El tercer enemigo del ser humano-la codicia



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EL TERCER ENEMIGO DEL SER HUMANO-LA CODICIA

¿Qué son los sentidos? Las etapas del desarrollo de la codicia. Las preguntas.



O. G. Torsunov

Psicología de la degradación del ser humano.

Seguimos hablar de los seis enemigos del ser humano. El primer enemigo es el egoísmo, el segundo es la ira, el tercero es la codicia, el cuarto es la ilusión, el quinto es la envidia y el sexto es la locura. Hay que saber, que de hecho no hay nada que temer, si nosotros lo sabemos cómo vivir de manera correcta. Pero hay que tener en cuenta que en este mundo existen las fuerzas que nos impiden a ser feliz. Tales fuerzas influyen a nosotros independientemente a nuestra voluntad, o sea como las consecuencias de nuestros actos pasados. Etas fuerzas, son bastante severas, y por esto hay que investigarlas seriamente.

Ya hemos hablado acerca del egoísmo. Lo de la ira no hemos podido hablar, ¿sí? Porque he tenido irme. Pero este tema lo vamos a comentar. Hay que comprender, de momento, que el egoísmo genera la ira, y la ira genera la envidia. Ahora vamos a hablarlo. Vamos a describir qué es la codicia, la comprenderéis mejor, porque tenemos una comprensión de la misma no muy profunda.

Pues bien, ¿qué es la ira? La ira es la fuerza del egoísmo acumulado, la cual sube de los centros inferiores, de la zona del Marte o de la zona del coxis, el centro psíquico o una chacra. Allí se encuentra el centro del egoísmo del ser humano. Si uno es muy egoísta, entonces la energía del egoísmo se le sube hacia arriba en los centros superiores y alcanza el centro de la voluntad, entrecejos, y allí se acumula y una vez liberada se convierte en la ira. La energía sale de esta zona del entrecejo y en este momento a uno le enrojecen los ojos, él experimenta un deseo muy fuerte de superar la voluntad de otra persona.

La ira siempre se aplica alguien en concreto. También hay que saber que en las mujeres la ira se manifiesta como el enfado. De igual modo cuando una mujer se enfada, esto significa la manifestación de la ira, y esta ira actúa de la misma manera que la ira masculina, solamente la ira femenina tiene la naturaleza latente y la ira masculina la naturaleza manifestada. En esto consiste la diferencia. Aquel que se aíra muy a menudo, sus sentidos se vuelven insatisfechos, y por esto le aparece el deseo natural de satisfacerlos. Este fuerte deseo de satisfacer los sentidos se llama la codicia.

Ahora nos vamos a hablar detalladamente acerca de qué son los sentidos y por qué hay que satisfacerlos, para qué queremos y por qué queremos satisfacerlos. Empezamos desde el principio. De acuerdo a conocimiento védico, nosotros tenemos la naturaleza espiritual. Esto significa que el cuerpo es una máquina en la cual nosotros vivimos, según los Vedas. Esto se puede comprender muy bien, si mirar a nosotros desde fuera. De tal manera podemos ver que el cuerpo se está cambiando constantemente, o sea a principio el cuerpo es pequeño, luego se madura.

Sin embargo el cuerpo cambia, pero nosotros como la persona nos quedamos los mismos. Nosotros nos sentimos la misma persona, pero nuestra capacidad de comprender este mundo se abre. Igual que una flor se abre. Nosotros lo vemos que la flor, al principio es un capullo muy pequeño, pero esta flor es la misma flor. Luego el capullo se abre más y aparece una flor que florece y ahora tiene un color diferente. Antes era solamente un verde capullo, pero ahora es una bella rosa. Pero esta flor es la misma flor, y la fuerza que mueve la flor y la vida de nuestro cuerpo se denomina la conciencia.

La conciencia pertenece al alma, el alma se encuentra en la esfera del corazón. El alma tiene una naturaleza no material, por esto no se lo puede ni verlo, ni pesarlo, ni medirlo de ningún modo. Porque es una naturaleza totalmente diferente a la materia. No es una materia. El alma es capaz de percibir, tiene el ego. Hay el ego verdadero y el ego falso. El ego falso aporta los sufrimientos, pero el ego verdadero aporta la felicidad. Por esto si uno no lo sabe en qué dirección hay que irse para ser feliz, él arranca un mecanismo del desarrollo de los seis enemigos del ser humano, quienes eliminan por completo toda la felicidad.

El primer enemigo es el ego falso. Una comprensión incorrecta de la felicidad. De hecho, nosotros nacemos con este enemigo en este planeta, ya que este planeta no da posibilidad de ser feliz sin haber adquirido el conocimiento acerca de cómo hacerlo. Aquel que piensa que voy a vivir tal como vivo y todo saldrá bien, muy a menudo decepciona y llega a un callejón sin salida. Él nota que no se puede seguir así. ¿Por qué pasa así? Porque de acuerdo a conocimiento védico solamente los planetas superiores dan la posibilidad de dejarse llevar y poder progresar.

Ahora nos encontramos en los planetas medianos del universo, pero también hay los planetas inferiores. Las características de los planetas medianos, y sobre todo aquí en la Tierra, es que el nivel de la degradación es más alto que lo del progreso. Esto significa que si vamos a dejarnos llevar, ¿qué pasará? Nosotros empezamos a consumir los tóxicos, se nos aparecen los vicios y la propensión de ser infiel a los seres cercanos, etc. La mayoría de la gente vive así. Esto significa dejarse llevar. La vida se empeora. Nos volvemos, poco a poco, unos desgraciados. Esto es un hecho. Por esto hay que saber que tenemos que estudiar cómo vivir de la manera correcta. Tenemos que luchar con una tendencia común, la cual existe por todas partes. Si no hay tal estudio, entonces inminentemente habrá la degradación, así dicen los Vedas. Hay que trabajar.

Pues bien, el ego verdadero aporta una comprensión correcta de qué es la felicidad. El ego verdadero significa que me siento bien cuando actúo desinteresadamente hacia los demás. Todo lo que hago lo hago no para mí, sino para los demás. En la Tierra nos resulta muy difícil de comprender este concepto de repente, prácticamente es imposible. Lo que acabo de decir parece a una esquizofrenia. ¿Cómo es posible vivir para los demás? Muchos piensan que te quedarás sin nada. Sin embargo hemos hablado un poco, un mes y vosotros lo podéis ver que es posible.

El ego falso significa que “yo quiero vivir para mí, y que todo el mundo debe de servirme según mi idea, yo con astucia o a través de la ley, de la manera escondida o abierta trataré de coger lo mío en la vida”. Esto hace referencia a las relaciones con los seres cercanos, en el trabajo, etc. Esto significa la actividad del ego falso, el deseo de vivir para sí mismo. De acuerdo a los Vedas tal actividad siempre aporta los sufrimientos, nunca la felicidad. También hace que se aumenta el segundo enemigo del ser humano-la ira. Y la misma actividad hace que se aumenta la codicia.

¿Qué son los sentidos? Qué es la codicia nos vamos a hablarlo ahora. Los sentidos son los tentáculos del alma. Son los hilos que… los sentidos, si simplemente dibujamos un esquema, y digamos que el alma está en el centro del pecho. Los sentidos materiales de los cuales nos vamos a hablar hoy, es una herramienta a través de la cual el alma por el medio del cuerpo trata de recibir la felicidad del mundo exterior. Existen cinco sentidos, los cuales actúan de una manera real. Los fisiólogos dicen que los sentidos son reflejos intrínsecos. Nada de eso, son cosas reales que existen en la anatomía real. Existe la anatomía de los sentidos en el conocimiento védico.

La vista, cuando nos miramos, nosotros no solamente recibimos la información en la retina, pero también influimos a los que nos rodea a través de la nuestra vista. Esta mirada se transmite y genera a la gente a veces la repugnancia, a veces la felicidad, depende de la fuerza que lleva la mirada. Si la mirada lleva una fuerza generosa, una fuerza de la felicidad desinteresada, entonces la gente experimenta una sensación de la felicidad. Si la mirada lleva una fuerza egoísta, entonces la gente, unos más otros menos, experimenta una sensación de desagrado. Vosotros no lo vais a negar que mirando a una persona siempre aparece una sensación de la simpatía o antipatía al respecto a esta persona. Esto significa la fuerza de la mirada.

Al contactar la mirada con el objeto del sentido… ¿qué es un objeto de un sentido? Esto aquello adonde nos estamos mirando. Supongamos que yo estoy mirando a un coche, y el coche me ha gustado, entonces el coche es el objeto de mis sentidos. Lo estoy mirando y veo que estoy experimentando la felicidad. En el caso si es mi coche, ¿sí? Pero si el coche no es el mío, entonces estoy experimentando el sufrimiento. Así actúa el ego falso. El ego falso impregna el sentido de la vista. El ego falso contacta con la vista y con el coche, y yo entonces lo valoro-el coche es guapo. La segunda valoración es el coche es mío o no. No. Entonces estoy mal. Si este coche o, supongamos una mujer guapa es mía o no. No es mía, entonces estoy mal. Si es mía, entonces estoy bien.

Así actúa el ego falso. Siempre. Pero el ego verdadero jamás tiene problemas. Si el coche es guapo, entonces por el mero hecho que el coche es guapo uno se alegra y no le importa de quién es el coche. Simplemente hay alegría de que el coche es guapo. De tal manera ¿qué es la codicia? La codicia es el deseo de satisfacer los sentidos a través del ego falso. A menudo la gente no lo entiende, ellos quieren la felicidad, pero ellos no lo entienden que el deseo de la felicidad puede generar la felicidad o los sufrimientos, uno de los dos. Si nosotros la deseamos la felicidad a través del ego falso, entonces este deseo nos traerá los sufrimientos.

Uno dice: que yo no quería nada malo, solamente quería la felicidad, pero he recibido los sufrimientos. Todos vosotros habéis venido aquí en la búsqueda de la felicidad. ¿Significa esto que vosotros tenéis que recibir los sufrimientos? Porque existen dos métodos de la búsqueda de la felicidad. Uno significa un deseo egoísta, o sea para mí. Y el otro significa un estudio acerca de que, quizá no hay sentido de tratar alcanzar algo para mí. A lo mejor vale la pena de dar, y entonces recibirás la felicidad.

Porque la mayoría de la gente vive según este esquema, hay que coger. Incluso aquí hemos venido con tal de coger el conocimiento. ¿Sí? Pero resulta que cogerlo con tal humor es imposible. El conocimiento no forma parte de la naturaleza egoísta. El verdadero conocimiento acerca de la felicidad está fuera de la esfera de influencia del egoísmo. Por esto solamente aquel que es capaz de escuchar el conocimiento con tal de ayudar a los demás, en vez a sí mismo-podrá asimilar este conocimiento. Los demás no podrán hacerlo.

Un ejemplo: habéis venido para saber, y habéis sabido, habéis comprendido cómo actúa la codicia a la conciencia. Bien, vosotros habéis comprendido todo esto, y entonces se os aparece el deseo de demonstrar, en vez de ayudar, ya que la escucha fue incorrecta. Si uno escucha para sí mismo, el resultado será una sensación de qué él es muy buena gente. Él se ha vuelto muy listo y ahora él sabe mucho. Y esta persona llega a casa e intenta a demonstrar a los demás que ellos no tienen la razón. Esto significa una comprensión incorrecta, la lección no está asimilada, el conocimiento no recibido. ¿Por qué? Porque el verdadero conocimiento acerca de la felicidad se encuentra fuera, en la esfera de la actividad desinteresada.

