En la historia


Actitud y mentalidad de Don Bosco



Descargar 2.04 Mb.
Página10/33
Fecha de conversión07.12.2017
Tamaño2.04 Mb.
Vistas1167
Descargas0
1   ...   6   7   8   9   10   11   12   13   ...   33

2. Actitud y mentalidad de Don Bosco

Don Bosco ahonda sus raíces dentro de este humus espiritual, del ldioma las esencias y la linfa,36 pero, sobre todo, una inspiración cua, una actitud, una mentalidad. Sacerdote de la clase rural siente con viva sensibilidad la realidad nueva de los jóvenes que, salidos de la cárcel o emigrados del campo a Turín en busca de trabajo, se habían integrado mal en la ciudad en los co. mienzos de la industrialización. Don Bosco fundamenta su acción educativa respecto a los jóvenes «pobres y abandonados» en la «amabilidad» (amorevolezza) y en la «caridad», adapta con relación a ellos la misma metodología pastoral, caracterizada por la dulzura, que había guiado la predicación de los misioneros de Alfonso de Ligorio, de Vicente de Paul, de Gaspare del Bufalo en medio de las poblaciones rurales?' Los jóvenes serían conducidos a Dios no con el rigor, sino con la dulzura. En una carta, que se remonta al 31 de agosto de 1846, pocos meses después de haberse establecido el Oratorio en Valdocco, y por tanto en los comienzos de su experiencia educativa, don Bosco recomienda que «el aceite condimente todo alimento en nuestro Oratorio».38

2.1. Formación sacerdotal en clima rigorista

Tratemos en este sentido de precisar algunos puntos. Es necesario, ante todo, señalar que don Bosco había adquirido su formación filosófica y teológica en el seminario de Chieri (1835-1841), dentro de un clima de gran austeridad. El joven clérigo se había acercado a las tesis favorables al rigorismo a través del estudio del tratado de teología moral de Afasia, que era el texto usado en el seminario. Don Bosco recuerda que las relaciones entre clérigos y superiores se caracterizaban más por el temor que por la familiaridad." El lima() con tales orientaciones rigoristas indujo a Juan Bosco a recorrer el ca-aúno emprendido con un fuerte empeño ascético, llevado hasta el ejercicio de abstinencias y ayunos. Don Bosco reprochaba, además, a la formación esee minario su enfoque abstracto, el gusto por el silogismo capcioso, la pobreza de dimensión histórica.4°


neta. Cf. P. STELLA, Giansenismo e Restaurazione in. Lombardia. Problemi storiografici in marginé de lettere di mons. Pagani vescovo di Lodi (f 1835) a mons. Tosí vescovo di Pavia (t 1845), en: Chiesa e spiritualita nell'Ottocento italiano, p. 335s. Motivos berullianos atraviesan la Vita di Gesit Cristo del oratoriano Antonio Cesari (cf. VECCILL La dottrina spirituale di Antonio Cesan*, en: Chiesa e spiritualitá nell'Ottocento italiano, p. 195-198). Sobre Murialdo puede verse: A. CASTEL, LANI, Leonardo Murialdo, vol. Tappe della formazione. Prime attivitá apostoliche (1828-1866),

Roma 1966; D. BARSOTTI, San Murialdo e la vita di fede, en: D. BARSOITI, Nella comunione dei santi, Milano 1970, p. 373-394 (en particular, p. 377s.).

36 P. Stella ha mostrado, mediante puntuales cotejos, que San Alfonso de Ligorio es el autor en el que don Bosco más se inspiró. En la elaboración del Giovane provveduto y del Mese di maggio, don Bosco valorizó las Massime eterne y L'apparecchio alla morse. Las Glorie di Maria alimentaron la piedad mariana de don Bosco. Las Visite al SS. Sacramento, La pratica di amare Gesù Cristo, eran obras recomendadas por don Bosco: cf. P. STELLA, 1 tempi e gli scritti che prepararono il «Mese di maggio» di don Bosco, en «Salesianum» 20 (1958) 648-694.

37 No se olvide que la idea del Oratorio nació, según el testimonio de don Bosco, de la visita a las cárceles de Turín (cf. G. BOSCO, Cenni storici intorno all'Oratorio di S. Francesco di Sales [1862], en: BRAMO, Don Bosco nella Chiesa, p. 60s).

" E I, 18.

influencia determinante de don Cafasso

2.2. La Tras la ordenación sacerdotal (5 de jimio de 1841), don Bosco entra en el Convitto eclesiástico de Turín y recibe en él una impronta decisiva. Respira el clima alfonsiano, pero, sobre todo, encuentra a don Cafasso, repetidor de teología moral, hombre sereno y sensible, que se convierte en su confesor. Don Bosco ve en don Cafasso la imagen del sacerdote solicito y fervoroso que trabaja para la gloria de Dios y la salvación de las almas con una dulzura que atrae y conquista. A la idea de un Dios solitario y severo don Cafasso contrapone la imagen de Im Dios padre misericordioso. Para Cafasso la perfección consiste en hacer perfectamente la voluntad de Dios, pero la voluntad de Dios debe buscarse en las acciones de la vida común. La santidad no consiste en el cumplimiento de gestos excepcionales, sino en la fidelidad a los deberes del propio estado. Don Cafasso, y en esto fue extraordinario, practicó con fidelidad las virtudes ordinarias. Cafasso condena las formas de mortificación austera, que son frecuentemente una tentación del demonio. Las verdaderas mortificaciones se manifiestan en el sacrificio que exige la fidelidad a los deberes.'

