Eran un miércoles de marzo 30 grados en esta Ciudad



Descargar 132.16 Kb.
Página1/3
Fecha de conversión28.09.2018
Tamaño132.16 Kb.
Vistas13
Descargas0
  1   2   3
Catálogo: old -> investigaciones
old -> Principales desafíos relacionados con la promoción de los derechos humanos de las personas mayores
old -> Psicología juvenil
old -> Entornos protectores y territorios seguros
old -> La Secretaria Distrital de Integración Social cumpliendo con el Plan de Desarrollo Bogotá Positiva: Para Vivir Mejor 2008 – 2012 y en aras de contribuir a una ciudad de Derechos
old -> Curso de predicacion
old -> Vi congreso argentino y latinoamericano de antropología rural
investigaciones -> Empresas familiares


ANALISIS SISTEMICO DEL CONFLICTO EN LA EMPRESA FAMILIAR

María Viviana Fourcade

1.-Introducción.

El presente trabajo intenta desentrañar algunos interrogantes que plantea la sociedad de familia de segunda generación, en relación al origen y de-construcción de los conflictos que presenta1, haciendo foco en los aspectos relacionales y vinculares que la caracterizan, bajo la visión sistémica. La Teoría General de los Sistemas (T.G.S.) propuesta, por Von L. Bertalanffy es considerada una “metateoría”, una teoría de teorías. Parte del concepto abstracto de sistema y busca reglas de valor general, aplicables a cualquier sistema y en cualquier nivel de la realidad, basándose en tres principios fundamentales: el expansionismo, el pensamiento sintético y la teleología.

La empresa familiar es un sistema y así puede analizarse, ya que conjuga creencias, principios y valores que son el fundamento del esquema de gestión así como del conjunto de métodos y prácticas de ingeniería, que a su vez refuerzan biyectivamente el código de esa cosmogonía endogámica2

Efectuar un abordaje epistemológico que brinde ciertos anclajes para la construcción de panoramas teóricos sobre los cuales desarrollar el tópico, requiere sentar constructos desde una visión interdisciplinaria, por la complejidad de las empresas familiares, su riqueza axiológica y la necesidad de evitar los sesgos teóricos que puedan surgir de una mirada reduccionista.

Como la temporalidad distorsiona la perspectiva, cambia la influencia de cada subsistema sobre el individuo condicionando el grado de validez de las inferencias obtenidas de los comportamientos de las familias, siendo gnoseológicamente relevante señalar que la puntuación del estudio se contextualiza temporalmente en el recambio generacional, lo cual nos lleva a analizar los ritos y juegos de la cultura familiar en la cual la empresa se desarrolla3.

Como una primera aproximación podemos afirmar, en consecuencia, que la empresa familiar puede y debe ser vista sistémicamente, recordando que los sistemas pueden ser abiertos, cerrados o autopoiéticos,4 y que a su vez pueden incluir diversos subsistemas en su interior5.

Desde otro ángulo, cabe señalar que gran parte de este trabajo se origina como producto de experiencias profesionales en temas de derecho societario, fiscalización y resolución de impugnaciones asamblearias, estallando guerras judiciales cuasi-fratricidas, reeditadas año a año con cada cierre de ejercicio, lo cual, mas allá de detectar la poca efectividad de los recursos tribunalicios y administrativos genera no pocas dudas y cavilaciones en cuanto a la efectividad de los métodos previstos en nuestra legislación, por ello, estamos convencidos de la necesidad de repensar y revisar la selección de métodos científicos para el abordaje del conflicto societario entre familiares, contemplando las cuestiones relacionales en juego. En esta línea de ideas cabe citar a Gadys Álvarez quien ha señalado la importancia de sumar esfuerzos para que la resolución judicial de controversias en muchos casos sea residual. Esta postura teórica no equivale ni a la privatización, ni a la renuncia a la jurisdicción. Es necesario incorporar la idea del cambio del sistema, no ya de cambios en el sistema. Para esto es imprescindible, un cambio cultural, más que un cambio tecnológico. Es por ello que la autora boga por el acceso a justicia, al cambio de paradigmas y no al concepto unicista de acceso a la justicia por aquella que imparten los Tribunales6.
2.- Exploración del sistema. Planteos y mitos emergentes.

La aproximación epistemología al objeto requiere una mirada amplia ya que la puesta en escena de esta problemática convoca diversas herramientas hermenéuticas.