Si lo habéis escuchado con un humor correcto, entonces vosotros llegaréis a casa y lo pensaréis: Dios mío, mi conducta hacia esta gente fue incorrecta. Y vosotros empezáis de modificar su conducta de la manera correcta, a pesar de tener el conocimiento acerca de sus defectos-vosotros consideráis a vosotros mismos culpables. Y la felicidad viene a casa. Existen diferentes maneras de adquirir el conocimiento. El conocimiento obliga a actuar de una manera determinada. Por esto uno debe saber cómo recibir la información de la manera correcta, es muy importante. Porque después de haber recibido la información, uno no podrá actuar de otro modo. Hay un conocimiento egoísta, hay un conocimiento desinteresado. Un conocimiento desinteresado lleva hacia felicidad, un conocimiento egoísta hace que uno se vuelve preso del mismo.

Hay un conocimiento acerca de cómo ganar el dinero. ¿Sí? Y todo este conocimiento lo está controlado por el tercer enemigo del ser humano, que se llama la codicia. Y todo el mundo que cae bajo influencia de esta fuerza, inminentemente se vuelve pobre. Cómo pasa esto, ahora yo os explicaré. Todo el proceso desde el deseo de tener dinero para sí mismo y hasta… claro, yo no os digo que hay que ser un pobre. Hay que comprender para qué son los bienes. Cuando uno lo comprende el para qué, entonces él será feliz. Los bienes los necesitamos para traer a la gente felicidad, y no para nuestro provecho. No para nuestra propia felicidad, sino para la felicidad de los demás. ¿Lo comprendéis?

Entonces esto ya no será la codicia. Aquel que desea los medios para traer la felicidad a los demás, no se le desarrolla, él no tiene el contacto con este tercer enemigo del ser humano que se llama la codicia. Él no se vuelve un pobre mendigo, sino al revés él prospera y se vuelve feliz. Y uno y el otro quiere medios para vivir, pero el deseo se motiva de diferentes maneras. El resultado también es diferente. Ahora vamos a hablar del tercer enemigo del ser humano que se llama la codicia.

El alma es infinita por su naturaleza. El alma nunca muere y siempre quiere más y más felicidad. El deseo en sí de querer más felicidad también es la codicia. El alma quiere una gran felicidad, y esto siempre se manifiesta en nuestra vida. Supongamos que yo tengo una mujer muy guapa, pero lo necesito algo más. Hay mucho dinero, pero se quiere más. Tratad de encontrar a un rico que no quiere de aumentar su riqueza. Se puede suponer teóricamente que es posible. Pero si vais a estudiar a la gente de la manera práctica, entonces lo veréis que todo el mundo quiere seguir ganando el dinero. Nadie quiere pararse en lo alcanzado. Así actúa nuestra naturaleza infinita, no podemos pararnos.

Se puede parar para algún tiempo. Solamente para algún tiempo, para algún segundo, para algunos días. Luego otra vez aparecen otros planes, se quiere algo, si no este coche, entonces un otro. Si no el coche, entonces un chalé, si no un chalé alguna otra cosa. Aparecen otros deseos, se quiere de adquirir algo o poseer algo. Los sentidos no pueden estar satisfechos ni por lo material, ni por lo espiritual. Pero hay que saber que una persona, de acuerdo a conocimiento védico, no se debe de dejarse llevar por el deseo de aumentar cada vez más sus deseos materiales. Esto le llevará inminentemente a unos problemas muy serios en la vida.

Por esto su felicidad el ser huma debe buscar en lo espiritual. La palabra en sí-lo espiritual es desconocida por nosotros. Nosotros no lo sabemos qué es esto. Yo os puedo dar algunas pistas. Por ejemplo, nos sonreímos a otra gente y sonriendo nosotros generamos la sonrisa en nosotros mismos. Esto es el álgebra espiritual significa que yo sonriendo, algo doy, pero se me vuelve más. Esto es el álgebra espiritual. ¿Cuando yo doy el dinero, el dinero me vuelve, no? El dinero se me vuelve en el caso si yo lo doy desinteresadamente. Si yo lo doy con tal de que se me vuelva, el dinero no se me vuelve. Esto es el álgebra material.

Cuando yo doy la sonrisa, yo recibo una sonrisa, esto es el álgebra espiritual. Uno menos uno es igual a dos, el álgebra espiritual. Algunos, ejerciendo la curación, piensa que pierden la fuerza cuando tratan a los pacientes, por esto hacer esto es perjudicial, ya que doy la energía. Pero aquel que comprende el álgebra espiritual, él dando recibe de vuelta. En el mundo espiritual jamás pasa de la manera que… claro que el concepto de un mundo espiritual es un tema que está cerrado todavía para nosotros. Pero, sin embargo, existe la naturaleza espiritual, donde dando lo recibimos siempre. Por esto la codicia espiritual significa la codicia de dar algo a la gente.

La codicia espiritual también tiene una naturaleza infinita, o sea uno quiere dar más y más, pero esta codicia siempre se satisface. La codicia material, o sea tener para mí más y más, se queda insatisfecha. En un cierto grado la podemos satisfacer, pero muy poco. Por esto la gente que haya marcado el éxito material como el objetivo en la vida, piensa que hay que acumular cada vez más los bienes para vivir, y entonces habrá un buen resultado. Al final a esta gente le viene la decepción y el fracaso. ¿Lo comprendéis?

Esto no solamente se trate de dinero, sino también de formación, de estatus social. También se refiere a las relaciones con algún ser cercano-“yo quiero más felicidad de él, él me debe dar más, por qué él me da poca felicidad” o con los hijos-“ellos no me quieren o no me valoran, no lo hacen tal como yo lo quiero”. Esto también es la codicia. Actúa la codicia. Y lo que yo os digo ahora, os parece un disparate, os lo pensáis “por qué hablas así, ¿qué pasa no podemos desear nada de nadie?”. Allí está el problema, que nosotros ni siquiera comprendemos esta idea, la idea de que se puede ser feliz de otra manera.

La mayoría de la gente en nuestro planeta está contaminada por este enemigo que se llama la codicia. Y esta contaminación es tan fuerte que nos resulta difícil a comprender la idea en sí, que la codicia aporta los sufrimientos. Muy difícil a comprender que el mismo deseo de tener dinero ya genera el sufrimiento. Sin embargo, hay que saber que el deseo en sí, de tener dinero, tiene la naturaleza sutil. ¿Si yo deseo tener dinero, en mi interior pasa algo o no? ¿Mi humor cambia? Esto deseo hace una influencia real a mi conciencia. Pero nosotros no podemos de palparla, ya que es de la naturaleza sutil.

¿Pero esta influencia hace algún efecto a la gente o no? Si, supongamos, yo ahora vengo a alguien de vosotros y diré mirándole y tendiéndole la mano: “yo quiero colaborar con usted, vamos a colaborarnos”, y la mano así-yo les hago nada, no les pego. Sin embargo se les aparecerá una sensación de la incomodidad, algo desagradable. Lo pensaréis, Dios mío qué quiere este tío de mi, hay salir por patas. Esto significa una influencia, actúa alguna fuerza. Y no hace falta tender la mano o decir algo. Solamente el deseo en sí, de tener los medios para existir, genera a la gente la sensación de resistencia.

Esta sensación de la resistencia se llama la lucha por la existencia o la competencia. Esta fuerza nos parte por la mitad. ¿Por qué no es recomendable tener negocios con los amigos? Porque la amistad acaba allí donde empieza el negocio. Un negocio significa la codicia, yo necesito dinero. Cuando se quiere dinero, entonces la amistad se acaba y empieza las relaciones profesionales. Pero los amigos se enfadan, ellos piensan ¿por qué tú me trates así? Tú quieres de mi dinero, pero si yo soy tu amigo, por qué te pienses que yo no te lo doy, yo te lo doy sin más. ¿Por qué tú quieres de mi dinero? No lo deseas, yo te lo doy sin más.

La codicia significa desear. Uno no puede no desear, si él codicia. El deseo de dinero significa codicia. Por esto la amistad termina allí donde empieza un negocio común. Lo mismo es prestar el dinero. Yo y tú somos familiares, y tú me pides que te preste algo de dinero. Los Vedas dicen, si uno pide dinero prestado a un familiar, entonces todas las relaciones familiares se rompen. Las relaciones familiares se basan en la amistad. Si un familiar presta un dinero a un otro familiar, entonces de un modo natural, aquel que haya prestado el dinero tiene una sensación de qué este dinero el familiar se le devolverá muy rápido, puesto que es mi querido familiar, y él me comprende muy bien.

Pero aquel familiar que haya recibido el dinero, piensa así: ya que este es mi familiar, entonces se le devolveré un poco más tarde, no pasa nada, porque él me entiende, porque él es mi familiar y hay amistad entre nosotros. Entonces como el resultado aparece la tensión entre ellos y las relaciones familiares se rompen. Por esto no hay que prestar dinero a los familiares, sino hay darlo, simplemente darlo, si ellos lo piden, entonces hay que darlos alguna parte del dinero. Pero si ellos piden más, entonces hay que pensar, ya que puede ser que ellos se están pasando. ¿Puede que estamos cultivando la codicia en su corazón?

Sin embargo, no hay problemas de dar a un familiar alguna suma de dinero. No mucho, según las posibilidades. El familiar estará contento y no va a pedir más prestado, le resultará incómodo. Él me va a dar dinero porque sí, pensará él. Entonces habrá unas relaciones normales.

Poco a poco no entramos en este tema, que existe una fuerza, la cual nos impide vivir. Los Vedas dicen que un deseo exagerado de la riqueza lleva a la pobreza. Más riqueza quiere la gente pobre, los mendigos. Los ricos también lo quiere el dinero, pero menos. Los mendigos lo quieren mucho. Un deseo exagerado de poseer dinero lleva a la pobreza. Un deseo muy fuerte de ayudar a los demás lleva a la riqueza. Así dicen los Vedas. Vamos a mirar cómo pasa esto.

Un deseo muy fuerte de tener medios para vivir, significa que yo con mi energía psíquica empiezo a influir a la gente que me rodea de tal manera que yo tiro su felicidad hacia mí, la felicidad material. El dinero significa la felicidad material. Yo psíquicamente lo tiro hacia mí. Cerca de mi resulte difícil de vivir, aparece la tensión, le resulta difícil de vivir. La gente piensa que él quiere algo de mí. Al parecer no dice nada, pero constantemente quiere algo. Mirad, si ahora traer aquí a un mendigo. Yo voy hablaros, pero él estará aquí mirándoos. Él no va a hacer nada, solamente mirar. Y os resultará muy difícil. Lo vais a pensar que él quiere algo de vosotros.

Puede que él anunciará algo, y hay salir por patas después de la lección. Porque él va a pedir dinero, cien por cien. Ahora hay muchos pedigüeños. Hay diferentes marketings, la gente ya se está saliendo de la sala echando ostias. La gente tiene miedo, que uno habla las palabras bonitas, pero el objetivo es sacar el dinero. Esto significa la codicia. Resulta que se puede ser una persona rica, pero por un pensamiento totalmente diferente. ¿Lo comprendéis? Tal gente piensa que así se puede crear un negocio. Mucha gente quiere ser rica, pero a la mayoría no le sale. ¿Por qué? Porque su meta es el dinero. Y esta gente empieza la amistad con el tercer enemigo del ser humano, quien rompe por completo toda la vida.