Don Cafasso está en la raíz de las opciones fundamentales hechas por don

Bosco: Ordenado sacerdote, debería haber sido enviado a alguna parroquia de la diócesis, pero por consejo de don Cafasso entró en el Convitto eclesiástico." En 1844 al término de su perfeccionamiento pastoral, fue inducido por don Cafasso a ocuparse de los jóvenes abandonados, que frecuentemente terminaban en la cárcel o en la horca.43 En el Convitto, la imagen de Dios Juez (airado y severo), que don Bosco había concebido én el seminario de Chieri, se dulcificó. En el Convitto don Bosco se persuadió de que no con el rigor, sino

n Cf. Bosco, Scritti sul sistema preventivo, p. 59.

40 El mismo Stella, a pesar de la escasez de documentación, ha reconstruido el itinerario intelectual y espiritual de Giovanni Bosco en el seminario de Chieri (cf. STELLA, Don Bosco I,p. 51-83).

' G. CAFASSO, Meditazioni e istruzioni per esercizi spirituali al clero, 2 vol., Torino 1892‑

1893; F. ACCORNERO, La dottrina spirituale di S. Giuseppe Cafasso, Torino 1958; A. PEDRINI, San Giuseppe Cafasso nella scia della dottrina del Salesio, en «Palestra del Clero» 62 (1983) 625-637,

718-736.

42 Cf. Bosco, Scritti sul sistema preventivo, p. 79.



Ibid., p. 88s.

con la bondad llevaría las almas a Dios. Es significativo que tres años después de haber dejado el Convitto don Bosco compusiera para la marquesa Barolo, entonces penitente de don Cafasso, el Esercizi() di divozione alla misericordia di Dio (1847). El libro revela la actitud fundamental de don Bosco: La confianza en un Dios Padre misericordioso que «ha creado a todos para el Paraíso». Don Bosco habla del amor con el que Dios acoge al pecador y usa por primera vez la palabra «amorevolezza» que le iba a ser tan querida y que iba a llegar a ser tan salesiana." Dios es un «padre tan amoroso» que perdona los pecados más graves y fortifica al hombre débil y pecador con su cuerpo y con su sangre, preservándolo de este modo de los asaltos del demonio." Llama la atención en esta obra juvenil de don Bosco la importancia que da a la confesión y a la comunión, «las columnas» de su «edificio educativo».46

2.3. La importancia central atribuida a San Francisco de Sales

Don Bosco atribuyó una importancia central a San Francisco de Sales eligiéndolo como modelo y apropiándose de alguna de sus características importantes. El interés por San Francisco de Sales germina en el seminario de Chieri, ya que en los apuntes redactados la vigilia de la ordenación sacerdotal, en mayo de 1841, don Bosco escribe: «La caridad y la dulzura de S. Francisco de Sales me guíen en todas las-cosas»." El binomio caridad-dulzura resulta familiar a Juan Bosco en virtud de aquella robusta y consolidada tradición hagiográfica a la cual me he referido. Pero el interés por Francisco de Sales concebido en Chieri, se desarrolla en el Convitto eclesiástico y en el ámbito de las obras de la marquesa Barolo." La elección de Francisco como ejemplar no es casual. Francisco de Sales encarna en sí la tradición tridentina en los años en los que se efectúa en Piamonte una creciente influencia valdense, pero, sobre todo, encarna la «amabilidad», la «caridad», el equilibrio, la discreción, el optimismo." Don Bosco aconseja la lectura de la Introduzione alla vita devota,



44 L'Esercizio di divozione alla misericordia di Dio, en: OE II, 71-181. Los términos «morevole», «amorosamente», «amorevolezza» son usados con tanta frecuencia que llegan a convertise en palabras claves.

" Cf. Ibid., p. 170.175.

46 Bosco, Scritti sul sistema preventivo, p. 295; SCHEPENS, L'activité littéraire de don Bosco, p. 9-50.

4' Bosco, Scritti pedagogici, p. 315.

" La marquesa Barolo — recuerda don Bosco en MO — había hecho pintar la imagen de San Francisco de Sales en la entrada de los locales destinados a los sacerdotes que trabajaban en la «Opera Pia del Rifugio», pues «aveva in animo di fondare una congregazione di preti sotto questo

titolo». En este lugar comenzó don Bosco el Oratorio que tituló de «San Francesco di Sales» (Bosco, Scritti sul sistema preventivo, p. 93s.).

49 Para carecterizar la actitud de San Francisco de Sales, don Bosco usa un abanico de expresiones: «amabilitá», «calma», «mitezza», «buone maniere», «mansuetudine», «dolcezza», «amorevolezza», «carita». En la Storia ecclesiastica, compuesta en 1845, un año después de haber deporque es un libro que enseña a servir a Dios con familiaridad y confianza liales 50

Se podría objetar que don Bosco hace una lectura restringida del santo sa‑

boyano, cuya espiritualidad no se agota en la dimensión de la dulzura, pero don Bosco valoriza de los autores aquello que está de acuerdo con su perspectiva educativa. Francisco de Sales, de modelo de pastores de almas, se convierte en modelo de educadores, la amabilidad se convierte en estilo educativo y, más en general, en estilo de vida cristiana. La amabilidad tiene su fund fa-mento en la virtud teologal de la caridad, que «es benigna y paciente, lo sure todo, pero lo espera todo y lo soporta todo». Don Bosco reconoce en el himno a la caridad de la primera carta de San Pablo a los corintios el fundamento de su método educativo?'

