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Rev Mex Neuroci 2006; 7(5)

391

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Artículo de revisión

Creatividad y función cerebral

Escobar Alfonso,

1

 Gómez-González Beatriz

1

1. Departamento de Biología Celular y Fisiología, Instituto de Investigaciones Biomédicas, UNAM, Ciudad Universitaria, 04510, México,

D.F.

Correspondencia



Dr. Alfonso Escobar

Departamento de Biología Celular y Fisiología, Instituto de Investigaciones Biomédicas, UNAM, Ciudad Universitaria, 04510, México, D.F.



RESUMEN

Creatividad es una de las funciones cognoscitivas esenciales del cerebro del hombre. Todos los seres humanos son potencialmente

creativos. El solo hecho de llevar a cabo una conversación congruente, con las palabras apropiadas, constituye una muestra

de creatividad. Sin embargo, para que una creación tenga visos novedosos, que sea relevante, se requiere poseer un acervo de

conocimientos, buenos mecanismos de memoria de trabajo, razonamiento normal y el lenguaje necesario, todo lo cual conlleva

a la asociación de ideas indispensable en la generación de nuevos conceptos. Aunque algunos lo asientan, no es posible crear de

la nada. Una definición concisa de creatividad como sigue: Creatividad es la función cerebral que asocia, analiza e interpreta

conocimientos adquiridos para generar nuevas ideas, que beneficien al individuo  o a la comunidad. Anteriormente se logró



establecer correlación clínico patológica de la creatividad por el estudio de lesiones cerebrales. La actual tecnología de neuroimagen,

la resonancia magnética funcional y la tomografía por emisión de positrones, han contribuido a esclarecer algunos de los

mecanismos cerebrales necesarios para generar creatividad. Las estructuras cerebrales que se activan para crear ideas incluyen

prácticamente toda la neocorteza y la arquicorteza, así como estructuras subcorticales, el núcleo amigdalino y las diencefálicas

(hipotálamo y tálamo) que en conjunto forman parte del sistema límbico, la formación reticular que mantiene el estado de

conciencia normal y la conducta de atención, imprescindibles en el proceso creador, y otros núcleos del tallo cerebral relacionados

con el sistema nervioso autónomo, que determinan la respuesta visceral asociada. En la literatura se señala que la creatividad

relevante puede estar asociada y posiblemente depende de un sustrato psicopatológico en el individuo creador; se mencionan

trastornos psiquiátricos como la esquizofrenia, la depresión bipolar, depresión mayor, complejo autístico y el síndrome de déficit

de atención e hiperactividad. Asimismo, se dice que los individuos creativos manifiestan alteraciones de conducta que afectan las

relaciones sociales. Los estudios sobre psicopatología y creatividad siguen sujetos a controversia, ya que se ha demostrado que la

psicosis maníaco-depresiva incide significativamente en los individuos creativos y en sus familiares, pero, estadísticamente tam-

bién se obtienen cifras similares en la población general.

Palabras clave: creatividad, bases neurales, psicopatología.

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Creativity and cerebral function

ABSTRACT

Creativity constitutes one of the essential cognitive functions in the human brain. Creativity is the norm in human beings, and

develops in almost all mental activities. All human beings are potentially creative, as it is seen by the fact that every one is capable

of creating appropriate words in a normal congruent conversation. Creativity may possess a variable relevance; originality in a

creation requires a wealth of knowledge, to posses a culture, technological or intellectual, sound reasoning, good working

memory, and a rich language, all that leading to associate the ideas necessary to create a novel concept. In other words, creativity

is not a gift doled out by the gods; it must be called up from within us through training and encouragement. That explains why

creativity comes up easily in some people, while others struggle. A concise unambiguous definition of creativity may be stated as

follows:  Creativity is the cerebral function that associates, analyzes, and interprets the wealth of knowledge to generate novel

ideas beneficial to oneself or to the mankind. The study of brain lesions in the past, led to a partial understanding of how the brain



participates in the process of creativity. Modern neuroimaging technology, such as functional magnetic resonance and positron

emission tomography, as well as electroencephalography, have contributed to clarify where in the brain those creative sparks

originate. It is known that participating structures include the neocortex and paleocortex, subcortical structures such as the

amygdala, diencephalic (thalamus and hypothalamus), all those part of the limbic system; also participating brain stem nuclei,

namely the reticular formation to maintain normal consciousness and attentive states essential to creativity, and other autonomic

nuclei to maintain the associate visceral functions. Mention must be made of the commonly held, but still controversial, belief that

most creative individuals owe their creativity to possessing abnormal mental traits, to a substratum of psychopathology; hence

psychiatric entities such as schizophrenia, bipolar, monopolar and major depressions, autistic conundrum, and attention deficit

hyperactivity disorder have been considered. Manifest abnormal behavioral patterns that affect social life have also been linked

to creative individuals. Some of those studies have shown a clear-cut link between manic-depressive psychosis to creative individuals

and to their close family members; however, in other studies the findings show similar psychopathology data in the general

population. So far the controversy has not been clarified.

