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Instituto de Investigaciones Gino Germani

9vas. Jornadas de Jóvenes Investigadores 1, 2 y 3 de Noviembre de 2017
Antonella Schifrin

Universidad Nacional de La Matanza

schifrinantonella@gmail.com

Estudiante de Maestría en Gestión y Evaluación de la Educación, UNTREF.

Eje 14: Saberes, Prácticas y Procesos Educativos.
Conocimiento, análisis y balance de las acciones institucionales de fortalecimiento de la permanencia universitaria, acerca del caso del Departamento de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de La Matanza”.

Palabras claves: universidad, deserción, permanencia.

1. INTRODUCCIÓN

Esta ponencia reúne avances del estadio diagnóstico de un trabajo final de una intervención educativa1, que tiene por finalidad indagar las acciones institucionales orientadas a fortalecer la permanencia de los estudiantes durante el primer tramo del trayecto académico de grado del Departamento de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de La Matanza.

La elección de la problemática de la deserción –la otra cara de la permanencia- por un lado tiene reconocida centralidad en la agenda de educación superior, y a su vez, radica en una preocupación personal originada en el ámbito profesional. Dicha inquietud parte de la experiencia de trabajar con estudiantes que transitan este trayecto y presentan significativas dificultades para lograr una adaptación a la vida universitaria.

En esta línea, el trabajo parte de un supuesto: la deserción académica está condicionada por el comportamiento de factores endógenos y exógenos al ámbito universitario. Por este motivo es relevante realizar un monitoreo permanente acerca de los motivos que inciden en la pérdida de regularidad del estudiante con vocación de continuar, con el objetivo de tomar decisiones orientadas a contribuir en la permanencia institucional.

En la actualidad, existe un conjunto de acciones destinadas a reducir la deserción de los estudiantes durante este tramo, las cuales son diseñadas e implementadas por diferentes áreas de la Universidad. Dichas acciones muestran resultados individuales satisfactorios; pero, al mismo tiempo, al considerarlas y ponerlas en relación -como conjunto- denotan niveles de incongruencia, redundancia y desarticulación. Repensarlas de modo integral permitiría contribuir a proyectar y propiciar una visión estratégica para un abordaje más eficiente e integral del problema.

2. FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA DE LA INVESTIGACIÓN



2.1 Aspectos relativos a los contextos temporales y situacionales. Del desgranamiento a la retención y de la retención a la permanencia

El contexto, en el que comenzaron a darse los procesos de masificación de la educación superior y la transformación de la universidad, está vinculado a distintos procesos y cambios sociales que se fueron llevando a cabo, entre ellos, el de la globalización, el crecimiento de la población mundial, la aparición y consolidación de la “sociedad de la información”, el surgimiento de Internet, la aparición de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC´s), etc. Al mismo tiempo, se produjo una demanda de democratización en la toma de decisiones en muchos aspectos y situaciones de la vida, el énfasis en la igualdad de género, la sociedad del conocimiento y los riesgos de la comercialización del mismo[Lóp07].

En este escenario, se produjo un incremento de las políticas de democratización en el acceso a la educación, un proceso de expansión institucional, un crecimiento sostenido de la matrícula y un fuerte incremento de las tasas de cobertura en educación superior. Específicamente en el campo educativo, se produjeron profundos cambios en la composición de la matrícula, un significativo detrimento de la calidad de los procesos de enseñanza y aprendizaje, la adecuación de las estructuras y un aumento en la brecha entre ingresantes y graduados[Par121].

A partir de esta expansión generalizada de la educación superior, las instituciones comienzan a preocuparse por sostener a sus estudiantes dentro de la universidad y evitar su deserción, de ahí el surgimiento de estudios e investigaciones orientados a esta temática. Braxton, Johnson y Shaw-Sullivan [Bra97] categorizan los estudios que analizan la deserción estudiantil en cinco corrientes teóricas: el enfoque psicológico, el enfoque sociológico, la perspectiva económica, la perspectiva organizacional y la perspectiva interaccionista.



2.2 Análisis de los aportes de expertos en la materia

En el presente trabajo, se toma como eje la perspectiva organizacional, a fin de abordar la función de la institución en el proceso de retención y en la responsabilidad de que el sujeto permanezca en ella. En este sentido, se indaga acerca de los servicios que ofrece la organización al estudiante y los componentes endógenos y exógenos a la institución que inciden en este fenómeno, como antes se señaló.

En esta línea, un reconocido experto en la materia, Vincent Tinto [Vin06], plantea que la definición de deserción puede analizarse a partir de diversos puntos de vista que parten de los actores comprendidos en el proceso. Estas miradas o perspectivas se ubican en lo individual, lo institucional y lo estatal o nacional. Esta definición variará de acuerdo a las diferentes partes interesadas, en relación con el tipo de abandono de la educación superior.

Cabe destacar que se adopta el concepto de deserción en el sentido de abandono de los estudios universitarios, proceso en el cual hay una incidencia de factores internos y externos al sujeto que determinan este comportamiento, como se viene recalcando. Entre las definiciones existentes, la del citado experto (Tinto, 2006) la entiende como “el proceso por el cual los sujetos abandonan la institución alegando razones para ello”. A su vez, García de Fanelli [Fan04] plantea que al estudiar esta cuestión, se debe diferenciar el concepto de abandono del sistema universitario del concepto de abandono de una institución educativa.

