El Kinesiólogo y su rol en Atención Primaria de Salud



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El Kinesiólogo y su rol en Atención Primaria de Salud

2013




El Kinesiólogo y su rol en atención primaria de salud.


Índice……………………………………………………………………...1


Introducción………………………………………………………………2
Justificación………………………………………………………………6
Metodología………………………………………………………………9
Marco Teórico...…………………………………………………………14
Entrevistas….……………………………………………………………50
Conclusión….……………………………………………………………97
Referencias...………………………………………………………….104

INTRODUCCIÓN

El concepto de salud comunitaria dio inicio a un enfoque amplio de salud, que incluye diversos factores que inciden en los problemas de salud, así como también la acción interdisciplinaria que se requiere para solucionarlos. Asimismo, este enfoque se centra en la comunicación y educación en salud por medio de la participación comunitaria, que considera las necesidades de la población y permite conocer y respetar sus valores, tradiciones, estereotipos y fomentar la responsabilidad individual y comunitaria. Además, la Carta de Otawa para la promoción de la salud (1986) considera la salud como el principal recurso para el desarrollo social, económico y personal, y un elemento importante para la calidad de vida.

En este marco, se puede definir la atención primaria de salud (APS) como asistencia sanitaria al alcance de todos los individuos y familias de la comunidad, con medios que le sean aceptables, con su plena participación y con un costo que tanto la comunidad como el país puedan hacer frente. La atención primaria constituye el núcleo del sistema nacional de salud, y a su vez forma parte del desarrollo económico y social de la comunidad y del país.

La atención primaria de salud se orienta a los problemas sanitarios más importantes de la comunidad y para enfrentarlos presta los correspondientes servicios preventivos, curativos, de rehabilitación y promoción de la salud.

Si bien cada país y cada comunidad son diferentes y presentan características que le son propias, los servicios de salud deben comprender ciertas condiciones mínimas, entre ellas la promoción de nutrición adecuada y abastecimiento de agua potable; saneamiento básico; la salud de la madre y el niño, incluyendo la planificación de la familia; inmunización contra las principales enfermedades infecciosas; la prevención contra enfermedades endémicas locales; la educación sobre los principales problemas de salud y sobre los métodos de prevención correspondientes y el tratamiento correcto para las enfermedades y traumatismos comunes. La atención primaria es más que una extensión del sistema sanitario básico, abarcando factores sociales, económicos y de desarrollo.

Para que la atención primaria sea accesible a todos los miembros de una comunidad y se logre el propio desarrollo sanitario se requiere de la participación y contribución de todos los integrantes de la misma. Por esto, la comunidad debe participar activamente en la planificación, organización y administración del propio sistema sanitario. Al mismo tiempo, para que esta participación exista se hace necesaria una adecuada labor de educación hacia los integrantes de la comunidad para que estos puedan detectar y enfrentarse a sus propios problemas de salud en el contexto y ámbito en el que viven. En este mismo sentido los profesionales de salud que brindan sus servicios en atención primaria deben conocer el entorno de la comunidad en la que trabajan y los problemas de salud al igual que la comunidad para centrarse en el ámbito en el que se desarrollaran y promover las acciones relacionadas a prevención de enfermedades en relación a dichas problemáticas.

Como la atención primaria de salud forma parte del sistema nacional de salud y del conjunto del desarrollo económico y social, debe coordinarse a nivel nacional con los demás niveles del sistema de salud así como con los demás sectores relacionados al desarrollo del país. Sólo cuando se alcanza un grado aceptable de salud, los individuos, las familias y la comunidad pueden disfrutar de los restantes beneficios de la vida. Por esto, las mejoras en el ámbito sanitario son esenciales para el desarrollo social y económico. Desde la perspectiva de la kinesiología no es menor ésta cuestión, ya que la propia actividad kinésica tiene como uno de sus objetivos la rehabilitación de las personas para lograr no solo una mejor calidad de vida de éstas, sino para permitir su readaptación al medio y la reinserción social y laboral, quedando demostrado que la Kinesiología en el ámbito de la multidisciplina puede propiciar beneficios a los individuos y a la comunidad que permitan ir alcanzando este desarrollo.

Es importante comprender que la APS (atención primaria de salud) se implementa y entiende de distintas formas, de acuerdo con los momentos, las políticas y los intereses en juego de cada país, es decir que es un concepto dinámico. Es por esto que requiere cambios y gestión de un modo diverso, apartándose de las formas de gestionar que no aceptan la innovación, ni la creatividad, y que pretenden mantener las organizaciones de salud como sistemas totalmente estáticos. Esto ocurre también en nuestro país, en donde los subsistemas de salud de las distintas provincias toman diferentes marcos conceptuales, que en algunos casos son copias de los utilizados en otros países desarrollados y cuya aplicación se encuentra relacionada con los costos y no con las necesidades de la población y mucho menos con la estrategia de la APS. En la actualidad se acepta un nuevo paradigma global con un enfoque que vincula salud y derechos humanos (OPS, organización panamericana de la salud, 2005). Este enfoque concibe a la salud como un derecho humano y apunta a la necesidad de responder a determinantes sociales y políticos de salud más amplios. 1, 2.

Esta pequeña introducción pretende ir generando un marco conceptual en torno a la APS, para conocer el desarrollo de la misma en Argentina y luego centrar la mirada en la ciudad de Rosario en la que se pretende conocer el rol del Kinesiólogo en el contexto de la APS.

Para llegar a este conocimiento y en relación a la metodología, las fuentes de información a utilizar serán de tipo primaria, más precisamente entrevistas de tipo semiestructurada o abiertas realizadas a actores claves del entorno de la APS para conocer datos cualitativos y de profundidad que permitan acercarse a las respuestas que surgen del problema planteado.


Problema: Determinar el Rol del Licenciado en Kinesiología y Fisiatría en la Atención primaria de la Salud en la ciudad de Rosario.

Objetivos

Objetivo general



  • Conocer la importancia del Lic. en kinesiología y fisiatría en la Atención primaria de la salud.


Objetivos específicos

  • Describir las competencias del Lic. en kinesiología y fisiatría en el primer nivel de salud.

  • Conocer el rol del Lic. en kinesiología y fisiatría en la prevención de enfermedades.

  • Analizar la inclusión del Lic. en kinesiología y fisiatría como parte del equipo multidisciplinario de salud.

  • Conocer la aceptación del Lic. en kinesiología y fisiatría por parte de los diversos profesionales de la salud en dicho ámbito.