De tal modo las relaciones se vuelven tensas. Ante todo, como ya hemos dicho, la primera etapa del trastorno, como actúa este enemigo-cuando la codicia aumenta. Y la misma aumenta cuando se forma la familia. Resulta que cuando sus miradas se encontraron, ellos se enamoraron, esto es muy bien. Pero luego cuando ellos se casaron, aparece un fenómeno muy interesante, lo cual observan los psicólogos y la gente también. Este fenómeno consiste en que el apego a la persona con quien te hayas casado se aumenta bruscamente y a la misma vez se reduce de la manera brusca el apego a los demás amigos con los que tú tenías relaciones.

Entonces esta persona empieza hacer otras relaciones. Antes de casarse, él tenía una amistad generosa, él no tenía problemas con solamente mantener una amistad, tener unas relaciones cálidas. Pero después de haber casado aparece un fenómeno interesante. Simplemente las relaciones pierden el interés, para qué hablar, hay que hacer algo, ya que la familia quiere dinero. Cuando la mujer vive sola, no tiene tanta ansia por el dinero, vive tranquilamente. No tiene muchas cosas. Un hombre vive solo, tampoco quiere mucho.

No obstante, ellos se juntan y empiecen querer mucho. Ellos quieren rápido y en seguida, no solamente quieren, sino rápidamente hay que comprar el mueble, acomodar el piso, coche, un chalé, un jardín y todo esto rápido. Esto es un simple deseo, sino ha de ser inmediato. ¿Por qué rápido? Porque cuando una mujer y un hombre se juntan, aparece una fuerza que se llama la codicia. Sus sentidos empiezan a querer mucho, disfrutar por la cuenta del otro. La presencia de una mujer cerca de un hombre, genera en él el deseo de disfrutarse por la cuenta del otro. Lo mismo pasa a viceversa.

En consecuencia, este deseo de disfrutar por la cuenta del mundo que les rodea-es muy fuerte. Aparece una sed de la felicidad material. Esta sed es tan fuerte, que uno de repente se da cuenta que ahora en este trabajo, donde él trabaja toda su vida, le paguen poco. Él urgentemente tiene que cambiar el trabajo. Después de casarse él siente que tiene que cambiar el trabajo. Tiene que buscar un trabajo donde le van a pagar más. Aunque nada se ha cambiado, ella vivía sola tenía suficiente, él vivía solo tenía suficiente, pero ahora están dos y les falta. Aunque debe ser al revés, dos personas-vivir más fácil.

Cuando son dos, al hombre no hace falta cocinar, ya que puede hacerlo la mujer, o sea ellos reparten las obligaciones, y entonces vivir más fácil. Pero resulta que todo es al revés, cuando son dos necesitan más. Porque la codicia aumenta, el enemigo, así actúa el enemigo. Es la fuerza que rompe la felicidad. Supongamos, cuando uno vivía solo y alguien le ha hablado mal, pues no pasa nada, le da igual. Él piensa bueno, me han dicho mal, no pasa nada, no estoy apegado a esto, qué más da, este ha dicho mal, el otro o aquel, sin problemas. No obstante, si la mujer ha dicho mal al marido, entonces es un problema muy grande. Marido puede recordarlo toda la vida. Un apego muy grande entre ellos genera la codicia de un buen trato hacia mí.

Antes tal codicia no estaba tan manifestada como ahora en una vida familiar. Cuando surgen las relaciones familiares, se quiere mucho que te dijesen las palabras bonitas y agradables. Una mínima grosería o rigor hacia un ser cercano genera un dolor. Nosotros no lo podemos a impedir, ya que es una cosa natural que existe en la naturaleza. Pues bien, el primer paso del desarrollo de la codicia es la vida familiar, o sea la unión de una mujer y de un hombre. Por esto los Vedas dicen, tan pronto que la mujer y el hombre se unieron-deben de resistirse a esta fuerza, a la codicia. ¿Cómo se puede a resistir? A través del conocimiento acerca de la ley del sacrificio.

Simplemente deseando la felicidad a todo el mundo, sin romper las relaciones con sus amigos, tratando no romperlas, porque las relaciones tratarán de romperse, tal familia no aumenta la codicia en sus corazones. Esta familia aumenta el deseo de actuar, vivir para los demás. Y tal familia jamás perderá la felicidad. De tal manera los sacrificios en la bondad es dar de comer a los pájaros y animales, dar de comer a los indigentes, desear felicidad a todo el mundo, desarrollar un estilo de trabajo generoso, tratar de educar no solamente a su hijo, sino también a los hijos ajenos con los quienes él tiene la amistad, dar sus fuerzas a esta gente, a los niños, a los vecinos, no enemistar con ellos.

Mirad, ¿por qué en una comunidad de los vecinos las relaciones son o bien buenas, o bien malas? No suele haber las relaciones neutras. ¿Por qué? Así actúa la codicia. Si los vecinos son capaces de tratarnos bien, no nos envidien, entonces en este caso no hay codicia. Y las relaciones son muy cálidas, entonces en esta comunidad ellos pueden vivir como si fuera una familia. Pero a veces pasa que ellos odian los unos a los otros. ¿Por qué? Porque hay algún insatisfecho, hay alguna lucha por el campo de la actividad.

Supongamos que usted tiene un perro, y el perro hace caca en las zonas comunes. Los vecinos sienten que esta zona es igual la suya como y de usted. ¿Sí? Pero los vecinos no lo tienen el perro. Si ambos tuvierais un perro, entonces todo fuera bien. Entonces como el resultado, los vecinos se sienten incómodos. Ellos piensen, por qué su perro hace caca en la zona común, esto es injusto. Pero el perro no lo hace sus necesidades en tu cabeza, ¿correcto? El perro hace caca en un territorio que no está relacionado con tu vida privada. Tú pasas de lado, pero tú puedes hacer lo mismo en la calle sin más. ¿Por qué aparecen los problemas cuando tú te pasas en esta zona? La causa de esto es la codicia.

Uno empieza a considerar una zona común, donde él vive, como su propiedad. Y si un vecino deja en esta zona algo de sus cosas, entonces este hecho generará la preocupación al otro vecino. Se pondrá muy nervioso. ¿Por qué él haya puesto aquí sus cosas, qué derecho tiene de ocupar este territorio? ¿Pero a ti que te más da? ¿A lo mejor él así se siente vivo? ¿Qué pasa, hay que suicidarse? Él haya ocupado un poco más sitio, no pasa nada. Surge un problema.

También, supongamos que estamos en un bus, dejamos nuestro sitio para ir a comprar el billete, la codicia, el apego a este sitio ya lo tenemos. Cuando volvemos atrás, entonces vemos que hay alguien sentado. Nosotros le decimos, ¿por qué tú te has ocupado este sitio? Él no entiende la pregunta, él acabo de subir, y por lo tanto lo sabe que pasó. Nosotros le decimos ¿por qué te has sentado aquí? Yo sentaba aquí antes. Pero él nos dice que ayer él iba con este bus y sentaba aquí. Él no lo entiende en qué consiste el problema.

Resulta que el problema está en que uno ya se haya apegado, y le parece que es legal y que él debe sentarse aquí otra vez. ¿Pero por qué? Él se irá de este sitio y jamás encontrará a este autobús o mejor después de mucho tiempo. Sin embargo le parece que él debe sentarse en este sitio. Ahora os estoy describiendo la naturaleza de la codicia, es muy importante. Porque después nos vamos a hablar acerca de las cosas más serias todavía. Ahora nos estamos viendo unos ejemplos, para poder entender lo qué es esto.

La codicia hace que uno se vuelve loco. Supongamos, que lo habéis entendido todo. Vais a coger un autobús y mientras que os vais a por el billete, alguien ocupará su asiento, vosotros pondréis a su lado y empezaréis a sonreírle fingiendo que va todo bien, pero en su interior habrá alguna cosa. Precisamente esto significa la codicia-el enemigo. La codicia es el enemigo que nos estrangula sin nuestro deseo. Por esto uno debe a declarar la guerra a este enemigo. Nosotros no lo debemos de pensar que si nos vamos a satisfacer a este enemigo, entonces seremos felices.

Supongamos que usted va en un supermercado. ¿Cómo está hecho el súper? Allí todo está liado. El objetivo es siguiente, que uno vea máximo de cosas hasta que llegue a su objetivo. Antes todo era más fácil, una tienda para tal cosa, otra tienda para cual cosa, pero ahora todo se unieron. Hay carteles, carteles. No se entiende nada. Tú caminas y miras, he allí está el problema. Cuando uno mira, entonces se apega. Mirad, uno va en un súper. ¿Hay algún problema? No, no hay ningún problema, voy por donde me apetece.

A continuación yo miro a un lado, ¿hay problema, no? No hay problema. Ahora yo he visto una cosa que me gusta mucho. ¿Hay problema? Sí. ¿Cuál es el problema? El problema consiste en que yo tendré que trabajar durante un año para poder comprarla. El dinero no cae del cielo. Tendré trabajar duro para poder comprarla. Y de esta manera uno gasta su energía vital ¿a qué cosa? A lo que él haya visto en el súper. ¿Lo comprendéis? Bueno, ustedes podéis argumentar este momento diciendo que la cosa es indispensable.

Mirad, ¿cuántas cosas indispensables hay en su piso? Podréis ver que aproximadamente un 80% de las cosas son innecesarias. Algunas serias de los libros, un sofá rojo, un sofá negro, “los muertos no sudan”, diferentes pelis de miedo. Nadie los lee, es una tontería. Estos libros están ocupando sitio, llevadlos para el reciclaje. Os da pena. No son necesarios, no los hace falta leer, ya que allí está escrita sólo tontería. Algún borracho haya escrito. En un momento le han gustado, y por esto los haya comprado. Ahora es una cosa innecesaria.

Hay cosas viejas, que no son necesarias. Una lavadora antigua sin el mando a distancia. No vas a utilizarla jamás, pero allí está. ¿Para qué tirarla? Y si alguien la cogerá. La codicia impide. Es un enemigo. El sitio en el piso está ocupado, los sentidos están apegados, hay que quitar el polvo, sino aparecerá la alergia. Uno todo el tiempo se está quitando el polvo, todo el domingo. En vez de ir al bosque y respirar el aire fresco, uno está en el piso quitando el polvo.

Hay un montón de armarios. Por si a caso, para guardar algo. La reserva de los alimentos, en caso de la guerra. Luego allí aparecen las cucarachas, pero no pasa nada, se puede comer. Así actúa la codicia. Pero todo esto no les resulta convincente. Porque hay que hacer una reserva de los alimentos y de las cosas. Esto parece lógico. Pero yo puedo contarles otras cosas que no le parecerán lógicos.

Po ejemplo, la codicia, actúa a través de los diferentes sentidos, el sentido sexual incluido. Cuando uno no está satisfecho con su pareja, empieza a experimentar la escasez de las relaciones sexuales. Y lo más sorprendente es que la codicia no se divide entre dos. Si marido está codicioso hacia su amante, entonces esto no significa que su mujer experimentará la misma sensación. Ella no va a decirle: qué bueno que tú hayas encontrado a una amante. Tal cosa solamente se puede ver en las pelis americanas. Me alegro por ti y por tu amante. Es una tontería. La codicia es una fuerza que actúa independientemente de la nuestra conciencia.