Una primera pregunta disparadora es ¿Porqué contra todo pronóstico algunas Sociedades de Familia de segunda generación logran progresar y afincarse en el mercado mientras que otras, también de similares características se desbaratan pulverizando años de trayectoria en luchas de pares?...

Desde su mayéutica, Agamben recuerda esta formula de Claude Lévi-Strauss: “Mientras que el rito transforma los acontecimientos en estructuras, el juego transforma las estructuras en acontecimiento” iluminando estos conceptos dice Agamben “la finalidad del rito es resolver la contradicción entre pasado mítico y presente, reabsorbiéndolos en forma sincrónica, el juego tiende a destruir la relación entre pasado y presente desmigajando la estructura de los acontecimientos.” 7

Es posible colegir que los hermanos, enlazados lúdicamente desde la infancia, juegan mejor los juegos por el conocimiento mutuo -el juego desestructurada la conducta- mas aun, cuando reeditan juegos propios…y a su vez son menos propensos a cumplir ritos entre si que con extraños, de allí la informalidad que pondera en sus empresas.

Como el poder entre pares es un bastón que pasa de mano en mano la Organización se encuentra en permanente movilización. Cuando el bastón se “estanca” la organización también se moviliza, al dispararse la lucha por el control. En general mientras dura el trabajo de equipo los hermanos se comportan simétricamente. Existen recordatorios universales para escarmentar conductas contrarias ( Mito de Zeus)8. Se ha señalado un fundamento interior devenido del trauma del duelo por la muerte del causante, el apego del sucesor, un pronóstico fatalista freudiano sobre toda neurosis (enunciado como “si neurótico, será Edipo o Hamblet”- ambos hijos dolientes…) celos explícitos y celos sublimados, rivalidad sana y si la angustia es intolerable: rivalidad destructora.

Como signus habita un evento paradojal, que puesto en discurso sería: Rivalizo con mi hermano hasta el final, gane quien gane gana la sangre, salvo que nosotros-hermanos formemos alianzas o bien alguno sea excluido de la heráldica familiar ( y se retire vencido).

Podemos concebir la sociedad familiar de segunda generación como una importante y compleja estructura sucesoria que solo puede subsistir dentro de un conflictuar “controlando las emociones”, enmarcando en el juego particular la contracara del rito familiar fundamento del linaje.

Desde la teoría de las narrativas y de las historias alternativas se valida la idea de que ante el duelo del fundador el peligro de extinción de la familia clánica, pueda invadir el imaginario de los hijos y herederos tomando la empresa familiar como el “topos” donde los hermanos intenten espontáneamente elaborar su historia alternativa, como mecanismo de defensa frente a la otra historia personal.9

Puede ser que los intentos y enormes esfuerzos de estos hederos que encarnan en obra diaria el mandato, les imbuya la fuerza y presencia que demuestran tanto cuando sus empresas fracasan como cuando triunfan, porque en ambos casos la Sociedad de Familia lo hace en forma espectacular.

Recuérdese lo dicho por Ivan Lansberg sobre estas sociedades, en su asombro por la relevancia en el mercado económico de lo que el llama “sociedades abejorros” por su aparente imposibilidad de levantar vuelo10.

En las peleas entre hermanos socios, si las armaduras están ocultas las heridas lo están más. Es palmaria la lucha fraterna en las asambleas de accionistas, donde se ponen en acto y externalizan batallas entre hermanos trasmigradas luego en guerras judiciales interminables.

Es importante bucear acerca de los contenidos simbólicos, concretos o trascendentales así como esbozar una tipología a grandes rasgos de los arquetipos que siguen los sucesores, hermanos, primos socios en la lucha societaria o en las alianzas.

Esta línea de pensamiento adscribe a los conceptos de Lévi- Strauss (mas que al pensamiento dialéctico de Sarte), porque el ámbito empresario es por antonomasia el lugar de recreación del pensamiento salvaje. La obviedad del capitalismo salvaje, distrae de su reducción a vencedores y vencidos, a cada triunfador le corresponde un derrotado, un fracasado excluido: su hermano.

Otros cuestionamientos, que ocupan temas de la psicología y la antropología- indagan acerca de los pasos del humano cultural- el hermano fraternal, hasta el fratricidio simbólico ejecutado tras las fronteras de un territorio que es la sangre misma11.