JUSTIFICACIÓN

La kinesiología es una profesión cada vez más popular en nuestro país y en el mundo debido al espacio en el ámbito de la salud que ha ido ganando desde sus inicios hasta nuestros días, espacio que seguirá ampliándose en nuestro tiempo contemporáneo y en el futuro seguramente. Sin embargo, este espacio ganado por la Kinesiología no debe hacernos suponer que ya está todo realizado y así evitar caer en una falsa comodidad que hace mella directamente sobre la profesión. En este sentido creo que, así como es muy necesario los avances en conocimientos que se basan en la búsqueda de nuevas técnicas y procedimientos para determinadas patologías, o la incumbencias del kinesiólogo en ellas, creo también extremadamente necesario no olvidar seguir sentando una base firme a nuestro quehacer profesional, ya que así como sin una buena estructura es imposible construir un edificio, sin kinesiología (como ciencia y carrera de la salud) no habría kinesiólogos ni mucho menos técnicas o procedimientos propias de ella. En este sentido, los trabajos destinados a cuestiones más de tipo social y no directamente a lo procedimental son igualmente importantes y necesarios. Es decir, tratar de seguir aportando a las bases de la kinesiología para mantenerla con cimientos firmes es una necesidad importante.

En APS ocurre algo interesante desde este aspecto, ya que si bien el kinesiólogo es cada vez más conocido a nivel social, en muchos centros de salud de distintas ciudades del país no se cuenta con servicio de kinesiología formando parte del equipo multidisciplinario. En este aspecto, creo necesario contribuir a fomentar esta necesidad de contar con kinesiólogos en los centros de salud debido a muchas de las incumbencias que este profesional puede brindar en búsqueda de la mejora del estado de salud de los individuos y de la comunidad, y por sobre todo en la calidad de vida de estas, teniendo en cuenta que desde los distintos organismos internacionales como OMS, OPS y desde los Estados se pregona esta búsqueda de la mejor calidad de vida de los individuos.

En este sentido, este trabajo pretende reconocer el rol del kinesiólogo en el ámbito de la APS en la ciudad de Rosario, realizando una mirada desde distintos puntos de vista como kinesiólogos pero también otros profesionales y los propios pacientes para poder afianzar la necesidad de contar con los kinesiólogos en este ámbito.

Además el presente trabajo pretende ser reflejo de lo que la práctica kinésica produce en el ámbito de la atención primaria para poder ser tomado de ejemplo en otras localidades, en este caso en mi ciudad natal Pergamino, en la cual no contamos con esta especialidad en APS.

METODOLOGÍA

Aquí se pretende realizar una breve reseña de la metodología a utilizar, y dar a conocer el porqué de la elección de ésta para el problema planteado y para el marco en el que se plantea.

Conforme la atención primaria se consolida como primer contacto al sistema de salud, y como ámbito de ejercicio de la medicina con características propias, es que han surgido nuevas incógnitas y preguntas que hacen de la atención primaria un campo de investigación emergente.

A su vez, las limitaciones del modelo de investigación centrado en el signo y síntoma como hechos aislables del individuo que los padece, han llevado a la necesidad de generar investigaciones centrándose más en el paciente como persona con su particular enfermedad, su vivencia con respecto a esta, el contexto familiar y social del que forma parte y sus propias expectativas y prioridades. Así mismo, la diversidad de agentes, factores e interrelaciones que configuran la realidad de la atención primaria han puesto de manifiesto la necesidad de ampliar los enfoques y los métodos de investigación utilizados habitualmente para su conocimiento.

En cuanto a la Atención primaria, al estar teñida por lo humano y por lo tanto al identificar una realidad compleja es que se requieren perspectivas e instrumentos que se aproximen a este realidad en extensión pero también en profundidad, que permitan ir más allá de lo cuantificable y obtener información que sólo llega a través de la narración y lo observable.

En todo aprendizaje o investigación intervienen un conjunto de factores contextuales cuyo conocimiento contribuye a hacerla más efectiva. Es esta especial atención al contexto una de las principales características de la investigación cualitativa.

Si bien la investigación cualitativa es una metodología no tan conocida por el médico de familia, cabe destacar que en Sudamérica la producción de este tipo de investigación en salud tiene cierta tradición asentada sobre todo en el campo de las ciencias sociales y humanidades. Un factor importante a tener en cuenta, que sin duda influye en la aproximación a la investigación cualitativa por parte del profesional médico es la tendencia predominante en investigación médica a identificar el conocimiento científico con lo numéricamente medible.

En la investigación cualitativa se tiene en cuenta la importancia del contexto, la valoración holística del objeto de estudio buscando situarse en la perspectiva del otro y permitiendo además la flexibilización del diseño, renunciando a

exponer hipótesis cerradas desde el inicio.

Una definición dada por Denzin y Lincoln 3 exponen que la investigación cualitativa se caracteriza por estudiar fenómenos en su contexto natural, intentando encontrar el sentido o su interpretación a partir de los significados que los individuos les conceden. Para ello, este tipo de investigación se sirve de aquellos materiales empíricos como entrevistas, observaciones, textos, historias de vida, experiencias personales, etc, que mejor describen las situaciones tanto habituales como problemáticas y lo que estas significan en la vida de las personas.

Algunos de los rasgos característicos de la investigación cualitativa son:
- Situarse en la perspectiva de los individuos que son estudiados: En la medida en que la investigación cualitativa pretende conocer el sentido que un determinado fenómeno tiene para las personas, un primer paso necesario es intentar aproximarse al punto de vista de éstas. Sin embargo este “ponerse en el lugar del otro” no es una cuestión sencilla.

- Descripción del escenario de estudio: El componente descriptivo desempeña un papel importante. El investigador ha de intentar captar lo que acontece con la máxima atención y detalle posibles. Si bien la descripción es uno de los pilares de este tipo de investigación, no debe olvidarse que siempre estará condicionada en mayor o menor medida por los presupuestos teóricos del autor, lo cual no la invalida, pero sí requiere ser tenido en cuenta.

- Énfasis en el contexto y en la valoración holística del fenómeno: uno de los principales valores de este tipo de investigación reside en el énfasis por tratar el objeto de estudio de manera integral y holística. Esto le otorga una diferenciación al trabajo de investigación, de manera que en lugar de combinar y analizar variables de forma aislada como ocurre generalmente en los estudios cuantitativos, se renuncia de partida al alejamiento del contexto situando su complejidad en el centro de la investigación.

- Importancia del proceso: desde la investigación cualitativa se entiende que la vida social, incluido lo relacionado con la salud-enfermedad, tiene un carácter dinámico y ha de ser entendido como un proceso. A partir de esta perspectiva “procesual” se hace posible adentrarse en la complejidad de las diversas cuestiones. Las posibilidades de investigación que se abren al respecto en el ámbito de la atención primaria son múltiples., abarcando desde el estudio de los diferentes modelos explicativos relativos a la salud, las dolencias y la enfermedad, hasta la evaluación de prácticas organizativas y asistenciales, pasando por el conocimiento del papel que desempeñan los profesionales en sus diferentes facetas e interrelaciones con la población y con los servicios de salud.

