El interés mayor y egoísta como factor determinante en el homicidio doloso del caso el Asesino del Martillo



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El interés mayor y egoísta como factor determinante en el homicidio doloso del caso el Asesino del Martillo” - Hamilton Montoro Salazar

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“EL INTERÉS MAYOR Y EGOÍSTA COMO FACTOR DETERMINANTE EN EL HOMICIDIO DOLOSO DEL CASO EL ASESINO DEL MARTILLO”

La única explicación para el apasionado interés que la humanidad siente por el asesinato reside en que el matar y el ser muerto hieren sus fibras más íntimas. Es algo que afecta y espanta a los más poderosos instintos, los que sirven para la conservación de la especie y de la vida individual”(


Por Hamilton Montoro Salazar(

I. Introducción; II. Objetivos; III. Métodos; IV. Planteamiento del Problema y Resultados; V. Discusión; VI. Conclusiones; VII. Bibliografía.



I. INTRODUCCIÓN
Las estadísticas han revelado que los delitos contra la vida, el cuerpo y la salud, junto a los ilícitos contra el patrimonio, son los que se ubican como la tasa más de alta de criminalidad; no obstante ello, dichas estadísticas criminales sólo revelan una parte visible del fenómeno cuya parte está constituida por delitos no conocidos, lo cual constituye la cifra negra de la criminalidad1.

La presente investigación, centrará su atención en uno de los delitos más comunes y recurrentes, que por su naturaleza sangrienta origina demasiada susceptibilidad dentro de la comunidad: el homicidio doloso; dado que su incidencia no sólo es atroz sino que significa la eliminación delictiva e injustificada de otro ser humano, pues, el problema del homicidio o asesinato “no se agota con el hecho objetivo de la destrucción de la vida, con los medios y motivos reprochables o en un dolo más o menos intenso […]”2, sino que va más allá hasta poder adentrarnos en los hilos profundos y oscuros en saber de dónde proviene la determinación de matar a otra persona.


Una de esas razones que nos compele a buscar la respuesta al “¿por qué de la determinación de matar?” es el caso más sonado de la pasada década: el caso del Asesino del Martillo (Juan Clímaco Basombrío Pendaívis), quien en el año 2001 asesinó de 44 martillazos a Alexandra Brenes Hague; de allí que, trataremos de demostrar la existencia de un factor determinante (constituido por “la prevalencia del interés mayor y egoísta”) que impulsa al homicida u asesino a consumar la muerte dolosa de una persona, factor que será posible evidenciarlo y comprobarlo en el caso del “Asesino del Martillo”, quien al momento de materializar su crimen habría sido impulsado por un factor determinante, pues, en la causalidad de un homicidio doloso concurren tanto factores influyentes (factores endógenos y exógenos) como factores determinantes; los primeros pueden estar conformados por el contexto medio-ambiental, o el influjo económico, psicológico, psiquiátrico, genético, etc.; en tanto que, el factor determinante está constituido por elementos internos o subjetivos y objetivos capaces de crear en el agente una conducta positiva o negativa, y esta –a nuestro juicio- será la detonante en la causación del crimen.
En tal medida, el objeto de nuestra presente investigación está orientado a buscar respuestas a las siguientes preguntas: ¿Qué factor fue determinante para qué “el asesino del martillo” (Juan Clímaco Basombrío) asesine dolosamente de 44 martillazos a Alexandra Brenes Hague?
Asimismo, resulta oportuno precisar que el concepto de “interés” que introducimos en el presente trabajo, será abordado desde la teoría del interés humano, el mismo que está presente en todo tipo de relación humana y está dada en grados determinados. Y es en base a estos intereses que se mueve nuestro sistema volitivo y nuestro sistema social. Por ello es que en muchas ocasiones el hombre ha empleado cualquier medio con tal de hacer prevalecer su interés, y no lejos de ella también se encuentra el interés mayor y egoísta del criminal, “interés” que se torna “patológico” o “negativo” cuando el agente lo utiliza para asesinar a otro.