El camino del actor hacia su meta puede perseguir objetivos trascendentales, concretos o simbólicos. Se ha señalado que no existe mayor creador de simbolismos que la economía. Además de valor de cambio, la moneda es un símbolo del poder económico, de status, de ser en la tierra…¿Comprar la pertenencia? En las sociedades si, las acciones son títulos valores, otorgan legitimidad y poder a quienes las poseen, las participaciones accionarias que hereda un hermano pueden ampliarse si éste adquiere mas acciones de la empresa o - lo mas probable- si construye pactos de sindicación de acciones, sindicatos de mando y bloqueo, todas baterías de tácticas societarias para ampliar el poder de una persona o grupo dentro de una sociedad, mediante alianzas, coaliciones o triadas ( mas estables).

La pertenencia se compra, a no dudarlo. El otro así, será un lugar, es un pensamiento topográfico y guerrero: Se ocupa el lugar del otro, como diría Maquiavelo por el fraude o por la fuerza corolario del pensamiento salvaje. Por consecuencia, la linealidad aparente de este pensamiento resulta muy poco estratégico y difícil de sustentar sin terribles perdidas de energía vital que los conflictuantes posiblemente estén dispuestos a invertir para saldar la angustia de una ausencia apenas soportable. Señala Morín12, que el fenómeno de la desorganización (entropía) prosigue su curso en lo viviente…Así plantea el dilema.

3.-Subsistemas: Cultura familiar –Cultura empresarial.

La teoría de la acción humana en las organizaciones así como la naturaleza de los valores humanos, su desarrollo y transmisión a las sociedades que aprenden son elementos básicos para entender la influencia del código familiar en la empresa. La estructura de la empresa familiar existe históricamente y deben ser apropiadamente considerados los significantes de dicha estructura para sus constituyentes. Recordamos que según la teoría general de los sistemas cualquier cambio en un miembro del sistema afectará a los demás, de esta manera se piensa en la “totalidad”, y no en “sumatividad”, porque las pautas de funcionamiento del sistema no son reducibles a la suma de sus elementos constituyentes. En este sentido a un mismo efecto pueden responder distintas causas, y esto se da porque hay una permanente circularidad e interconexión entre los miembros de un sistema.

El “efecto familia” en el seno de la empresa debe ser ponderado por su alto impacto en la generación de recambio, la formación de su elenco y los elementos que caracterizan el funcionamiento de la empresa familiar, como lo señala Rutherford entre otros autores13.

Sobre este tema volveremos luego por que la inescindibilidad patrimonial y cultural en algunas familias empresarias extrema y perpetúa el “efecto familia” configurando lo que podría graficarse como un esquema de moebius, utilizando las bellas metáforas de Perlas de Indra, perlas que reflejan su brillo en toda pieza del sistema circundante, proceso por el cual las reflexiones de las reflexiones continuan sin fin. 14.

Respecto a las relaciones intrasistemicas entre empresa y familia caben algunas consideraciones.

Gallo señala que podemos definir la empresa familiar a través de dos vectores de atributos. Uno de ellos caracteriza al subconjunto familia a través del vector de caracteres (solidaridad, mutualismo, altruismo). El otro caracteriza a la empresa a través del vector de atributos de impacto (eficiencia, racionalidad económica, compromiso con un plan de objetivos).

Ambos vectores implican asimismo una comunión entre los códigos15 de la familia y la empresa.

La participación en el sistema de valores puede facilitar el compromiso de los familiares en la empresa. Está demostrado que si dicho código de valores se traslada de modo consistente a la empresa, aquéllos van a influir en la eficiencia de la companía, es decir; las políticas, valores y prácticas tienen que tener un elevado grado de pertenencia. Si no se da esa consistencia entre valores y prácticas se deteriora el significado compartido de la misión.

El efecto familia; es decir, el efecto cultura de la empresa familiar se puede desagregar en tres niveles. El primero hace referencia a los juicios de valor y creencias que fundamentan la acción de la familia en la empresa. El segundo trata de las pautas de comportamiento que reflejan aquellas creencias y que las retroalimentan. El tercero trata de las condiciones, creadas por aquellas pautas de comportamiento, dentro de las cuales, los familiares deben funcionar, cuya creación sugiere la implementación de un protocolo familiar.

4.-Elementos antropológicos del sistema: Parentesco, clan, linaje y clases de fraternidad.