- Flexibilidad en el diseño y renuncia a la imposición de marcos e hipótesis cerradas de partida: la apertura y flexibilidad son características muy importantes en el diseño de esta metodología.
Existen a su vez, distintos enfoques metodológicos para la realización de la investigación cualitativa, entre ellos se destacan tres corrientes principales:


  • Los enfoques más etnográficos ( etnografía, etnometodología) son más adecuados si lo que interesa es saber cómo dichos sujetos actúan y se comportan en determinadas situaciones.

  • Los enfoques crítico e investigación-acción tienen que ver con aquellos estudios en el que el investigador se orienta a favorecer la participación de los individuos en la transformación y mejora de su medio social, pretendiendo involucrar a los afectados en la resolución de los problemas que se investigan.

  • Los enfoques fenomenológicos e interaccionistas, orientados hacia como los individuos interpretan y construyen su visión de la realidad y cómo conceptualizan dicha visión mediante el estudio de los significados subjetivos y de los símbolos que se generan en la interrelación social, utilizados especialmente en los proyectos de investigación dirigidos a conocer la interpretación que de la enfermedad, de los tratamientos, de las prácticas educativas, del rol profesional o de los cambios organizativos, presentan los sujetos involucrados.

Es interesante también tener en cuenta la posibilidad de complementariedad de realización de investigaciones cuantitativas y cualitativas, dejando en claro de esta manera que ambas formas de investigación son válidas y pueden complementarse en la búsqueda de mejores investigaciones.

El presente trabajo pretende enmarcarse dentro de la lógica de búsqueda de información cualitativa con respecto a la temática, dejando de lado aquellos datos cuantitativos, debido a la necesidad de investigar el fenómeno desde la perspectiva cualitativa en donde el objeto de estudio en este caso no pretende reflejar resultados cuantificables, sino desde la profundidad y complejidad del fenómeno que significa determinar el rol del profesional kinesiólogo en el ámbito de la atención primaria, teniendo en cuenta el contexto en el que se sitúa así como las interrelaciones de este con la comunidad y con los demás profesionales del equipo de salud, que puedan describir la relevancia o no del kinesiólogo en este ámbito.

MARCO TEÓRICO

Atención primaria de salud
Los sistemas sanitarios y la práctica médica han tenido desde siempre y aún hoy, casi como único objetivo, la enfermedad, y han dirigido sus esfuerzos hacia el perfeccionamiento de los medios diagnósticos y terapéuticos precisos para el tratamiento de las patologías establecidas, prestando muy poca o casi nula atención a su prevención y a la conservación y promoción de la salud. Sin embargo desde hace años esta situación ha comenzado a analizarse ampliamente y de manera profunda. Los sistemas sanitarios han comenzado a virar sus objetivos desde la enfermedad al de la salud. Todos, los profesionales sanitarios, planificadores, políticos y ciudadanos son conscientes de que la función primordial del sistema sanitario no radica exclusivamente en garantizar el derecho del paciente a ser correctamente diagnosticado y tratado, sino también en procurar que no enferme, es decir que se mantenga sano; priorizando su derecho a la salud y pensando a la enfermedad como un fracaso en el intento de lograr dicho objetivo de preservación de la salud. Estas consideraciones no son nuevas, ya desde la conferencia de la OMS (organización mundial de la salud) de Alma – Ata (Kazajistan) en 1978, el conjunto de profesionales y políticos de gran parte de las naciones han ido asumiendo la necesidad de reorientar los sistemas sanitarios. La salud es un derecho fundamental del individuo que para su consecución necesita la colaboración y coordinación de distintos sectores técnicos y sociales. Entre ellos, el sistema de salud tiene un papel relevante, pero no por sí sólo, sino que requiere del acompañamiento y asistencia de otros sectores como educación, vivienda, comunicación, etc.

Sin embargo para continuar progresando en conseguir un estado de salud cada vez mejor, no basta con reorientar el sistema sanitario y propiciar la colaboración intersectorial e internacional. Es preciso también, que los gobiernos eleven la prioridad del gasto en salud, lo que, en un contexto de recursos limitados y en ocasiones escasos, significa disminuir los gastos que se dedican a otros campos socialmente menos justificables.

El sistema de salud debe estar orientado en su concepción, organización y actividades de acuerdo con las expectativas y las demandas expresadas por la población. Es muy importante que los profesionales de salud tengan muy presente esta afirmación, para que no caigan en el error de construir un sistema hecho a la medida de su percepción de los problemas y que no responda suficientemente a las necesidades reales de los ciudadanos.

La conferencia de la OMS – Unicef de Alma – Ata definió Atención Primaria de salud (APS) como la asistencia esencial, basada en métodos y tecnologías prácticos, científicamente fundados y socialmente aceptables, puesta al alcance de todos los individuos y familias de la comunidad, mediante su plena participación y a un coste que la comunidad y el país puedan soportar, en todas y cada una de las etapas del desarrollo, con un espíritu de autorresponsabilidad y autodeterminación. La atención primaria es parte integrante tanto del sistema nacional de salud, del que constituye la función central y el núcleo principal, como del desarrollo social y económico global de la comunidad. Representa el primer contacto de los individuos, la familia y la comunidad con el sistema nacional de salud, llevando lo más cerca posible la atención de salud al lugar donde residen y trabajan las personas y constituye el primer elemento de un proceso permanente de asistencia sanitaria.

Esta definición de la APS contiene todos los elementos que la caracterizan y la sitúan como la pieza fundamental del sistema sanitario para alcanzar un grado adecuado de salud de la población, en el seno de la estrategia general de la OMS definida por el lema “salud para todos en el año 2000”. A pesar de que esta estrategia fue aprobada por más de 140 países, la realidad es que los responsables de la política sanitaria de muchas naciones no han realizado los esfuerzos precisos para potenciar la APS. Pensar esta estrategia sólo para los países subdesarrollados es erróneo, ya que en los países desarrollados, con una infraestructura importante, es necesario también corregir ciertas desviaciones conceptuales y organizativas para adaptarlas a las directrices de la atención primaria.

Es importante considerar que si bien en muchas definiciones se entiende a la atención primaria como asistencia de primer contacto que prestan a la población los médicos y profesionales de la salud, debe entenderse también que las actividades propiamente sanitarias son sólo una parte de las tareas básicas de la APS. Además de esto, también existen otras interpretaciones erróneas de la APS en tanto se considera como una asistencia sanitaria de baja calidad, medicina pobre y rudimentaria para pueblos y ciudadanos pobres.