II. OBJETIVOS
Lo que se persigue con la presente investigación, es demostrar y explicar, básicamente, que en la etiología u homicidio del Asesino del Martillo, existe un factor determinante, que está constituido por la prevalencia del interés mayor y egoísta (“interés patológico” o “interés negativo”), favorecido el influenciado por factores endógenos y exógenos; y que éstos habrían sido los que impulsaron en definitiva su conducta criminal.

III. MÉTODOS
En la presenten investigación se han empleados los siguientes métodos: inductivo, analítico, descriptivo, empírico y experimental; en tanto que en el desarrollo de la misma se han abordado teorías, escuelas, corrientes y aportes doctrinarios de la criminología, de la psicología criminal, de la medicina legal y de la psiquiatría forense a través de un enfoque y análisis pertinente; y, además, en tanto se ha efectuado una observación de la realidad fáctica o material del caso del “Asesino del martillo” (empleándose para ello la técnica de la entrevista, tanto al objeto de investigación como a los especialistas en la materia), para luego arribar a una conclusión definitiva.

IV. PLANTEAMIENTO DEL PROBLEAMA Y RESULTADOS

En el estudio general de la ciencia criminológica y las disciplinas afines (enarbolados desde los enfoque biocriminologistas, sociocriminologistas, endocriminologistas y multifactorialistas, etc.)3, no solamente se ha estudiado las causas del delito y la criminalidad en general, sino que, dentro de ellas, se ha pretendido o se ha dado diversas respuestas a las “causas del homicidio”. Por nuestra parte, luego de haber estudiado y analizado el caso del Asesino de Martillo, pretendemos explicar y dar una respuesta diferente al por qué.

Este caso, si bien ha sido uno de los más sonados de los últimos tiempos, no sólo debido a la atrocidad y gravedad del resultado sino además porque el homicidio se produjo dentro del ceno de una familia de clase media y acomodada; cierto es también que hasta el día de hoy aún no se ha definido una tesis coherente que explique por qué una persona de diecinueve años, de clase media, con valores morales e incluso cierta formación religiosa-católica haya desembocado en uno de los crímenes más macabros y espeluznantes.

De manera indistinta la Policía de Homicidios y el Ministerio Público ha manejado hasta cuatro móviles hipotéticos que habrían llevado a materializar el hecho criminal a su autor: a) El rechazo o el amor frustrado por la víctima Alexandra Brenes Hague, b) la envidia a la familia Brenes Hague, c) una ataque de locura por la ingesta de cocaína y c) el intento de violación a la empleada doméstica de los Brenes Hague. Sin embargo, en el presente trabajo de investigación, nos proponemos postular y demostrar no la explicación de un simple móvil sino una hipótesis consistente respecto a la causa o etiología de un factor determinante de éste asesinato.




  1. Formulación de Hipótesis

-““El asesino del martillo”, Juan Clímaco Basombrío Pendavis, MATÓ dolosamente a Alexandra Brenes Hague impulsado por la necesidad de hacer prevalecer su interés mayor y egoísta (factor determinante), favorecida o influenciada por factores endógenos y exógenos" [hipótesis afirmativa]

- ““El asesino del martillo”, Juan Clímaco Basombrío Pendavis, NO MATÓ dolosamente a Alexandra Brenes Hague impulsado por la necesidad de hacer prevalecer su interés mayor y egoísta (factor determinante), favorecida o influenciada por factores endógenos y exógenos." [hipótesis negativa]

- "En un porcentaje de más de 80% “El asesino del martillo”, Juan Clímaco Basombrío Pendavis, MATÓ dolosamente A ALEXANDRA BRENES HAGUE impulsado por la necesidad de hacer prevalecer su interés mayor y egoísta (factor determinante), favorecida o influenciada por factores endógenos y exógenos." [hipótesis estadística Positiva]

-"En un porcentaje de más de 80% “El asesino del martillo”, Juan Clímaco Basombrío Pendavis, NO MATÓ dolosamente a Alexandra Brenes Hague impulsado por la necesidad de hacer prevalecer su interés mayor y egoísta (factor determinante), favorecida o influenciada por factores endógenos y exógenos." [hipótesis estadística negativa].