2.4. La referencia a San Felipe Neri

Don Bosco vive la propia presencia entre los jóvenes como misión religiosa orientada primariamente a la salvación de sus almas, pero entiende que a los jóvenes se llega sólo a través de la comprensión, la confianza, la amistad, la amabilidad, haciendo hincapié sobre la alegría, la creatividad, la valorización de las realidades humanas: el trabajo, el estudio, la música, el teatro, el canto, los juegos, la gimnasia, los paseos. Para don Bosco la alegría no es un elemento exterior, sino un valor teológico, porque es expresión de la alegría interior, que es fruto de la gracia. En una carta del 25 de julio de 1860 exhorta a un alumno del Oratorio a la alegría «auténtica», «como aquella de una conciencia limpia de pecado»?2 Viceversa, la melancolía, la pereza, la tibieza, la languífado el Convino ecclesiastico, don Bosco traza un breve perfil de San Francisco de Sales, resaltando su dulzura y caridad (cf. OE I, 479s). En el más antiguo reglamento del Oratorio que conocemos, de los años 1851-1852, el Oratorio es puesto «sotto la protezione di s. Francesco di Sales, perché coloro che intendono dedicarsi a questo genere di occupazione devono proporsi questo Santo per modelo nella carita, nelle buone maniere, che sono le fonti da cui derivano i frutti che si sperano dall'Opera deg,li Oratorii» (cf. STELLA, Don Bosco I, p. 108). Las mismas palabras que aparecen en el Regolamento de 1877 (cf. Bosco, Scritti sul sistema preventivo, p. 363s.). En el escrito Dei castighi da infliggersi nelle case salesiane (1883), se define a San Francisco de Sales «II nostro caro e mansueto Francesco», il «mite e sapiente educatore di cuori» (Ibid., p. 311). En las cartas a sus hijos espirituales invita insistentemente a la caridad, a la dulzura y a la paciencia de San Francisco de Sales (cf. por ejemplo, las cartas a don Fenoglio, a don Dalmazzo y a don Lasagna: E IV,153.186.340).

" La Introduzione alla vita devota fue calurosamente recomendada en las publicaciones de

Valdocco, y valorizada por don Bosco en el Giovane provveduto, en el Mese di maggio y en otras obras. Sobre las relaciones entre don Bosco y San Francisco de Sales, cf. PICCA - STRUS (eds.), San Francesco di Sales e i salesiani; E. VALENTINI, Saint Francois de Sales et don Bosco, en: Mémoires et documents publiés par l'Académie Salésienne, Annecy 1955; ID., Spiritualitá e umanesimo nella pedagogia di don Bosco, en «Salesianum 20 (1958) 416-426. " Cf. Bosco, Scritti sul sistema preventivo, p. 294.

'7 E I, 194.

dez, que hacen al alma árida, opaca, sin brío, insensible a Dios y a las cosas buenas, arraigan en el corazón no iluminado por la gracia."

La figura de San Felipe Neri, definido como «el gran amigo de la juven. tud» es para don Bosco, en este sentido, ejemplar. Existen buenas razones para pensar que ya en el Convitto don Bosco había tenido la posibilidad de acercarse a la figura de Felipe Neri, puesto que ya en 1845 traza de él en la Storia ecclesiastka un breve, pero intenso perfil» En el panegírico de San Felipe Neri, pronunciado en Alba en mayo de 1868, don Bosco presenta al apóstol romano como aquel que «ha imitado la dulzura y la mansedumbre del Salvador», que ha difundido el «gran fuego de la divina caridad» traída por Cristo a la tierra, que ha practicado «el celo por la salvación de las almas, que tiene su raíz en el celo mismo de Cristo»." Al hablar de San Felipe Neri, don Bosco está hablando, de sí mismo y del ideal salesiano. Siguiendo la vida escrita por Bacci y los Ricordi di S. Filippo Neri alía gioventú, don Bosco valoriza y difunde algunos dichos característicos de San Felipe Neri: «Hijitos, estad alegres: No quiero escrúpulos ni melancolía, me basta que no cometáis pecados»; «Haced todo lo que queráis, a mí me basta que no cometáis pecados»; «Escrúpulos y melancolía fuera de la casa mía»; «No os carguéis con demasiadas devociones, pero sed perseverantes en aquellas que habéis empezado».

2.5. Los ecos de San Vicente de Paul

Por los mismos motivos, don Bosco se siente impresionado por la figura de Vicente de Paul, en el cual se encarnan el espíritu de caridad, el estilo de dulzura y de mansedumbre, el celo por la salvación de las almas. En la Storia ecclesiastica de 1845 le dedica un apasionado retrato: «Animado del verdadero espíritu de caridad, no hubo género de calamidad que él no socorriera; fieles oprimidos por la esclavitud de los turcos, niños huérfanos, jóvenes disolutos, solteras en peligro, religiosas abandonadas, mujeres caídas, galeotes, peregrinos, deficientes mentales, mendigos, todos probaron los efectos de la paterna caridad de Vicente».56

Don Bosco desaconsejaba las mortificaciones corporales severas, como «la austeridad en la comida»,57 recomendaba el «precioso don de la salud», un conveniente reposo nocturno, un trabajo proporcionado a las fuerzas de cada

'3 Cf. OE II, 185s.; XI, 236s.

54 Cf. OE I, 473. Sobre la hipótesis de que don Bosco conociera a San Felipe Neri ya durante

los años de seminario, cf. BRAmo (ed.), Esperienze di pedagogía cristiana II, p. 306. " MB IX, 214-221.

56 OE I, 486; In, 217. Conviene hacer notar que don Bosco hizo, en la casa de la Misión de

Turín, los ejercidos espirituales en preparación al subdiaconado (septiembre 1840) y a la ordenación sacerdotal (26 mayo - 4 junio 1841).

5' G. Bosco, Ricordi confidenziali ai Direttori, en: Bosco, Scritti pedagogici, p. 79.

uno 58 Sus preferencias iban hacia las mortificaciones interiores, que se cum.- .

pien en el ejercicio del propio estado y en el soportar las molestias de los demás."

Temía igualmente la multiplicación de las prácticas de piedad que pueden asustar o cansar a los jóvenes. En el perfil biográfico del jovencito Magone de 1861 escribe: «Yo aconsejaría ardientemente vigilar para que se practiquen cosas fáciles que no asusten, y tampoco cansen al fiel cristiano, especialmente a los jóvenes. Los ayunos, las oraciones largas y otras duras austeridades acaban por omitirse en su mayor parte o se hacen de mal humor y con negligencia» 60 De estos datos se deduce también el carácter sereno, equilibrado, humano de la espiritualidad salesiana.

