiento quirúrgico, traumatológico y de rehabilitación, estabilizándose las lesiones tras 311 días de curación quedándole como secuelas cicatrices quirúrgicas, material de osteosíntesis, rigidez articular de rodilla izquierda y limitación de la flexo extensión de la misma, lesiones degenerativas traumáticas de menisco interno y ligamento cruzado anterior, genu varo, artritis postraumática e hidrartrosis en rodilla izquierda.
5/ Sergio Ariel Peña Segado, que resultó con esguince en tobillo derecho y contusión en cadera derecha y tardó en curar cuarenta días tras una primera asistencia médica precisando además tratamiento rehabilitador.
6/ Guillermo Eugenio Sánchez López, que resultó lesionado en rodilla izquierda y tardó en curar diez días tras una primera asistencia médica, refiriendo molestias en la extensión de la pierna ya desaparecidas.
7/ Efrén Ramón Veliz Silva, que resultó lesionado en la pierna derecha y tardó en curar cincuenta y ocho días tras una primera asistencia médica seguida de tratamiento rehabilitador.
8/ Ana Isabel Blanco Fernández, que sufrió lesiones consistentes en fractura de pelvis, fractura de apófisis trasversas derechas, fractura de parrilla costal izquierda, fractura del ala derecha del sacro y trastorno de estrés postraumático, tardando en curar cuatrocientos ochenta y siete días necesitando además de la primera asistencia tratamiento quirúrgico de traumatología, tratamiento rehabilitador y psicológico, persistiéndole limitación leve en la flexión del tronco sobre miembros inferiores, trastorno adaptativo de la personalidad y secuelas estéticas consistentes en cicatrices y asimetrías antiestéticas de grasa postraumáticas en extremidades inferiores así como un bultoma pequeño en la articulación interfalángica proximal del 5º dedo, las cuales requirieron cirugía reparadora que las ha restañado sólo parcialmente.
9/ Alfonso Fernández del Valle, que resultó con lesiones consistentes en traumatismo craneo encefálico con amnesia parcial, fractura de varias piezas dentarias y fractura de tibia y peroné derechos, tardando en curar 377 días, precisando además de la primera asistencia tratamiento quirúrgico, odontológico de reparación dentaria y tratamiento de rehabilitación, quedándole como secuelas angulación en valgo de la fractura tibial en 9º, limitación de la movilidad del tobillo izquierdo en 32%, material de osteosíntesis en pierna derecha, dolor en el foco de fractura por callo incompleto, edema de tobillo y tercio distal de la pierna que tenderá a desaparecer, cicatrices frontales y en pierna derecha, disminución de la coloración de la corona del incisivo inferior central izquierdo, maloclusión dentaria con desplazamiento de la mordida superior en 3 mm hacia la izquierda y pequeña cojera a la marcha fluida que en un futuro podría corregirse con un injerto oseo en el foco de fractura.
10/ Mª Isabel Clemente Magaña, que resultó policontusionada en zona dorsal y en ambas rodillas y tardó en curar cincuenta días necesitando además de la primera asistencia tratamiento médico consistente en collarín cervical blando.
11/ Maria Farpón Hernando, que resultó policontusionada en cabeza y cara, zona renal y pierna izquierda, necesitando sutura de herida en mucosa bucal del labio superior y tardó en curar ciento sesenta y cinco días tras una primera asistencia médica con tratamiento médico de sutura quedándole pérdida de sensibilidad en la mejilla derecha que se recuperará y cierto grado de edema en el tobillo izquierdo que desaparecerá.
12/ Tamara Rodríguez Muñiz, que resultó con lesiones en omoplato y hombro izquierdo, cervicalgia y esguince en rodilla izquierda y tardó en curar veinticuatro días tras una primera asistencia médica, quedándole molestias cervicales y en la rodilla izquierda no sugerentes de secuela permanente.
13/ Belén Poveda Fernández, que resultó con traumatismo craneo-encefálico, fractura del cuello del humero izquierdo, contusión y edema en condilo femoral izquierdo y en meseta tibial de rodilla derecha, contusión y edema en meseta tibial de rodilla izquierda, alteración de la clavícula y del acromion del hombro izquierdo, y ha tardado en curar ciento cincuenta y siete días necesitando además de la primera asistencia tratamiento médico rehabilitador.
14/ Elena Méndez Gudín, que resultó policontusionada en mano derecha, brazo izquierdo y cabeza y que tardó en curar veinticuatro días tras una primera asistencia médica quedándole restos de hematoma a lo largo de la espina tibial anterior de la pierna tendente a desaparecer.

