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¿Cómo se manifiesta la violencia?



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¿Cómo se manifiesta la violencia?

La violencia o las violencias, dadas sus múltiples y diversas manifestaciones, se puede categorizar según distintas variables, no siempre excluyentes:



  • Las víctimas de la violencia (niños, mujeres, ancianos, incapacitados).

  • Los agentes violentos (pandillas, jóvenes, narcotraficantes, policías).

  • La naturaleza del acto violento (física, psicológica, sexual).

  • La intención (instrumental o emocional).

  • Si la violencia es instrumental, el motivo (político, económico, social, étnico o racial).

  • El lugar (urbana, rural).

  • La relación entre la víctima y el agresor (parientes, conocidos, desconocidos):



Causas de la violencia

Hay varias formas de categorizar los factores asociados a la violencia al analizar los factores de riesgo y protección, es útil distinguir aquellos que operan a los siguientes niveles:



  • Individual.

  • Del Hogar.

  • Comunitario o de la Sociedad.

Al analizar la conducta violenta utilizando un prisma temporal, los factores asociados a la violencia se pueden organizar en:

  • Predisposiciones biológicos y antecedentes sociales.

  • Características situacionales.

  • Eventos desencadenantes.


Factores de Riesgos para la Violencia:

INDIVIDUALES

HOGAR

COMUNIDAD / SOCIEDAD

- Demográficos (Edad, Género.)

- Tamaño / densidad del hogar.

- Mercados (legales e ilegales) de armas y drogas.

- Biológicos.

- Estructura, dinámica y normas del hogar.

- Violencia en los medios de comunicación.

- Exposición temprana a la violencia.

- Historia de Violencia familiar.

- Efectividad instituciones privadas y públicas de control social.

- Nivel socioeconómico y educacional.

 

- Normas culturales.

- Situación laboral.

 

- Tasa de crimen del vecindario.

- Abuso de alcohol y drogas.

 

- Nivel socioeconómico de vecindario.

 

 

- Características ambientales del vecindario.

 

 

- Historia de violencia social.

 

 

- Grado de desigualdad.

 

Tipos de violencia

Existen múltiples clasificaciones de la violencia, que se utiliza para determinados propósitos. La violencia se puede clasificar según la persona que es víctima de la misma (violencia contra niños o la mujer) o el victimario

También se puede clasificar de acuerdo a la naturaleza del acto (violencia psicológica o sexual), por el motivo (violencia política o racial), según las causas (violencia debido a las drogas) o por el lugar donde ocurre (violencia domestica). Además la violencia puede ser catalogada como intencional o no, expresiva o instrumental, contra la integridad de las personas o contra la propiedad. (9)

Entre las causas de violencia se proponen la violencia institucional, este tipo de violencia se expresa en la inoperatividad, burocracia y abuso de poder de parte de las autoridades e instituciones gubernamentales. Se divide principalmente en tres tipos:



  • La injusticia por falla o ineptitud del funcionario público, contra las cuales la ley prevé un mecanismo de enmienda.

  • El abuso de las autoridades o la violación por los propios funcionarios públicos.

  • Una norma jurídica o decisión tribuna lisia que promueva, conserve e incremente una situación de injusticia social.

Muchas de las instituciones tradicionales u oficinas públicas demuestran una o varias de estas características reflejándose en los altos niveles de burocracia, lentitud en los procesos legales, sentencias judiciales viciadas entre otras. Todas estas condicionan y crean resentimiento y descontento en la población, lo cual se va acumulando y aumenta el rechazo hacia las instituciones y el gobierno pudiéndose desencadenar situaciones de violencia urbana, como protestas, huelgas, saqueos, linchamientos, entre otros

DEFINICIONES DE VIOLENCIA

TIPO

DEFINICIÓN

Física

Ocurre cuando las acciones violentas de una persona (victimario) producen daños a la salud de otra (víctima).

Psicológica

Ocurre cuando las acciones violentas de una persona producen efectos negativos en la salud mental de alguien más.

Instrumental

Aquella ejercida para obtener una meta u objetivo diferente de la violencia misma.