Si bien la APS no es más económica ni más cara que otras formas de organizaciones sanitarias, lo que sí puede inducir la puesta en práctica de esta estrategia es una racionalización en la utilización de los recursos, que mejore la equidad, la eficacia y la eficiencia del conjunto del sistema.
Cada país deberá determinar cuáles son las vías concretas de desarrollo de la APS más adecuadas para sus circunstancias socioeconómicas y culturales, así como para las características de su sistema sanitario. La definición de los principales problemas sanitarios a partir de la confección de un plan nacional de salud que contemple un control global de estos, desde la promoción y la prevención a la rehabilitación, es un primer paso importante para la puesta en práctica de la estrategia de la APS.
La APS puede ser analizada desde cuatro perspectivas diferentes:

  • Como un conjunto de actividades.

  • Como un sector de asistencia.

  • Como una estrategia.

  • Como una filosofía.




  • La APS entendida como un conjunto de actividades requiere para ser definida como tal la inclusión de las siguientes acciones: educación sanitaria, administración de alimentos, nutrición adecuada, salubridad del agua, saneamiento básico, cuidados maternoinfantiles, inmunización, prevención y control de las enfermedades endémicas, tratamiento básico, abastecimiento de fármacos, rehabilitación y reinserción social.

  • La APS comprendida como un sector de asistencia implica su consideración como primer punto de contacto individual y comunitario con el sistema sanitario. Esta primera toma de contacto debe ser recíproca, en el sentido de que los cuidados proporcionados por el sistema no se limiten a tratar personas enfermas, sino que también sea el propio sistema el que promueva el contacto con los componentes sanos y enfermos de la comunidad y potencie el autocuidado y autorresponsabilización con respecto a la salud, a través de actividades realizadas en las consultas, domicilio y otras instituciones propias de la comunidad.

  • La APS como estrategia de organización de los servicios sanitarios hace referencia a la necesidad de que éstos estén diseñados y coordinados para poder atender a toda la población y no sólo a una parte, ser accesibles y proporcionar todos los cuidados propios de la Atención Primaria. A su vez, los servicios sanitarios deben mantener una relación adecuada costo – beneficio en sus actuaciones y resultados y estar abiertos a la colaboración intersectorial. Potenciar la estrategia de APS significa realizar una adecuada redistribución de los recursos totales, ya sean humanos, económicos y materiales, empleados en el sistema.

  • La APS como filosofía implica el desarrollo de un sistema sanitario que asuma el derecho a la salud en el marco de los derechos fundamentales de las personas, que garantice su defensa prioritaria y responda en todo momento a criterios de justicia e igualdad en el acceso a este derecho por todos los ciudadanos.


Elementos Conceptuales de la Atención Primaria de Salud.


  1. Integral: considerando al ser humano desde una perspectiva biopsicosocial.

  2. Integrada: relacionando los elementos de promoción, prevención, tratamiento y rehabilitación y reinserción social como parte de las acciones a desarrollar.

  3. Continuada y permanente: a lo largo de la vida de las personas, en sus distintos ámbitos, y en cualquier situación.

  4. Activa: Los profesionales de los equipos deberán trabajar activamente en los distintos aspectos de la atención, dando respuesta a las necesidades de salud, y no como meros receptores pasivos de las demandas.

  5. Accesible: debe estar al alcance de todos los ciudadanos de la comunidad, sin que estos tengan dificultades significativas para poder contactar los recursos sanitarios.

  6. Basada en equipos interdisciplinarios: Equipos de salud o de Atención primaria integrado por profesionales sanitarios y no sanitarios.

  7. Comunitaria y participativa: proporcionar atención a los individuos y de manera colectiva, basando también la planificación, programación y puesta en marcha del sistema con la participación activa de los integrantes de la comunidad.

  8. Programada y evaluable: Con actuaciones basadas en objetivos, metas, y mecanismos de control y evaluación claros.

  9. Docente e investigadora: Desarrollar actividades de docencia no sólo destinada a la comunidad, sino también buscando la capacitación continua de los profesionales de salud. 4

Para mejorar la salud, la atención primaria debe centrarse en el estado de salud de las personas dentro del contexto de los demás determinantes (medio ambiente, medio social) en el que las personas viven y trabajan, más que en las enfermedades específicas. Por esto, la APS es el nivel del sistema sanitario accesible a todo nuevo problema y necesidad que presta atención de manera continuada a lo largo del tiempo, centrándose más en la persona que en la enfermedad, que ofrece atención a todos los trastornos y que coordina e integra la atención prestada en otros lugares y por otros profesionales. También comparte características con otros niveles del sistema sanitario: responsabilidad acerca del acceso, la calidad y costos asistenciales, atención en prevención, tratamiento y rehabilitación, y también trabajo en equipo. De alguna manera la atención primaria constituye la base y determina la manera de trabajar de los restantes niveles del sistema sanitario. La atención primaria aborda los problemas de la comunidad más frecuentes proporcionando servicios preventivos, curativos y de rehabilitación capaces de maximizar la salud y el bienestar. 5


Centralización y Descentralización de los servicios

La finalidad de un servicio sanitario debe ser mejorar el estado de salud de la población, dentro del marco del desarrollo individual, familiar y colectivo, de tal manera que la definición de la salud incluida en la constitución de la O.M.S (organización mundial de la salud) sea una realidad. Esta finalidad trasciende la exclusiva responsabilidad de los servicios de salud e involucra al conjunto de factores del desarrollo económico y social. En relación a esto, es imperioso una apreciación correcta de la demanda para a partir de las mismas, establecer los objetivos. Es decir conocer los problemas reales y las necesidades de la comunidad para plantear soluciones acordes a las mismas. En realidad, la demanda de servicios sanitarios es un compromiso con las necesidades sentidas y/o expresadas por la población, las necesidades expresadas por los profesionales y la posibilidad de satisfacer ambas por parte de las autoridades, pero también con la participación de la comunidad y del equipo de salud, dentro del cual se encuentra el Kinesiólogo.

Al existir varios niveles de atención es importante que los pacientes accedan al sistema sanitario en el punto adecuado, pero es necesario que exista cierta movilidad en el sistema. La regla de oro consiste en que la oferta de servicios sea primero a nivel primario y que este nivel sea capaz de obtener un resultado satisfactorio, de lo contrario se envía al paciente a niveles superiores. Tomando esta afirmación, puede pensarse la necesidad que implica contar con un kinesiólogo en cada centro de salud, ya que éste estará trabajando en pro de conseguir dicho resultado satisfactorio por medio de su atención, pero también formando parte del equipo interdisciplinario.