15/ Laura Fernández López, que resultó lesionada en rodilla derecha, talón izquierdo, codo y mano derechos y tardó en curar treinta días tras una primera asistencia médica quedándole cicatriz de 4 x 2’5 cm. a nivel de meseta tibial derecha.


16/ Carmen María Tuñón Alvarez, que resultó con fractura abierta de la tibia derecha en grado I necesitando además de la primera asistencia intervención quirúrgica y tratamiento rehabilitador; tardó en curar doscientos noventa y ocho días quedándole como secuelas elongación de ligamentos de rodilla derecha, material de osteosíntesis en tibia derecha y cicatrices en rodilla y pierna derecha.
17/ Rubén García López, que resultó lesionado en pierna derecha, mano izquierda y en el quinto dedo de la mano derecha, tardando en curar siete días tras una primera asistencia médica.
18/ Mª Antonia Alvarez Fernández, que sufrió distensión cervical y contractura muscular y tardó en curar veinticinco días tras una primera asistencia médica.
19/ Francisco de Borja Reina Tartiere, que resultó policontusionado en brazo y mano derechos y en zona cervical, dorsal y lumbar, tardando en curar veinticinco días tras una primera asistencia médica quedándole como secuela leve deformidad en el dorso de la mano derecha.
20/ Marcos Martínez Arreal, que resultó con esguince cervical, esguince en la pierna derecha y contusión en la rodilla derecha y tardó en curar ciento cincuenta y nueve días tras una primera asistencia médica además de tratamiento de rehabilitación.
21/ Jonathan Menéndez Araujo, que resultó con erosiones múltiples en codo y rodilla derechos, gemelo izquierdo y zona lumbar, tendinitis de pata de ganso izquierda y crepitación rotuliana, tardando en curar setenta y seis días tras una primera asistencia médica, quedándole como secuelas gonalgia leve con formación quística a nivel de la cara interna de la rodilla.
22/ Rodrigo Omil Castañón que sufrió esguince en el tobillo derecho tardando en curar ochenta días tras una primera asistencia médica seguida de tratamiento de rehabilitación.
23/ Andrea de Miguel Añel, que resultó con esguince cervical, policontusiones y herida incisa en el segundo dedo de la mano izquierda y tardó en curar veinte días tras una primera asistencia médica necesitando collarín cervical.
24/ Helga María Diaz Sariego, que resultó con traumatismo en el codo derecho y síndrome cervical y tardó en curar cuarenta días tras una primera asistencia médica, quedándole dorsalgia leve.
25/ Verónica Rodríguez Gómez, que resultó con herida en rodilla izquierda cuya curación precisó aplicar puntos de sutura quedándole cicatriz no invalidante de dos centímetros en la rodilla izquierda.
26/ Ricardo Tur Hinojosa, que resultó lesionado en la rodilla izquierda y tardó en curar treinta y cuatro días tras una primera asistencia médica.
27/ Afaf Laroussi, que resultó con contusión en la pantorrilla derecha, lesiones de las que curó a los seis días tras una primera asistencia médica.
28/ Mª Olivia Alvarez Tejedor, que sufrió conmoción cerebral y policontusiones, hematoma en ojo izquierdo, hematoma y erosiones superficiales en codo derecho y herida occipital y tardó en curar veinte días tras una primera asistencia médica.
29/ Cándido Luvumbo Sumbo, que sufrió esguince de tobillo derecho, pequeña fisura en la tibia derecha y resultó policontusionado y tardó en curar ciento setenta días tras una primera asistencia médica seguida de tratamiento rehabilitador.
30/ Manuel José Menéndez Rodríguez, que resultó con contractura cervical y precisó una primera asistencia médica.
31/ Mª Angeles De La Escosura Muñiz, que resultó con traumatismo directo en la región sacro-coxígea y tardó en curar quince días tras una primera asistencia médica.
Ignacio Jose Gutiérrez Méndez no sufrió lesiones a consecuencia del golpe que le propinó el vehículo.
El vehículo matrícula O-3543-CC resultó con daños por importe de 1.733’78 euros, a cuya indemnización ha renunciado su propietario por haber sido ya indemnizado. Los perjuicios de paralización fueron reclamados en el juicio verbal nº 686/03 del Juzgado de Primera Instancia número 4 de Oviedo en el que recayó sentencia de 8 de marzo de 2004. Los daños causados en la papelera ubicada junto al bar Montañés ya han sido resarcidos al Ayuntamiento por la aseguradora AXA.

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