Key words: Creativity, neural basis, psychopathology.

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INTRODUCCIÓN

Conocer con absoluta precisión el funcionamien-

to cerebral en este siglo XXI constituye el reto más

significativo para las ciencias biomédicas y para el

ser humano. Esclarecer los mecanismos que

subyacen las funciones cerebrales superiores, las

antes enigmáticas funciones cognoscitivas. Desde un

punto de vista práctico las investigaciones en

neurociencia, neurofarmacología y neuroimagen han

aportado logros significativos para el conocimiento

del sustrato cerebral de la motivación y conducta

del hombre, que importantemente han contribui-

do a esclarecer, entre otros, los puntos oscuros que

mantenían la distinción entre lo físico y lo mental,

entre los trastornos que dieron en llamarse “orgá-

nicos” vs. los “funcionales”, distinción que se dilu-

cida en la medida que se conocen y analizan los

efectos que, sobre la salud en general, ejercen el

estrés, ansiedad y depresión. Gracias a los avances

médicos en la prevención de enfermedades, en ci-

rugía y medicina en general, el ser humano ha lo-

grado vivir saludablemente por más largo tiempo,

todo lo cual nos da mayores perspectivas para un

estilo de vida confortable y feliz. El pensamiento

creativo es un rasgo sobresaliente, la norma del ser

humano; se genera en prácticamente toda activi-

dad mental y ha constituido la base fundamental

del desarrollo social en la especie humana. Aunque

resulta obvio que la creación de nuevos conceptos

y conocimientos se debe a la actividad cerebral, hasta

ahora no se conocen con precisión los mecanismos

cerebrales que permiten al ser humano esta

importantísima función cognoscitiva, la creativi-

dad.

DEFINICIÓN DE CREATIVIDAD

Señala el diccionario

1

 que creatividad es la capa-



cidad de crear. Esta ambigua y pleonásmica defini-

ción requiere ser esclarecida. Dado que crear deno-

ta producir algo de la nada, implica la facultad de

generar algo nuevo, una idea, un objeto, todo con

la originalidad de que lo creado no existía previa-

mente. Se podría decir que crear es inventar. Nue-

vamente el diccionario define: inventar cómo hallar,

descubrir a fuerza de ingenio y meditación, o por

casualidad, por serendipia, una cosa nueva o no co-

nocida. Ingenio, facultad en el hombre para discu-

rrir o inventar con prontitud y facilidad; intuición,

entendimiento, facultad creadora. Casualidad es la

combinación de circunstancias que no se pueden

prever ni evitar. Serendipia es la facultad de hallar

cosas valiosas o agradables sin buscarlas.

Uno mismo puede darse cuenta que tratar de

definir conceptos o palabras cuyo significado está

más allá de lo concreto, de lo preciso, lleva a caer

en descripciones ambiguas, de contenido vago y

obviamente carentes de claridad.

Lo anterior nos lleva a actuar sin tapujos, a tra-

tar de establecer en forma precisa el concepto de

creatividad. Debemos dejar en claro y, sin lugar a

dudas, que crear no significa partir de la nada, se

requieren conocimientos extensos previamente

aprendidos para crear, excelente memoria, princi-

palmente memoria de trabajo, excelente capacidad

de razonamiento y un amplio conocimiento del len-

guaje. De allí que innovaciones sobre algo ya exis-

tente deben también llamarse creaciones, y el indi-

viduo que lo hace es un creador. Indudablemente

no se puede considerar como un genio en potencia

a todo individuo, pero sí el cerebro de cada uno de

nosotros tiene potencial creativo, baste mencionar

sólo un caso de creatividad, la capacidad que se tie-

ne al concatenar las palabras apropiadas en una con-

versación. Sin embargo, la creatividad relevante varía

entre los individuos, en unos aflora fácilmente, en

otros requiere un esfuerzo importante. La origina-

lidad no fue dada como un don divino, es necesario

generarla internamente, fomentarla constantemen-

te. En otras palabras, para crear algo original, signi-

ficativo, el individuo debe poseer un acervo cultu-

ral de datos técnicos o de otras índoles que le

permita a su función cerebral establecer las asocia-

ciones de ideas necesarias para dar el paso adelante

a la creatividad como función cognoscitiva.

Proponemos una definición concisa como sigue:



Creatividad es la función cerebral que asocia, anali-

za e interpreta conocimientos adquiridos para ge-

nerar nuevas ideas, que beneficien al individuo o a

la comunidad.