Si el marido tendrá una amante, la mujer no será feliz. Ella va a experimentar los sufrimientos. Ella sentirá que le están quitando su felicidad. De igual modo que un perro hace caca en las zonas comunes. Esto crea un desagrado. No es un gran problema cuando se trata de las zonas comunes, pero cuando nos quieren quitar a la persona amada, entonces esto se convierte en un gran problema. ¿Lo comprendéis? Por esto si decir que esto no existe, entonces aquí vuele de un pensamiento muy corto. Aquel que piensa que hay que complacer este sentimiento de la codicia, entonces tarde o temprano cae a los sufrimientos. Supongamos si la codicia supera el salario, uno, a pesar de tener un buen trabajo se vuelve pobre. Le falta el dinero.

Hay mucha gente que no tiene medios para vivir. ¿Por qué? Porque, tan pronto que le aparece el dinero, su deseo de comprar algo es más grande que la cantidad de dinero. Como el resultado, esta gente va corriendo a la tienda, compra alguna cosa, y se queda sin dinero otra vez. El deseo le supera. Este enemigo, la codicia, les está estrangulando y no les deja los medios para vivir. Los medios para vivir aportan la seguridad. Uno nota, cuando tiene los medios para vivir, que tiene la posibilidad de realizar sus planes. Pero la codicia estropea todos nuestros planes. Ella nos dice, venga va ves a comprar todo, luego encontrarás el dinero. Y uno compra y se queda sin los medios, sin las posibilidades.

Supongamos que mucha gente hubiera querido de venir a esta lección y escuchar, puede que tiene tiempo, pero esta gente no tiene dinero para pagar la entrada. Aunque tiene un buen salario. ¿Por qué esta gente no tiene dinero para pagar las entradas? Porque la codicia lo impide. Le parece que las entradas no es un sitio donde yo debo invertir mi dinero. Bueno usted ha invertido su dinero en lo espiritual, usted está estudiando qué es la felicidad. Pero la mayoría de la gente lo invierte en algo material, deseando a recibir este objeto material. Vamos a continuar a mirar la naturaleza de la codicia, cómo actúa.

Mirad, mujer compra un vestido, ¿su marido está feliz? El vestido es guapo, marido feliz. ¿Si el vestido es más caro aún, el marido feliz? Feliz. ¿Pero si el vestido es más caro aún, está feliz el marido? ¿La lógica está clara? Al parecer el marido quiere hacer que la mujer sea feliz. Pero por alguna razón, cuando la mujer… la felicidad para mujer significa un vestido guapo y caro, esto lo comprende todo el mundo. Pero cuando la mujer compra un vestido caro-el marido experimenta los sufrimientos. ¿Por qué? Porque este vestido le quita el dinero. DE esta manera, el dinero actúa así, el dinero genera el sufrimiento, en el caso si el mismo se utiliza para sí mismo. Lo comprendéis, en esto consiste el problema, la codicia significa el uso personal.

Nosotros no lo decimos que el dinero es malo. Nosotros lo decimos sobre el resultado que toma la idea de utilizar para sí mismo. ¿Lo entendéis? Ahora un niño pequeño, al parecer va todo bien, él debe convertirse en un buen hombre. Pero si nosotros queremos utilizar su crecimiento, sus estudios, su prosperidad para nosotros mismos, entonces en vez de la felicidad lo recibiremos los sufrimientos. ¿Cómo se manifiestan los sufrimientos? Esto se manifestará en que tarde o temprano el niño empezará resistirse a nuestra idea. Porque él tiene una idea propia, él quiere vivir tal como considera correcto. Él mismo lo nota que debe vivir de alguna manera. Él tiene su idea interior, acerca de cómo vivir, ¿lo comprendéis?

Pero los padres teniendo la codicia hacia el niño, o sea ellos quieren experimentar una felicidad de él. Ellos quieren experimentar la felicidad, en vez de darla. Son dos cosas diferentes, y hay que aclararse en esta cuestión. Ellos le obligan a actuar de acuerdo a su esquema. Ellos le dicen: haz esto, haz lo otro, ven allá, estudia aquí, etc. Los niños empiezan a resistirse. Ellos no pueden vencer a los padres, ya que los padres son más fuertes. Los padres lo tienen todo, pero los niños no tienen nada, excepto de sus deseos. ¿Entonces cuál es el resultado? Los niños se vuelven unos envidiosos, muy caprichosos y pesados. Ellos piensan que los padres son los enemigos que les impiden a ser felices, que están estrangulando su posibilidad para vivir. No les dan la posibilidad de experimentar la felicidad en la vida.

Como el resultado los niños se vuelven unos salvajes. Empiezan a fumar, a consumir la droga, relaciones sexuales irrestringidos, aparece una habla grosera, rompen cosas, y todo esto solamente para cabrear a los padres. Esto significa la resistencia a la fuerza que sale de los padres. Esta fuerza se llama la codicia. Al parecer no hay nada malo, yo solamente quiero la felicidad para mi hijo, pero la cuestión es cómo uno la quiere. Yo quiero un dinero para la familia, pero cómo quererlo para qué el dinero haya en la familia. Bueno, tú quieres dinero, ¿para qué? Si tú te lo quieres para ti mismo, entonces sufrirás. Te influye este enemigo, la codicia.

Si tú quieres aportar la felicidad a los familiares, entonces no habrá muchos sufrimientos. Pero si tú quieres hacer que la gente que te rodea sea feliz, entonces habrá aún menos sufrimientos. Pero si tú quiere hacer algo para los fines espirituales, para un bien común, dedicar tus medios para que la gente desarrolle, todavía menos sufrimientos. Pero entender esto es muy difícil. Porque la codicia afecta al sistema de comprensión.

¿Dónde se encuentra nuestro sistema de la comprensión de las cosas? Este sistema se encuentra en el intelecto. La codicia afecta el intelecto. Ella hace que cambian nuestros objetivos e intereses. Mirad, la mayoría de la gente experimenta un gran entusiasmo del trabajo cuando le paguen mucho dinero. Si te dicen, yo te pagaré, entonces tú dices que lo harás con mucho gusto. El gusto aparece del deseo de tener dinero, y no del trabajo en sí. Esto significa la codicia está presente. Ahora va todo bien, ose él está dispuesto a pagar y yo a trabajar. ¿Pero qué es lo que quiero yo, y qué es lo que quiere él? Tenemos los deseos diferentes. Allí está el problema.

Mirad, él quiere que yo haga una buena cosa con amor, ya que sin amor no se puede hacer una buena cosa. ¿A caso sin amor se puede hacer algo bueno? Muy difícil, porque incluso barrer el suelo sin amor no se puede, ya que tendrás que dejar algo. Con amor se puede barrer toda esta sala, pero sin amor es muy difícil. Pues bien, ¿qué es lo que quiere el patrón? Él quiere un buen trabajo. ¿Qué es lo que quiere el trabajador? Él quiere dinero. O sea aparecen dos deseos contradictorios. En esto consiste la paradoja, señores.

La codicia estrangula a ambos. Como el resultado es la insatisfacción de ambos. Si el patrono quiere aportar la felicidad al trabajador, porque el último recibirá los medios para vivir, lo sabe que el trabajador necesitará un tiempo para hacer el trabajo bien. Pero si el patrono le tratará con el amor y la mansedumbre, entonces el trabajador, poco a poco, lo comprenderá que hay que hacer un buen trabajo aunque por el deber. Pero para esto hace falta un poco de la generosidad, o sea olvidar un poco la idea propia y tomar la idea de la persona con quien estás colaborando. Esto es muy difícil de hacerlo, ya que mi idea es la calidad del trabajo, y la suya es el dinero de mí. Yo tengo poco dinero. ¿Lo comprendéis? En esto consiste el problema. La codicia está estrangulando nuestra vida.

Un hombre muy codicioso no puede ser un buen empresario, él no es capaz de seguir desarrollándose, porque él no puede pagar el dinero, ya que tiene codicia hacia él. También lo tiene que gastar para sí mismo, y esto ya es un problema. Pero esto es todo aún, esto es solamente es un principio. A consecuencia de todo esto nosotros empezamos a perder a los amigos. Cuando aparece la codicia en la familia, la codicia familiar significa la pérdida de los amigos y un simple aumento de la codicia, significa la pérdida de los amigos. La primera etapa del desarrollo de la codicia es la pérdida de los amigos. Con ellos ya no hay un tema común a causa de que mi idea se ha cambiado. No hay ganas de decirles algo bueno. Yo tengo prisa, perdonadme, tengo que hacer cosas.

¿Quién sabe la siguiente etapa del desarrollo de la codicia? Ya hemos hablado mucho de esto, venga. Venga, ayudadme. La segunda etapa del desarrollo. Esto vosotros debéis saber como si fuera la tabla de multiplicar. Esta lección es generalizadora, vosotros ya lo sabéis todo, hemos hablado de ello. ¿La segunda etapa, eh? La codicia es dinero… Esto es muy lejos, lo decís correcto, pero es muy lejos. La segunda etapa es la ira. La ira va antes que la codicia. ¿Cómo? El dinero. El dinero, es correcto, pero más concreto… No, esto va después. La segunda etapa, recordad, yo os lo digo ahora, la segunda etapa es la falta del tiempo libre.

¿Cómo la codicia estrangula a uno? Primero desaparecen los amigos. Luego desaparece el tiempo libre, ya que hay prisa. ¿Qué tiempo libre? Hay que mejorar la calidad del trabajo, se necesita el dinero para esto, para lo otro y para lo aquello y muy rápido. Lo comprendéis que la codicia estrangula y uno se priva del tiempo libre. El tiempo libre significa el tiempo que uno puede dedicar a autoconocimiento y a la mejora de las cualidades del carácter o ayudar a los demás, a educación de los hijos, a la mejora de la interrelación con el cónyuge, fortalecer su salud, práctica espiritual, establecer unas relaciones con Dios, del cual nos lo hemos olvidado, pensamos que no existe.

Todo esto es la manifestación de la codicia. Uno queda privado de la posibilidad de tener todo aquello que yo he enumerado. ¿La tercera etapa cuál es?... Muy bien, por fin. El cansancio y la pérdida de la salud. Aquel que se sumerge cada vez más y más a esta actividad de extracción de los medios para existir, aunque no lo estoy hablando de que él piensa… Mirad les parece que esto es una cosa necesaria, es obvio, ya que la codicia les obliga aceptar este concepto. La codicia afecta al intelecto. Usted dice, es necesario el dinero. Claro que habrá la disminución del tiempo libre, ya que el dinero es necesario. Pues este deseo de que “el dinero es necesario”-significa la actuación de la codicia. La codicia no va a actuar de la manera que el dinero no es necesario, pero tú te estás trabajando más. Claro que aumenta la sensación de que el dinero es necesario. ¿Lo comprendéis dónde está el problema? Esta sensación es muy real de que hay que comprar algo.

¿Sabéis por qué a un esquimal no le hace falta una lavadora con un mando a distancia? Porque él jamás la había visto. Y si la hubiera visto, entonces él la metería en su casa en el medio de la nada, aunque para la decoración. A lo mejor algún día habrá la electricidad. En esto consiste el problema. Nosotros no podemos controlar nuestros sentidos, nuestra vista mira hacia donde se encuentran los objetos de nuestros sentidos, y al contactar con ellos nosotros tomamos la idea de que hay que comprar algo. Esta idea se queda en el intelecto tan fuerte que nos fundimos con ella, y nos parece que de otro modo no puede ser.

