Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente departamento de salud psicología y comunidad licenciatura en psicología proyecto de aplicación profesional (pap)


Identificando el sentir de los Adultos Mayores



Descargar 2.12 Mb.
Página11/15
Fecha de conversión09.05.2019
Tamaño2.12 Mb.
1   ...   7   8   9   10   11   12   13   14   15

Identificando el sentir de los Adultos Mayores


En esta sección se aborda el tema de emociones, los tipos que se identifican, las características que los Adultos Mayores refieren de las mismas y las expectativas de lo que es y cómo se viven. Finalmente se encuentra dividido entre aquellas que les son gratas y aquellas que no les son agradables.
El Adulto Mayor significa las emociones a partir de las experiencias vividas, ya que definir de manera aislada la emoción resulta complicado; dentro de la sociología de las emociones, esto sería lo correcto ya que la emoción se da como respuesta a la interacción con los otros, es decir, es ahí donde se alimentan y cobran sentido (Bericat, 2000).  
Por otro lado todas las emociones estaban ligadas a terceras personas, emociones que las sentían “cuando el hijo llega”. De acuerdo con Oblitas (2008), todos los estados psicológicos influyen en la salud. Las emociones y sentimientos pueden beneficiar o perjudicar en la forma de vivirse día a día. El sentirse amado genera un apoyo en las situaciones adversas. En base a ésto, se llega a la etapa en la que se vuelca toda su emoción al otro. Nada de lo que sienten sale sólo de ellas, sus emociones están ligados a los de los demás y a partir de ahí pueden sentir; esto se ve apoyado por lo que Gergen (1996) menciona en donde las emociones son la vida social misma.
A manera de patchwork el adulto mayor define la emoción de la siguiente forma: Una emoción “es como un desahogo del cuerpo”, “ las emociones te sirven para salir adelante” (Adultos Mayores, CEMAM, 2016).
Por otra parte el Adulto Mayor da cuenta de cómo es que las emociones que sienten, tienen que ver con la manera en la que estás fueron aprendidas a lo largo de su vida. Así lo refirió un participante en el taller.
“¿Pero porque es un hombre temeroso?, porque a lo mejor la familia no lo desenvolvió, no lo dejaban desenvolverse por qué viene de familia disfuncional de muchas maneras”, “No todos tenemos el mismo sentir, las mismas alegrías, por eso hay todo diferente, porque si algo no me gusta a mi le gusta a ella, entonces no todos tenemos la misma mentalidad para salir adelante” (Adulto Mayor, CEMAM, 2016).
Una vez definido el que es la emoción para el Adulto Mayor, es importante señalar que existen dos grandes formas de vivir las emociones, la primera: aquellas emociones que disfruta de sentir y la segunda: aquellas emociones que poco disfruta de sentir. En un primer momento se desarrollan aquellas que les gustan sentir. Para Seligman (2003, citado en Oblitas, 2008), estas categorías reciben el nombre de emociones tanto negativas como positivas.
Dentro de esta primer categoría, el Adulto Mayor identifica aquellas que viven cuando están acompañados de las personas importantes en su vida como son lo hijos, los nietos y los amigos. Un ejemplo de lo anterior, es que el adulto mayor expresa que cuando su casa está llena se siente feliz; el nieto llega y el Adulto Mayor olvida el dolor de cabeza, ya que el cansancio desaparece por ese momento en el que los nietos e hijos lo visitan. Por su parte Seligman (2003, citado en Oblitas, 2008) atribuye a estas conductas positivas el poder vivir la felicidad, ya que existe apoyo interpersonal.  
Ligado a esto, la emoción que se siente se asocia con las prácticas, ya que no es sólo la visita familiar, sino el hecho de poder compartir con ellos. Aunado a lo anterior, es importante resaltar lo mencionado en el primer capítulo de análisis, en el cual se establece que gran parte de la forma en que un Adulto Mayor se describe se ve asociado con los sentimientos que predominan en su vida. Por lo que si predominan las emociones que les resultan gratas es muy probable que el autoconcepto sea positivo.
Se rescata el hecho de que el Adulto Mayor en algunas ocasiones reporta contar con un referente corporal para la identificación de emociones: “se le ve en los ojos como de cariño” (Adulto Mayor, CEMAM, 2016, semana 1 “significado de vejez”), es una muestra de lo planteado por Enríquez y López (2014), ya que las emociones son resultado de la interacción diaria, por lo que se puede generar cercanía o distanciamiento.
La forma en la que se asumen las emociones es muy variada ya que depende de gustos, y a pesar de que los Adultos Mayores comparten el mismo momento sociocultural, la manera de procesarlas es distinta en cada uno de ellos. Es por eso que resulta importante hablar sobre la regulación emocional, ya que si bien es cierto que siempre hay una particularidad como ya se mencionó anteriormente, existen ciertas prácticas que se comparten entre ellos para poder lidiar con las emociones. A continuación se presentan algunas de las mismas.
“Pero cómo vas a controlar una emoción, y cómo vas a actuar ante una emoción buena o mala, yo primero tengo que pensar cómo voy a actuar porque por ejemplo si estoy nerviosa pongo musiquita para relajarme tantito y que se me olvide, ahora si por ejemplo veo un señor muy guapo en la calle, pues volteo y lo sigo viendo, ahí no me voy a dejar”. “Yo las siento, y las se sobrellevar [...], yo se que no soy perfecta pero pues para algo sirvo por algo estoy en la vida, tengo una misión”. “Lo que más debemos de hacer nosotros es conocer, conocer nuestro cuerpo cuando tenemos dolor, hambre, alegría, cuando queremos ir al baño; entonces porque no vamos a poder expresar nuestros sentimientos pero es bueno sentir todito eso y saber, para saber apartarlo, porque si confundimos una emoción con la otra pues nos hacemos bolas” (Adulto Mayor, CEMAM, 2016).