Como parece obvio, la deserción es un proceso multicausal, y por tanto existe una variada cantidad de factores que pueden conducir al abandono del estudiante. A partir de una revisión bibliográfica, se adopta en este trabajo la siguiente clasificación:

Tabla 2. Factores que inciden en la deserción académica de los estudiantes universitarios.



Factor personal

Factor familiar

Factor social

Factor institucional

  • Capacidades intelectuales

  • Género

  • Edad

  • Motivación

  • Conocimientos previos

  • Nivel de ansiedad

  • Autoconcepto-autoestima

  • Toma de decisiones

  • Actividad laboral /dedicación/disponibilidad

  • Nivel educativo de los padres

  • Estatus socio-económico

  • Relación con el entorno

  • Comunicación intra-familiar

  • Espacio de estudio (tiempo-lugar)

  • Entorno socio-cultural

  • Redes de apoyo/contención

  • Variables demográficas

  • Contexto socio-económico

  • Condiciones institucionales

  • Becas y financiamiento

  • Ambiente estudiantil

  • Profesorado

  • Orientación vocacional

  • Servicios de apoyo

  • Modalidad de acceso (selectividad)

  • Matrícula

  • Integración institucional

Fuente: Elaboración personal a partir de: [Tin75] [Gar071][Cas04][Fer10]

Los factores mencionados en el cuadro anterior dan cuenta de los aspectos que inciden en el proceso de deserción. Por una parte, se plantea un conjunto de variables de índole personal, haciendo referencia a aquellas cuestiones que pueden intervenir en esta decisión, como por ejemplo las capacidades intelectuales, los conocimientos previos y la edad. Asimismo, se señalan los aspectos relacionados con lo familiar y el contexto con sus variables en el que se desarrolla, como el nivel educativo de los padres, el estatus socio-económico y el espacio de estudio.

Por otro lado, hay que tener en cuenta diversos factores sociales, que inciden en los comportamientos del sujeto de manera directa o indirecta. Como muestra de esto, se puede mencionar las redes de apoyo y contención, las variables demográficas y el entorno socio-cultural. Y por último, se encuentra el factor institucional, que hace referencia a componentes no personales que inciden en el rendimiento académico y en consecuencia en la posibilidad del abandono.

Como opción metodológica, se complementa esta clasificación con la especificación de las categorías exógena y endógena de los factores. Como toda taxonomía, presenta la subjetividad de toda construcción clasificatoria. A tales efectos, es sabido que ningún factor es puramente endógeno o exógeno, sino más bien la preponderancia de un componente sobre otro es lo que define la realidad tal como aparece.

Más allá de los factores que inciden en la decisión de un sujeto para abandonar sus estudios universitarios, la teoría desarrollada por Tinto [Tin87] reconoce la función central que posee la institución en este fenómeno. En relación con la revisión de investigaciones anteriores sobre deserción, este autor agrupa los determinantes según las características familiares e individuales, la interacción con el ambiente de la universidad y el compromiso con la meta final de culminar los estudios.

En materia de políticas educativas, y a partir de lo desarrollado anteriormente, el ingreso masivo a la universidad de los sectores de menor estatus todavía no se logró traducir en una oportunidad de éxito estudiantil. En la actualidad, Tinto [Tin12] plantea un modelo de gran alcance sociológico para explicar el desgranamiento estudiantil en la educación superior, a través del rol que juega el ambiente social y académico de una institución en el éxito de sus estudiantes. Cabe destacar que este especialista en el tema de la deserción universitaria, afirma que los patrones de retención y graduación estudiantil son producto -en parte- de las decisiones y acciones que llevan a la práctica las instituciones, como así también del carácter de los estudiantes que se inscriben en ellas. A partir de esto, Tinto [Tin12] propone el concepto de efectividad institucional, poniendo el foco en el esfuerzo, los recursos que invierte la entidad educativa y el impacto de sus acciones en la continuidad o abandono de los estudios universitarios. Por otro lado, el autor no deja de lado la centralidad del aula y el rol crítico que juegan el profesorado en la retención de los estudiantes.

Cabe mencionar que al menos una parte de la inequidad que se observa en los resultados educativos, tal como la medida de graduación, pueden y deben ser atribuidas a las acciones de una institución, más allá de otros factores que puedan incidir.

En la actualidad, el abordaje de la problemática de la deserción está tomando un giro hacia la retención, específicamente para estudiar los factores, tanto institucionales como aquellos provenientes de las características propias de los alumnos, que contribuyen al éxito[Fer10]. De esta manera, el centro de las causas de deserción, se pone tanto en el estudiante como en la institución. En este sentido, las prácticas de la institución o del sistema que se llevan a cabo con el fin de reducir el desgranamiento académico tienen un rol orientado a la retención. No obstante, los autores citados afirman que “las experiencias de los estudiantes en la universidad son moldeadas por las políticas y prácticas diarias que se desarrollan en el campus, las instituciones carecen de la evidencia para conocer de qué manera las políticas y prácticas institucionales impactan en la retención estudiantil”[Fer10].

Es preciso tener en cuenta que Tinto[Tin12] aclara que desde el punto de vista del estudiante se utiliza el término persistencia, y desde el punto de vista institucional el concepto de retención. La persistencia se refiere a la proporción en que los estudiantes que empezaron la educación superior en un punto determinado continúan en la educación superior y eventualmente completan sus carreras independientemente del lugar en donde lo hacen. La retención se refiere a la proporción en la cual una institución retiene y gradúa a sus estudiantes que entraron a la institución como alumnos de primer año en un punto determinado de tiempo. La diferencia entre estos dos aspectos o miradas no es trivial, porque muchos estudiantes persisten para completar la carrera incluso cuando no la siguen o terminan en la institución en la que se inscribieron inicialmente.