Sin embargo la felicidad existe. Uno puede vivir sin esta idea y tener una sensación diferente de la felicidad. Vosotros decís, cómo puede haber la felicidad si no hay lavadora con un mando a distancia. ¿Dónde está la felicidad? Resulta que la felicidad está en otra dirección. Hoy vamos a hablar de ello. Pues bien, la tercera etapa es el cansancio. Esta etapa está acompañada por las enfermedades. Resulta que la codicia tiene sus enfermedades. La primera enfermedad de la codicia es el trastorno del metabolismo. Uno empieza o bien ganar peso o bien perderlo, esto depende de cómo él está contactando con la codicia. Si él se preocupa mucho de que le falta algo, entonces, en este caso-pierde peso. Si uno está conforme con lo que tiene y no se preocupa mucho de algo que le falta, entonces empieza a ganar peso.

La codicia significa que los sentidos no están satisfechos. Al final del día, aquel que experimenta la codicia durante el trabajo, en vez de amor hacia el trabajo, llega a casa con la sensación de que le falta algo. Y esta sensación genera un deseo de cubrir esta necesidad de escasez. Y esta sensación se cubre siempre de la misma manera, o sea hay que poner algo en la boca. Algunos recurren al tabaco, los otros al alcohol y otros a la comida. Si uno recurre al alcohol, entonces se convierte en un alcohólico, si lo hace con el tabaco- se convierte en un enfermo y si lo hace con la comida, entonces empieza a ganar peso. Porque la tarde es el tiempo de descanso, y no para el gasto de la energía.

Por esto la Luna empieza a influir al organismo y todos los procesos empiezan a funcionar, y como el resultado, uno no puede adelgazarse. Él piensa, si yo como sólo de noche, ¿entonces por qué estoy ganando el peso? Y por qué tienes que adelgazarte, si toda la energía está dirigida a la acumulación de los sustancias, ya que este tiempo es para esto. Uno descansa, y se le aumenta la cantidad de grasa. Pues bien, uno empieza a ganar el peso. Y esto está acompañado de innumerables enfermedades, el trastorno del metabolismo. La siguiente enfermedad de la codicia, vamos a enumerar las enfermedades principales.

Primero, es obvio que la enfermedad principal de la codicia es el fumar. Porque el deseo de fumar aparece por no saber descansar, pero esto hace referencia a los hombres. A las mujeres, en la mayoría de los casos, si hacer una analogía, cómo sufre de la codicia en este nivel la mujer y cómo sufre el hombre. Un hombre en este nivel de desarrollo de la codicia, de la fuerza de la codicia, más frecuente empieza mucho fumar. Una mujer en la misma situación empieza a comer mucho dulce por las noches. De hecho es lo mismo, la adicción a lo dulce o al café de una mujer, o la adicción al tabaco de un hombre. Esto significa la tensión psíquica, el no saber a relajarse.

¿Por qué aparece la tensión? Ya nos hemos hablado. Porque la codicia obliga a tirar hacia sí mismo. Es obvio que los demás van a resistirse, el medio ambiente también, él también tira hacia sí misma, entonces aparece la lucha por la existencia. Esta es la competencia que obliga uno vivir en una tensión constante. Le cuesta mucho vivir, porque él tira psíquicamente, él tiene que tener dinero. Esta tensión genera el trastorno del sueño. Le cuesta quedarse dormido, le cuesta a relajarse. Hasta que no comerá suficientemente, él no podrá dormir.

Él tiene la necesidad de ver la tele donde dan una peli de cómo ganar el dinero. Todas las películas nocturnas se basan a este principio, o sea recibes el dinero o la mujer, o sea todos los tipos de disfrute se tienen que alcanzar por la noche. Las pelis nocturnas significan que al fin y al cabo todo sale bien. Uno enciende la tele y, gracias a Dios, hoy todo se ha terminado bien. Su codicia está satisfecha, aunque de un modo indirecto, a través de un actor, pero está satisfecha. Y si además haya comido, haya fumado, haya bebido y haya tenido, entonces todo va perfectamente. Él con un sentimiento del deber cumplido va a dormir. En este caso el día ha sido provechoso.

Probad de venir a casa y no mirar la tele, no fumar, no beber, no comer. ¿Qué hacer entonces? Desear la felicidad a todo el mundo. Simplemente sentarse y desear la felicidad. ¿Por qué es imposible? Porque nuestra idea de recibir la felicidad es muy diferente. Nos parece que la felicidad tiene que venir de fuera. Esto se llama la codicia. Tal es la posición filosófica. Ahora vosotros salís a la calle e iréis a la estación del autobús y empezaréis a atraer el bus con la mirada. Esto se llama la codicia. El autobús no está todavía, pero se quiere que venga rápido. ¿Por qué? Porque no hay tiempo. Hay prisa. ¿Por qué no hay tiempo? Porque es la codicia. Ustedes tiene el tiempo, entonces empezad a desear la felicidad a todo el mundo en la estación de bus.

Que todo el mundo sea feliz. Que todo el mundo sea feliz. El autobús aún no está, ¿cuánto más voy a desear la felicidad? Hay que ir casa. Uno se preocupa. El no puede estar quieto, ya que tiene que ir a casa. ¿Qué hay en casa? En casa le espera la tele, la comida y la bebida con el tabaco. O algo por el estilo. Pues bien, la codicia significa la felicidad en el futuro. Como el síntoma de la codicia, este enemigo influye a la conciencia así-él golpea a uno en la cabeza. La codicia, este enemigo viene y nos golpea en la cabeza, bum, y de repente aparece la idea de que la felicidad habrá mañana. U hoy, pero más tarde. Supongamos que yo después de la clase voy a casa y entonces habrá la felicidad. Uno empieza a mirar el reloj, a ver si acaba ya la clase. Cuando viene a la clase, él mira el reloj, a ver si empieza ya. Luego después del comienzo, él mira el reloj, a ver si acaba ya.

Esto significa la felicidad en el futuro, la habrá mañana o de aquí un rato. Esto significa la codicia en la conciencia. Diagnosticarla en la conciencia es fácil. La felicidad habrá mañana o de aquí un rato. Uno no puede experimentar la felicidad ahora mismo. Los Vedas dicen que uno debe ser feliz en cada momento de su vida. ¿Cómo hacerlo? Hay que buscar la felicidad en lo espiritual, no en lo material. Si uno repite cada segundo de su vida “que todo el mundo sea feliz”, él está contactando en un plano sutil, de igual manera la codicia es la actividad en un plano sutil. El dinero queremos en un plano sutil, no en el burdo. Nosotros no pegamos a nadie, simplemente queremos dinero. Nosotros vivimos en un plano sutil. De igual modo se puede a rechazar esta idea fácilmente…

¿Entonces de dónde viene el dinero? El autobús no vendrá antes si lo vais a atraer con la mirada. De un modo igual el deseo de tener dinero no lo aumenta su cantidad, sino al revés. Porque si usted cada día vais a venir a su jefe, y con unos ojos llenos de la codicia, preguntándole cuándo os pagarán, él os despedirá. Experimentad, si queréis comprobar en la práctica la clase de hoy, venid a su jefe cada día por el premio diciéndole: “Hola, Señor tal”. Dentro de un mes él va a huir de usted. Esto significa la codicia y el deseo de los resultados. La codicia estropea las relaciones.

Pero si rechazarse de este enemigo, de esta idea que nos estrangula, rechazarla y ahora mismo desear felicidad “que todo el mundo sea feliz” y disfrutar de este proceso. Entonces se puede estar en la estación hasta dos horas, ya que la felicidad está dentro. “Que todo el mundo sea feliz”, la felicidad se me regresa porque nadie está contra de la felicidad. Si yo ahora querré de ustedes dinero, la mayoría estará contra. En cambio si yo querré de ustedes que seáis felices, ¿quién de vosotros estará contra? Nadie. Puede que alguien dirá que está dispuesto a ser infeliz, pero esto es solamente la simulación. ¿Sí?

Si yo digo que vosotros tenéis que ser felices, a todo el mundo esto le gusta, esta idea le gusta a todo el mundo. La idea le gusta no solamente en la mente y en las palabras, sino también por dentro. ¿Lo comprendéis? Esta es la clave para alcanzar el éxito. Esta capacidad de combatir la codicia, funciona así: yo solamente estoy cambiando mi actitud. Que todo el mundo sea feliz. Pero mi pensamiento me dice: en casa hay niños tienen hambre. ¿Bueno, qué de tus pensamientos los niños dejaron de tener hambre, no? Así funciona la naturaleza femenina. ¿Por qué? Porque cuando los niños no tienen hambre-son felices. Y cuando los niños son felices, entonces ellos aportan la felicidad.

La mujer quiere a disfrutar a través de sus hijos. Por esto ella quiere darles de comer lo antes posible. Aunque esto significa que los hijos tienen hambre constantemente, todo el día. La mujer quiere que ellos comieran interrumpible. Porque si hijo no tiene hambre esto aporta la felicidad a la madre. Ella experimenta la felicidad de esto, gracias a Dios, ahora él no tiene hambre y está contento. Cuando él tiene hambre, constantemente pide algo, está corriendo. La codicia afecta a la madre. Cuando ella le da algo, entonces el niño está tranquilo. La madre está libre.

Pues bien, la madre está escuchando ahora, y piensa que los niños tienen hambre. Pero este sentimiento significa la presencia de la codicia por parte de la madre. Esto no significa que ella se está cumpliendo su deber. Si queréis hacer que los niños sean felices, entonces empezad a desearles felicidad. Entonces ellos no van a sentir hambre. Si vais a pensar que los niños tienen hambre, entonces lo tendrán. Así la codicia destroza la vida. Por ejemplo, el marido se ha ido a comisión de servicio. Supongamos que él es un piloto. La mujer está apegada al marido, le quiere felicidad, y por esto ella preocupa mucho que él no se estrelle, Dios le libra a estrellarse. No que no se estrelle, sino Dios le libra a estrellarse. Esto significa la codicia.

¿Ella de qué piensa? Ella piensa de lo peor. Ella piensa: y si le pasa algo. ¿Qué significa esto? Ella está influyendo. Así actúa la codicia. Ella influye a su cerebro durante el vuelo, y le cuesta volar bien. Cuanto más codicia tiene la mujer hacia su marido, entonces él tiene menos posibilidades de volar bien. ¿Por qué pasa así? Porque la codicia es un enemigo. Ella estropea la felicidad. Uno pierde autocontrol, ya que la mujer se pone nerviosa. Sin embargo, si la mujer actúa al revés, o sea ella está apegada al marido con el signo contrario. Le quiere felicidad, y lo cree que todo le saldrá bien. Pero la codicia no deja pensar así, la codicia dice: no, creo que todo saldrá mal, puede ser. La codicia estrangula. Sin embargo hay un otro sentimiento hacia el marido-él debe ser feliz.

Yo no debo ser feliz, él está volando, entonces cómo yo puedo ser feliz, si él ahora puede a estrellarse, él debe estar conmigo y disfrutarme a mí. Pero hay un otro sentimiento, e sea yo quiero que él sea feliz. Conmigo o no, no tiene importancia, yo quiero que él sea feliz. Él está feliz, él está volando en un avión, él está feliz. De esta manera la mujer puede proteger a su marido. O bien le puede matar solamente con sus pensamientos. Lo mismo pasa con el niño. Cuando ella preocupa mucho por él, entonces el niño no se controla. Ustedes lo veréis que la codicia es un enemigo. Es una fuerza hostil.