Emocional

Ocurre cuando la respuesta agresiva es el objeto final y no se persigue otra cosa que causar daño a la víctima.

Doméstica

Abuso entre miembros de la familia, en la pareja o entre las personas que en algún momento de su vida han vivido conjuntamente y es ejercida en el espacio físico del hogar.

Intra-familiar

Toda acción y omisión cometida por algún miembro de la familia en relación de poder, sin importar el área física donde ocurra, que perjudique el bienestar, integridad física, psicológica o la libertad y el derecho al pleno desarrollo de otro miembro de la familia.

Política

La comisión de actos violentos motivados por un deseo (consciente o inconsciente) de obtener o mantener un poder político.

Económica

La comisión de actos violentos motivados por un deseo (consciente o inconsciente) de adquirir beneficios económicos o para obtener o mantener el poder económico.

Social

La comisión de actos violentos motivados por un deseo (consciente o inconsciente) de adquirir beneficios sociales o para mantener el poder social.

Escolar

La que manifiestan en los entornos y centro educativos entre compañeros de la misma clase o centro educativo.

Sexual

La padecida principalmente por las mujeres de todas las edades como sujetos de violencia sexual.

Juvenil

La comisión de actos violentos que nacen de y como consecuencia de las pandillas juveniles.

Asociada a la delincuencia

Generalmente asociadas con la comisión de hechos delictivos, tales como robos, asaltos y secuestros.

Violencia socio-económica.

Que es reflejada en situaciones de pobreza y marginalidad de grandes grupos de la población: desempleo, subempleo, informalidad; todo esto básicamente reflejado en la falta o desigualdad de oportunidad de acceso a la educación y la salud.



Violencia política.

Es aquella que surge de los grupos organizados ya sea que estén en el poder o no. El estilo tradicional del ejercicio político, la indiferencia del ciudadano común ante los acontecimientos del país, la no participación en las decisiones, así como la existencia de las llamadas coimas como: manejo de algunas instituciones y las prácticas de Nepotismo institucional.



Estudio de la violencia

El fenómeno de la violencia ha sido estudiado por diversas disciplinas, las cuales han aportado diferentes perspectivas que enriquecen la comprensión de las causas de la violencia y sus posibles soluciones. Estas contribuciones incluyen:



  • Etología: A través del estudio científico de la conducta agonística en animales, es decir conductas que tienen la función común de adaptación de situaciones de conflicto físico entre miembros de una misma especie. Condiciones del medio ambiente que hacen que surjan conductas violentas patológicas en el reino animal, incluyendo la densidad poblacional y la privación de cariño materno.

  • Ciencias Biológicas: Se han investigado posibles antecedentes genéticos y procesos neurobiológicos, endocrinológicos, anormalidades cerebrales e influencias del abuso de las drogas y alcohol sobre la conducta violenta. La preponderancia de la agresión en el hombre tiene sus raíces, en parte, en diferentes endocrinológicas entre los sexos.

  • Psicológicas: Las contribuciones más importantes de la psicología residen en la explicación de los procesos por los cuales los individuos aprenden conductas agresivas y las características de los individuos y el medio ambiente que instigan (o inhiben) la agresión.

  • Sociología: Más de media década de análisis sociológicos han resaltado la importancia de variables socioeconómicas, étnicas o raciales, culturales y de desorganización social en la explicación del crimen violento. En particular, evidencia empírica indica que tanto la pobreza como la desigualdad (privación) tienen efectos desencadenantes de violencia.

  • Economía: La economía a extendido la teoría de la elección racional individual para explicar el crimen, destacando el papel central de los incentivos (premios y castigos) en la explicación de la conducta criminal. Esta visión subraya la importancia del empleo bien remunerado en la prevención de la violencia.

  • Ciencias Políticas: La ciencia política ha enfatizado la violencia con fines políticos como sintomático de la erosión de la efectividad y legitimidad del gobierno, así como señal de que no todo marcha bien; que hay grupos en la sociedad suficientemente descontentos o frustrados que están dispuestos a quebrar la ley para motivar al cambio.