2-.6. Don Bosco maestro de una espiritualidad original

Don Bosco estaba convencido, siguiendo las huellas de San Francisco de Sales, de que la perfección puede ser alcanzada por todos, no con gestos excepcionales y extraordinarios, sino a través del ejercicio de las virtudes ordinarias. Al admirar en Comollo, el clérigo conocido en el seminario de Chieri y muerto prematuramente, «no extraordinarias, sino virtudes cumplidas», don Bosco expresa ya en 1844, en su primera obra, el convencimiento de que en ellas consiste «la santidad de los jóvenes».61

" «Abbiatevi cura della santa, lavorate, ma solo quanto le proprie forze comportan» (G. Bosco, Ricordi ai missionari del 1875, en: Bosco, Scritti pedagogici, p. 123). «In ciascuna notte

farai sette ore di riposo» (p. 79).

56 «Le tue mortificazioni siano nena diligenza a' tuoi doveri e nel sopportare le molestie al‑

trui» (Bosco, Ricordi cónfidenziali ai direttori, p. 79).

6° G. Bosco, Cenno biografico sul giovinetto Magone Michele, Torino 1861, p. 46. En el Regolamento per le case della Societá di S. Francesco di Sales de 1877, don Bosco recomienda a sus hijos: «Non abbracciate mai alcuna nuova divozione, se non con licen7a del vostro confessore, e ricordatevi di quanto diceva S. Filippo Neri a' suoi figli: "Non vi caricate di troppe devozioni, ma siate perseveranti in quelle che avete preso"» (Bosco, Scritti sul sistema preventivo, p. 433). También don Luigi Guanella recomienda que «gli esercizi di divozione non impediscano gli affari, non siano cosi lunghi e stracchino lo spirito e diano fastidio alle persone colle quali si vive» (L. GUA‑

NELLA, Un saluto al nuovo auno 1889, Como 1889, p. 55).

61 G. Bosco, Cenni storici sulla vita del chierico Luigi Comollo morro nel seminario di Chieri, Torino 1844, en: OE I, 27. En la segunda edición de esta obrita (Torino 1884) don Bosco escribe que la conducta de Comollo era «un complesso di virtú piccole, ma compiute in guisa che lo facevano universalmente ammirare quale specchio di singolari virtú» (OE XXXV, 29). Don Bosco, presentando la vida edificante de un clérigo que había conocido en Chieri, sin darse cuenta, se retrata a sí mismo, o revela cuáles eran los sentimientos de piedad, estudio y disciplina de los que estaba penetrado. Es interesante poner de relieve que la expresión «piccole virtú» aparece frecuentemente en la obra Trattatello sopra le virtú piccole del gesuita Giambattista Roberti (17191786) empapado de humores salesianos. Las «pequeñas virtudes» son, para Roberti, «la trattabilita, la condisc

Al joven Emanuele Fassati don Bosco le recomienda «la obediencia a los padres y superiores» y la puntualidad en el cumplimiento de los deberes, especialmente los escolares.62 Sega!' don Bosco, la santidad puede ser alcanzada por los jóvenes. Un joven es an santo)


cuando observa con «perseverante escrupulosidad los deberes de su esta. do».63 Los perfiles biográficos de Domingo Savio (1859), de Magone (1861),

de Besucco (1864) tienden precisamente a demostrar que también los jóvenes pueden alcanzar altos grados de perfección.

Don Bosco no sólo sostiene que la santidad puede ser alcanzada en cualquier estado de vida, sino que es fácil llegar a ser santos. La única condición es querer serlo: «¿De cuántas cosas, pues, tenemos necesidad para ser santos? De una sola cosa: es necesario querer serlo. Sí, con tal que lo queráis podéis ser santo. No os falta más que quererlo. Los ejemplos de los santos, cuya vida nos aprestamos a poner ante vuestros ojos, son de personas de baja condición, que han vivido en medio de las dificultades de una vida activa: obreros, agri. cultores, artesanos, mercaderes, siervos y jóvenes. Cada uno se ha santificado en su propio estado. Y ¿cómo se han santificado? Haciendo bien todo lo que tenían que hacer»." El camino hacia la santidad, pues, está indicado no tanto por virtudes excepcionales y por hechos extraordinarios, cuanto por la fuerte

voluntad y por la denodada perseverancia en cumplir los deberes del propio estado.

Don Bosco meditó y amó desde los tiempos del seminario de Chieri, la Imitación de Cristo, pero no estuvo marcado por la espiritualidad de la huida del mundo. Cultivó, sí, el desapego de las cosas, la abnegación interior, la compunción del corazón, pero sin complacencias intimistas, en vistas a la actividad apotólica, no a la oración mística o a la inmersión en Dios. Don Bosco no ha elaborado una espiritualidad original.

Bebió en fuentes ignacianas, salesíanas, alfonsianas, filipinas y las canalizó, con gran libertad y habilidad, hacia la acción educadora. Lo nuevo de la espiritualidad de don Bosco está en el hecho de traducirla en un apostolado creativo, diligente, audaz, volitivo, en el don de sí mismo a los demás. En este sentido, don Bosco fue un maestro de vida espiritual (no tanto un escritor espiritual) y no se comprendería su labor educativa, si prescindiéramos de las fuentes que la inspiraron y alimentaron.

citano quasi senza la reputazione di essere virtuosi. [...] Le virtú piccole sono virtú usnali, doé di un uso frequente e cotidiano, comuni a tutte le stagioni ed a tutte le condizioni della vita. [...] Le virtú piccole sono virtú sublimi e divine. Sento ora come penitenza di averíe chiamate piccole, ma la frase é tolta dallo stile di S. Francesco di Sales. E poi esse sono piccole solamente perché ver-sano sopra soggetti piccoli, una parola, un gesto, un'occhiata, una creanza; per altro, se il principio si esamini da cui partono, edil fine, a cui tendono, sono preciare affatto: sono piccole virtú, che formano i grandi virtuosi» (G.B. ROBERT', Raccolta di varíe operette, vol. III, Bologna 1782, p. 33-75).