El mismo autor plantea que, en el caso de transferencia a otra institución, los términos persistencia estudiantil y terminación estudiantil son equivalentes a los términos retención del sistema y terminación del sistema, que se refiere a la proporción en que el sistema de educación superior retiene a sus estudiantes hasta la graduación sin importar donde entraron por primera vez al sistema. De esto se desprende que la medida de la persistencia y terminación estudiantil es mayor, en promedio, que las proporciones institucionales de retención y graduación. La persistencia puede ser discontinua. Algunos estudiantes pueden suspender temporalmente su asistencia a la universidad, algunas veces por un período considerable de tiempo, con otras palabras “stopout” (se quedan fuera del sistema por un tiempo) en algunos casos, los estudiantes regresan a sus instituciones iniciales (retención institucional discontinua) en otros casos, o se van a inscribir en otra institución (transferencia retrasada o persistencia estudiantil discontinua). El desafío que enfrentan los investigadores en estos casos es saber cuándo clasificar a un estudiante como un “dropout” (desertor) o “stopout” (alguien que se queda fuera del sistema por un tiempo).

Para Tinto [Tin12], el desgranamiento es mayor en el primer año que en el segundo. Afirma también que lo que sucede en los segundos años refleja lo que ocurrió o no en el primero. Por este motivo, las universidades invierten gran parte de sus recursos en el primer tramo del trayecto. Aunque más allá de que los esfuerzos sean significativos, hay instituciones que no logran los resultados esperados. A partir de esto, el autor presenta dos causas principales por las cuales no se logra. En primer lugar, la causa inicial es la naturaleza de la investigación del desgranamiento. En este campo los estudios realizados buscan desarrollar e implementar programas para mejorar la retención y que los estudiantes completen sus estudios, pero no se enfocan a pensar por qué los estudiantes son exitosos, o cómo podrían serlo. Abordar las causas del abandono no significa saber cómo sostener a los estudiantes. Por otro lado, la segunda causa señalada por el autor citado se centra en el tipo de esfuerzos realizados para mejorar la retención por parte de las instituciones. Así, defiende que las instituciones educativas no han diseñado un marco de referencia coherente para guiar su pensamiento sobre la importancia del tipo de acción orientada a aumentar la retención.

Tinto[Tin12], cita a Padilla y plantea que “el proceso de persistencia no es la imagen en el espejo del proceso de abandono, entender las razones de por qué desertan no se traducen en ayudar a los estudiantes a que persistan”. A su vez, los diversos colectivos de investigadores han construido una serie de conceptos teóricamente atractivos, pero que no se traducen fácilmente en cursos de acción definibles. Por todo, ello la complejidad en el tratamiento de esta problemática es mayor. A su vez, el abordaje teórico también se ha incrementado en los últimos años, pero el conocimiento de acciones efectivas permanece fragmentado y carece de organización.

Tanto Tinto como Ezcurra[Ezc17] consideran que en la educación superior se ha descuidado el aula como espacio de aprendizaje, en donde los estudiantes permanecen, se relacionan con el profesorado, interactúan y se llevan a cabo las actividades formales educativas. Por esto es relevante focalizar las tareas capitalizando las experiencias de los estudiantes y particularmente trabajar en cómo superar los obstáculos presentados en este tramo. Las instituciones deben conjuntar las políticas y el aula, encontrando un equilibrio que permita ofrecer a los estudiantes caminos que los impulsen oportunamente a la graduación.

En consonancia con el punto de partida del trabajo, se incide en la problemática de la deserción y la influencia de los factores institucionales con el fin de contar con información como base para el diseño de políticas y mecanismos de reingeniería educativa que permitan la permanencia de los estudiantes dentro de la institución universitaria [Don07]. Es decir, tanto la deserción como la permanencia son dos fenómenos del mismo proceso educativo. La permanencia se define como:

“el tiempo que el alumno permanece en la institución; corresponde a un período extenso que comienza con el inicio de la carrera, el transcurso de ésta y alcanza hasta el último año o incluso si se incorpora al nivel de posgrado, al término de este ciclo” [Rom01].

En conclusión, más allá del esfuerzo institucional debe haber políticas de Estado claras que faciliten el trabajo orientado en esta temática, junto con un compromiso activo por parte del estudiantado. La calidad no sólo se traduce en lograr altos estándares académicos, grandes estructuras y un profesorado de prestigio, sino que además ésta tiene que ver con la facilidad de “nivelar el terreno de juego” por parte de las autoridades educativas. De este modo es la evaluación real la que permite que los engranajes del proceso se puedan mantener funcionando eficientemente y lograr una mejora en los resultados obtenidos. A través de las acciones evaluativas y el adecuado análisis de sus resultados, se podrán construir estrategias que permitan alcanzar un alto grado de permanencia educativa.



3. FASE DE INVESTIGACIÓN Y METODOLOGÍA

3.1 Enfoques metodológicos e instrumentos de investigación

La metodología de este trabajo ha estado organizada a través de instrumentos que ayudan a la construcción y obtención de datos empíricos, a partir de una combinación de los paradigmas de investigación cualitativa y cuantitativa. Durante la fase de indagación y recogida de información se realizó una exploración descriptiva e interpretativa generando información útil para analizar los datos y contextualizar la situación actual. Primeramente, se partió de un estudio documental y luego se diseñó y aplicó una encuesta con la finalidad de conocer la situación actual del tema de investigación.