Una comunidad se define por el conjunto de población que tiene intereses económicos similares y de todo tipo, como aspiraciones comunes en el terreno social y cultural. En este marco, el centro de salud puede ofrecer cuidados que abarcan la protección del ambiente, el mantenimiento de la salud, el diagnóstico y el tratamiento de la patología y su prevención. Sin embargo, hoy en día se reconoce que la salud tiene otros objetivos además del tratamiento y de la prevención, incluyendo las medidas de promoción y de rehabilitación necesarias para el mantenimiento de la salud.

Si bien los servicios de promoción de la salud no están bajo el control directo del centro de salud, éste debería influir favorablemente sobre esta oferta preventiva.
El papel de la comunidad se ha asentado desde una doble integración con el centro de salud, por un lado la integración de las actividades curativas, preventivas, con funciones de promoción, rehabilitación y prevención. Por otro lado, por medio de la integración del centro de salud en las actividades de la comunidad a través de los consejos locales de salud que tienen la misión de participar en materia de política sanitaria, es decir en el diagnóstico de la situación, en la discusión de los objetivos y en la reorientación de los programas o actividades posteriores a la evaluación.

Un punto importante en esta evaluación reside en ubicar las manifestaciones patológicas que afectan a la comunidad, en su contexto físico, psíquico , social y económico. Muchas de las soluciones a los problemas de salud no requieren de una actuación médica sino más bien de soluciones en el marco del trabajo social, como puede ser la potabilización del agua, alcantarillado y alimentación sana.


Equipos de Atención primaria. Equipos de Salud.
Los conceptos modernos de organización del trabajo están basados en la actividad de grupo o de equipo. La complejidad científica y tecnológica de los procesos productivos y la necesaria optimización de su eficacia aconsejan la colaboración de distintos individuos, de origen formativo y perfil profesional diverso para que puedan generar aportes desde distintos puntos de vista. La APS no escapa a este principio general, sobre todo si se tiene en cuenta las múltiples facetas que abarca. Existe, entonces una tendencia creciente de los propios profesionales sanitarios a ejercer sus funciones en equipo. El agrupamiento permite establecer mecanismos de comunicación entre los distintos componentes del grupo respecto a problemas diagnósticos, terapéuticos o de otra índole que se plantean. El equipo de atención primaria termina por ser el pilar organizativo básico de la Atención primaria de salud y debe asumir los objetivos y actividades propias de la APS y hacerlo desde una perspectiva multidisciplinaria, con un enfoque individual y comunitario, con contenidos relevantes en prevención, promoción de la salud y otros relacionados con aspectos sociales, económicos y culturales propios de la población atendida.

Un equipo puede definirse como aquel grupo de individuos que realizan diferentes aportes técnicos, con organización y metodologías compartidas y dirigidas a la consecución de objetivos comunes. Cada miembro del equipo tiene asumidas de manera clara sus propias funciones, así como los intereses comunes del colectivo compartiendo la responsabilidad de los resultados de forma personal y conjunta.

En este equipo, el médico tiene un papel primordial pero no es el único protagonista de la actividad sanitaria, sino que en todos los sectores de actuación comparte sus responsabilidades y tareas con los otros componentes del equipo. La constitución de un verdadero equipo no se logra mediante la mera yuxtaposición física de sus componentes y actividades, es necesario por el contrario, que asuman objetivos comunes y que se establezcan entre ellos vínculos funcionales que posibiliten un desarrollo armónico y conjunto de sus tareas, basado en la división funcional del trabajo y de las responsabilidades, de acuerdo con la capacitación de los profesionales que lo integran y no en una línea jerárquica vertical.

El trabajo en equipo tiene una serie de ventajas respecto al realizado de forma individual:



  • La consecución de objetivos y la actividad desarrollada por el conjunto es mayor que la suma de las individuales.

  • Hay más oportunidad para una mejor utilización de determinadas técnicas complejas o poco habituales.

  • Los miembros del equipo suelen tener un mayor grado de satisfacción profesional.

  • Facilita y potencia el desarrollo de algunas actividades concretas difícilmente asumibles de forma efectiva desde una perspectiva individual, como por ejemplo, las de educación para la salud.

  • El paciente tiene mayores probabilidades de ser mejor atendido y tratado.

Es de destacar también, como contrapunto que en el seno de las profesiones de salud existen fuertes tendencias en marcar los límites “territoriales” de actuación de cada profesional. Sin embargo, es frecuente que determinadas actividades sanitarias pueden ser realizadas por distintos profesionales, haciendo que esto, sea causa de conflictos y dificultades para el trabajo en equipo. Por esto, debe tenerse en cuenta que los equipos funcionan en la medida en que sus componentes se sientan parte de los objetivos, actividades y resultados y puedan realizar aportes y que estos sean tenidos en cuenta. También es necesario que cada profesional del equipo entienda de manera franca la necesidad del trabajo en equipo, es decir que se encuentre realmente convencido que es la forma de organización a utilizar, para que desde este convencimiento pueda aportar todo su potencial en mantenerlo y mejorarlo.

En este sentido, también es preciso aumentar la motivación de los profesionales con medidas de incentivo positivas relacionadas con los resultados obtenidos con su actividad individual y colectiva.

La composición de un equipo de APS debe ajustarse a las características concretas del sistema y del país, y obviamente de cada comunidad a la que se atiende. Por lo tanto, no existen modelos universales que validen una composición única para todos los lugares y circunstancias. Lo que define un equipo de salud no es el tipo de profesionales que lo constituyen o su relación cuantitativa respecto de la población, sino la forma organizativa a través de la cual su estructura y funcionamiento se integran para la solución de las necesidades y problemas de una comunidad.

Todo esto supone la necesidad de flexibilización y descentralización máxima de las disposiciones legales o de carácter administrativo que hagan referencia a este tema, haciendo que sea preciso encontrar un punto de equilibrio que permita una adecuada adaptación del equipo a las necesidades y disponibilidades concretas de una determinada área de salud y que ello sea compatible con el marco legal básico necesario.

Las funciones atribuidas al equipo de atención primaria como estructura organizativa abarcan, además de las asistenciales directas a las personas, otras relacionadas con la salud comunitaria, que para su desarrollo necesitan la colaboración de profesionales especializados en materias como epidemiología, estadística, demografía, administración de salud, etc.

Dependiendo de las características generales de cada sistema de salud puede establecerse distintos grados de integración física y funcional de estos recursos con los nucleares de los equipos de APS.