Se debe hacer mención que previamente al de-

sarrollo tecnológico actual, que ha llevado a cono-

cer con precisión los mecanismos cerebrales que cons-

tituyen el sustrato de las funciones cognoscitivas, en

épocas pasadas, sobre todo en el siglo XIX, el estu-

dio de lesiones cerebrales permitió aportar conoci-

mientos sobre el funcionamiento del cerebro. Al-

gunos ejemplos interesantes de creatividad asociada

a las neurociencias: Marc Dax, médico pueblerino

francés, quien en 1836 descubre que las lesiones

cerebrales traumáticas al hemisferio izquierdo, ade-

más de producir hemiplejía derecha, generan pér-

dida del lenguaje hablado, afasia. En 1861, Pierre

Paul Broca describe la lesión en la tercera circunvo-

lución frontal izquierda que confirma la localiza-

ción del lenguaje hablado y genera, a su vez, el

nuevo concepto de la dominancia cerebral. Ejem-

plo de creatividad excelsa en el ámbito de las

neurociencias, el complejo conceptual que, con base

en estudio morfológico lleva a identificar la neuro-

na como unidad independiente, concepto básico




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esencial de la Doctrina de la Neurona, cuya crea-

ción se debe a Don Santiago Ramón y Cajal, Premio

Nobel en 1906. Hans Berger y la creación del

electroencefalógrafo. Algunos ejemplos recientes en

el campo de la neurología, la creación de tecnolo-

gía de neuroimagen: la tomografía axial computa-

da (TAC), la resonancia magnética (RM), la

tomografía computarizada por emisión de fotón

único (SPECT) y la tomografía por emisión de

positrones (PET).

Otros ejemplos de creatividad indiscutiblemente

práctica, y con significado económico, la creación

de la televisión a color por el ingeniero mexicano

Guillermo González Camarena; la bombilla eléctrica

por Thomas Alva Edison, las composiciones musica-

les de Wolfgang Amadeus Mozart y de Ludwig van

Beethoven, y las contemporáneas del grupo de los

Beatles. En su mayoría la creatividad se gesta en pro-

fesionales, personas honestas, cuya creatividad, por

lo general, se refleja en beneficio para la comunidad

o en el propio beneficio del creador. Todos los antes

mencionados me llevan a rememorar un hecho tri-

vial, un episodio en el que un grupo de delincuen-

tes, ingeniosamente creativos para cometer delitos,

portan un atuendo médico para ejecutar un robo en

una institución neurológica; el atuendo les permite

fácil acceso y consuman el robo con prontitud y efi-

ciencia.

SUSTRATO CEREBRAL

DE LA CREATIVIDAD

Pero ¿qué se necesita para poseer el don de la

creatividad?, ¿qué áreas cerebrales deben activarse

para llevar a cabo una función creativa? ¿Realmen-

te se requiere del cerebro para ser creativo? Véase

que la creatividad como actividad humana implica

mecanismos múltiples, complejos o simples, de

acuerdo con lo que se crea, y en todo caso conlleva

pensamiento implícito asociado a generación de

memoria, esto es a poseer previamente los conoci-

mientos que en forma de ideas conduzcan a razo-

namiento y eventualmente a crear el meollo de la

invención, de la creatividad. El análisis detallado de

la secuencia de eventos que culminan en creatividad

corresponde sin lugar a dudas a la actividad mental

de un cerebro que debe funcionar normalmente, ya

que el proceso creativo implica la participación de

múltiples funciones mentales, así como de los com-

ponentes que constituyen la experiencia adquirida,

proceso que requiere varias etapas para efectuarse:

2

asociación-integración, elaboración y comunicación.

La primera etapa, cuya evolución es variable, im-

plica establecer asociación con elementos del mun-

do externo y del interno, que lleva al individuo a

darse cuenta que puede deducir un nuevo concep-

to de conocimientos propios, conocimientos que le

permiten asociar ideas, emociones, imágenes y sen-

saciones. La segunda etapa no ha sido bien defini-

da, en ésta la persona trabaja en forma prepositiva,

construye la obra según sus talentos y habilidades

particulares. La tercera etapa implica informar a

otros del concepto, de la idea o de la obra lograda,

para hacer claras las asociaciones que conjugaron

en un descubrimiento, en un nuevo concepto, que

contagie la creatividad. En nuestra experiencia esta

secuencia de eventos no se lleva a cabo en todos los

casos, con frecuencia el creador deja para sí mismo

su creación, y no tiende a hacerla pública, sólo la

primera etapa es la básica para el mecanismo que

lleva a la creatividad.

Históricamente se menciona a Sir Francis Galton

3

como el precursor en el estudio de la creatividad;



Galton propuso que la creatividad es una capacidad

biológica, hereditaria, y señaló que los individuos

creativos manifiestan sinestesias, en las que una sen-

sación específica genera sensación en otro órgano

de los sentidos, por ejemplo un color se oye.

En 1976 Arietti,

4

 propuso localización cerebral



para la creatividad. Atribuyó a la neocorteza

asociativa témporo-parieto-occipital y sus conexio-

nes con la neocorteza prefrontal agranular, la ge-

neración de la creatividad. Se debe entender que

esas estructuras neocorticales forman parte del sis-

tema límbico, incluidas la formación hipocámpica

y la circunvolución del cíngulo, al cual converge

toda la avalancha de estímulos sensoriales para ser

procesada, analizada e interpretada, y finalmente

después de integrarse a los mecanismos de memo-

ria, calificarla con el componente afectivo, visceral

y somático, y, finalmente, por sus conexiones con

las áreas motoras, generar el movimiento corres-

pondiente, esto es la respuesta conductual congruen-

te con el o los estímulos recibidos.