De igual manera, para efectuar un análisis estructurado y lograr una sistematización eficiente de los datos, se trabajó con diversas dimensiones y variables. En este sentido, conocer en profundidad los factores que afectan a la permanencia permitió obtener información certera y actualizada para obtener y hacer posible un enfoque integral en la toma de decisiones y así optimizar niveles de pertinencia, equidad y calidad educativa que contribuyan a la gestión y al prestigio institucional.

3.2 El contexto sociológico: El Conurbano Bonaerense

Esta delimitación comprende los 24 partidos del Gran Buenos Aires, excluyendo a la Ciudad de Buenos Aires. El aglomerado conformado por la Ciudad de Buenos Aires y este conjunto de partidos se conoce también con la expresión “Gran Buenos Aires”, que utiliza el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos de la Argentina [IND03].

Durante 1968, en esta zona, se ejecutó el Plan Nuevas Universidades con la intención de crear nuevos establecimientos educativos de educación superior nacional y provincial. De este modo, a partir del año 1983 se crearon nuevas universidades en el Conurbano Bonaerense y en algunas provincias del interior (Taquini, 2010). Actualmente, existen 12 universidades nacionales ubicadas en esta área. Esta presencia cercana de la universidad contribuye a construir un discurso social, el cual pretende expresar que la universidad no es algo inalcanzable cultural y económicamente para aquellos alumnos hijos de familias que no asistieron a la universidad y con un status de desventaja económica. A partir de aquí, el aporte social generado por estas nuevas universidades es superior al de las instituciones tradicionales (Taquini, 2010).

En el contexto al que se refiere existe un elevado índice de vulnerabilidad que incide en la educación de la población. En la mayoría de los partidos se puede encontrar altas tasas de pobreza, precariedad, violencia y desnutrición. Existe una porción extensa de habitantes que sólo posee el secundario finalizado y no cuenta con carreras terciarias o universitarias completas. En la mayoría de los casos, el alumno que asiste a la universidad es la primera generación de su familia en intentar alcanzar este nivel.

Como expresan Cambours de Donini y Gorositiaga [Cam16], “la fuerte desigualdad socio-económica que existe en este ámbito es un dato de partida imposible de soslayar”. En efecto, las instituciones deben realizar prácticas que den respuesta -en parte al menos- a esta problemática y que no reproduzcan tales desigualdades.

En este territorio, durante el año 2008 se creó la RUNCOB (Red de Universidades del Conurbano Bonaerense) con el fin de contribuir al desarrollo social, económico, político y cultural de la región metropolitana mediante acciones de cooperación educativa, científica, tecnológica y cultural entre quienes la integran. A partir de la Declaración de la creación de la RUNCOB los Rectores participantes manifestaron su interés en fundar una Red que favoreciera la ampliación y el fortalecimiento de líneas de acción para el mejoramiento de los procesos de enseñanza, aprendizaje y sobre todo, de gestión, poniendo el acento en los siguientes aspectos: el ingreso, el trayecto, la retención y la graduación de los estudiantes de estas universidades, en consonancia con las políticas públicas nacionales y provinciales[RUN15].



3.3 La institución: Universidad Nacional de La Matanza

La Universidad Nacional de La Matanza es una institución de Educación Superior ubicada en el Gran Buenos Aires, específicamente en el partido de La Matanza, con 323 km2 de superficie y una población cercana a los dos millones de habitantes. El proyecto de creación de la Universidad fue aprobado en 1989, por medio de la Ley 23.748, la cual expresaba en su fundamentación conceptos puestos de relieve por la Comisión Promotora de la Universidad en lo que respecta a los factores y causas de “no ingreso a la universidad” y “deserción de los estudios universitarios”. Dichas causas eran atribuidas a las “condiciones pedagógicas modificantes” y al “macrosistema universitario” propio de la época [CON12]. La Universidad Nacional de La Matanza (UNLaM) fue creada para dar respuesta a un conjunto de necesidades y demandas locales, considerando que el área de su emplazamiento es uno de los espacios más importantes del país desde el punto de vista demográfico, político y económico. Cabe aclarar que durante el año 1980 el partido de La Matanza contaba con 152.000 jóvenes de 18 a 24 años de edad, de los cuales 16.000 pretendían realizar una carrera universitaria. Asimismo, en el año 1985 se constató que 15.000 residentes estaban realizando un trayecto formativo de grado [CON16].

En este sentido, el Estatuto de la Universidad [UNL03] presenta los fines, misiones y objetivos institucionales que dan sentido a la creación de esta Institución. En este documento se puede observar que existe una fuerte intención de inclusión y se establece que, más allá de las funciones características por definición de toda institución universitaria, la Universidad Nacional de La Matanza tiene además como finalidades específicas:


  • Poner su capacidad universitaria al servicio de la consolidación de un modelo nacional, en el que se inserte la problemática regional, incorporando a tales efectos las cuestiones relativas a la solidaridad social, el empleo y la producción.

  • Recibir y evaluar las inquietudes y aspiraciones de la población para asumir el análisis de la realidad, desarrollando una capacidad crítica, reflexiva y creadora en busca de acciones transformadoras.

  • Aportar mejoras a los sistemas educativos específicos, promoviendo la capacitación y perfeccionamiento de los recursos humanos de la región.