  • La Ciencia de la Salud Pública: La epidemiología ofrece una metodología para diseñar programas de prevención de violencia, identificando factores de riesgo y de protección en el contexto de situaciones específicas que sirven para predecir el que una persona tenga una alta probabilidad de ser agente o víctima de la violencia. Esta metodología se basa en la noción de que a más factores de riesgos más posibilidades de violencia en una situación específica.

La ciencia de la salud pública, además ha contribuido con la cuantificación de la pérdida en términos de años de vida saludables que acarrea la violencia y con la identificación de medidas de salud pública para prevenir la violencia y tratar a sus víctimas.

  • Criminología: A través del estudio científico, interdisciplinario, del crimen como un fenómeno social, esta ciencia ha aportado conocimientos sobre las causas y los posibles remedios al crimen, estos últimos especialmente focalizados en la disuasión como un mecanismo para controlarlo.

Desigualdad social y política dentro de las ciudades.

La violencia depende también del entorno social y político de las ciudades. El aumento de la desigualdad es evidente dentro de casi todas las ciudades del mundo, independientemente de la riqueza del país, viéndose relacionada con impactos sociales y de salud tales como los incrementos de la violencia y la mala salud mental. Las pruebas demuestran que la violencia urbana se deriva de la pérdida del poder político, el acceso desigual, en algunas personas, a las oportunidades y a la justicia, a las aspiraciones frustradas y a la confrontación con una situación inalterable. Las tasas de mortalidad por violencia son elevadas en las zonas de bajos ingresos de las ciudades.



Publico argentino, ley en los estadios

La mentalidad del “hincha” de fútbol que acude a los campos deportivos: “Es raro -dice él-, pero a diferencia del público de cualquier otro espectáculo, que paga una entrada a cambio de pasarlo bien, el aficionado al fútbol entra al estadio malhumorado, reprueba al árbitro no más pisar éste el campo de juego (desconfianza en la justicia, decimos nosotros) y a los pocos minutos del partido está ya lanzando palabras soeces, presa de una crispación incontrolable”. Nunca, afirma Hornby, “salvo en un estadio, he visto tantas caras distorsionadas por la rabia, la frustración o la desesperación”.