  1. Variables




  • Variable independiente

Y1= “El asesino del martillo”, Juan Clímaco Basombrío Pendavis, mató dolosamente a Alexandra Brenes Hague por la necesidad de hacer prevalecer su interés mayor y egoísta (factor determinante).


  • Variable dependiente

X2 = favorecido o influenciado por factores endógenos y exógenos.
Consecuentemente: Y1 = (X2)



  1. Resultado y Verificación de las Hipótesis


En cuanto a las hipótesis afirmativa

““El asesino del martillo”, Juan Clímaco Basombrío Pendavis, mató dolosamente a Alexandra Brenes Hague impulsado por la necesidad de hacer prevalecer su interés mayor y egoísta (factor determinante), favorecida o influenciada por factores endógenos y exógenos".


Entonces, tenemos que “el asesino del martillo” mató a Alexandra Brenes Hague por el solo hecho de hacer prevalecer su “interés patológico” (interés mayor y egoísta) por sobre encima de la vida ésta. O sea, con tal de satisfacer dicho interés negativo no le importó ni consideró lo inmoral o lo ilegal de su conducta, sino que la mató de manera feroz (46 martillazos en la cabeza) influenciado y favorecido: primero, por su trastornos de personalidad (sociopatía, histrionismo, narcisismo, e inclusive sadismo); hecho que se desprende de las pericias psicológicas y psiquiátricas que se le practicarán luego del crimen4, y, segundo, por su estado de ingesta de cocaína (droga), tal como se desprende de la Pericia Toxicológica, la misma que arrojó positivo para cocaína.
Pero ¿cuáles son esos intereses mayores y egoístas (“interés patológico”) que habrían determinado la conducta homicida del “Asesino del Martillo”?
En nuestro análisis -conforme se desprende de las piezas procesales del expediente penal- se clasificarían en los siguientes:

a) interés mayor y egoísta (“interés patológico”) de hacer satisfacer su resentimiento y venganza contra la familia Brenes Hague, a causada por una envidia y resentimiento social,

b) interés mayor y egoísta (“interés patológico”) de materializar su envidia patológica por el ingreso de Sebastián Brenes Hague a la universidad San Ignacio de Loyola (Facultad de Marketing) y

c) interés mayor y egoísta (“interés patológico”) de la venganza por el amor frustrado y rechazado por parte de la víctima Alexandra Brenes Hague.
En consecuencia, “El Asesino del Martillo” causó la muerte dolosa de su víctima solamente en pro de satisfacer su “interés patológico”. Acción, que no se realizó de manera aislada sino que, de modo significativo, estuvo influenciado por los trastornos de personalidad que poseía el homicida (sociopatía y narcisismo, básicamente) y, en cierta medida, por la ingesta de la cocaína. De lo que se advierte, que los elementos influyentes fueron estos, pero que lo determinante fue la prevalencia de ese interés mayor y egoísta, pues el homicidio ya lo había pensado, planificado, ideado y, finalmente, materializado5.
Asimismo, es menester resaltar, que respecto al indicador estadístico de la entrevista del “asesino del martillo”, no ha resultado aprovechable; toda vez que, la misma en modo alguno ha servido para establecer una aproximación porcentual, respecto a las causas o razones por las que asesinó a Alexandra Brenes Hague. Pues, al íntegro de las preguntas que se le formuló solamente se ha limitado a responder de manera negativa y evasiva. Así, principalmente, refiere que no puede explicar una causa que ha determinado su acción criminal, ya que el día de los hechos no se encontraba consciente de sus actos, y que no tiene idea de lo sucedido; no encontrando por tanto alguna justificación a los resultados de su hecho6.
No obstante su versión y su argumento defensivo, en el presente trabajo, su comportamiento homicida ha quedado completamente esclarecido, conforme se desprende del contenido del expediente judicial, y en el cual se han llegado a probar de manera fehaciente su culpabilidad y responsabilidad penal.

Asimismo, las preguntas formuladas a los entrevistados (constituido por: especialistas en homicidio, psicólogos y peritos criminalistas, profesores, estudiantes y personas afines a la especialidad), en relación “asesino del martillo” –no obstante nuestra posición- arrojaron en un porcentaje casi mayor al 30% que el factor determinante pudo haber sido el consumo de la cocaína, lo que a nuestro juicio es una apreciación no muy acertada.