Fotografía 5: “Reflejo de la emoción”

Fuente: Capturada en el trabajo de campo (2016).
Como se mencionó anteriormente, existe una segunda forma de vivir las emociones,  aquellas que  son experimentadas por el Adulto Mayor y  no resultan en algo positivo para ellos, ya que identifican que existen algunas que no favorecen sus relaciones y no disfruta sentir. Antes de abordar este punto, es importante mencionar que existe una ambivalencia de significado con la emoción de la tristeza, que si bien se encuentra reconocida a nivel social como poco agradable, para el Adulto Mayor la tristeza puede ser algo grato, ya que la asocia con aquellas cosas buenas y favorables que tenía y que extraña, pero recuerda con gusto.
Para Seligman (2003, citado en Oblitas, 2008) las emociones negativas pueden alterar tanto la salud física como mental, para Bericat (2000) estas se sienten cuando existe un desajuste en el poder y el estatus. Lo anterior concuerda con lo reportado por el Adulto Mayor, ya que constantemente hacen referencia a que la presencia de emociones que no son gratas surgen como resultado de una frustración, o algo que antes podían hacer y ahora no.
Dentro de esta categoría logran identificar emociones como son: el miedo, la tristeza, el dolor. Sin embargo, el que señalan, en su mayoría de estar más familiarizados es la tristeza. De acuerdo a la sociología de las emociones el miedo-ansiedad se siente: como resultado del pensar que se carece de poder y/o estatus y la depresión: cuando hay una carencia de gratificación y recompensas de los otros hacia nosotros. La tercera edad por cuestión cultural posiciona a la persona en un lugar donde el estatus que tenían se pierde, lo cual concluye que en las personas que no hay una estructura que mantenga la identidad por lo que se tenderá a presentar en su mayoría  una sensación de pérdida que desencadena lo anterior (Observación derivada de la nota de campo 2, el tema abordado fue emociones).
Otra de las emociones que se presenta de manera constante en el Adulto Mayor, y que se vive como una de las más difíciles de sobrellevar desde el discurso de los mayores, es la culpa, ya que si bien esta se siente con referencia a actos que no se hicieron o se hicieron el pasado; por lo que se siente responsable de no poder remediarlos en el presente: En la sesión número 6 y 7 (abordando la temática de sentido de vida y proyecto de vida respectivamente) una de las asistentes al taller define como su mayor limitante la culpa, puesto que al ver el resultado de sus acciones y las implicaciones que tuvo en los hijos define haber hecho algo mal.

Por su parte otra de las emociones que es identificada en el discurso es el miedo a la soledad; para Enríquez (2014) esta emoción se relaciona con el poco contacto social que el Adulto Mayor tiene con sus redes de apoyo en su día a día. Motivo por el cual se escucha en el discurso:  “El abandono es tristeza” “ Mi hija esta por casarse y me doy cuenta de que me estoy quedando sola” “quiero morir antes que mi esposo” (Adultos Mayores CEMAM, 2016). Sin embargo este miedo se presenció más en las participantes mujeres que pareciera ser que la compañía se vuelve algo esencial.


En contraste, los hombres relacionan la tristeza con la pérdida de las capacidades físicas y la presencia de enfermedades que van deteriorando su vitalidad. Para una vejez sana, se relacionan las herramientas con las que se cuentan para afrontar esta nueva identidad, la cual se cuestiona por los cambios en la autonomía y salud (Pérez et al 2014), las cuales se ligan a las emociones. El cuestionamiento más fuerte de parte de los hombres tiene que ver con el aspecto de salud porque les cuesta reconocer las capacidades que ahora tienen, lo que lleva a las emociones negativas.