Claude Lévi-Strauss16 desarrolla estudios sobre lo que se ha venido en llamar sociedades “de casa”, sociétés à maison 17. En ellas, el parentesco, sobre todo la filiación, ya no constituiría un factor social “operante”. Incluso existiendo un sistema normativo positivo, se pone de resalto la fetichización del parentesco. La filiación y la alianza aparecen entonces únicamente como lenguajes legitimadores. La estructura social ya no reposa sobre el parentesco y éste aparece solamente en su dimensión ideológica. Por esta vía, las estrategias hacen su entrada en el análisis lévi-straussiano, coincidiendo con el éxito de la teoría de Pierre Bourdieu, curiosamente firme oponente del estructuralismo. La realidad social estudiada es definida por Bourdieu como el conjunto de las estrategias sociales, individuales y grupales, orientadas en última instancia hacia la reproducción social. A pesar de la evidente incompatibilidad de estos planteos con la tradición estructuralista, ni el propio Lévi-Strauss ni sus discípulos encontrarían mayores dificultades para incorporarlos, pasando a hablar en términos de tácticas y estrategias para analizar tipos societarios que parecen no obedecer a la lógica de la norma pues las continuidades dentro de la escuela estructuralista pasan por otras vías.

De este modo, los discípulos de Lévi-Strauss exploraron principalmente el campo de las estructuras complejas del parentesco y, sobre todo, la categoría intermedia constituida por estructuras semi-complejas.

Claude Lévi-Strauss, sostiene que la genealogía y el parentesco se hallan sistemáticamente asociados a cosmovisiones que establecen continuidades fuertes entre el orden del parentesco, el orden de la sociedad y el orden del cosmos. Además de este descentramiento, nuevas aplicaciones del estudio del viejo tema antropológico acerca de cuál es la noción de persona contribuyen a animar maneras radicalmente innovadoras de abordar el parentesco18.

La sociedad de hermanos es una sociedad de alianzas y coaliciones que corren distinta suerte. Para analizarlos se apela metafóricamente a arquetipos cuya prestación es su contenido representativo para su mejor análisis dinámico y espectral. Podemos diferenciarlos, según su modo de ingreso, relevo y permanencia en la organización, con la advertencia previa de que los arquetipos en el clan funcionan al modo de espejo, se contrastan y coimplican, coexistiendo en el modo de conflictuar.

Un individuo desde su inconsciente adopta diferentes arquetipos a lo largo de su devenir, ( Hermano/a protector/a; hijo/a dilecto/a; hijo/a autoexcluido/a, hija/o “del padre”, “de la madre”, por citar ejemplos), pero estas estructuras fluctúan según cambian roles y tácticas como en toda lucha.




5.-La mirada judicial: Crítica.

Recientemente un fallo judicial19, resolvió el conflicto de una Sociedad entre Hermanos disolviéndola a pesar de estar regularmente constituida, con basamento en la hipótesis de que la existencia de grupos irreconciliables en la vida de la sociedad torna inviable el objeto empresario por falta de affectio societatis.

Este criterio es novedoso por cuanto las causales de disolución de las sociedades comerciales se encuentran plasmadas en el art. 94 de la ley 19.550 y de ningún modo prevén dicho fundamento.

Pero no es la primera vez que los tribunales han sucumbido ante la tentación de una solución disolutoria o “clarifinante”20: si hay conflicto, y las posiciones de las partes son irreconciliables ergo no hay sociedad. En el caso se adoptó la tesitura de disolverla, en otros fallos se desconoce la existencia de la sociedad mediante la teoría del descorrimiento del velo societario, considerando la empresa un negocio jurídico indirecto e inoponible frente a terceros, pero como el parentesco entre socios no conlleva la presunción de simulación per se, ni muchos menos, estos caminos no siempre resultan propicios para encauzar y gestionar el conflicto, produciendo mayormente su escalada, con graves repercusiones en la vida personal y emocional de los familiares, muchas veces sucesores involucrados en la meta del fundador.

Naturalmente estamos abordando el tema de empresas familiares genuinas, activas, con pluralidad social sustancial, pero atravesadas por conflictos societarios y vinculares, siendo que la protección de los intereses privados contrapuestos, deberán- en caso de fallar la vía pacifica de resolución- acudir a las herramientas judiciales previstas en la legislación civil y comercial, atendiendo las particularidades del negocio jurídico apreciable, y la existencia o no de vicios que lo afecten, con apego los remedios que prevee la ley21.