En cuanto o a la Hipótesis Negativa. 
Sí estableciéramos la pregunta: ¿POR QUÉ EL ASESINO DEL MARTILLO”, JUAN CLÍMACO BASOMBRÍO PENDAVIS, NO MATÓ DOLOSAMENTE A ALEXANDRA BRENES HAGE?
Nuestra hipótesis nos responderá del siguiente modo:

"“El asesino del martillo”, Juan Clímaco Basombrío Pendavis, NO MATÓ dolosamente a Alexandra Brenes Hague impulsado por la necesidad de hacer prevalecer su interés mayor y egoísta (factor determinante), favorecida o influenciada por factores endógenos y exógenos".

En este caso, también se puede arribar a la conclusión de que si no se hubieran presentado las variables: a) prevalencia del interés patológico (interés mayor y egoísta) y el influjo de factores endógenos y exógenos que predisponen el delito, tampoco se hubiera consumado la muerte de Alexandra Brenes Hague.



IV. DISCUSIÓN
Si bien es cierto que el Ministerio Público y el respectivo órgano jurisdiccional del Poder Judicial concluyeron para establecer la culpabilidad y condena del Asesino del Martillo como principales factores: a) la ingesta de cocaína y b) el trastorno de personalidad de sociopatía y psicopatía7. Sin embargo por nuestra parte reafirmamos que lo sostenido por las mencionas instituciones no son factores determinantes sino son sólo factores influyentes, pues, en el homicidio materializado por el “Asesino del Martillo” –a nuestro juicio- sólo concurre un factor determinante que está constituido por “la prevalencia del interés mayor y egoísta”, el cual se explica de la siguiente manera:


  1. interés mayor y egoísta (“interés patológico”) de hacer satisfacer su resentimiento y venganza contra la familia Brenes Hague, a causada por una envidia y resentimiento social. Aquí debe explicarse que el resentimiento o y venganza, nacieron como producto o del narcisismo que poseía el homicida, ya que como hemos señalado ese trastorno de personalidad, hace que la persona sin motivo alguno y en su afán de buscar admiración irrefrenable sienta rencor hacia la felicidad de otros. Es el caso del asesino del martillo, quien al experimentar una ausencia de la figura paterna en su hogar habría querido ese trastorno de personalidad (factor influyente), y además al observar la funcionalidad material [entiéndase como “comodidad material”] de la familia Brenes Hague, es empezó a sentir un rencor injustificado (factor influyente).

Ello se evidencia cuando, Sebastián Brenes y la Madre de este refirieron que la explicación del asesinato se habría debido a la envidia que éste sentía hacia la felicidad de su familia, ya que en el hogar del homicida había “un ambiente frío”. Además, estas referencias deben contrastarse con lo que, desde un inicio, el homicida manifestó de manera reiterada tener: “sentimientos encontrados”.


  1. interés mayor y egoísta (“interés patológico”) de materializar su envidia patológica por el ingreso de Sebastián Brenes Hague a la Universidad San Ignacio de Loyola (Facultad de Marketing).

Este factor determinante, se concluye, no sólo en razón del influjo que habría tenido el narcisismo del homicida, sino también en razón de que éste poseía una personalidad sociopática. Ello se evidencia, en razón de que cuando llegó a la casa de la familia Brenes Hague no lo felicito ni le saludó ni se emocionó por el ingreso de Sebastián Brenes, sino que –por el contrario- y conforme lo refieren los testigos presenciales se mantuvo indiferente, frío hasta inclusive un tanto contrariado por la noticia.

Si bien, el homicida, en su defensa, ha manifestado lo contrario argumentando que le llevaba los libros para su preparación en el examen de admisión; cierto es también que dichas versiones fueron negadas por Sebastián Brenes, quien afirma que en ningún momento le ayudó en su preparación, sino que éste se preparaba por cuenta propia; entonces, se concluye que los libros que llevó, y que los hizo solamente en la semana antes que sucediera el crimen, no fue sino para observar, planificar y buscar el momento de cometer el crimen, puesto que ya se había determinado con anterioridad a ello.