Yo les puedo mostrar muchos ejemplos acerca de la actuación de la codicia. Una muchacha quiere casarse. Esto significa que ella quiere a utilizar a un joven, o sea la codicia. ¿Esto le ayudará a casarse o no? Os estáis callados, porque vosotros no lo sabéis que es un enemigo. Yo lo sé que es un enemigo. Yo lo estudiaba. Mucho de vosotros no lo sabe. Resulta que, si una mujer quiere casarse con un hombre, ella ha de luchar con este sentimiento. Porque si no, ella empieza a apegarse a él. Y cuanto más ella se apega, menos valora esto el hombre. Él mira a ella y piensa que esta puede ser mi mujer sin algún esfuerzo, se puede buscar alguien más. Ella pierde su individualidad.

En realidad escoge la muchacha, no el muchacho. Para la muchacha es muy importante casarse bien, por esto en la naturaleza femenina existe tal cosa, que ella no se apega mucho a los hombres. Las mujeres no suelen apegarse, ellas estudian. El hombre se apega mucho, ¿y a quién ella escogerá? ¿Quién se apega más o menos? ¿Os lo pensáis quien más? Mirad cómo se manifiesta un apego fuerte. Él empieza, por favor sé mi mujer. Él pierde a sí mismo, se convierte en un baboso, él llora-por qué tú no me amas.

Un apego muy fuerte destroza la psíquica de uno. Uno empieza a ponerse nervioso, airarse, incluso puede causar daños graves a las terceras personas-por la mujer. Con tal monstruo es un horror vivir. Él puede ser una persona normal en la vida cotidiana, pero un apego exagerado le impida a razonar correctamente. Un apego muy fuerte significa algo terrible. Él empieza a acusarla en cada paso, la impide a vivir tranquilo. Él la está humillando, esto también pasa por un apego muy fuerte. Los celos son equivalentes a un apego. Él puede ser celoso, incluso antes de casarse.

Ella: y ahora qué, aún no me he casado, él todavía no es mi marido, entonces por qué me prohíbe a mirar a los otros hombres. Yo tengo que escoger, ¿qué derecho él tiene? Ella piensa cómo yo voy a vivir con él, ya que él no me dejará ninguna posibilidad para vivir. Ella no puede a escoger tal persona, a pesar de que esta persona es guapa e inteligente. Un fuerte apego estropea las relaciones.

Pero vamos a ver de otro lado. Un joven, y le gusta una muchacha, pero él no está muy apegado a ella. Él tiene la dignidad. Él está atento, está de acuerdo a casarse con ella, pero no está apegado. Ella piensa que tengo que conquistar el corazón de este hombre. Ella empieza a pensar más de este hombre. ¿Estáis de acuerdo que así pasa? El apego estropea las relaciones, desapego las recupera. Pero aparte de desapego debe haber el sentimiento del deber. El sentimiento del deber mejora la relación. Mirad, muchas mujeres me preguntan por qué yo no puedo casarme, tengo muchas ganas, pero no puedo. Por esto, porque tienes muchas ganas de casarte.

¿Qué pasa ahora no puedo querer a casarme? No, hay que dirigir su deseo en una otra dirección. La codicia le impide casarse. Es un enemigo. ¿Cómo cambiar la codicia, dirigirla en otra dirección? Hay que muy fuerte… hay que mirar qué significa el matrimonio para mí. El matrimonio significa que yo debo aportar la felicidad a otro. ¿En qué consiste la felicidad para un hombre? Que la esposa sea obediente, ella cocina, ella piensa de mi constantemente, ella me es fiel, etc. Esto significa la felicidad masculina. ¿Qué debe hacer la mujer? Ella debe matar su codicia. Ella debe a empezar a pensar acerca de las cualidades del carácter, las cuales aportarían la felicidad a una otra persona.

Esto significa una actividad desinteresada. Pero yo no tendré la felicidad, sino la tendrá un otro. Como el resultado la mujer empieza a hacer las austeridades. Ella trata de ser una mujer obediente, trata de cuidar a todo el mundo, ella trata de aprender a cocinar bien para alguien, ella trata de cuidar el hogar, etc. Como el resultado ella empieza a acumular una fuerza que atrae a un hombre. Todos empiecen a prestarle atención. Los hombres piensan que esta mujer sería una buena esposa. Ellos sienten esto porque de ella sale no aquello que ella quiere, sino lo que ella puede dar.

De igual modo, un jefe quiere a explotar a sus subordinados. Él quiere que de ellos salga algún producto del trabajo. Él lo quiere mucho. Cuando uno pide un trabajo y viene a este jefe. Él le mira con los ojos codiciosos: ahora nos vamos a colaborar. Y este hombre sale corriendo de esta empresa, él tiene miedo a trabajar en esta empresa, que Dios me libra trabajar aquí. La codicia no deja a tal jefe a tener ayudantes. Por otro lado, si uno buscando un trabajo con tal de ganar el dinero, en vez de ayudar a su jefe, entonces pasa lo siguiente:

-¿Cuál es su cualificación?

-¿Cuánto me van a pagar?-le responde el otro.

-Adiós,- le dice el jefe.

La codicia impide a uno a encontrar un trabajo.

La codicia impide a curarse. Un hombre codicioso quiere un resultado rápido. Pero a causa de esto él es incapaz de comprender el proceso de la curación. Le parece que ahora debe de venir la salud, ahora mismo. Existen dos fuerzas que impiden a curarse. La primera es la ausencia de fe en éxito. La segunda es la codicia. No hay más. Dos fuerzas que estropean todo. La codicia es un enemigo. Si uno es codicioso, entonces él no puede a adelgazarse. No hay ninguna posibilidad, ya que la codicia le obliga a engordarse. Si lo sentidos no están satisfechos…

La codicia significa que los sentidos están insatisfechos constantemente. La codicia significa que yo quiero sacar algo del futuro, en vez de lo presente. La codicia en el presente significa la ausencia de la misma. Si ustedes queréis que la lección siguiera, les gusta, ¿es la codicia o no? No, no es la codicia. ¿Por qué? Porque esta fuerza está actuando ahora mismo, o sea en el presente. Ustedes queréis la continuación de la felicidad que hay ahora mismo. Esto no es la codicia. Es otra cosa. La codicia significa la felicidad en el futuro. Ves a casa rápido.

Ustedes lo pensáis que tú esto de la lección dices a caso hecho. Bueno, ustedes llegaréis a casa, ¿qué idea les surgirá? Hacer todo lo antes posible e ir a dormir. Esto significa la codicia. Otra vez la felicidad en el futuro. Incluso cuando estáis viendo su querido fútbol-pensáis a ver si meten un gol. Otra vez la felicidad en el futuro. Todavía no lo han metido, a ver si lo meten ya. Así actúa la codicia. De momento no lo han metido, pero luego lo meterán. La felicidad de estar en la clase no significa la codicia, ya que el resultado ya se ve, la felicidad está aquí, ahora mismo-y no luego. Esto significa la energía espiritual. Si nosotros deseamos felicidad a todo el mundo y sentimos una alegría de esto, entonces esto no es la codicia. Sin embargo esto llena nuestros sentidos.

Pues bien, cuando uno está comiendo en una compañía. ¿Cómo debe a actuar? Él debe desear que todos que le rodea sean felices a su lado. Él debe querer la felicidad, mientras come, a los demás. Él debe querer que ellos experimenten la felicidad. Pero si él pensará acerca de cómo experimentar la felicidad de la comida, ¿sentirá la felicidad? No. Porque cuando va a masticar, ¿de qué va a pensar? Acerca de que él comerá luego. Él está comiendo una comida sabrosa, pero él no lo piensa que la comida está buena, sino qué va a pasar después. Él quiere coger la siguiente cosa, la traga sin masticar.

Luego él coge otra cosa, y pum todo se ha acabado, ya que el estómago está lleno. Y uno no lo nota el sabor de la comida. Él piensa qué pasa, antes yo comía y me gustaba todo, pero ahora no. ¿Por qué? Porque la codicia le impide. El comer rápido es un síntoma de la codicia. Uno empieza a comer muy rápido. Los sentidos de un hombre codicioso pierden la sensibilidad. Como el resultado, tal persona debe de salar más, de pimentar más, él tiene que aumentar el sabor. Trastorno de la salud como el resultado. Empiezan a desarrollarse los procesos inflamatorios-un síntoma de la codicia. La codicia se vuelve la causa de los procesos inflamatorios. Esto es lo siguiente que genera la codicia.

Pues bien, la tercera etapa es trastorno de la salud. La cuarta etapa es la decepción. Aquel que trata trabajar y curarse paralelamente, esforzándose mucho en el trabajo. Pero uno no se puede compaginar con lo otro. ¿Por qué? Porque precisamente este trabajo fue la causa de la enfermedad. Un esfuerzo exagerado la generó. El trabajo él no quiere dejar porque hay poco dinero. Se quiere dinero y salud paralelamente. ¿Pero cómo se puede tener aquello paralelamente, que se está aniquilando? Si os estáis cortando su pierna, entonces cómo se puede curarla paralelamente, pensadlo. Es la esquizofrenia.

Pensad, os la estáis cortando, ¿cómo recuperarla paralelamente? Vosotros la estáis cortando. De igual modo, aquel que se esfuerza mucho en el trabajo, se está cortando su salud. Por esto la siguiente etapa de desarrollo de la codicia es la decepción. Uno empieza a sentir que le faltan las fuerzas para esta vida, él no lo sabe qué hacer. Él está enfermo, no puede trabajar como antes. Se le apodera una gran decepción. Él siente que no puede recibir aquello que lo ha querido. Ahora la codicia es la fuerza cual obliga, ya que este sentido nos lo apegamos a los objetos externos, por esto los objetos externos nos aportan la felicidad y los sufrimientos.

Por esto nos lo parece que toda la culpa es de los objetos externos. Por esto aquel que experimenta la decepción en la vida, él empieza a pensar que, de hecho, en este país no se puede ser feliz. Yo llevo trabajando toda la vida como si fuera un asno, pero dónde está el dinero, dónde está la salud, dónde está la felicidad. Ellos son los culpables, señalándoles con el dedo, puesto que los sentidos están dirigidos hacia los objetos externos. Él no lo entiende que él mismo actuaba incorrectamente, que la codicia le obligó de moverse en un sentido erróneo. Él empieza a culpar a todo el mundo.

Estas acusaciones empiezan a expandirse. Primero abarcan la sociedad en general, luego van a las personas en concreto, y al final todo esto se acaba en que un ser cercano acusa al otro. En realidad tú eres el culpable en todos mis problemas. Tú eres el culpable en mi mal destino. Tú no me diste la posibilidad de ser sano, tú lo querías este dinero tonto, cuando yo trabajaba con mis últimos esfuerzos, tú no me dejaste a ir tratar mi salud, la culpa es tuya. Empieza la enemistad entre los seres cercanos. Esta es la siguiente etapa, la quinta-enemistad.

Aparecen los problemas muy serios, la desesperación. Uno odia a todo el mundo, le parece que el mundo es culpable de sus problemas. Ellos han aniquilado mi felicidad. Ellos querían esta mansión tonto, este coche, en lo cual yo dejé mi salud, etc. La familia se rompe. Pero antes de que se rompa la familia, hay una cosa más que se rompe, son las relaciones con los hijos. Primero se echa a perder la relación con los seres cercanos, luego con los hijos. Los hijos absorben el humor familiar. Si la familia es codiciosa, esto significa tirar hacia sí, vivir para sí mismo. Cuando los hijos están dentro de la familia, entonces al parecer, no hay ningún problema, ¿para quién es todo? ¿La familia para quién vive? Para los hijos. La familia no vive para alguien en el exterior, esto significa la codicia.