62 Al joven noble Emanuele Fassati (8 septiembre 1861) en: E I, 209.

62 S'ELLA, Valori spirituali, p. 95. El Giovane provveduto de don Bosco no es simplemente un manual de devoción, es un «modo di vita cristiana» propuesto a los jóvenes (Ibid., p. 80).

6' G. Bosco, Vita di santa Zita serva e di sant'Isidoro contadino, en LC (1853) 6.

DON BOSCO Y LAS ASOCIACIONES CATÓLICAS EN ESPAÑA gamón ALBERDI

o. Introducción

Basta ojear las Meniorias biográficas de San Juan Bosco,' para darse cuenta de los contactos que éste tenía con diversas asociaciones católicas de su

tiempo. Y no sólo en la ciudad de Turín, sino también fuera'

Efectivamente, durante los viajes por Italia, Francia y España, encontraba

muchaofrecerles etas asociaciones, que le salían al paso para presentle sus res‑

petos, su ayuda y recibir, en cambio, una buena palabra osuna bendición.

En todos estos encuentros, ambas partes — las asociaciones y don Bosco se sentían muy a gustó, como envueltas en un mismo clima de mutua atracción y .:Inpatía. De tal forma que, de los mismos, podían surgir relaciones más o menos estables de amistad y ayuda.

Prueba de ello son, por ejemplo, la decisión de algunas sociedades de nombrar a don Bosco su miembro de honor,3 el hecho de que militaran en las mismas, en un grado o en otro, muchos cooperadores salesianos de primera hora — como el conde Carlo Cays di Giletta,4 el conde De Maistre,5 el conde de Villeneuve,6 doña Dorotea Chopitea de Serra' — y, en fin, la intervención de

* Esta comunicación fue redactada y leída por el autor en castellano (n.d.e.).

' Aunque ya está muy adelantada la publicación de la traducción castellana (CCS, Madrid 1981 ss.), en el presente trabajo las citas de las MB se aducen de acuerdo con el original italiano.

2 Se pueden compulsar, por medio del Indice analitico de las citadas Memorie, algunos términos, tales como Associazione, Circolo, Congress°, Patronage, Societa, Unione.

3 Lo fue de las Conferencias de San Vicente de Paul de Turín desde 1850, de la Unión Católica Obrera de Nizza Monferrato desde 1883, de la Asociación de Católicos de Barcelona desde 1884. Cf. respectivamente MB IV, 66-70; XVI, 288; XVIII, 84.


  • Fue primero presidente del Consejo Particular de las Conferencias de San Vicente de Paul en Turín (1853) y luego presidente también del Consejo Superior de las mismas en el Piamonte (1856). Acabó siendo salesiano y sacerdote (1. 1882). Cf. L. TERRoNE, II conte Cays, sacerdote salesiano, Colle Don Bosco (Asti), LDC 1947, p. 142.

  • De las mencionadas Conferencias en Nizza, según MB X, 1337.

  • Presidente de las sociedades agrícolas del sur de Francia, según MB XVIII, 150-151. 7 Entre-otras asociaciones, había pertenecido a la Junta de Damas de las Salas de Asilo y al Apostolado de la Oración. Cf. A. BURDÉUS, Una dama barcelonesa del ochocientos. La sierva dedichas asociaciones en algunas fundaciones salesianas, concretamenté en marassi (Génova 1871),8 Sampierdarena-Génova (1872),9 Niza (1875),10B Buenos Aires (1877-1878)" y Marsella (1878).0

Indudablemente, el movimiento católico social del siglo pasado demo tener una fina sensibilidad ante el carisma salesiano, al que quiso tener cercastró y abrirle los caminos de la vida, aunque no siempre consiguiera una presencia activa de los salesianos, como le ocurríó, por ejemplo, en 1880, a la Sociedad Obrera de Florencia13 o, al año siguiente, a la Asociación de Católicos de Valencia (España)11---o, en 1884, al Consejo general de las Conferencias de San Vi. cente de Paul de Londres.'5

«Giá piú volte in questo e in altri volumi — escribe don Eugenio Cenia en el XVIII — ci é avvenuto di narrare come Societá Operaie Cattoliche volgessero lo sguardo a don Bosco, reputandolo grande antesignano nell'attivitá a favore della classe lavoratrice. Questa opinione faceva si che, dove ci fossero case salesiane, le medesime Associazioni le considerassero come luoghi per esse di naturale ritrovo».16

Pero, entre las asociaciones que conectaron con don Bosco y sus salesianos, había también las formadas por la burguesía católica que, de acuerdo con la mentalidad propia del catolicismo social de la época, se dedicaban, entre otras cosas, a la acción benéfica en favor del proletariado y del mundo de la marginación. En esta línea sobresalía la Sociedad de San Vicente de Paul, fundada en París por Federico Ozanam en 1833. Su exponente más cualificado estaba, y sigue estando, en las Conferencias de San Vicente de Paul.

Éstas entraron en Italia en 1844, a través de la pequeña ciudad de Níza, entonces perteneciente al reino de Cerdeña, y, pasando por Génova (1846), llegaron a Turín en 1850. Desde el primer momento, don Bosco se convirtió en promotor de las mismas." Tanto que, a los pocos años, con la ayuda del conde Cays, fundó unas llamadas Conferencias Anejas en sus tres oratorios de Dios doña Dorotea de Chopitea, viuda de Serra, Barcelona, Librería Salesiana 1962, p. 128.326.