Por otro lado, la misión de esta Universidad queda así descrita según estos objetivos:

  • Facilitar el asentamiento de la población joven en la zona.

  • Servir a las necesidades de la comunidad: de sus empresas, de sus establecimientos educacionales, del aporte profesional, técnico y de la cultura.

  • Contribuir a la formación de la cultura nacional y latinoamericana abierta a los valores del pensamiento universal.

Posteriormente, en el Plan de Desarrollo Institucional 2006-2010 [Uni06], la Universidad se propuso como objetivo profundizar acerca de la deserción académica y consolidar el nivel de retención del alumnado, para lo cual establece las siguientes acciones:

  • Desarrollar un Programa de tutorías en toda la Universidad.

  • Definir las materias que formarán parte del Ciclo Común a las distintas carreras.

  • Realizar acciones de articulación con la escuela media y elaborar instrumentos de comunicación de la oferta académica a través de la radio, visitas institucionales, grupos de discusión y otras acciones que promuevan las carreras de menor demanda.

  • Conformar un comité o comisión evaluadora del Curso de Ingreso para que realice un análisis de su implementación y de los resultados obtenidos en el mismo y pensar en mejoras o modificaciones al proyecto educativo en términos de desempeño.

De esta forma, y siguiendo la lógica del funcionamiento organizacional, las metas establecidas y trabajadas anualmente por la Universidad, según lo observado en los informes y planes de desarrollo institucional, se orientan en parte a la retención del alumnado de primer año.

En relación a los valores institucionales mencionados en el Plan de Desarrollo Institucional[Uni06], se encuentra en primer lugar la integridad y la dignidad humana, el énfasis en el alumno de grado y posgrado, la coordinación y el trabajo en equipo. Como así también, la excelencia en los servicios de docencias, investigación y extensión. Además, el sostenimiento permanente de una cultura organizacional significativa y peculiar, junto con la trascendencia en el seno de la Comunidad.



3.4 Estructura organizacional de la Universidad

La Universidad Nacional de La Matanza desde sus orígenes adoptó su estructura funcional posicionándose desde un modelo alternativo con descentralización académica y centralización administrativa [Mar13].

La estructura de gobierno que presenta esta Institución está integrada por distintos sectores de la comunidad universitaria. Entre los cuerpos colegiados y las instancias unipersonales de gobierno están en primer lugar los Cuerpos Colegiados: la Asamblea Universitaria, el Consejo Superior, los Consejos Departamentales, y las instancias Unipersonales como el Rector y los Decanos de los Departamentos. A su vez, la Asamblea Universitaria está integrada por los miembros titulares del Consejo Superior y los miembros titulares de los Consejos Departamentales. El Consejo Superior está compuesto por el Rector y el Vicerrector, los Decanos de Departamentos, siete consiliarios representantes del claustro docente, tres consiliarios representantes del claustro estudiantil, un consiliario representante del personal no docente y dos consiliarios representantes del claustro de graduados.

3.5 Gestión Académica

En cuanto a la programación académica se refiere, la Universidad cuenta con 8 titulaciones de pregrado, 35 carreras de grado con 18 títulos intermedios y 21 carreras de posgrado, que se distribuyen en Doctorados, Maestrías y Especializaciones. En el campo de la gestión se utilizan diversos sistemas de información que permiten tener una serie de registros sistematizados y de permanente consulta, entre ellos: SIU Guaraní como sistema de gestión académica, SIU Araucano como sistema de información estadística universitaria, SIU Pilagá como sistema económico, presupuestario, financiero, y contable, SIU Mapuche como sistema de recursos humanos, SIU Wichi como sistema de consultas gerenciales Web, el SIU Kolla como sistema de seguimiento de graduados y un sistema propio.

La Universidad cuenta con una planta docente de profesores y auxiliares (un 152% de incremento respecto a 2004), cuya conformación de cargos es de 139 Titulares, 109 Asociados, 610 Adjuntos y 1948 Auxiliares. Según las titulaciones docentes, se observa que existen 1932 con grado, 586 con posgrado, de los cuales 87 son Doctores y 194 Magister, lo que marcaría una baja tasa de titulación de posgrado. En cuanto al plantel No Docente se refiere, éste se compone de 490 agentes y 52 autoridades [Uni16]. Actualmente, la Universidad Nacional de La Matanza es una de las Universidades Públicas que integran el Sistema Universitario Nacional Argentino y cuenta con aproximadamente 38500 alumnos de grado, 24500 aspirantes al ingreso en 2016 y 1800 graduados en el año 2015, con 1200 que han obtenido el título de pregrado. En el total del Sistema universitario del país, representa el 2,6 % del alumnado, siendo la novena institución en cantidad de alumnos. La tasa de crecimiento en los últimos cinco años ha sido del 7% anual, cuando el promedio del Sistema Universitario argentino es de 0,3 %[Sec16].

Durante el período 2005-2013, la matricula aumentó un 69%, y un 110% los aspirantes a ingresar a la Casa de Altos Estudios, mientras que los ingresantes aumentaron un 53%. Y desde 2005 a 2013, los egresados aumentaron un 116%. Según la información constatada, la matrícula durante el año 2015 creció con un valor de 38.500 estudiantes. Esta ampliación se explica principalmente por una política de inclusión y de desarrollo de la oferta de carreras de grado en los últimos diez años, en los que se ha duplicado la cantidad de carreras ofertadas en la UNLaM[Sec16].