La ley de violencia en los estadios tiene, a mi juicio, este trasfondo. Reconocido el hecho que genera la violencia, podremos entrar a organizar los espectáculos deportivos del mismo modo que organizamos la convivencia social. No es posible seguir pensando en el fútbol aisladamente; no es posible seguir creyendo ilusamente que los estadios son islas ajenas por completo a la problemática de nuestras ciudades, inamistosas, violentas y, por sobre todo, muy injustas.
El derecho penal se hace cargo de ello y está esencialmente obligado a prevenir y luego a reprimir los comportamientos antisociales de quienes concurren al recinto deportivo. El artículo 6° de la referida ley -eje central del cuerpo legal- establece con meridiana claridad el hecho o los hechos tipificados, faltando quizás una definición más concreta de lo que debe entenderse por “violencia”. Se tipifican, en consecuencia, las lesiones corporales y los daños a bienes; además, se sanciona al que portare armas, elementos u objetos idóneos para perpetrar las lesiones, o incitare o promoviere la ejecución de ellas. La pena privativa de libertad impuesta es la de presidio menor en su grado medio. Si las conductas descritas precedentemente fuesen constitutivas de otros crímenes o simples delitos, se impondrá la pena mayor asignada al delito más grave. Es fundamental, por último, que tales conductas se realicen con motivo u ocasión de un espectáculo de fútbol profesional, y en el recinto en que tiene lugar o en sus inmediaciones. Estos conceptos deberán ser precisados en cada caso.
En mi opinión, estamos en presencia de un concurso aparente de leyes penales, que se resuelve a veces por el principio de la especialidad y en otras por el de la consunción.
Creo que la opción del legislador de sancionar expresamente estos comportamientos, ya tipificados desde antes en nuestro Código Penal, es el mejor argumento para sustentar la tesis antes expuesta. Se trata de preservar el espectáculo deportivo, invadido hoy por una nueva forma de violencia que nace de la frustración, de la ira, de la pasión desbordada y, por sobre todo, de la impotencia que provoca la injusticia. Para ello se sanciona a quienes cruzan los umbrales de lo tolerable en materia penal y traspasan los límites que hacen de nuestra disciplina la “ultima ratio”; y, en beneficio de la comunidad y especialmente en retribución de su actuar ilícito, se les hace acreedores a sanciones penales de gran drasticidad.
La ley establece interesantes y novedosas penas accesorias a la privativa de libertad correspondiente, e incluso la sustitución de ella en ciertos casos (v.gr. prohibición de asistir durante el tiempo de la condena a espectáculos de fútbol profesional; prohibición de integrar la “barra” o de asociarse a un determinado club; conmutación de la pena privativa de libertad por trabajos en beneficio de la comunidad, etcétera). También se consagran en la ley medidas preventivas de seguridad, tales como el empadronamiento de la “barra”, otorgando a sus componentes una credencial y ubicándolos en sectores separados del estadio.
Creo, por último, que el manto de impunidad que, a pesar de los avances doctrinarios ya reseñados, subsiste entre los propios competidores, hace justo y necesario que esta ley se aplique también a ellos cuando en el terreno de juego se produzcan grescas o verdaderas batallas campales que los involucren, y se traduzcan en agresiones que por lógica consecuencia desbordarán los límites del campo para instalarse en las graderías y en los sectores aledaños al estadio con consecuencias nefastas.
El propio artículo 7° de la ley considera agravante de responsabilidad el ser organizador, dirigente o protagonista del espectáculo de fútbol profesional.
Si la ley de violencia en los estadios no ha dado los frutos que de ella se esperaban, ha sido por la persistencia en nuestra sociedad de aquella tolerancia que denunciábamos antes, la que alcanza lamentablemente a los propios jueces encargados de aplicar la ley. Ello ha provocado el justo temor de los espectadores a asistir a los eventos deportivos ante el riesgo evidente que éstos implican y la impunidad de que gozan, en la mayoría de los casos, quienes realizan acciones ilícitas.
Todos hemos de contribuir, con nuestros dichos y acciones, a desterrar del fútbol aquella violencia a la que podremos encontrar explicación, pero jamás justificar

Decíamos que el fútbol es un fiel reflejo de nuestra sociedad y como tal es pertinente intentar un paralelo entre un partido y un proceso judicial. En ambos encontramos un juez, encargado, al menos en teoría, de “administrar justicia”. Existe en ambos un objetivo final que sólo una de las partes alcanza, aunque en ocasiones pueden ambas sentirse igualmente satisfechas (empate). Durante la secuela del proceso-partido, el juez deberá dictar resoluciones rápidas para resolver determinados incidentes e incluso sus dictámenes previos pueden llegar a incidir significativamente en el resultado final del pleito. Ello, sin duda, ocurre cuando el árbitro sanciona un penal y ¡cuán parecida es su ejecución al fusilamiento como modo de hacer cumplir la recientemente derogada pena de muerte en nuestro sistema sancionatorio!



ENCUESTAS


  1. ¿Se siente seguro en los estadios de fútbol?

A - si


B - no

C - a veces

D - otras


  1. ¿Porque cree que se desatan los actos de violencia entre las hinchadas?

A - Policía

B - Drogas

C - Alcohol

D -Violencia social


  1. ¿Qué actitud toma usted frente a estos actos de violencia?

A - Forma parte

B - Se aparta

C - Avisa a la policía




  1. ¿Dejo de concurrir a los estadios por los actos de violencia?

A - Si


B - No
5. ¿Que cambiaria usted para erradicar la violencia en los estadios?
A - Más control policial en las tribunas

B - La no concurrencia de hinchas visitantes



C – Más control en los alrededores del estadio

Operacionalizacion

  1. ¿Se siente seguro en los estadios de fútbol?


2. ¿Por qué cree que se desata los actos de violencia entre las hinchadas?