El método electroencefalográfico ha sido tam-

bién utilizado en la investigación de la función ce-

rebral en la creatividad.

5

 Individuos altamente



creativos muestran mayor actividad en las deriva-

ciones témporo-parietales derechas y bloqueo bien

definido del ritmo alfa con fenómeno de habitua-

ción lenta; en cambio individuos de baja creativi-

dad mostraron hallazgos ligeramente diferentes en

el ritmo alfa. Los hallazgos EEG se interpretaron

como un fenómeno de atención difusa en los indi-

viduos con creatividad significativa.

Un estudio en el que el autor imprimió su pro-

pia creatividad,

6

 con bastante éxito, incluyó 12 jó-



venes estudiantes detectados como de alta creativi-

dad y 12 de baja creatividad. Para ese propósito el

autor diseñó una prueba que denominó la Prueba

del Funcionamiento Creativo, fundamentalmente

basada en la percepción visual de la persona en es-

tudio, en el supuesto que la percepción de la reali-




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dad constituye el producto final en el complejo ce-

rebro/mente. La objetividad del estudio incluyó

visualizar la actividad cerebral por medio de los

cambios en el flujo sanguíneo medido con la técni-

ca de inhalación del gas xenón.

7

 El grupo de alta



creatividad mostró activación prefrontal bilateral,

el grupo de baja creatividad activó predominante-

mente la corteza prefrontal izquierda. El razona-

miento lógico fue mejor en el grupo de baja creati-

vidad, lo que posiblemente se deba a que este grupo

tuvo menos ansiedad en la prueba con tiempo límite

y también porque tuvieron mejor atención selecti-

va para codificar los símbolos verbalmente.

En otro estudio,

8

 también EEG asociado a valo-



ración del flujo sanguíneo cerebral, por medio de

tomografía por emisión de positrones (PET), hubo

sincronía de la actividad frontal y aumento del flu-

jo sanguíneo concomitante en esas áreas durante la

actividad creativa. El estudio incluyó un primer gru-

po de 16 jóvenes, todos con escolaridad mínima de

secundaria, de 18 a 27 años de edad, y un segundo

grupo también de jóvenes, 11 hombres y 15 muje-

res. Ese estudio incluyó una prueba psicológica

9

 en



que se valoró el tipo de vocabulario asociado a un

tema. Los resultados mostraron ser congruentes con

lo obtenido en otros estudios, esto es coherencia

interhemisférica frontal y en las áreas témporo-

parietales. Según el grado de dificultad de las prue-

bas a que se sometieron los sujetos hubo cierto pre-

dominio de cambios EEG y de PET en el hemisferio

izquierdo.

En un estudio más reciente,

2

 se usaron la medida



del flujo sanguíneo cerebral por medio de SPECT y

las Pruebas de Torrance de Pensamiento Creativo.

10

De acuerdo con la autora, las Pruebas de Torrance



son las más difundidas, confiables y válidas para

evaluar la creatividad en individuos de edades va-

rias, se las cita en más de 2,000 artículos científicos.

También se utilizó el Symptom Check List 90 para

evaluar la severidad y el perfil de psicopatología.

11

El estudio incluyó 100 sujetos, 40 de ellos distingui-



dos investigadores científicos y artistas, sujetos de

población abierta y pacientes del Instituto Nacio-

nal de Psiquiatría “Ramón de la Fuente”. La técnica

SPECT sólo se le aplicó a 12 sujetos que obtuvieron

puntuación sobresaliente (N = 6) o creatividad pro-

medio (N = 6) y que no tuvieron trastorno psiquiá-

trico ni consumían drogas psicoactivas. Los resulta-

dos indicaron correlación positiva, significativa,

entre los índices de creatividad y el flujo sanguíneo

cerebral en las circunvoluciones poscentral derecha

(área de Brodmann-AB-3), precentral derecha (AB

6), frontales media izquierda y derecha (AB 11),

parietal inferior derecha (AB 40) y parahipocámpica

derecha (AB 35). Estos resultados indican que el pen-

samiento creativo genera activación predominan-

temente unilateral en las áreas registradas; asimis-

mo, son indicativos que la estimulación sensorial

genera activación de regiones asociadas a función

motriz. Llamó la atención el hecho de que hubo

también activación del lóbulo anterior del cerebe-

lo, lo cual parece estar relacionado con la participa-

ción del cerebelo en las funciones cognoscitivas

como se conoce actualmente. El resto de las áreas

cerebrales activadas establece la correlación entre

el pensamiento creativo y el sistema límbico, dado

que toda creatividad va imprescindiblemente aso-

ciada a manifestaciones afectivas, viscerales y mo-

toras (Figura 1).