Desde la perspectiva de un sistema integral de salud, el equipo de atención primaria debe asumir todas las funciones dirigidas a garantizar y mejorar el estado de salud individual y colectiva del grupo de población que tiene adscripto. La salud individual y colectiva de la población es un objetivo abierto y dinámico que requiere para su plasmación un alto grado de identificación de los profesionales con su entorno demográfico, social, geográfico y epidemiológico. Sin esta identificación resultará muy difícil realizar una objetivación clara de los problemas y prioridades.




  • Asistencia.

  • Promoción de la salud.

  • Prevención de la enfermedad.

  • Rehabilitación.

  • Docencia e investigación.

  • Funcionamiento interno y soporte.

Todas estas funciones y actividades han de ser desarrolladas en la perspectiva de la APS, de manera integral e integrada, priorizando siempre las demandas y necesidades de la población atendida. La función asistencial curativa, dirigida hacia las personas con procesos patológicos agudos o crónicos, se llevará a cabo mediante actividades realizadas en los consultorios y en los domicilios del paciente.

Su organización básica responde a tres tipos principales: asistencia a demanda (con o sin cita previa), asistencia programada y asistencia urgente.

Los profesionales de los equipos de APS deben tener un papel protagónico en la formación pre, posgrado y de manera continua. La introducción progresiva de la enseñanza de APS en los programas de pregrado , el crecimiento de la cantidad y calidad de programas de formación posgraduada y el mayor número de trabajos publicados en revistas de Atención Primaria son reflejos del constante desarrollo que está teniendo este sector sanitario.

El equipo de salud no debe entenderse solamente como un conjunto de profesionales que comparten funciones y actividades y tienen objetivos comunes, sino también como la base de una metodología concreta de trabajo, siendo esta última perspectiva la que marca la verdadera importancia del concepto de equipo multidisciplinario. En el equipo de Atención Primaria cada profesional debe desarrollar y responsabilizarse de unas actividades concretas, algunos de cuyos aspectos pueden, a su vez, ser compartidos por distintos miembros, en un contexto de colaboración y ausencia de conflictos de competencia entre ellos. En este sentido, el equipo debe tener en cuenta tres premisas esenciales:


  • Trabajo coordinado y no jerarquizado de los distintos profesionales.

  • Trabajo programado.

  • Participación de los componentes en la planificación, ejecución y evaluación de todos los programas.

Un equipo de salud puede definirse como el conjunto multidisciplinario de personas que trabajan conjuntamente para asegurar los cuidados sanitarios a personas y familias de una comunidad, así como para asegurar la salud de las familias de la comunidad. Estos equipos pueden ser muy diversos y numerosos, y no siempre trabajan coordinados y con eficacia.
En el trabajo en equipo en la comunidad, deben considerarse cada vez más a los “actores” de la salud, es por esto que desde el equipo de salud se debe fomentar la superación de las tres etapas de relación eficaz con la comunidad, a saber:

  • Escuchar, conocer y comprender.

  • Hablar, discutir y contribuir.

  • Animar, organizar y participar.

Fijar los objetivos de trabajo es una tarea esencial del equipo (de todos sus miembros), ya que un equipo de trabajo es un grupo de personas que trabaja conjuntamente para conseguir objetivos comunes.

Si bien se sabe de las nuevas tendencias a generar trabajos en redes, donde no existe una jerarquización piramidal, también es cierto que la existencia de un responsable del equipo puede favorecer la calidad del trabajo recurriendo a factores de motivación y suprimiendo los factores de descontento. Los seis principales factores de motivación son: el éxito, la consideración, el trabajo en sí mismo, la responsabilidad, el progreso y el perfeccionamiento. Los seis factores de descontento más frecuentes son: una administración ineficaz, una supervisión incompetente, las malas relaciones interpersonales, la personalidad del jefe, una remuneración insuficiente, las malas condiciones de trabajo.

Otra característica importante en el trabajo en equipo es la delegación. El jefe del equipo que delega su autoridad y su responsabilidad debe tener que:


    • Precisar claramente sobre qué realiza la delegación;

    • Escoger la persona más conveniente y asegurarse de que pueda realizar el trabajo;

    • Explicar a los otros miembros del equipo que se ha delegado el trabajo y a quién;

    • No intervenir intempestivamente y atenerse a algunos errores;

    • Aportar el soporte necesario y seguir la evolución del trabajo.

Todas estas actividades deben tener un sustento en el común acuerdo.
Centros de Salud.

El centro de salud integral es la opción que se adapta mejor conceptualmente al desarrollo de todas las funciones ya que incorpora una masa crítica de profesionales suficiente para conseguir una correcta distribución de las tareas a realizar. Es la estructura funcional y física en la que se desarrollan las actividades propias de la Atención Primaria de salud en el ámbito de la promoción, prevención, asistencia curativa, rehabilitación y reinserción social, así como la de la participación comunitaria.

El centro de salud debe asumir las funciones de promoción y prevención sobre actuaciones sanitarias programadas sobre individuos o grupos de población específicos o de riesgo, integrando estas actividades con las de carácter puramente asistencial.

Las funciones asistenciales, curativas y de rehabilitación y reinserción social forman el núcleo básico sobre el que se asientan las restantes funciones del centro de salud, y deben realizarse en actuaciones programadas y protocolizadas que impliquen la colaboración de los distintos profesionales que componen el equipo de salud. Estas funciones y actividades se desarrollan tanto en las consultas como en los domicilios de los pacientes.

Para proporcionar una asistencia correcta y satisfactoria es necesario que ésta sea continuada, aspecto que la diferencia de la hospitalaria, la cual se basa mucho más en la intensidad puntual de los servicios que presta. Igualmente, relacionada con esta atención continuada se encuentra la asistencia domiciliaria, la cual además de atender patologías deberá permitir a los profesionales del equipo evaluar las condiciones y limitaciones en la calidad y modo de vida de las personas con vista a futuras actuaciones del equipo. Por esto aquí vuelve a mostrarse la premisa de la pertinencia en evaluar las necesidades de la población, y en base a estas demandas realizar los programas preventivos y de promoción de salud.

Es preciso tener presente que las posibilidades de prevención de muchas de las enfermedades radican en la modificación de determinados factores del entorno social y cultural, lo que hace necesario la realización de actividades preventivas y educativas en la escuela y para los adolescentes destinadas a modular determinados hábitos y actitudes.

Es de considerar, que los cambios demográficos y epidemiológicos, como el proceso de envejecimiento de la población, la tendencia a la cronicidad de las enfermedades y el conocimiento cada vez más profundo de los factores de riesgo, están haciendo cambiar las características de la demanda asistencial y las oportunidades para la prevención de las enfermedades y originan nuevas necesidades de educación sanitaria individual, grupal y poblacional.