La familia vive para los hijos, la meta de la vida son los hijos. Esto significa que los hijos deben recibir la formación, la riqueza, que no lo tengan el hambre, que tenga la ropa, etc. La meta de la codicia son los hijos. ¿Vosotros qué pensáis, por qué los padres hacen esto? ¿Esta meta es externa o interna? Porque los hijos les aporten felicidad. Cuando los padres dirigen sus acciones a los hijos, entonces ellos en seguida se vuelven buenos y quieren a sus padres. Yo aplico mis fuerzas a los hijos, los hijos se vuelven buenos y me quieren. Los padres sienten una gran felicidad cuando sus hijos les quieren.

Sin embargo, ¿qué pasa con los hijos en este momento? Los hijos empiezan a pensar que ellos son el centro de toda la aplicación de las fuerzas de sus padres. Ellos son el objeto de la felicidad. La vida debe de ser para ellos. A los padres les parece que no hay nada malo en esto. No hay nada malo hasta que vosotros lo comprendéis qué pasará a continuación. A continuación pasará lo siguiente: el niño crece con la idea que todo en la vida debe girarse a su alrededor, y al final sale fuera de la esfera de la influencia de los padres. Él, siendo codicioso, después de los 13 años, sale de bajo de la influencia de los padres y cada vez se vuelve más autónomo e independiente.

Después de los 13 años le empieza a desarrollarse la sexualidad. ¿La sexualidad puede ser hacia los padres? Solamente a los americanos. Nosotros no lo hemos llegado hasta tal cosa. La sexualidad hacia los padres no existe. De esta manera, su deseo de actuar el niño lo dirige hacia fuera de la familia, en vez de hacerlo dentro. Pero los padres esperaban de él un resultado, ellos vivían para él, pensando que cuando este niño crecerá, entonces vivirá para nosotros. Sin embargo, cuando este niño crece, él pensaba que yo soy el centro de la felicidad, él empieza a emplear su energía psíquica a la búsqueda de alguien que le seguirá complaciendo, y por esto para él el disfrute sexual se vuelve más significante. Él quiere el disfrute sexual. Él ya no lo quiere solamente comer, ser protegido por los padres, esto le parece poco, ahora é tiene la necesidad de satisfacer su deseo sexual.

Por esto el niño encuentra la satisfacción sexual, y en este momento pasa algo asombroso para los padres. Ellos en un momento determinado pierden el objeto de su felicidad. Ellos toda la vida vivían para su niño, le cuidaban y pensaban que algún día todo esto dará sus frutos, ya que yo estoy actuando desinteresadamente, yo vivo para él, mi meta es él. Pero luego, él pum y no hay. ¿Y qué pasa a continuación? A continuación el niño forma su familia. Esto significa que su centro de la felicidad se encuentra dentro, ya que la codicia, la idea de vivir para sí mismo, le domina, porque sus padres le educaron así, que él es el centro. Esto significa que él empieza a cuidar de su mujer, de sus hijos, ¿y de sus padres va a cuidarlos? Ellos se encuentran fuera de su esfera de la influencia, fuera de su felicidad. Los padres ya viven solos y yo también. Los padres viven aparte.

Yo quiero hacer algo para ellos, bueno hay que hacer para mamá, papá, claro, claro. ¿Los padres pensaban así? Ellos pensaban que hay que dar al niño, esto es muy importante vivir para el niño. El niño crece y piensa, hay que ayudar a los padres, son viejos ya. ¿Acabo de describir los sentimientos, son iguales? ¿Hay la respuesta o no? No. La codicia significa un enemigo. Los padres por la codicia querían la felicidad de su hijo. Ellos querían vivir para él. El resultado son los sufrimientos. Este síndrome se manifiesta como una gran depresión. A las mujeres esto pasa entre los 45 y 55 años, cuando ellos pierden la asociación con sus hijos. Por esto las mujeres están más apegadas a sus hijos.

Es un impacto para ellas, y para recuperarse se requiere algunos años. Los hijos, resulta que están muy apegados a mí, más bien a su nueva familia. Yo dándoles toda mi vida, pero resulta que yo me he quedado de lado. Esto significa la actividad de este enemigo, que se llama la codicia. Él actúa no tal como nosotros lo pensamos. Él, primero, nos atrae algo y dice que la felicidad habrá en el futuro. Construirás una gran mansión de tres pisos, y luego mira cuanta felicidad. Irás yendo a esta mansión, es tan grande, hay mucha mueble, tan bueno es. Allí un terreno muy grande, hay frutos, las manzanas, las naranjas, las peras. La codicia dice que en el futuro habrá felicidad.

Bueno, vamos a imaginar que la mansión ya está hecha. Vamos a imaginar que Dios haya mandado allí mucha mueble. Dios haya cultivado las frutas. Todo lo haya hecho Dios, supongamos que es así. Ahora vosotros os alojáis en esta mansión. ¿Hay que barrer? Sí. ¿Hay que quitar el polvo de las muebles? Sí. ¿Hay que recoger las frutas? Sí. Y lo más importante es que no sólo vosotros pensáis a recoger las frutas, sino más gente. Por esto hay que proteger todo esto, ya que la mueble no solamente le gusta a vosotros. Y esta mansión también le gusta a alguien. A un hombre muy fuerte con un gran cañón. Todo esto hay que tener en cuenta. Y aquel que se aloja en esta mansión, él vive allí algunos días, y sienta el horror de lo aquello a que él tendía. Él ve que toda esta propiedad genera solamente las preocupaciones.

Hay que proteger todo esto, hay que cosechar lo antes posible, para que nadie lo cosechara antes que yo, hay que cuidar estos árboles, ya a los insectos también les gusta. Son muy felices de vivir allí. Los gatos, las ratas. Esto significa los sufrimientos. ¿Uno tendía hacia qué cosa? A una casa grande, que todo bien, que está paseando por el jardín, él ve a sí mismo en este estado. ¿Pero cuál es el resultado? Él se esfuerza mucho, en este jardín, y no lo sabe cuando todo esto se acabará. Y él piensa, Dios mío, ¿para qué yo lo he construido? Así actúa la codicia siempre. Si a uno está previsto por el destino tener una casa, entonces los medios para su mantenimiento también están previstos. Porque él no emplea mucho esfuerzo para tenerla. Pero si él todas sus fuerzas invierte para tenerla, entonces el resultado son los sufrimientos. Porque no le está previsto por el destino de tenerla.

Supongamos que para alguien tener un coche muy caro es una casa normal. Él tiene una casa lujosa con la protección. Él aparca este coche y realmente no lo ve, ya que está protegido. Ahora supongamos que un hombre pobre está ahorrando toda la vida para poder comprar este coche. ¿A continuación qué es lo qué pasa? ¿Adónde lo aparcará, dónde estará protegido? Él no tiene una casa protegida. Todo el mundo mira al coche. Esto significa la codicia. Luego, una lavadora con un súper mando a distancia. Bueno, la habéis comprado y la habéis instalado en su casa, ¿y luego qué? Utilizarla es peligroso, ¿y si se rompe? Mejor a mano. Bueno de vez en cuando se puede utilizarla, pero en la mayoría de los casos-a mano.

Pero supongamos que usted no lo haya comprendido esto, y la utiliza constantemente. ¿Qué pasará? La lavadora se ha roto, simplemente. ¿Usted ha contado con esto? Ahora hay que repararla. Y cuanto más vacilón el mando a distancia, más caro habrá que pagar. Lo comprendéis, que en esto consiste el problema. Esto significa la codicia. El nivel de vida no coincide con el tamaño del bolsillo-significa la codicia. Yo os puedo describir todas las esferas de la vida. Cualquier esfera. La codicia elimina la felicidad en todos lados. Este es un enemigo que actúa realmente como un enemigo. Y hemos de aclarar esta cuestión. ¿Qué hay que hacer?

El hombre debe ser feliz y es un hecho. Y el deseo de la felicidad es ilimitado. Las relaciones en la familia se rompen a causa de la codicia. Esto significa que cuando tú harás algo para mí, entonces yo lo haré por ti. Esto significa la codicia, o sea que vivan para mí. ¿Cómo corregir la situación? Hay que empezar vivir para un ser cercano, y buscar la felicidad en esto. No puede haber la felicidad a través de las exigencias. De tal actitud la felicidad desaparece. Hay que dar la felicidad a los demás, en esto consiste la felicidad verdadera. Si la mujer empieza a cuidar de su marido desinteresadamente, o sea ella no le dice que “cuando tú te cuidarás de mi”. Ella no lo dice esto, sino ella es simplemente feliz cuidándole.

Ahora levantad la mano aquel que no lo cree que es posible ser feliz cuidando a alguien. ¿Hay gente sincera? Si ustedes lo creéis, entonces probad hacerlo. Porque escuchar la lección, esto no significa hacerlo. Resulta que la primera etapa consiste en que, cuando nos empezamos a hacer algo para alguien, no nos sentimos felices en absoluto. Probad ahora, vais a casa, abrid los ojos, su marido está borracho, probad desearle felicidad. Sentaos a su lado y repetid: “que seas feliz, canalla”. Probadlo, es muy difícil. Que seas feliz (imitando el llanto). Ya está, no hay más fuerza.

O, lo supongamos que habéis llegado a casa y tenéis que cocinar, el marido tiene el hambre, ha vuelto del trabajo. Probad hacer la cena de la manera desinteresada. Él igualmente no lo valorará. Él simplemente la comerá.

-¿Te ha gustado calabacín?

-¿Qué la cena llevaba calabacín?

Él no la valorará. Hay que experimentar la felicidad del proceso en sí. Es muy difícil hacerlo. Hay que experimentar la felicidad del hecho de cocinar.

“Yo cocino para los demás”-hay que experimentar la felicidad. Es imposible hacerlo de repente. Por esto el conocimiento védico dice: que para vencer la codicia y realmente ser feliz en familia, en el trabajo, con los hijos, primero hay que actuar por el deber. Por ejemplo, la primera etapa de desear la felicidad. Ahora yo os lo explicaré como la gente desea felicidad en la primera etapa. Ellos se sienten, se llama la meditación. Ellos se sienten “que todo el mundo sea feliz”. Ellos esperan la felicidad para ellos. Ellos repiten “que todo el mundo sea feliz”, pero en realidad el objetivo de este deseo ¿cuál es? Yo soy tan bueno, que estoy deseando felicidad a todo el mundo, que no se puede más.

Que todo el mundo sea feliz, que todo el mundo sea feliz, que buena gente que soy, hasta que se me pone el pelo de punta. ¿Pero estoy realmente deseando felicidad? No. Yo solamente pienso de que estoy deseando felicidad y que buena gente que soy. O la segunda opción. Que todo el mundo sea feliz, ¿pero y si alguien me vea que estoy deseando felicidad? ¿Qué pensará de mí? Puede que él es un colega de mi trabajo, pero yo estoy haciendo el tonto-deseando felicidad. Luego va a hablar de mí. Se lo dirá a todos, pero él también va a escuchar. Esto significa aquello lo que estamos haciendo realmente.