Indudablemente, y de acuerdo con lo antes men-

cionado, el proceso creativo requiere de la partici-

pación de prácticamente todo el encéfalo, funda-

mentalmente estructuras cerebrales, situadas en el

hemisferio derecho. Este singular hallazgo indica

que la bien conocida diferencia funcional entre

hemisferio derecho y hemisferio izquierdo

12

 resulta



significativa en lo que a creatividad se refiere, ya

que la creatividad se genera primordialmente en

aquellos que son capaces de generar pensamiento

divergente que depende del hemisferio derecho, en

comparación con los que sólo tienden a generar

Figura 1. Esquema que muestra las áreas encefálicas que se

activan para el proceso de creatividad. En rojo las áreas de

activación primaria y en verde las áreas de activación secun-

daria.



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pensamiento convergente, que depende del hemis-

ferio izquierdo. Sin embargo, aunque el hemisfe-

rio izquierdo pueda tener efecto inhibitorio sobre

el hemisferio derecho, no cabe duda que el izquier-

do a su vez ejerce también escrutinio de todas las

ideas creativas que se generen en el hemisferio de-

recho. Por ende, todo el acervo funcional del cere-

bro es necesario para la función creativa (Figura 2).

PSICOPATOLOGÍA Y CREATIVIDAD

Hasta la fecha existe controversia sobre si ano-

malías de la función cerebral se pueden asociar con

desarrollo significativo de la capacidad creativa en

individuos que previamente no habían dado mues-

tra de creatividad artística, científica, administrati-

va, y hasta de liderazgo público. Innumerables es-

tudios por destacados miembros de la comunidad

científica han abordado este tema,

13-20


 se hace énfa-

sis en la asociación con enfermedad mental o tras-

tornos de conducta evidente, se menciona el alco-

holismo, el suicidio, la depresión mayor, la psicosis

maniaco depresiva, la esquizofrenia y casos en los

que se inicia demencia en la etapa del síndrome de

déficit cognoscitivo leve, u otros déficits de fun-

ción cerebral como en el complejo autístico, el sín-

drome de Williams o el déficit de atención e

hipercinecia, y también la epilepsia, sobre todo la

epilepsia del lóbulo temporal, sólo para mencionar

algunos de los múltiples cuadros de disfunción ce-

rebral. Otros autores, sin embargo, niegan dicha

asociación y aducen que la mayoría de los casos con

psicopatología y capacidad de genio no represen-

tan un número significativo y que la supuesta

disfunción cerebral no va más allá de la que ocurre

en la población general. De hecho, es bien sabido

que entre todos aquellos que gustan y gozan del

arte, pictórico, teatral, musical, etc., se rumoran a



sotto voce “mitos” sobre los artistas de fama, uno

de los más comunes es el que la psicosis maniaco-

depresiva es inseparable del artista exitoso.

Vale la pena describir algunos de los cuadros de

anomalías de función cerebral que se atribuyen como

factores facilitadores de la creatividad. Si tal rela-

ción existe uno se debe preguntar: ¿La psicopatología

incrementa o disminuye la creatividad?, ¿la creativi-

dad predispone a desarrollar trastorno mental?

Si se trata de esclarecer y responder a las pre-

guntas anteriores se deben considerar también las

Figura 2. Diagrama que ilustra, al igual que la figura 1, la activación de estructuras encefálicas que conducen a conducta somática

y conducta visceral durante el proceso de creatividad.

Cx. Motora

Vías sensoriales

Áreas de corteza

Corteza


Corteza

específicas

específicas

asociativa

asociativa

unimodal


multimodal

Cx. premotora

Hipocampo

Subículo


Corteza

Giro Dentado

VP

Entorrinal



HIPOTÁLAMO

Hipotálamo

Tubérculo

Fx

CA2



CA3

anterior


mamilar

FORMACIÓN HIPOCÁMPICA

CA1

     


  C. Schaffer

H.M. Tal.            

.

                             TÁLAMO



MESENCÉFALO

Cx. prefrontal

Núcleo

Núcleo


Área tegmental ventral

dorsomedial

anterior

Sustancia  gris periacueductal

N. motores

somáticos

Tallo cerebral

y Médula


espina

Amígdala


Cx. cíngulo

F. reticular

N. autónomos

Tallo cerebral

    N. asta lateral

    Médula espinal



CONDUCTA SOMÁTICA

CONDUCTA VISCERAL


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características de personalidad de los individuos

creativos, sobre todo de aquellos que desarrollan

alta creatividad, ya que es bien sabido que las

características de la personalidad de un individuo

tienen relación con el desarrollo de psicopatología.

Con ese propósito se estudió un grupo de 30 perso-

nas,


13

 todas profesionales con índices de creativi-

dad de excelencia; un grupo control de igual nú-

mero de personas compuesto por empleados

administrativos y estudiantes; y un tercer grupo for-

mado por pacientes con problemas psiquiátricos,

como trastorno depresivo mayor, de ansiedad, fobias

sociales, trastorno obsesivo-compulsivo y bipolar.