3. ¿Qué actitud toma usted frente a estos actos de violencia?

4. ¿Dejo de concurrir a los estadios por los actos de violencia?



5. ¿Que cambiaria usted para erradicar la violencia en los estadios?



Conclusiones

Según el autor J.Watson, haciendo referencia a los hechos de violencia social dentro de los estadios de fútbol concluimos que la sociedad esta permanentemente generando hechos de violencia tanto dentro como fuera de la cancha. Tal es así, que desde los años 50 hasta el día de hoy nos vemos sumergidos en una problemática económica, política y social que genera desigualdades de poderes entre los que mas tienen y los que no, resaltando este hecho cada vez mas.

Haciendo referencia a lo citado por el autor Bredemeier, que afirma que la violencia en el deporte se idealiza, condena, legitima o tolera, y en otras ocasiones se la confunde con la vehemencia competitiva, y con la firmeza con que se lucha legalmente por la lucha de un balón o el espacio; por lo planteado anteriormente, concluimos que existe violencia cuando se coartan los derechos de una persona, mientras que consideramos que ha habido agresión, cuando deliberadamente se pretende causar daño físico o moral.

Según la encuesta realizada en el presente trabajo de investigación obtenemos como resultado que en 65% la gente que concurre al estadio de fútbol se ha sentido insegura en algún partido. El 70% de las personas cree que los actos de violencia se ocasionan debido a la violencia social ya sea en el ámbito deportivo como en otros. El 80% de las personas decide apartarse de los actos de violencia. El 45% ha dejado de concurrir por un tiempo a los estadios. El 55% cree que los actos de violencia cesarían con un mayor porcentaje de efectivos policiales en las tribunas.

Este tipo de análisis puede ayudar a ratificar o rectificar las conclusiones que surgen de la observación sociológica, antropológica o psicológica a partir de otros métodos de análisis. Desde este punto de vista, el análisis de los cantos de las tribunas nos está mostrando algunas de las configuraciones ideológicas que circulan en la sociedad argentina. Pensándolo en estos términos, es bastante alarmante constatar que en el contenido de estos cantos priman la violencia, la intolerancia, el machismo, la omnipotencia.

El análisis del discurso es una herramienta que permite abordar cualquier ámbito en el que exista una práctica discursiva involucrada.

Sin caer en conclusiones mecanicistas en cuanto a la vinculación entre los discursos que circulan en una sociedad y el análisis de esa sociedad, las formaciones discursivas propias de un entorno social y un momento determinado aportan una serie de datos no despreciables que permiten sondear las visiones del mundo y las valoraciones que atraviesan el imaginario colectivo. Estas se manifiestan en forma particularmente descarnada en el semi anonimato que se asocia a las manifestaciones masivas.

Proyecto de Intervención pedagógica

El proyecto tiene como finalidad crear un espacio abierto de reflexión sobre la violencia en el deporte y en el fútbol. Busca la concientización entre niños, jóvenes y adultos sobre la necesidad de prevenir los actos violentos en los espacios deportivos. El fútbol, los deportes y los encuentros en las canchas son espacios para disfrutar. Fiestas populares que promueven la amistad, el encuentro, el intercambio, la sana competencia y la pasión por la camiseta. Cánticos, alegría, papelitos de colores, padres e hijos y entusiasmo son algunos de los elementos más valiosos de las jornadas deportivas. Más allá de eso, los hechos de violencia se repiten en reiteradas ocasiones en las canchas de fútbol y en las actividades deportivas en general. Los mismos son consecuencia de una gran cantidad de factores económicos, sociales y políticos. En todo ese proceso es de enorme importancia la respuesta de los participantes de los espectáculos y actividades deportivas, que quieren mantener intacta la fiesta familiar que se da en las canchas. La violencia destruye la fiesta. Destruye la amistad, destruye la alegría y anula la posibilidad de un encuentro en paz.

La meta inicial de este programa es que los niños, jóvenes y adultos que participen del mismo comprendan la importancia de la prevención de los actos y conductas violentas.




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