3.6 El ingreso a la Universidad

El dispositivo de ingreso con el que cuenta la Universidad se centra en una instancia de nivelación que permite que el estudiante realice un curso preparatorio, el cual se puede realizar en dos instancias: durante el año lectivo, con una duración de 6 meses aproximadamente, y durante el mes de febrero en un formato intensivo. El aspirante debe aprobar dos asignaturas comunes (Seminario de Interpretación y Producción de Textos y Filosofía) y una específica por grupo de carreras (Ej.: Filosofía para el Departamento Humanidades y Ciencias Sociales). Según los datos obtenidos, “(…) la cantidad de aspirantes ha venido creciendo desde la implementación del curso de ingreso en forma permanente. En el 2015, se dictó el curso de ingreso a más de 24.000 alumnos (…)” [Sec16].



3.7 Perfiles estudiantiles

La comunidad de estudiantes que integra esta Institución posee aspectos diferenciadores, entre los que cabe señalar los siguientes: el 75% de la matrícula corresponde a estudiantes de primera generación de universitarios en sus familias, un 2% posee becas y el 66,5% utiliza transporte público para asistir a la Universidad. Por otro lado, del total de alumnos, el 66,8% estudian y trabajan, lo que dificulta la dedicación exclusiva a los estudios[CON16]. Otro aspecto a resaltar es que el 68% de los alumnos residen en La Matanza, el 24% en partidos aledaños y un 8% en la Ciudad de Buenos Aires. Actualmente, el 50% de los alumnos provienen de escuelas públicas y el 4% son extranjeros residentes en el país[Sec16].



3.8 Departamento de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de La Matanza

La Unidad Académica comenzó con sus funciones desde los inicios del Proyecto institucional. A medida que fue transcurriendo el tiempo se agregaron carreras a su oferta académica, la cual se fue conformando según las áreas de vacancia que presentaba el Distrito. Actualmente, el Departamento de Ciencias Económicas cuenta con la carrera de Contador Público, Lic. en Administración, Lic. en Comercio Internacional y Lic. en Economía.

El Departamento posee un ciclo común correspondiente al primer año, lo que permite un dinamismo entre las diferentes ofertas curriculares y flexibilidad en el primer trayecto del inicio de la carrera universitaria. Entre estas asignaturas, se encuentran Matemática I, Contabilidad Básica, Derecho Público, Introducción al Conocimiento Científico, Historia Económica Social Contemporánea y Administración General.

Políticas_y_estrategias_institucionales_para_reducir_la_deserción'>3.9 Políticas y estrategias institucionales para reducir la deserción

A partir de la misión de la Universidad, y según los requerimientos de CONEAU, existen políticas específicas que se orientan a disminuir el desgranamiento en el primer año. El cuadro que se encuentra a continuación da cuenta de las políticas llevadas a cabo por la misma Institución y su nivel de aplicación.

Tabla 13. Políticas y acciones destinadas a mejorar la permanencia de los estudiantes y su aplicación en la UNLaM.


Política

Acción

Nivel de aplicación

Institucional

Departamental

Soporte estudiantil

Apoyo psicopedagógico

Dirección de Pedagogía Universitaria

-

Orientación vocacional

Dirección de Pedagogía Universitaria

-

Ayuda económica en formato de becas y otros estipendios

Dirección de Bienestar Estudiantil:

PNBU/Bicentenario.



SPU

UNLaM


Comedor/Apuntes

Departamento de Cs. Económicas – Seguimiento del rendimiento académico - Tutor

Apoyo académico

Sistema de Tutorías

Dirección de Pedagogía Universitaria

Departamento de Cs. Económicas – PACENI. Sistema de Orientación al Estudiante Universitario del Departamento de Cs. Económicas.

Clases de apoyo

-

Departamento de Cs. Económicas, en colaboración con el Centro de Estudiantes.

Asuntos académicos de enseñanza y aprendizaje

Creación de espacio de aprendizaje virtual


Secretaría Académicas - MIeL

Departamento de Cs. Económicas – Gestión del contenido, aplicación y utilización.

Formación Docente

Dirección de Pedagogía Universitaria, Dirección de Graduados

-

Flexibilización de los planes de estudio en el primer año

-

Departamento de Cs. Económicas – Gestión académica.

Vida Universitaria



Oferta de actividades extracurriculares

Secretaría de Extensión Universitaria

-

Estudiantes en Riesgo Académico

Identificación de los aspirantes de riesgo pedagógico

Secretaría académica

Departamento de Cs. Económicas – Gestión académica y seguimiento.

Condiciones académicas

Sistema de Reincorporación por trayectoria académica

Dirección de Pedagogía


-

Tercer cuatrimestre (durante el verano)

Secretaría Académica

Departamento de Cs. Económicas

Dos llamados a final por fecha

Secretaría Académica

Departamento de Cs. Económicas

Fuente: Elaboración personal, a partir de la información brindada por los expertos institucionales.

Dentro del Servicio de Orientación al Estudiante del Departamento de Ciencias Económicas se encuentra el Sistema de Tutorías, el cual tiene como objetivo final la permanencia del estudiante universitario a través de un acompañamiento académico en los procesos educativos. Debido al rol significativo que tiene la Universidad en la democratización del conocimiento, la Unidad Académica ofrece un servicio que intenta dar respuesta a las necesidades que presentan los estudiantes en relación al desarrollo de la vida universitaria, como así también inquietudes académicas y técnicas que puedan surgir. Esta iniciativa ayuda al proceso de integración institucional y al sostenimiento de las trayectorias académicas, colaborando en la consecución de la calidad educativa. En esta línea, la Tutorías llevan adelante intervenciones que pretenden la implementación de estrategias de mejoramiento en el aprendizaje de los estudiantes y su éxito en la realización de los estudios, a través de un trabajo personalizado orientado a la motivación, confianza y permanencia en la universidad.