Todos los participantes eran mayores de 18 años,

con escolaridad variable. Se utilizaron las pruebas

de Torrance de Pensamiento Creativo, la prueba de

Inventario de Carácter y Temperamento, y la



Symptom Check List 90. Los resultados mostraron

que el grupo de individuos creativos tuvo muy baja

puntuación en lo que se refiere a psicopatología,

sin diferencias con el grupo control, resultado con-

tradictorio con lo que otros han reportado. Sin

embargo, si se establece relación de carácter y tem-

peramento con la psicopatología sí se encuentra

correlación positiva. También se descartó la idea de

que la locura es condición esencial y debe ir asocia-

da al genio. La inclusión de la personalidad entre la

creatividad y la psicopatología añade en este caso

una dimensión significativa a la controversia entre

la locura y la genialidad.

En el año 1987 también se abordó el estudio de

la creatividad y la enfermedad mental,

15

 para es-



clarecer algunos aspectos cruciales del tema. La au-

tora se preguntó: ¿Es cierto que los individuos

creativos muestran mayor frecuencia de enferme-

dad mental?; ¿es cierto que entre los parientes de

esos creadores la frecuencia de enfermedad men-

tal es mayor que en la población general?; ¿es cier-

to que esos parientes poseen mayor capacidad

creativa que la población general?, si tal relación

entre enfermedad mental y creatividad existe, ¿qué

tipo de enfermedad mental es la que se presenta

más frecuentemente, esquizofrenia, trastorno afec-

tivo, alcoholismo? Con el propósito de responder

a esas preguntas la investigación se enfocó a eva-

luar escritores creativos que anualmente partici-

pan en el Taller Literario de la Universidad de Iowa,

que atrae a destacados escritores americanos como

profesores visitantes. La muestra incluyó 30 escrito-

res, 27 hombres y tres mujeres, y 30 sujetos control

del mismo rango de edad de variadas ocupaciones,

pero que constituían un grupo sociodemográfico

adecuado. Las pruebas utilizadas en la evaluación

incluyeron aquellas cuya precisión está perfectamen-

te establecida. En general los resultados indicaron

firme y evidente asociación entre creatividad y psi-

cosis maniaco-depresiva, 80% de los escritores te-

nía antecedentes de psicosis afectiva –bipolar en

43%–, comparado con sólo 30% de los sujetos con-

trol –10% bipolar–. El alcoholismo fue de 30% en

los escritores y sólo 7% en los controles. Hubo dos

suicidios. Los resultados descartaron la supuesta

asociación de esquizofrenia con creatividad.

Los familiares de los escritores, 116 en total, tam-

bién mostraron cifras superiores a los 121 familia-

res de los controles, por ejemplo psicosis afectiva

hubo 18% vs. 2%; depresión mayor 15% vs. 2%;

suicidio 3% vs. 0%; solamente en cifras de alcoho-

lismo hubo semejanza, 7% vs. 6%. La creatividad

entre los parientes de los escritores también estuvo

por encima de los familiares de los controles, 53%

vs. 27%. Los tipos de creatividad en los familiares

de los escritores fueron variados, desde luego algu-

nos en términos literarios, pero otros en matemáti-

cas, danza, arte, música, lo cual indica que la pre-

disposición a la creatividad se transmite dentro de

la familia de escritores como un factor general y no

específicamente como una capacitación verbal. Tam-

bién se señala que la propensión a la creatividad

parece obedecer tanto a factores genéticos, como a

factores sociales o de modelo conductual o interés

parental.

INTELIGENCIA Y CREATIVIDAD

¿Existe relación entre inteligencia y creatividad?

En el mismo estudio

15

 la autora hizo una valoración



del rango de inteligencia en ambos grupos. La prue-

ba de WAIS se utilizó en sus cuatro variedades: si-

militudes, vocabulario, completar escenas y diseño

de bloques. Las dos primeras evalúan inteligencia

verbal, las dos últimas evalúan inteligencia visual

no verbal. Los resultados indicaron que ambos gru-

pos poseían niveles semejantes de inteligencia por

encima de 120 puntos. Obviamente los escritores

obtuvieron altos valores en la prueba de vocabula-

rio, lo cual es de entenderse dado que los escritores

viven del uso de palabras. Los resultados de las de-

más pruebas fueron semejantes en ambos grupos.

La prueba de Raven de Matrices Progresivas, 36

patrones no verbales que requieren solución, es una

prueba considerada muy difícil, y pocas veces se

obtienen puntajes perfectos. Sorpresivamente en

ambos grupos, escritores y controles, hubo quienes

obtuvieron puntajes perfectos. Esos resultados in-

dican que la inteligencia y la creatividad no van al

unísono, que pueden ser independientes. Además,

también indican que la psicosis afectiva en los es-

critores y sus familiares no está relacionada con la

inteligencia, ni que la creatividad de los escritores

sea debida a su alto grado de inteligencia.