La programación asistencial debe responder a las necesidades y demandas concretas de la comunidad atendida y esta respuesta no debe ser pasiva sino debe implicar la búsqueda activa de los problemas de salud desde la perspectiva multidisciplinaria que integre los aspectos biológicos, psicológicos y sociales.

El centro de salud, como institución debe asumir la gestión de los recursos sanitarios correspondientes al ámbito de actuación en el que trabaja, pero también debe realizar la integración operativa y coordinación funcional con los demás niveles de atención.
Si bien el centro de salud debe responder a una lógica y planificación central (Estado), no por ello va a dejar de tener un grado importante de autonomía en la gestión de los recursos, que le permita dar una respuesta flexible y eficiente a las necesidades concretas de la comunidad a la que presta atención y de sus propios profesionales. El centro de salud debe tener una estructura funcional acorde con sus características físicas y recursos concretos, lo que hace fundamental que las directrices que se establezcan desde ámbitos centrales de decisión sean lo suficientemente flexibles para permitir esta adaptabilidad. Para el desarrollo de sus actividades es preciso que disponga de la infraestructura adecuada tanto en lo que se refiere a recursos humanos como a medios complementarios de exploración y documentación. Además deberá tenerse en cuenta la importancia que reviste el área de recepción y admisión del centro de salud, a través del cual el usuario entra en contacto con el equipo.
De esta manera se puede decir que el centro de salud constituye la unidad menos estandarizada de todas las formas de organización de servicios de salud. Resulta evidente que un centro de salud no es sólo un edificio donde se concentran todas las actividades, más bien se trata de una población bien delimitada que desarrolla su propio programa de salud integrado y multidisciplinario (equipo de salud). En este sentido, desde la perspectiva kinésica se puede pensar que el kinesiólogo puede formar parte de los equipos de trabajo multidisciplinarios ya que como lo expresa la anterior afirmación, el centro de salud determina su propio programa en base al análisis de cada comunidad, teniendo siempre un cronograma central, pero permitiendo un grado de flexibilidad óptimo que el sistema requiere y haciendo que el propio kinesiólogo forme parte de dichos equipos, trabajando en acciones curativas, rehabilitativas y en programas preventivos. Cada centro de salud evaluará la incorporación de este profesional al equipo, la cual puede darse o no. Sin embargo puede decirse que el rol del kinesiólogo en el ámbito de la atención primaria y su labor en pro de la mejora de la calidad de vida de las personas por medio de su quehacer profesional es una realidad difícilmente cuestionable.

Del mismo modo que las finalidades sociales varían de un país a otro, también varia la fisonomía del desarrollo sanitario en distintos países. Reconociendo estas variaciones entre los distintos países, la conferencia internacional de Alma-Ata en 1978 recogió de un gran número de naciones el compromiso de desarrollar la “atención primaria” según su propia fórmula. También se definió el enfoque de los servicios de asistencia primaria, se dieron un gran número de recomendaciones y se fijó una finalidad “garantizar la salud para todos en el año 2000”. La definición aceptada por la conferencia es la siguiente: “La atención primaria de salud consiste fundamentalmente en la asistencia sanitaria puesta al alcance de todos los individuos y familias de la comunidad, por medios que sean aceptables, con su plena participación y a un coste que la comunidad y el país puedan soportar. La atención primaria, a la vez que constituye el núcleo del sistema nacional de salud, forma parte del conjunto del desarrollo económico y social de la comunidad”.

Las características de los servicios de atención primaria tienen como finalidad dar respuesta a los principales problemas de salud de la comunidad. Pueden revestir diversas formas: acciones de promoción, prevención, cuidados curativos, rehabilitación, educación sanitaria, epidemiología, alimentación – nutrición, etc.

Nuevamente en estos conceptos se vuelve a incluir la noción de rehabilitación como una de las actividades de los servicios de asistencia colectiva, destinados por ejemplo al tratamiento correcto de patologías y traumatismos más frecuentes. Cuando esto se pone de manifiesto, es difícil no pensar en la Kinesiología como profesión portadora de la bandera de la rehabilitación, ya que si se tiene en cuenta las leyes que regulan el ejercicio profesional de la kinesiología y las propias incumbencias que surgen de los títulos habilitantes, se encuentra la rehabilitación y readaptación como tareas propias del kinesiólogo.


Salud Pública y medicina preventiva.

El objetivo concreto de la salud pública es la protección y promoción de la salud por medio de distintas acciones destinadas a la protección directa del individuo y de la población como así también con acciones indirectas de protección a través de mejoras en la calidad sanitaria del entorno social del hombre, mejorando el nivel de vida de la población, protegiendo el medio ecológico y por medio de la educación para la salud de cada individuo. Cuando se coloca a la salud pública en un contexto multidisciplinario, esta se transforma en una disciplina más social que biológica y en una profesión multi e interdisciplinaria que puede dar respuesta a las crecientes demandas de las comunidades.


Prevención en el ámbito de la práctica profesional

La población concede una gran importancia a la salud, pero en ocasiones, tiene un punto de vista parcializado de esta sobre todo en lo que respecta a la prevención de enfermedades, lo cual puede convertirse en un punto riesgoso para los individuos. Es de tenerse en cuenta además, que esta importancia que la sociedad concede a la salud reside más que nada en la confianza (dependencia) en los servicios sanitarios y en los profesionales de la salud (sobre todo mediante la medicalización), y no en la adopción de comportamientos personales favorables y de cierta autonomía que permitan al individuo generar actitudes de auto-cuidado que lo lleven a tomar una actitud de mayor compromiso y de esta manera ser un agente activo en la conservación de su propia salud. Esta actitud positiva individual llevada al plano comunitario puede ser uno de los puntos interesantes para empezar a hablar de participación comunitaria.

La prevención es un producto de los estudios epidemiológicos sobre la causalidad de la salud y enfermedad, de modo que al conocer la historia social de la salud-enfermedad, la epidemiología puede proponer medidas y técnicas para prevenir la enfermedad y para promover la salud. La prevención y la asistencia, así como también la promoción de la salud y la rehabilitación no son antagonistas, al contrario, son inseparables y deben estar siempre integradas. Sin embargo, la realidad muestra que los programas de salud son orientados mayoritariamente a la consecución de cuidados asistenciales, apareciendo la prevención como actividad de tipo secundario. Es claro que el predominio de la relación producción - consumo - beneficio en las sociedades explica que la prevención sea minoritaria, haciendo que esta no entre en la lógica del sistema, aunque sea necesaria y útil. Sin embargo, cada vez más se va mentalizando en la idea de la necesidad que significa entender la importancia de la prevención y promoción de la salud, haciendo que de a poco se empiecen a destinar recursos y acciones a dichas áreas para generar además, una concordancia entre los relatos (que hablan de la necesidad de estos programas preventivos) y las reales acciones.