Según fuentes institucionales[UNL17], en el año 2016 se evaluó la Permanencia durante el Ciclo Lectivo 2015, lo que arrojó un resultado del 96,15% de efectividad. Este número resulta del total de los alumnos que han asistido a Tutorías durante el año 2015 (234) y luego se han inscrito al siguiente Ciclo Lectivo 2016 (225), resultando una diferencia de sólo 09 alumnos que no se han inscrito en el siguiente Ciclo Lectivo. En el seguimiento que realiza a cada estudiante que aparece inactivo, se detectó que en el 100% de los casos se debe a cuestiones exógenas al proceso de Tutorías y a la Institución.

4. RESULTADOS DE LA INVESTIGACIÓN REALIZADA

Se realizó una encuesta a estudiantes libres2 que solicitaron la 3ª reincorporación en la segunda instancia del 2017 (alumnos que realizaron curso de verano y/o rindieron finales), lo que permite verificar si tienen intención de seguir estudiando.

La muestra escogida fue de 159 casos sobre un universo de 298 estudiantes. La misma fue obtenida a través de una selección aleatoria según los aspectos antes mencionados. La encuesta fue suministrada personalmente a los estudiantes inactivos que solicitaron, en segunda instancia, la reincorporación. Dicha muestra representa un 53,35% del universo estudiado.

Los resultados arrojan una distribución por género femenino del 60%, y una distribución por género masculino del 40%. A su vez, la distribución por unidades académicas consiste en que el 5,66% pertenece al Departamento de Ciencias de la Salud, el 8,80% al Departamento de Humanidades y Ciencias Sociales, el 16,98% al Departamento de Ingeniería e Investigaciones Tecnológicas, el 19,49% al Departamento de Derecho y Ciencia Política y el 49,05% al Departamento de Ciencias Económicas.

A su vez, un dato significativo es que el 88% de los padres de los encuestados no alcanzaron un nivel universitario, mientras que sólo el 12% ingresó a dicho nivel. En cuanto a las madres, el 91% corresponde a quienes no accedieron al nivel universitario y un 9% sí lo hicieron. De este modo se puede decir que existe una proporción sustancial de alumnos que constituyen la primera generación de estudiantes universitarios dentro de su familia.

En relación a las actividades de vinculación con la Institución, el 6% de los estudiantes asistió sólo a la Feria Educativa, el 1% participó de la charla “La UNLaM va a tu escuela”, el 3% realizó actividades de orientación vocacional y el 11% asistió a visitas guiadas en la Institución. Asimismo, el 3% realizó dos actividades combinadas: visitas guiadas a la UNLaM y también a la Feria Educativa, mientras sólo el 1% participó en visitas guiadas y además estuvo presente en la actividad de “La UNLaM va a tu escuela”. El 71% de los encuestados no realizó ningún tipo de acción de vinculación previa al ingreso, en relación a la transición desde la escuela secundaria, ni tampoco como una experiencia de acercamiento previo.

Entre las respuestas obtenidas según los estudios cursados, en 45 casos respondieron que fue por vocación hacia la carrera elegida y por otro lado 17 estudiantes afirmaron que fue para alcanzar un mejor medio de vida para su futuro. En esta misma pregunta, en 45 casos manifestaron una combinación entre estas dos opciones: que no sólo era por vocación hacia la carrera elegida, sino también para conseguir un mejor medio de vida para su futuro. En cuanto al trabajo, el 86% actualmente trabaja y el 14% no lo hace. Dentro de ese 86% que trabaja, en 4 casos lo hacen entre 1 h. y 4 hs., en 54 casos entre 9 hs. y 12 hs. y en 79 casos lo hacen entre 5 hs. y 8 hs. A su vez, de los estudiantes que trabajan, 18 tardan en trasladarse menos de ½ h, 6 entre 4 hs. y 5 hs, 51 entre ½ h. y 1 h. y 62 entre 2 hs. y 3 hs. Esto indicaría que más del 39% de los encuestados emplea entre 2 y 3 hs. para trasladarse al lugar de trabajo, tras una jornada laboral -en la mayoría de los casos- por un lado, de 5 a 8 hs. y, por otro, de 9 hs. a 12 hs.

Se puede, pues, afirmar que los estudiantes encuestados dedican la mayor parte de su día a su ocupación laboral, lo que presenta un obstáculo a la hora de planificar el estudio y sus actividades académicas. Además, se debe tener en cuenta las acciones orientadas a la gestión del hogar, el cuidado de familiares a cargo, las actividades sociales y las de ocio.

Por otro lado, se puede afirmar también que 68 casos del total de los encuestados no participaron en ninguno de los espacios de apoyo y asesoramiento que ofrece la Universidad de manera gratuita. Cabe mencionar también que 31 casos indicaron que no participaron debido a que no estaban al tanto, 22 casos por falta de tiempo, y 11 casos porque no lo creyeron necesario. A su vez, 41 casos participaron de las clases de apoyo que ofrece el Centro de Estudiantes en conjunto con las Unidades Académicas y 26 casos asistieron a Tutorías, entre otras combinaciones de respuestas. En este aspecto se evidencia la necesidad de fortalecer la comunicación hacia la comunidad estudiantil de los servicios que ofrece la Institución para mejorar el rendimiento académico.