Los Vedas dicen hay que hacerlo por el deber. ¿Qué significa esto? Por el deber significa que nosotros marcamos un objetivo, y tratamos a comprobar qué pasará. Supongamos algunos de vosotros, al escuchar la lección, dicen que todo esto es una tontería, esto no funciona, tontería. Pero esta confirmación no tiene ninguna base, señores. ¿A caso lo habéis comprobado? Probadlo, empezad a desear felicidad por el deber. Algún tiempo no notaréis ningún resultado, así dicen los Vedas. Porque la actividad en la bondad, primero tiene un sabor amargo, pero luego se vuelve dulce. Solamente luego.

De igual modo pasa con el desarrollo de la sinceridad. ¿Por qué a mucha gente no le gusta decir la verdad? Porque la verdad tiene un sabor amargo. Decir la verdad es muy difícil. Esto tiene un sabor amargo. Pero luego, con el tiempo, aporta felicidad. Un hombre sincero se echa buenos amigos. Él es capaz de ver los pensamientos de los demás. La sinceridad hace de la mente un aparato. La mente es capaz de distinguir el bien del mal, lo malo de lo bueno, etc. Solamente una mente sincera es capaz de hacer esto. Pero, primero es incomodidad, ya que es muy difícil decir la verdad.

De igual modo-“que todo el mundo sea feliz”-el objetivo es no volverse feliz, sino hacer feliz a los demás. Qué actividad más incomprensible. Cuando yo empezaba a hacer esto, yo pensaba, Dios mío, cuando yo sentiré la felicidad, la estoy deseando la felicidad ya hace mucho tiempo, pero no la experimento ninguna felicidad. Y solamente más tarde lo he comprendido que hay que aprender a sentir la felicidad del mismo proceso del deseo de la felicidad. Que todo el mundo sea feliz-en este momento tú debes a ser feliz, porque estás deseando la felicidad a los demás. Tú debes de ser feliz precisamente de esto. El secreto consiste en que si tú, realmente, eres sincero, quieres desear la felicidad generosamente a todo el mundo, entonces en este momento se genera la sensación de la felicidad.

Tan pronto que la generosidad desaparece, entonces esta sensación también se desaparece. Podemos, lo suponemos, a cocinar la comida para el marido, deseando a recibir algo de él, o sea no hay la generosidad total. Entonces, tampoco habrá felicidad. Sin embargo si hay la generosidad total, entonces la mujer, cocinando para su marido-ya está feliz sin saber cómo lo tomará su marido. Y lo sorprendente es que la generosidad, igual que la codicia, o sea cuando uno quiere todo para sí mismo, se expande alrededor nuestro. Esta fuerza de la codicia por la felicidad desinteresada, también se expande como una epidemia. Pero ella es un amigo.

Cuando uno quiere hacer algo para alguien de un modo generoso, entonces al otro le pasa algo en el interior. Lo comprendéis, puede que el marido quiere simplemente comer, le da igual que su mujer le hace desinteresadamente. Pero si ella, realmente actúa de un modo desinteresado, le influye con la fuerza de generosidad, a marido le aparece una sensación extraña. Él siente que algo no va como siempre. Él empieza a sentir que la mujer se ha convertido en una otra persona. Él empieza a sentir un cierto respeto, un temor. Esto funciona en muchos casos.

Yo en mi vida me encontraba con tal cosa. Un tiempo yo viajaba con un hombre santo. Yo no lo comprendía de dónde él saca el dinero para viajar por todo el mundo. Yo pensaba de dónde él saca el dinero, ya que él no trabaja. Él viene a la gente y le empieza hablar de lo espiritual, acerca de Dios, él no quiere nada de esta gente. Y en una ocasión yo le pregunté:

-¿Usted tiene dinero para seguir viajando?

-A caso es importante, hay dinero o no, yo puedo quedarme aquí, no tengo ningún problema.-dijo él.

Sin embargo le aparece el dinero. ¿De dónde? Esta gente viene y le dice que yo quiero darle dinero. Él dice que no lo necesito. Él dice no, yo no lo quiero. ¿Lo entendéis? Sorprendente. Yo lo vi esto.

En cinco días le dieron tanto que se puede viajar de Rusia a Dinamarca. De esta manera él viaja por el mundo. Esto no significa que se puede utilizar la generosidad para recaudar un dinero de la población. Él no tiene tal idea en absoluto, ¿lo comprendéis? Allí está el problema. Él no lo quiere tal cosa. Y por esto Dios le da el dinero para que pueda seguir viajando y dando el conocimiento espiritual a la gente. Esto es muy difícil de comprender, a esta idea es prácticamente imposible de comprender. Parece que tal cosa es imposible. Pero yo lo vi personalmente, con que es posible.

Esto significa para nosotros, que si vosotros queréis tener los medios para vivir, simplemente volveos unos hombres generosos. , empezad a desear la felicidad a todo el mundo, recibiréis la alegría de este proceso. ¿Convertíos en unos hombres generosos, y qué pasará en este caso? La gente vendrá. La gente vendrá hacia usted, y querrá estar cerca de usted. Porque esta genta va a experimentar la felicidad de usted. Ellos no van a sentir de usted la tensión, sino la felicidad. Pero hay un secreto. Uno no puede recibir esta fuerza de la generosidad por sí mismo. Él no puede volverse un hombre generoso. Esta fuerza, esta idea hay que adquirirla de alguien. Así dicen los Vedas.

Uno puede adquirir alguna fuerza en su interior en el caso si él va a asociarse con alguien que ya la tiene tal fuerza. Por ejemplo, uno de los postulados más importantes de los negocios-si tú eres capaz de volverse un amigo de un millonario, entonces tú mismo te conviertes en uno. Probad hacer amistad con un millonario. ¿Podéis hacerlo? Si vosotros le vais a mirarle con los ojos llenos de la codicia, él en seguida os dirá adiós. Si vosotros no le podéis dar nada, entonces él no querrá tener la amistad con vosotros.

¿Cómo se puede tener la amistad con un millonario? ¿Puede uno tener la amistad con un millonario, si él no tiene nada? Puede. Siempre y cuando él es un hombre generoso. Al millonario le gusta tal persona, porque él solamente aporta y no pide nada. Los demás siempre le piden algo, ellos no son amigos. Pero este hombre no lo pide, por esto él es un amigo. Tan pronto que este hombre le haya pedido algo, entonces ya deja de ser su amigo. Él le dice adiós. Es imposible, si tú no eres un hombre generoso, no pedir a un millonario. Uno puede caminar a su lado, fingir desinterés, pero en un momento determinado uno querrá pedirle algo. Y aquí la amistad se termina.

Pero si uno sigue siendo un hombre desinteresado, entonces el millonario hace que este hombre tenga los medios para vivir. Él tendrá vergüenza que a su lado hay uno que no tiene medios para vivir. ¿Lo comprendéis? El éxito consiste en la generosidad. En la codicia no hay éxito. Si hacer amistad con un millonario, entonces uno se vuelve un millonario. Así dicen los Vedas. Pero problema consiste en la fuerza de la generosidad. Un millonario la tiene más. Por esto es un millonario. Si él tuviera menos de esta fuerza, él hubiera sido… cuanto más codicioso uno, menos dinero. Esto hay que comprender. Esto es muy difícil de comprender.

Pero los Vedas dicen que no tiene sentido de volverse un millonario, ya que esto no le aportará la felicidad. La felicidad se encuentra en una otra esfera, en la esfera espiritual. Por esto, utilizando el principio de la asociación con la persona que ya la tiene la cualidad de la generosidad, uno automáticamente se vuelve un hombre generoso. De otro modo es imposible de comprender como viene la felicidad. Por esto los Vedas lo recomienden a hacer amistad con un hombre generoso.

Para esto no hace falta el dinero. Para tener amistad con la gente generosa, solamente hay que tener el deseo de ser un hombre generoso y nada más. Esta gente acepta en su ambiente de un modo mucho más fácil que los millonarios. Pero el resultado es el mismo. Uno recibe de todo. Pero hay un secreto, el cual es todavía más profundo de lo que yo les he dicho. De acuerdo a conocimiento védico, existe Dios, quien es más generoso de todos. No hay nadie que sea más generoso que Dios. Cuando yo lo he dicho la palabra Dios, entonces en seguida aparece una sensación de que algo no va bien, ¿dónde estamos? Así actúa esta fuerza. En nosotros existe la fuerza que nos protege de esta idea en sí. Muchos científicos lo están estudiando.

En realidad, el objetivo de la ciencia es aclarar de cómo fue creado el Universo. ¿Fue creado a través del intelecto o de la manera caótica? Los científicos suelen inclinarse a la idea caótica. Ni siquiera quieren tener en cuenta la idea de la creación a través del intelecto. ¿Por qué? Porque ellos temen a esta idea de que Dios existe. De igual modo los demás también la tienen miedo. No les apetece estudiarla. Por esto vosotros me lo preguntáis, ¿por qué los Vedas, un conocimiento tan profundo, acabo de exponeros un conocimiento barato? Este conocimiento es muy profundo. No lo está estudiado por la gente, porque los Vedas dicen que el objetivo final de todos los Vedas es la concepción de Dios, que existe Dios, que el Universo fue creado por el intelecto.

Los Vedas dicen, si tú quieres aprender rápido de ser un hombre generoso, entonces haz la amistad con la misma fuerza de la generosidad. Haz amistad con Dios, siéntete que Él existe, siéntete Su presencia. Para esto hay que recitar los Nombres de Dios. Recitando los Nombres de Dios, uno automáticamente contacta con Él. Este conocimiento es un conocimiento confidencial. Lo confidencial no significa que no se lo puede escuchar, sino que no se lo puede comprender. Lo que les acabo de decir, poca gente lo comprenderá. Pero de un modo u otro, los Vedas, yo considero que es mi deber de decirles, que los Vedas dicen si usted quiere ser un hombre generoso en su plenitud, la recitación de los Nombres de Dios en la fe a la cual ustedes pertenecéis, aporta la fuerza de inmediato.

Uno empieza a sentir la felicidad de la actividad de los demás, y como el resultado, él sale de este círculo de la constante enemistad, del cotilleo, de la insatisfacción en la vida. Si uno experimenta la felicidad de la actividad de los demás, entonces él jamás experimentará los sufrimientos. Él se vuelve independiente en el sentido que él jamás sentirá desgraciado, incluso cerca de una persona desgraciada. ¿Quién es un hombre desgraciado? Es aquel a quien le falta algo. Cuando uno es desgraciado, entonces a su lado automáticamente la gente se vuelva desgraciada, ya que él está sembrando a su alrededor esta energética. Constantemente le falta algo, está insatisfecho. Y esto genera la insatisfacción en los que le rodea. Él siembra esta idea a su alrededor.

Pero un hombre desinteresado estará feliz incluso cerca de tal persona. Porque le da igual quien aportar la felicidad, a un codicioso o no, a desesperado o no, a un iracundo o no, no le importa. Él experimenta la felicidad trabajando para los demás. En esto consiste el secreto. Y comprenderlo es muy difícil. Pero yo os recomiendo de empezar a actuar precisamente en esta dirección, porque los Vedas dicen que no hay otro camino. Tratando de complacer sus sentidos, sin complacer a los demás, esta tendencia lleva a la ruptura de la familia, agrava las relaciones personales y empeora las relaciones con los hijos, a la decepción en la vida, a un trabajo perjudicial, etc. Por esto no hay otro camino. Por esto hay que estudiar este tema, y tratar de comprender de cómo actuar de la manera desinteresada. Muy difícil hacer esto, pero no hay otro camino. ¿Hay preguntas acerca del tema?




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