8 Cf. MB X, 145.182.184-185.190-191230.

9 Cf. MB X, 364; S. SCIACCALUGA, Don Bosco a Genova, Genova-Sampierdarena, Salesiana editrice 1946.

'° Cf. MB X, 1337; XI, 421-426; XII, 114-116.120-122.124.407-408; XIII, 106-112; XV, 506‑

507. F. DESRAMAUT, Don Boscoa Nice. La vie d'une école professionnelle catholique entre 1875 et 1919, Paris, Apostolat des éditions 1980, p. 21-41.

" Cf. MB MI, 264-266; XIII, 180-181. 784-786. 1005-1007.

Cf. MB XLII, 95ss. 526-528. 531. 542. 727. 998. Ver en el Indice analitico (indice dei nomi propri) de las MB el término Beaujour.

" Cf. MB XV, 328-334.

" Ver la carta que le dirigen a don Juan Cagliero (23-III-1881) en A. MARTÍN, Los salesianos de Utrera en España, Inspectoría Salesiana de Sevilla 1981, p. 183.



15 Cf. MB XVIII, 447-448.

16 MB XVIII, 168.

" Cf. MB IV, 66-70; V, 468.

urín18 y se interesó por su difusión en Roma.19 En general, las relaciones de don Bosco con la Sociedad de San Vicente de Paul fueron profundas y permanentes."

Los aquí datosic aducidos son más que sufícíentes para despertar nuestro interés científo y orientarlo a un campo que todavía no tenemos bien estudiado: ¿cómo eran — en su constitución, mentalidad y actividades — esas asociaciones católicas, de las que tantas veces se veía rodeado don Bosco y cuya amistad y apoyo buscaba? ¿Dónde radicaba la razón de aquella sintonía? ¿Qué resultados se derivaron de la misma?

Tales son el objetivo y el contenido del presente trabajo, que se centra tan sólo en aquella ciudad de Barcelona que don Bosco visitó y conoció en abril-mayo de 1886 y a la que, desde entonces, amó sinceramente. Cuando falleció dos años después y, el día 2 de ferero, por la tarde se organizó el solemne entierro por las calles de Turín, «la caja caja mortuoria iba, cubierta con paño negro — se lee en el «Boletín Salesiano» —; encima llevaba las insignias sacerdotales y las medallas de oro de la Asociación de Católicos de Barcelona y de la Sociedad Geográfica de Lyon».2' ¡Es curioso! Los salesianos de hace un siglo, a la hora de adornar lo mejor posible el féretro de su padre y fundador, no encontraron otros símbolos más significativos y más cercanos al corazón que las insignias sacerdotales y unas medallas de oro de dos asociaciones extranjeras... ¿Podían expresar mejor la conciencia que tenían de que, efectivamente, don Bosco era ya patrimonio de todo el mundo católico?

El autor de este modesto trabajo desearía que otros participantes en este Congreso Internacional tomaran en consideración el tema aquí insinuado y que lo desarrollaran en relación a las tierras de Italia y Francia. De esta manera, a nuestro juicio, conseguiríamos descubrir mejor la dimensión históricoeclesial de don Bosco y haríamos avanzar, siquiera lin poquito, la historiografía relativa al mismo.

1. Don Bosco en España y las asociaciones católicas

La literatura salesiana de todos los tiempos ha acostumbrado presentar el viaje de don Bosco a España con colores luminosos y atrayantes. Según el historiador Cenia, aquellos días de la estancia del Fundador en Barcelona y en Sarriá — pueblecito éste de los alrededores de la capital de Cataluña, en donde

18 Cf. MB V, 468-477.782-783; VI, 491; VII, 12-15; IX, 941.

'9 Cf. G. BONETTI, Cinque lustri di storia dell'Oratorio Salesiano, Tocino, Tipografia salesiana

1892, p. 532; MB V, 871.

20 Ver en d Indice analitico (indice dei nomi propri) de las MB los términos Conferenza di

S. Vincenzo de' Paoli, Conferenze annesse.

21 Marzo 1888, 34.

radicaba la casa salesiana —, desde el 8 de abril al 6 de mayo de 1886, fueron unas jornadas «triunfales ».22

Efectivamente, tanto las fuentes salesianas23 como las barcelonesas24 avalan este enfoque de cosas. La misma actitud de burla de la prensa anticlerical no hace más que confirmarlo.25 Don Bosco se vio constantemente rodeado de la multitud y agasajado por la burguesía católica barcelonesa. Objetivamente hablando, aquello constituyó para él un éxito indiscutible. Pero ¿a qué, o a quién, se debía toda esa brillantez, festiva y multitudinaria, en torno a un personaje que, al fin y al cabo, no era conocido para la inmensa mayoría de la población local? A la hora de responder a esta pregunta, hay que tener en cuenta diversos factores. Entre ellos, sin duda, la fama de santidad de don Bosco y de los milagros que se le atribuían. Así y todo, ¿quién hacía socialmente válida y operativa toda esa fama? A nuestro entender, en una medida importante, las organizaciones del societarismo católico. Basta compulsar la documentación para cerciorarse de ello.

Ya desde el mismo momento de poner el pie en el suelo de Barcelona, en la estación llamada «de Francia», la mañana del jueves 8 de abril, don Bosco se encontró con el asociacionismo católico de la Ciudad. El joven cronista Viglietti quedó admirado: «La stazione presentava un magnifico spettacolo: tutte in bell'ordine erano schierate varíe societá [...]: vi era il Direttore della societá dei cosi detti cattolici, il Direttore dell'Universitá di Barcelona, il Presidente della Societá di S. Vincenzo de' Paoli».26

A los periódicos de la tarde no se les escapó el detalle. Según el «Correo Catalán», a don Bosco le esperaban en la estación del ferrocarril «numerosas comisiones [...] de todas las asociaciones católicas de esta capital, prensa católica y numerosísimo concurso de individuos de las mismas ».27

El anciano Fundador se emocionó ante aquel espectáculo. Como declaraba unos días más tarde, «me han dispensado una acogida que no olvidaré nunca».2a Desde aquella mañana, las asociaciones católicas no le abandonaron y le prepararon las jornadas más brillantes de su estancia en la Ciudad Condal.
22 MB XVIII, 117.