Sobre las causas que inciden en el abandono, el 48% de los casos afirmó haber interrumpido sus estudios por motivos personales, el 14% por motivos familiares, el 6% por motivos institucionales, el 2% por motivos sociales y el 2% por otras casusas y con respuestas que no denotan una causa específica. Asimismo, entre las combinaciones formadas a partir de las respuestas, el 20 % expresó factores o causas personales-familiares, el 5% personales-familiares-sociales y el 3% personales-sociales.

En relación con los contextos y situaciones familiares y su adecuación a la vida universitaria, la encuesta permite identificar que un 64% de los encuestados indica estar, según su criterio, adaptado al ambiente académico y un 12 % estar muy adaptado. No obstante, se pone de manifiesto que un 23% muestra estar poco adaptado y un 1% nada adaptado a la vida académica. Estos resultados revelarían que la mayoría de los estudiantes que dejaron sus estudios consideran que existió una apropiada adaptación a las exigencias que propone la universidad, lo que resulta contradictorio con su condición académica. Esto último demostraría la necesidad de repensar en qué consiste la adaptación a esta instancia desde la perspectiva del estudiante.

Otro dato significativo es que 142 casos afirmaron haber conformado relaciones con pares durante su tránsito por la Institución, de los cuales 92 estudiantes sostienen haber estado adaptados a la vida académica, lo que corresponde a un 65%. En este sentido, se podría decir que existe una vinculación entre el grado de adaptación y la construcción de relaciones con otros estudiantes en sus mismas condiciones. Al mismo tiempo, 73 casos afirman haber generado relaciones con pares habiendo asistido a la biblioteca más de 20 veces durante su estancia en la Universidad.



5. REFLEXIONES ANALÍTICAS Y CONCLUSIONES SIGNIFICATIVAS

En relación a los factores institucionales que inciden en la permanencia académica se pueden distinguir dos categorías: gestión y enseñanza. Ambas deben lograr condiciones óptimas para contribuir al objetivo deseado, sin dejar de lado que existen otros tipos de factores, tanto endógenos como exógenos, que dinámicamente se encuentran influyendo en el escenario educativo de la Institución. De este modo, la mirada de aquel que se decide a intervenir en la realidad educativa debería contemplar que detrás de cada decisión existen historias, y dentro de cada una de éstas unos proyectos de vida.

En este sentido, es deseable lograr un equilibrio entre lo que se desea y la realidad, con el objeto de lograr las condiciones necesarias para que el estudiante pueda llevar a cabo la continuidad de sus estudios superiores con la calidad que merece en cada uno de los procesos educativos que atraviesa.

A su vez, se reconoce un compromiso constante de los actores institucionales de la Universidad Nacional de La Matanza con el proyecto pedagógico a través de un trabajo colectivo guiado por la equidad educativa, a través de acciones que abordan la problemática planteada y le pretenden dar una respuesta.

Asimismo, tanto los equipos de gestión como el profesorado deben fortalecer capacidades vinculadas con este compromiso, que permitan una mayor disposición al diálogo, sensibilidad en el manejo de situaciones, sentido crítico, adaptación al contexto, vocación de servicio y predisposición a la innovación educativa.

Por otra parte, es menester lograr que el estudiante, a través de la motivación educativa, se apropie de la responsabilidad que tiene como parte del sistema educativo y más aún como miembro de una institución pública dedicada al mejoramiento en la calidad de vida de los sujetos a través de una educación pertinente y equitativa. En este aspecto, la Institución en su conjunto, a través de cada servicio que ofrece y principalmente en el interior de cada espacio áulico, debe promover la reflexión acerca de la condición de autonomía que se le concede al estudiante durante su estancia en la Universidad, ya que esta situación constituye un desafío constante para todos los actores que pertenecen a la organización.

Se ha constatado que a nivel institucional existe un aspecto a robustecer en las instancias de retroalimentación de los resultados que se obtienen en la puesta en marcha de las acciones o políticas llevadas a cabo en los diferentes contextos educativos dentro de la Universidad. Este funcionamiento obstaculiza el proceso de reflexión por parte del personal operativo que pone en práctica las decisiones estructuradas que se toman en función de las problemáticas detectadas por los equipos de gestión. A su vez, esto dificulta la posibilidad de reconsiderar las acciones llevadas a cabo en la realidad educativa.

Por último, la propuesta final de intervención consistirá en un programa orientado a mejorar la permanencia de los estudiantes universitarios de primer año del Departamento de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de La Matanza. El mismo intentará dar respuesta a los problemas identificados en relación a la adaptación a la vida académica del estudiante durante este trayecto. El programa estará estructurado en las siguientes seis dimensiones: a) orientación vocacional, b) formación docente, c) integración a la vida académica, d) seguimiento, apoyo y asesoramiento académico, e) investigación y desarrollo, y f) enseñanza.



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1 Hace referencia al Trabajo Final de Intervención de la Maestría en Gestión y Evaluación de la Educación (UNTREF): “La permanencia de los estudiantes durante el primer tramo del trayecto formativo: acciones institucionales de fortalecimiento. Una intervención educativa en el Departamento de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de La Matanza” -título provisorio-.

2 Que no hayan aprobado dos materias durante el último ciclo lectivo de actividad académica y aspiren a continuar con los estudios universitarios en la UNLaM.


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