A pesar de que estas emociones se viven como poco gratas, el adulto mayor logra identificar que las mismas tienen una función, “El dolor te esta avisando que algo anda mal” (Adulto Mayor, CEMAM, 2016, sesión 2 “Emociones”). Y es debido a esto es que se tienen diversas maneras de ir regulando la emoción, las cuales son distintas a cuando se trata de una emoción grata que se quiere preservar, ya que en este caso se busca erradicar dicha emoción. Como ejemplo de éstas prácticas está el salir a caminar, el buscar platicar con alguien, simplemente el deseo de moverse de donde está.

“Para mí el dolor es un sufrimiento una pena; pero si de ese dolor, de esa pena no me levanto pues ahí me quedo. Ahí me quedo, dolida, y si el sufrimiento es de otra manera que alguien me trate mal, ahí se sufre de otra manera, no como una enfermedad que te duele, si alguien me trata mal o me hace sentirme mal” (Adulto Mayor CEMAM, 2016, transcripción semana 2 “Emociones”).

En relación a éste tipo de emociones, está la pena al perder a una persona, la cual se vive acompañada de la culpa por la falta de expresión emocional en algunas de las ocasiones, en este caso una participante del taller compartió su experiencia de duelo: “Al último queda más fuerte la pena que estar pensando, por qué nunca lo abracé, por qué nunca lo apapaché, porqué nunca lo escuché, quizás porque no todos tenemos el mismo pensar” (Adulto Mayor CEMAM, 2016,  transcripción 2, temática emocionalidad en el Adulto Mayor).

Finalmente las emociones negativas se ven reflejadas, de acuerdo con el Adulto Mayor, en la corporalidad ya que una persona cuya vida está regida mayoritariamente por este tipo de emociones termina siendo el reflejo de las mismas “[...]porque el cuerpo almacena los años” y esto se traduce en verse con más años de los que posee en realidad: “el hombre no es más viejo sino que a través de unas broncas, que cae que no cae, y no tiene comunicación, no tiene amistad no tiene nada, se siente solo y así llega eso, un hombre 60 años que parece de 100 ¿no?” (Semana 2 “ emociones”, Adulto Mayor, CEMAM, 2016).

Para Páez et al (2000) las emociones también se asocian a reacciones y manifestaciones corporales. El Adulto Mayor concuerda con él, ya que menciona que el sentimiento se siente, ya que así lo vive, “si por ejemplo sientes algo aquí en el estómago ah pues es porque ya es hora de comer, entonces uno tiene que saber.”, “ cuando algo te oprime tu corazón” “que aprieta el pecho”. Y en múltiples ocasiones utilizan este tipo de analogías para expresar su sentir, ya que cuesta trabajo el poder nombrar la emoción. Se tiene en claro la manifestación de la emoción, pero no el tipo de emoción, ésto puede ser por la gran variedad de sensaciones que se perciben de manera diferente de persona a persona.


Por otro lado, se sabe que la misma desaparece cuando el referente corporal ya no es percibido como ejemplo de esto una Adulto Mayor en la sesión 6 dedicada a satisfacción de vida reportó lo siguiente: “yo me aguantaba mis llantos, que mis hijos no me vieran llorar, y sentía aquí una bola que me explotaba y no lloraba, hasta que uno lo suelta” (CEMAM, 2016).
La manera en que el adulto mayor vive sus emociones y las relaciones con las que cuenta, se convierten, como ya se mencionó antes, en un motor para el cambio o en una limitante. Es por esta razón que se considera relevante conocer la manera en que el Adulto Mayor define la satisfacción de vida y cómo ésta se ve reflejada o no en sus prácticas de cuidado; temas que se exploran a mayor profundidad en el capítulo siguiente.




Compartir con tus amigos:
1   ...   7   8   9   10   11   12   13   14   15


La base de datos está protegida por derechos de autor ©psicolog.org 2019
enviar mensaje

    Página principal
Universidad nacional
Curriculum vitae
derechos humanos
ciencias sociales
salud mental
buenos aires
datos personales
Datos personales
psicoan lisis
distrito federal
Psicoan lisis
plata facultad
Proyecto educativo
psicol gicos
Corte interamericana
violencia familiar
psicol gicas
letras departamento
caracter sticas
consejo directivo
vitae datos
recursos humanos
general universitario
Programa nacional
diagn stico
educativo institucional
Datos generales
Escuela superior
trabajo social
Diagn stico
poblaciones vulnerables
datos generales
Pontificia universidad
nacional contra
Corte suprema
Universidad autonoma
salvador facultad
culum vitae
Caracter sticas
Amparo directo
Instituto superior
curriculum vitae
Reglamento interno
polit cnica
ciencias humanas
guayaquil facultad
desarrollo humano
desarrollo integral
redes sociales
personales nombre
aires facultad