La autora concluye que los resultados del estu-

dio indican asociación entre enfermedad mental,




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psicosis maniaco-depresiva y creatividad. Descarta

desde luego lo que otros han considerado, la asocia-

ción de esquizofrenia y creatividad. La esquizofrenia

es una psicosis que produce alucinaciones bizarras,

desorganizadas y reducción de las funciones

cognoscitivas, todo lo cual inhibe la creatividad; en

cambio, la psicosis maniaco depresiva es episódica,

con periodos de hiperactividad y fluidez de ideas y

lenguaje en las fases maniacas, de talante “caído”

y lentitud de pensamiento en las fases depresivas, y

los escritores tienden a crear durante los periodos

de calma.

La literatura científica sobre el tema se halla re-

pleta de libros y comunicaciones que tratan exclusi-

vamente con las enfermedades mentales que afligen

a los “genios” altamente creativos, artistas, escrito-

res, y todo ello sugiere que cuando menos ciertas

características de personalidad patológica, así como

tendencias a la depresión y alcoholismo, están

causalmente vinculadas a algún tipo de creatividad

significativa.

16

Recientemente,



 

en el Instituto Nacional de Psi-

quiatría “R de la F”, de la ciudad de México, se hizo

un estudio

17 

sobre la creatividad en los delirios cró-



nicos. Se utilizó la narrativa, ya que los procesos

cognoscitivos involucrados se alteran en las psico-

sis, el mundo interno del paciente se confunde con

su mundo externo, lo que da origen a un mundo

nuevo plasmado en el delirio. Se consideraron tres

tipos de delirios, de acuerdo con la clasificación de

Henry Ey,

18

 paranoicos, fantásticos y esquizofrénicos.



El estudio fue de tipo descriptivo, se basó en la na-

rrativa de cada uno de los tres sujetos examinados,

todos pacientes del INPRF, con el fin de evaluar las

transformaciones lingüísticas, el contenido del pen-

samiento y las alteraciones cognoscitivas verbales

de la escala de síntomas positivos y negativos de la

esquizofrenia. La valoración utilizó las Pruebas de

Torrance


11

 de Pensamiento Creativo. El mayor índi-

ce de creatividad se encontró en el paciente con

delirio fantástico, especialmente en las dimensio-

nes de elaboración y abstracción, así como en arti-

cular contexto y extensión de límites. El paciente

con delirio paranoico mostró habilidad creativa en

la expresividad de títulos, esto es la capacidad de

expresión verbal y la capacidad de síntesis para co-

nectar, combinar y relacionar cosas. El paciente con

delirio esquizofrénico tuvo los menores puntajes de

creatividad, lo que indica que, además de la disgre-

gación de las funciones cerebrales superiores y de

la personalidad, también se deteriora el pensamien-

to creativo. Los dos pacientes con delirio crónico

fantástico y paranoico obtuvieron puntajes muy por

encima de los controles y, en cambio, el sujeto con

delirio esquizofrénico estuvo por debajo. Aunque

se trata de una muestra no significativa, el estudio

parece indicar que los pacientes con delirios cróni-

cos pueden desarrollar actividad creativa.

De interés en relación con los mecanismos cere-

brales que constituyen el sustrato de la creatividad

es el hallazgo de que la creatividad se facilita, y de

hecho aumenta, en casos de demencia. Por los estu-

dios antes mencionados es de entenderse que para

poseer creatividad, además del acervo requerido de

conocimientos, la estructura y funcionamiento ce-

rebrales deberían estar íntegros. ¿Cómo es posible

que un cerebro deteriorado por una entidad

demencial facilite la creatividad?

Miller y cols.

20,21

 refieren cinco casos de demencia



fronto-temporal (DFT), de la variante temporal, que,

en coincidencia con el inicio del padecimiento,

manifestaron inesperadamente actividad artística

exitosa; cualidad que previamente no tenían. Uno

de esos casos se trató de un hombre de 56 años,

empresario, que inició con episodios de “cierre” y

“apertura”, concomitantemente con su dedicación

a pintar. Si el episodio era de cierre manifestaba

agitación y disforia, con visión de luces y sonidos,

intensamente exquisitos, placenteros y dolorosos;

en la fase de apertura las luces y sonidos le produ-

cían euforia y placer, sentimientos que le permitían

pensar creativamente, lo que le llevaba a pintar

cuadros de las imágenes que había percibido du-

rante ambos episodios, de cierre y apertura. Dos años

después tenía anomia, desinhibición, pérdida de

autocrítica, conducta bizarra y deterioro de la me-

moria y lenguaje. A pesar de que el proceso

demencial fue progresivo su capacidad artística au-

mentó en precisión y detalle, sus cuadros matiza-

dos con original combinación de colores, de tal

modo que a los 63 y 66 años ganó premios en expo-

siciones de arte; a los 68 años sus cuadros eran

insulsos y carentes de originalidad, la calificación

del examen con la prueba Minimental era de 15/30,

ya no reconocía palabras; una resonancia magnéti-

ca mostró atrofia bitemporal sobre todo en los po-

los, mayor en el izquierdo; el SPECT mostró

hipoperfusión temporal bilateral, excelente perfu-

sión en lóbulos occipitales y parietales. El diagnós-

tico fue de variante temporal de demencia

frontotemporal.