Aquí también cabe resaltar, conforme se desprende del expediente penal, que la de las drogas tuvieron una relevancia influyente (factores influyentes); Así, cotejando y analizando las pericias toxicológicas observamos que arrojaron positivo para cocaína respecto al homicida y respecto Carlos Lezcano; pues, y si bien arrojó negativo para la prueba de Sebastián Brenes, cierto es también que los peritos en su ratificación establecieron que ello se debió a que la prueba fue alterada por las o ministración de cloruro de sodio, lo que no descarta que tanto el homicida, como Sebastián Brenes y Carlos Brenes, el día de los hechos, hayan consumido droga (cocaína).


  1. interés mayor y egoísta (“interés patológico”) de la venganza por el amor frustrado y rechazado por parte de la víctima Alexandra Brenes Hague.

El hecho que le haya asestado 44 martillazos a la referida víctima, no explica otra razón que asegurar el “resultado muerte” y que contra ella existía un ensañamiento directo o y evidente, o sea tendríamos que preguntarnos: ¿por qué le asestó 44 martillazos? ¿Acaso no podía haberla acabado con 2 ó 3 letales martillazos?

Los resultados del ensañamiento, obviamente, reflejan que contra la víctima existió una ferocidad cruel, lo que nos indica y nos confirma que la evidencia de un interés negativo o patológico irrefrenable de satisfacer una venganza al amor frustrado y al rechazo por parte de la víctima. Pues si bien, los testigos refieren no haber visto ningún tipo de relación con la menor (hecho que inclusive ha sido negado por el homicida), cierto es también que el asesino jamás dejó o evidenciar ello por temor al fracaso o al rechazo de la familia. Y como se enteró, que la víctima ya tenía un enamorado y un próximo viaje a los Estados Unidos de Norteamérica, sintió una frustración que sólo sienten los histriónicos y narcisistas, y como estos no pueden admitir una frustración de tal naturaleza, es que optó o por hacer prevalecer su interés mayor y egoísta: su interés de venganza, su interés de poder, su interés de codicia y odio.



V. CONLUSIONES



  • El asesino del martillo”, Juan Clímaco Basombrío Pendavis, MATÓ dolosamente a Alexandra Brenes Hague impulsado por la necesidad de hacer prevalecer su interés mayor y egoísta (factor determinante), favorecida o influenciada por factores endógenos y exógenos.




  • La teoría del interés humano, rige de manera determinante y decisiva en la ejecución criminosa de los homicidas u asesinos: y,




  • Los homicidas y asesinos no se rigen sólo bajo un patrón o modelo, sino que aún cuando sean heterogéneos sus historias personales, sus formaciones morales y sus valores personales, lo predominante está en el interés final que ellos persiguen.



VI. BIBLIOGRAFÍA


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            25. HIRSCHMAN, ALBERT; Las pasiones y los intereses; Fondo de Cultura México; México D.F. 1978.

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* HOJA RESUMEN EN ESPAÑOL:

En el presente trabajo de investigación lo que se pretende, básicamente, es explicar y demostrar que en el caso del Asesino del Martillo el factor determinante no ha sido la “ingesta de cocaína” ni el “padecimiento de trastornos de personalidad” del homicida como se ha sostenido en la sentencia judicial, sino que dichos elementos conforman sólo parte de los factores influyentes que ciertamente también intervienen en la causación del homicidio. Lo que nosotros sostenemos es que, en definitiva, al momento de la materialización de un homicidio o asesinato prevalece el “interés mayor y egoísta”, esto entendido como el factor determinante. Y esto es lo que habría ocurrido en el caso del Asesino del Martillo, es decir que éste habría matado a Alexandra Brenes Hague sólo por hacer prevalecer su interés mayor y egoísta, favorecida e influenciada por factores endógenos y exógenos (factores influyentes).