23 La más importante es la Cronaca de don Carlo Maria Viglietti. En este trabajo se usa el ejemplar que el mismo cronista regaló a la familia Martí-Codolar. En la primera tapa de la lujosa encuadernación se lee: Don Bosco — I quattro ultimi anni di sua vita — Omaggio di riconoscenza alía famiglia Martí-Codolar — Cronaca scritta dal segretario Carlo M. Viglietti —1888 (= Cronaca).

24 Entre la prensa periódica que más se interesó de don Bosco hay que recordar: «Diario de Barcelona» (fundado en 1792), «Correo Catalán» (diario fundado en 1878), «12.vista Popular» (semanario fundado en 1871), «La Hormiga de Oro» (semanario fundado en 1884).

25 Se refirieron especialmente a don Bosco «La Campana de Grácia» (semanario fundado en 1870), «L'Esquella de la Torratxa» (semanario fundado en 1872). «El Diluvio» (diario fundado en 1879). Para una visión general, cf. R. ALBERDI, Una ciudad para un santo, Barcelona, Ediciones Tibidabo 1966; ID., Don Bosco en Barcelona. Itinerario, Barcelona, Edebé 1986.

26 Cronaca, 8 Aprile 1886. Barcellona.

27 «Correo Catalán», jueves 8 de abril de 1886, P. 1. Edición de la tarde. Cf. también «Diario de Barcelona», jueves 8 de abril de 1886, p. 4105. Edición de la tarde.

28 Ver el texto de la invitación a la conferencia salesiana, Sarriá 27 de abril de 1886, en MB

XVIII, 648.

El jueves 15 de abril, tuvo lugar la solemne velada en que la Asociación de Católicos impuso a don Bosco la medalla de miembro de honor y mérito. Fascinado, Carlo Maria Viglietti dejó consignados en la crónica algunos detalles: «Alle 4 giunse il presidente con alcuni membri della associazione cattolica per accompagnare don Bosco alla radunan7a straordinaria espressamente convocata per onorare lui. Codesti signori erano elegantemente vestid e decorad delle insegne della societá. Tre vetture di gran lusso ne attendevano [...]. Le vetture andavano a passo lento, e attiravano gli sguardi della moltitudine accorsa per vedere don Bosco [...]. I socí cola accorsi [en el nuevo local que la Asociación inauguraba entonces] erano quanti ne potevano contenere i tre saloni. Era tutto il flore della nobiltá di Barcellona».29

La sesión resultó un éxito,3° tanto para don Bosco y los salesianos como para la misma Asociación de Católicos que, de esta manera, se dio a conocer también ante los representantes de otras asociaciones. El señor presidente, doctor Bartolomé Feliú y Pérez, al evaluar el desarrollo de la velada expresaba — según consta en el libro de actas de dicha entidad — «lo satisfecha que quedaba la Junta directiva por las muchas muestras de aprecio recibidas en aquel día por [parte de] todos los individuos de la Asociación y por [parte de] las corporaciones que a la fiesta asistieron».3'

A los quince días, el viernes de la semana de Pascua, 30 de abril, se celebró la llamada conferencia salesiana, convocada por don Bosco a favor de los Talleres Salesianos32 de Sarriá, «a fin de que aumente — decía — en grandes proporciones el número de niños que se puedan admitir en los mismos, para darles, a la par que una sólida educación cristiana, la enseñanza de un arte u oficio que les procure, a su tiempo, una honrosa subsistencia».33

Por medio de los amigos y cooperadores de la casa salesiana, este comunicado se transmitió a las sociedades en las que ellos estaban inscritos. Al igual que la Asociación de Católicos — que, como se lee en el libro de actas, recibió «con agrado [...] el oficio de invitación de don Bosco»34 —, también las demás



29 Cronaca, 15 Aprile 1886. Barcelona.

38 Cf. Acta de la sesión solemne celebrada en 15 de abril de 1886 por la Asociación de Católicos



de Barcelona para imponer la insignia de la Corporación al ilustre y venerable presbítero Sr. D. Juan

Bosco, fundador de los Talleres Salesianos, Barcelona, Tipografía católica, 1886.

31 ASOCIACIÓN DE CATÓLICOS DE BARCYI ONA, Actas 1886-1896. Es el acta correspondiente a

la sesión de la Junta directiva del 19-IV-1886. Tanto este volumen como otro que le antecede (1871-1872 [1886]) se hallan en el Arxiu Diocesá de Barcelona. Entitats Eclesiástiques Antigues.

Asociación de Católicos de Barcelona. Leg. 2. Ver nota 47.

" Se llamaron así durante los primeros años de funcionamiento las Escuelas de Artes y Ofi‑

cios que los salesianos regentaron en Sarriá desde 1884.

" Texto de la invitación a la conferencia salesiana, Sarriá 27 de abril de 1886, en MB

XVIII, 648.