22

Al igual que este caso, los otros cuatro casos des-



critos por Miller y col.,

20

 correspondieron al mismo



diagnóstico, DFT, y todos manifestaron talento artís-

tico, creatividad fundamentalmente visual, no ver-

bal. En todos, a pesar del deterioro intelectual y so-

cial, la productividad artística fue realista nada

simbólico o arte abstracto, todas las fotografías, es-

culturas o pinturas mostraron escenas de personas,

animales, panoramas o escenas urbanas.

El interés de este hallazgo consiste en que el

cuadro de la demencia frontotemporal permite abrir



Rev Mex Neuroci 2006; 7(5)

398

www.medigraphic.com

una ventana para el estudio de las bases cerebrales,

estructurales y fisiológicas de la creatividad. A dife-

rencia de la demencia de Alzheimer que en su fase

temprana la patología se localiza en el lóbulo parietal

posterior y la porción medial del lóbulo temporal,

23,24

lo cual afecta la destreza visuoconstructiva, en la DFT



la patología de la porción parietal posterior y de la

formación hipocámpica es mínima y no afecta la

destreza de copiado, lo que permite a esos pacien-

tes poder pintar y fotografiar a pesar del avance de

la demencia. Más aún, en la variante temporal de

la DFT la neocorteza dorsolateral de los lóbulos fron-

tales no está afectada,

22

 por ende los pacientes man-



tienen la capacidad de planeación, organización y

motivación; lo que permite a los pintores dibujar

escenas que recuerdan de su pasado gracias a las

memorias episódica y de trabajo que están conserva-

das. En cambio, la atrofia de la superficie ínfero-ante-

rior del lóbulo temporal afecta significativamente la

memoria semántica, lo cual explica la incapacidad para

recordar palabras y nombres. Es posible que la atrofia

bitemporal rostral al desinhibir la corteza visual

permita que los estímulos visuales lleguen sin ser

filtrados, por lo tanto aumentan la percepción y

memoria visuales, y esto podría ser causa de la

motivación a pintar. Además, no se debe pasar por

alto que los artistas tienden a romper los

convencionalismos sociales, lo que también puede

influir en su producción artística. Por ejemplo, cito

los casos de Van Gogh y de De Goya, quienes pro-

dujeron sus mejores obras en la adultez,

25,26

 cuan-


do su conducta mostró abiertamente desprecio

por las reglas convencionales de la sociedad de

su tiempo.

El examen detallado de la literatura sobre en-

fermedad mental y creatividad continúa como tema

relevante entre psicólogos y neurocientíficos en un

intento por dilucidar si realmente existen bases

para asociar trastorno psiquiátrico con el proceso

creativo. Vale la pena mencionar el libro Touched

with Fire: Manic Depressive Illness and the Artistic

Temperament,

27

 en el que la autora hace énfasis



en que ese cíclico trastorno mental es común en

los escritores, que en la fase hipomaniaca el talan-

te eufórico, la fluidez, rapidez y flexibilidad del

pensamiento por un lado y la habilidad para com-

binar ideas o categorías del pensamiento y la acti-

vidad motriz exagerada, conlleva al escritor a ge-

nerar abundantes ideas nuevas y originales que

facilitan la productividad literaria, ideas que con

análisis y refinamiento más profundo durante las

fases de melancolía (fases de depresión) conducen

a darle calidad a la producción del autor. La auto-

ra hace mención de múltiples nombres de escrito-

res y pintores que fueron diagnosticados de pade-

cer el trastorno maniaco depresivo, entre ellos

Vincent van Gogh, F. Scott Fitzgerald, Edgar Allan

Poe, George Gordon Lord Byron, el poeta. Tam-

bién sugiere que el escritor o el artista que padece

esta enfermedad se da cuenta que el tratamiento

que le indica el psiquiatra, Sales de Litio lo más

común, le hace perder o reducir la motivación para

escribir, por lo cual se resiste al tratamiento y pre-

fiere continuar con los ciclos maniaco-depresivos,

a pesar del riesgo de suicidio que frecuentemente

ocurre. Ejemplo de escritores suicidas incluyen a

Ernest Hemingway y Virginia Wolf, entre los nom-

bres conocidos. Aunque indudablemente la auto-

ra llevó a cabo un exhaustivo análisis de los casos

que ha estudiado, y su contribución científica al

tema es numerosa, con énfasis en la asociación de

la psicosis maniaco-depresiva con la capacidad

creativa, este razonamiento no escapa de la crítica

y se debe señalar que hay abundancia de indivi-

duos con excelente creatividad que no padecen de

trastorno bipolar, un dato que mantiene la con-

troversia sobre el tema

AGRADECIMIENTO

A la Dra. Elva Briones Niño, por sus valiosos co-



mentarios para la mejoría del texto.

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