Existen diversos diseños o modelos para enfocar los conflictos, incluidos los conflictos societarios por relevo que ocupan el foco de nuestro trabajo. Rubén Calcaterra 22 advierte, al respecto, que el modelo lineal paradigmático desarrollado por la escuela de Harvard, se basa en una metodología consistente en disminuir esas diferencias a partir de la facilitación de la llamada comunicación bilateral efectiva, se persigue el aumento de las semejanzas a partir de la exploración de las necesidades y de los intereses. El supuesto es la exclusión. La meta de este modelo es lograr el acuerdo. Siguiendo esta línea de ideas continua explicando que ha adoptado el paradigma circular. El modelo que propone Calcaterra se diferencia de otros modelos circulares en las metas perseguidas, ya que lo fundamental es la transformación para que los sujetos co-construyan soluciones negociadas. Explica el autor que “Los modelos circulares, en cambio, centran toda su atención a los aspectos relacionales de los actores para modificar los patrones de interacción y proveer cambios de significados. Desarrollan el foco interpersonal. En palabras de Bush y Folger, mientras los modelos lineales representan la historia de la satisfacción, los modelos circulares representan la historia de la transformación”23

Para estos modelos la comunicación y la causalidad son circulares.

El conflicto representa un orden sujeto a reglas de interacción que hay que desestabilizar para alcanzar un nuevo orden24.

La comunicación incluye los aspectos digitales o verbales y los analógicos o para-verbales (corporales, gestuales). Los elementos analógicos califican a los digitales, razón por la cual son considerados metacomunicacionales25.

No hay una causa única, sino una serie de causas que se retroalimentan de manera permanente, incluyendo la noción de contexto y los aspectos tanto espaciales como históricos del conflicto.

La metodología consiste en aumentar las diferencias de manera controlada, porque son ellas las que proveen información y permiten la modificación de las historias de las partes, que son las que contienen el conflicto. Ergo, resulta fundamental a) La evaluación temprana del método b) Contemplar si los aspectos de contenido objetal en pugna soslayan o no otros intereses u objetivos simbólicos y trascendentes dignos de preservar por métodos mas acordes a la naturaleza de los vínculos en riesgo.

En suma, como operadores debemos tener en claro que los hermanos conflictuantes pueden perseguir mas de una meta o contenido y que las diferentes percepciones de los conflictuantes se co implican .En palabras de Bateson, “Es correcto (y constituye un gran avance) comenzar a pensar en los dos bandos que participan en la interacción como dos ojos, cada uno de los cuales da una visión binocular en profundidad. Esta visión es la relación"

Explica la Teoría de Conflictos que los actores pueden buscar diferentes categorías de objetivos. En los Concretos; el valor es el objeto mismo, pero un mismo objeto tiene diferente valor para los actores. En los objetivos Simbólicos lo que se persigue no es el objeto mismo, sino lo que representa. Frente a ellos es muy difícil hallarle solución (se pierden o se gana) y los actores tienden a transformar en simbólicos valores, objetivos concretos, y Trascendentes: El valor mismo quedará así, puesto como el objetivo a lograr y difícilmente lleva a una negociación fructífera.

Suele discriminarse asimismo en objetivos únicos: uno gana y uno pierde. “Juegos” de suma cero, y objetivos múltiples: hay muchos ganadores. “Juegos” de suma variable o indeterminada. Remo Entelman advierte y aclara: “No hay relaciones que se agoten en un objetivo único, igualmente valorado como incompatible por los actores en pugna”. No hay conflictos de “suma cero” (como señala la Teoría de Juegos), pero sí “mentalidades de suma cero”. La mentalidad suma cero puede convertirse en la parte perdedora. Esta mentalidad lleva a la intensificación del conflicto.

Tener en cuenta los recursos de los actores y los objetivos y clasificaciones que informa la Teoría del Conflicto son sustanciales al momento de aconsejar el método de resolución como operadores del conflicto societario especialmente en empresas familiares.
6.- Empresa Familiar, sistema conflictivo específico.