34 ASOCIACIÓN DE CATÓLICOS DE BARCELONA, Actas 1886-1896 (= Actas II). Sesión extraordinaria del 30 abril 1886.

agrupaciones respondieron positivamente. Sus representantes ocuparon un lugar distinguido en la iglesia parroquial de Nuestra Señora de Belén, donde se tenía la conferencia, y cuyo párroco, el reverendo don Juan Masferrer, era a la sazón consiliario de la junta directiva de la citada Asociación de Católicos. Según la descripción que hace el cronista, «dal lato dell'Epistola stavano le autoritá governative e militad. con varii Direttori di Societá e di Giornali. I comitati dei signori e delle signore cooperatrici occupavano in chiesa i priori posti, ed i signori portavano sul petto le decorazioni secondo le societá a cui appartenevano ».35

Al final de la conferencia, junto a los cooperadores, ayudaron a efectuar la colecta «i giovani della Societá Cattolica».36 Es muy posible que con esta expresión don Carlo Maria Viglietti quisiera referirse a la asociación denominada Academia de la Juventud Católica de Barcelona, que venía a ser como la sección juvenil de la Asociación de Católicos.

La tercera gran jornada — miércoles 5 de mayo — estuvo centrada en la basílica de Nuestra Señora de la Merced. Allí, en un acto «commovente insieme e solenne»,37 los propietarios de la cumbre del monte Tibidabo le hicieron a don Bosco donación de la misma,38 «para que os sirváis levantar en ella — habían escrito en el pergamino de cesión — una ermita que, consagrada al Sacratísimo Corazón de Jesús, detenga el Brazo de la Justicia Divina y atraiga las

Divinas Misericordias sobre nuestra querida Ciudad y sobre toda la católica España ».39

Los once firmantes eran propietarios, o herederos o representantes de los primeros propietarios. Y, según se explica más tarde, éstos eran, o habían sido, miembros de la Asociación de Católicos o de las Conferencias de San Vicente de Paul o de ambas entidades a la vez. El primero de los firmantes y que, en los avatares que se siguieron a esta donación, tuvo la representación de los demás, llamado Delfín Artós y Mornau, pertenecía a la Asociación de Católicos desde 1881 y, desde 1884, ejercía los cargos de presidente del consejo particular de las Conferencias en Barcelona y del consejo central de las mismas en Cataluña.'

Ciertamente, tanto la adquisición de las fincas situadas en la cumbre del

Tíbidabo, como la decisión de ofrecerlas a don Bosco se fraguaron entre personas militantes en el asociacionismo católico de la Ciudad Condal.

35 Cronaca, 30 Aprile 1886. Barcelona.

36 Ibid.

37 Ibid., 5 Maggio 1886. Barcellona.

38 Cf. ALBERDI, Una ciudad, p. 176-190.

39 El pergamino de donación, con el texto firmado por los señores propietarios o sus representantes, se halla en ASC, 38 Barcelona: Tibidabo 1°. Los nombres de los donantes que se traen en MB XVIII, 653 no están siempre correctamente transcritos.

4° En torno a este último año pasó a ser vocal honorario del Patronato del Obrero, en el que durante los primeros tiempos había actuado como presidente efectivo.

Al margen de estos encuentros más significativos, no faltaron otros momentos de convivencia entre las asociaciones y don Bosco.

Así, según hace constar don Viglietri, el sábado 10 de abril, por la tarde, don Bosco recibió en audiencia especial al Presidente de la Asociación de Católicos, que acudió a la casa salesiana de Sarriá «con gran numero dei piú illustri socii».4' Cuatro días más tarde, éstos mismos asistieron a la misa que celebró don Bosco en la capilla de aquella casa: «II Presidente col Segretario —precísa el cronista — servirono la Santa Messa a don Bosco»." Y, por la tarde de ese día (14 de abril), volvieron a la residencia salesiana. Allí estaba «tutta la societá cattolica, a cui — asegura el cronista Viglietti — don Bosco tenue una specie di conferenza nel teatro ».43

En ídéntíca forma, el miércoles 21 de abril, por la tarde, tuvo lugar en Sarriá el encuentro de don Bosco con las Conferencias de San Vicente de Paul. «Era un'imponente dimostrazione di ben 250 Signori della Societá di San Vincenzo de' Paoli» — explica Viglietti —. Y prosigue: «Don Bosco entró subito nella sala del teatro e parló a tutta quella moltitudine ringraziandola di una cosi bella prova di fede e di religione. Si fece quindi da queí buoni signorí una colletta che fu assai generosa» 44

Las asociaciones católicas de Barcelona sólo dejaron a don Bosco el día de la partida de éste, el 6 de mayo de 1886. Le dieron el último adiós en la estación del ferrocarril. Según la «Revista Popular», allí estaban presentes las «Comisiones de las Corporaciones religiosas de esta ciudad, como la Asociación de Católicos, el Fomento [Católico de Barcelona], la [Academia de la] Juventud Católica, las Conferencias de San Vicente de Paul, etc.» 43

Como se ve, las agrupaciones que se acaban de mencionar jugaron un papel importante junto a don Bosco, al que acompañaron y auparon en sus días barceloneses. ¿Cuál era su origen en la capital de Cataluña, qué objetivos perseguían, qué espíritu les animaba para sintonizar tan perfectamente con el Fundador de los salesianos? Las páginas que siguen quisieran responder a estos interrogantes. Como hay que respetar los límites señalados a una comunicación, sólo se mencionan las organizaciones más importantes, de las cuales se ponen de relieve aquellos aspectos que ofrecen mayor relación con don Bosco y su obra.

" Cronaca, 10 Aprile 1886. Barcelona.

Ibid., 14 Aprile 1886. Barcellona. Ver también Memoria y discurso leídos por el secretario y presidente de la Asociación de Católicos de Barcelona en la Junta General de Reglamento celebrada el día 20 de marzo de 1887. Barcelona 1887, p. 13.

Ibid.

44 Ibid., 21 Aprile 1886. Barcelona.

" «Revista Popular», 805 (1886) 297.





Compartir con tus amigos:
1   ...   6   7   8   9   10   11   12   13   ...   33


La base de datos está protegida por derechos de autor ©psicolog.org 2019
enviar mensaje

enter | registro
    Página principal


subir archivos