Es necesario diferenciar la prevención individual de la colectiva; la prevención de los individuos y la del medio ambiente; la prevención médica y la social, aunque en la práctica todos estos aspectos de la prevención deben integrarse, coordinarse y ser paralelos. Para conseguir una buena organización de la acción preventiva es necesario pensarla desde la multidisciplina, es decir la coordinación y organización entre los diversos tipos de acciones (preventivas, curativas, promoción de salud, rehabilitación y educación, etc) y entre los distintos actores que la llevan a cabo (médicos, enfermeros, kinesiólogos, fisiatras, psicólogos, odontólogos, etc).

La prevención médica tiene un rol muy importante, pero también lo tienen la prevención de otras áreas como la kinesiología. En relación a la prevención social, la misma es pluridisciplinaria ya que la salud – enfermedad es el producto de un conjunto de factores diversos que constituyen nuestras formas y modos de vida. La prevención social consiste, entonces, en métodos y técnicas sanitarias y sociales destinadas a evitar la producción de la enfermedad y sus consecuencias, así como la eliminación de los factores de riesgo existentes en el medio social humano. Una verdadera prevención es en primer lugar social, ya que es en este ámbito donde se producen los riesgos. Los verdaderos “agentes patógenos” de la sociedad son la pobreza, ignorancia, condiciones laborales, alimentación y vivienda, el estrés social, urbanización y densidad de población, el consumo excesivo, la contaminación del medio ambiente y las condiciones generales de vida. Toda política de prevención debe buscar mejorar el medio social y las condiciones de vida del hombre. En este marco, desde la perspectiva kinésica, se puede trabajar formando parte de los equipos multidisciplinarios para llevar adelante los programas de prevención de enfermedades y promoción de la salud, sobre todo en aquellas patologías que son propias de las incumbencias del kinesiólogo, como por ejemplo lesiones musculoesqueléticas, respiratorias, posturales, etc y teniendo como la mejora de la calidad de vida de las personas y de la comunidad.

Existen distintos niveles de prevención, primaria, secundaria y por último terciaria.

La prevención primaria está dirigida a impedir la aparición de la enfermedad por procedimientos específicos, bien por acciones preventivas sobre el medio social (desinfección del agua potable, por ejemplo), bien por modificación del psiquismo de los individuos (higiene mental), bien por cambios en los comportamientos (cese del hábito tabáquico, y alcoholismo), bien por educación sanitaria (cambio del régimen alimenticio). La O.M.S define la prevención primaria como todas las acciones destinadas a disminuir la incidencia de una enfermedad en una población reduciendo el riesgo de aparición de nuevos casos. En el caso de la Kinesiología son múltiples las áreas donde se puede trabajar con acciones y programas preventivos siempre en el marco de la multidisciplina, un ejemplo típico es en pacientes con riesgo cardiovascular con acciones como programas de ejercicio saludable, caminatas, educación para la salud por medio de charlas, etc; Todas las acciones destinadas a prevención primaria están destinadas a disminuir los factores de riesgo.

La prevención secundaria que según la O.M.S se define como todas las acciones destinadas a disminuir la prevalencia de una enfermedad en una población, reduciendo la evolución y la duración de la enfermedad.

La prevención secundaria se dirige a detener el proceso patológico lo antes posible después de su aparición: las modalidades en este caso son el seguimiento, vigilancia de grupos de alto riesgo y de individuos que se apartan de los niveles considerados fisiológicos, la educación sanitaria, sistemática y específica. En este caso también el kinesiólogo puede realizar tareas en el ámbito preventivo secundario. Un caso específico por ejemplo, son las acciones de prevención en pacientes con patologías artrósicas en donde el kinesiólogo trabaja para enlentecer la evolución de la misma, mejorar su pronóstico y de esta manera mejorar la calidad de vida de las personas.

Por último, la prevención terciaria tiene como objetivo impedir recaídas y reducir las complicaciones o las secuelas de las enfermedades o de los accidentes mediante un tratamiento adecuado (tratamiento y rehabilitación). La O.M.S define la prevención terciaria como todas las acciones destinadas a disminuir la prevalencia de las incapacidades crónicas en una población, reduciendo al mínimo las invalideces funcionales consecutivas a la enfermedad. En este ámbito también el kinesiólogo puede desarrollar su labor en prevención terciaria, por ejemplo en el caso de rehabilitación de pacientes con patología neurológica en la que se trabaja para intentar reducir las secuelas de dicha patología o las complicaciones.

Toda prevención correcta comprende un buen conocimiento global de los individuos (población), la identificación de los factores de riesgo de los mismos y de los grupos sociales de alto riesgo y una buena visión sobre la epidemiología comunitaria.

Dentro de algunas de las diferentes herramientas preventivas se encuentran:



  • Investigación epidemiológica.

  • Métodos y técnicas de control y erradicación de distintas enfermedades.

  • Vigilancia permanente de los individuos, del medio ambiente.

  • Acciones tendientes a suprimir los componentes ambientales malignos.

  • Acciones de educación para la salud fomentando el auto-cuidado y responsabilidad.

  • Detección precoz de situaciones patógenas.

  • Reducción de las secuelas y minusvalías, incluyendo la rehabilitación, readaptación y reinserción social.

  • Exámenes de salud regulares o sistemáticos.

  • Prevención social.

En relación a la Educación para la salud, esta puede definirse como el proceso educativo (enseñanza – aprendizaje) por el cual los individuos y la comunidad aprenden a mejorar, recuperar su propia salud, buscando inculcar el sentido de responsabilidad y la búsqueda de una cierta autonomía en la gestión de su salud. Como toda educación, la misma representa un conjunto de experiencias con fines educativos concebidos para facilitar las modificaciones voluntarias de los comportamientos para favorecer la salud o para prevenir de la enfermedad. Esta educación para la salud debe comenzar a partir del preescolar y seguir vigente por toda la vida del individuo.

En cuanto a la prevención social, es de tenerse en cuenta esta como eje de la responsabilidad del Estado y de la comunidad. Esta prevención implica la toma de conciencia de la población y de los gobiernos sobre los determinantes de la salud – enfermedad y sobre los riesgos que hay en el medio ambiente social, involucra también la participación activa de la población y del individuo en la gestión de su salud y la de su comunidad.

En base a todas estas acciones preventivas también se hace primordial la necesidad de redefinir el trabajo y voluntad de los profesionales de la salud y buscando una formación adaptada a las necesidades de la población. 6



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