Ante la compleja estructura de la sociedad especialmente si es una sociedad anónima, no es un hecho aislado escuchar voces de prestigiosos doctrinarios que sostienen que dicho tipo societario, tal cual está previsto en nuestra legislación actual, no brinda vías idóneas para la resolución de controversias, planteando algunos de ellos, de lege ferenda, la necesidad de contemplar un tipo autónomo que recepte a las sociedades de familia.

Sin entrar en la discusión sobre la conveniencia o inconveniencia de la reforma antes referida, es interesante exhibir la importancia de construir herramientas que permitan un abordaje temprano del conflicto entre los cuales se encuentran los diversos métodos alternativos de resolución de conflictos, y las experiencias de derecho comparado al respecto, especialmente introducidas por el protocolo familiar como herramienta de derecho preventivo.

Azpiri sostiene que la sociedad de familia puede ser definida como aquella que está constituida por herederos forzosos y que se encuentra autorizada a funcionar como tal. Agrega que a través de dicho concepto se establece el límite de una manera estricta. Para este autor sólo aquellos que reconocen la protección legal de la legítima serían los amparados por las condiciones especiales que deben regir en las sociedades de familia.

La resignificación del concepto moderno de familia, conlleva un replanto de esta tesitura. Asi, es importante destacar la preponderancia de las familias ensambladas, las uniones de hecho, la unión civil, la participación de los hijos de distintos matrimonios, etc.

Existen muchas definiciones de Empresa Familiar. Se podría hacer una muy completa explicación del por qué de las diferencias que existen sobre el concepto, considerando para ello las variables gerencia, control, propiedad, filiación de los miembros, relaciones legales, planes de sucesión, acciones y distribución de capital, entre otras.

El problema más grave de este tipo de organizaciones se evidencia en el cambio generacional. El promedio de vida equivale a la vida útil laboral del fundador, pero el 70% no llega a superar la segunda generación. Del 30% sobreviviente, solo la mitad llega a la tercera generación. Es decir, que, de casi diez compañías fundadas por emprendedores hace tres generaciones, apenas una se encuentra en manos de sus nietos.

Es muy difícil encontrar sociedades familiares que decidan encomendar la gestión a un management especializado, prefiriendo seguir la tradición de generaciones anteriores, pero la realidad denota que reviste trascendental importancia prever los mecanismos de sucesión en los puestos del directorio y la capacitación de las nuevas generaciones para la buena faena en la gestión directiva.

Entre las características fundamentales de la sociedad de familia, es su función patrimonial en el seno familiar y la impronta clánica que atraviesa la cultura organizacional.

De hecho estas empresas constituyen en la gran mayoría de los casos, la fuente de ingresos, y sustento único del grupo familiar.

Por otra parte, en cuanto a la cultura organizacional, es el conjunto de hábitos y creencias establecidos a través de normas, valores, actitudes y expectativas compartidos por todos los miembros de la organización, es algo que se construye con el tiempo, sirve de enlace entre el pasado y el presente y que constituye “un sistema coherente de significados y representaciones mentales” que posibilita que los miembros se unan con respecto a unos objetivos y comportamientos que les son comunes a todos.

Específicamente en relación a los hermanos socios, Leonardo Glikin26, pionero en planificación nos recuerda el sistema dinámico de la relación entre hermanos. Señala que evolutivamente, la Fratría cursa tres tiempos, 1.-Tiempo de Supresión, donde hay predominio de la competencia por el amor y cuidado de sus padres y se es “Puro Hijo”, 2.-Tiempo de Unión, donde se resuelve el odio fraterno, hay admiración, imitación e identificación y se va “Siendo Hermano”. 3.-Tiempo de Diferenciación, donde la relación se hace simétrica y se pueden hacer más fuertes las alianzas fraternas; se ira “más allá del Padre” para ser “Puro Hermano”.En esta dinámica de la relación entre hermanos, destaca que son elementos importantes la Rivalidad-Competencia, la Envidia y la Culpa. La calidad de la Fratría dependerá de cómo ocurran las cosas, de cómo se procesen estas emociones, de la calidad de la coparentalidad de los progenitores en manejarlas históricamente.

Ahora bien, en la empresa familiar el conjunto de tradiciones valores y creencias que provienen del historial familiar atraviesan con su propia genealogía el árbol de la cultura organizacional.



Compartir con tus amigos:
  1   2   3


La base de datos está protegida por derechos de autor ©psicolog.org 2017
enviar mensaje

enter | registro
    Página principal


subir archivos