HOJA RESUMEN EN INGLES:
In the present research the aim is basically to explain and demonstrate that in the case of the Hammer Murderer factor has been the "intake of cocaine" and the "suffering of personality disorders " of the murderer as has argued in the court ruling, but that these elements form only part of the influential factors certainly also play a role in the causation of homicide. What we hold is that, ultimately, upon the materialization of a homicide or murder prevails the "greater interest and selfish", it is understood as the determining factor. And this is what would have happened in the case of Hammer Murderer, ie it would have killed Brenes Alexandra Hague only to prevail more and selfish interest, encouraged and influenced by endogenous and exogenous factors (influencing factors)

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.


((VON HENTIG, Hans; Estudios de psicología criminal, Volumen II: El asesinato; Ed. Espasa-Calpe S.A.; Madrid 1980; pág.16.

(( Abogado por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos / Maestría en Derecho Penal por la Universidad Nacional Federídico Villarreal.

1 Véase HURTADO POZO, JOSÉ; Manual de derecho penal parte especial 1, Homicidio; 2ª Edición; Ediciones Juris, Lima – Perú 1995; pág. 01

2 VON HENTIG, Hans; Estudios de psicología criminal, Volumen II: El asesinato; Ob. Cit. pág. 16

3 Ideas tales como: “el delito (…), como un fenómeno natural, (…) [es] determinado por causas naturales y no sólo efecto de la mala voluntad”. Cfr. FERRI, Enrique; El Homicida en La Psicología y en La Psicopatología Criminal; Traducida por Masaveu y Rivero de Aguilar; Editorial Reus S.A.; Madrid – España, 1930; pág. 14

4 1) Evaluación Psiquiátrica Nº 029557-2001-PSQ, (folio 601 a 611) de fecha 03 de setiembre del 2001/ Dicho documento concluye que durante la entrevista el examinado (imputado) evidencia y frialdad e indiferencia emocional respecto a los hechos materia de su internamiento, denota manipulación intelectual, actitud arrogante, altanero, por momentos desafiante; se evidencia impulsividad, altos índices de agresividad contenida, así como diversos grados de insinceridad; resaltándose que NO PRESENTA ALTERACIONES PSICOPATOLÓGICAS QUE INDUZCAN A PENSAR QUE EL EVALUADO PRESENTA ALGÚN TRANSTORNO MENTAL DE TIPO PSICÓTICO QUE LO ALEJE DE LA REALIDAD, SIENDO CONSCIENTE DE LOS ACTOS QUE REALIZA. 2) Protocolo de Pericia Psicológica Nº 029555-2001-PSC (folio 612 a 616) de fecha 01 de setiembre del 2001/ En dicha pericia se observa que el examinado posee una persona con una frialdad emocional, sin sentimientos de culpabilidad, insinceridad, persuasivo y manipulador, arrogante, oportunista; complejo de superioridad, centro de la atención, no respeta al prójimo ni establece límites, irritabilidad, y niveles de alta peligrosidad, agresividad ante la más mínima frustración. En dicha diligencia, se concluye claramente que el imputado PRESENTA TRASTORNOS DE PERSONALIDAD Y SOCIAL CON RASGOS HISTRIÓNICOS Y NARCISISTA. 3) Informe Psicológico de Parte, (de folio 973 a 983)/ En dicha pericia de parte, la referida psicóloga, concluye que: a) el examinado cumple los criterios que tipifican un TRASTORNO LIMÍTROFE DE PERSONALIDAD, definido como un patrón General de inestabilidad en las relaciones interpersonales, la auto imagen y la afectividad, una notable impulsividad, que comienza a al principio del edad adulta, y se da en diversos contextos; y b) dadas las características predominantes del examinado el consumo de clorhidrato de cocaína detectado en el contexto del crimen, puede haber cumplido un papel agravante de la conducta mostrada en dicha situación. 4) Informe de electroencefalograma y de Mateo cerebral, (folio 1073 a 1081), en este documento se concluye que el imputado evidenciarlo arreglo son básicos normales durante el reposo o de vigilia y maniobras de activación, no se observa actividad focal y generalizada. 5) Evaluación Psiquiátrica Nº 001468 - 2002-PSQ (folio 1082 a 10083), de fecha 10 de enero del 2002, en este documento pericial, los peritos concluyen que el examinado NO PADECE DE NINGUNA ALTERACIÓN ORGÁNICA A NIVEL CEREBRAL, TANTO EN FUNCIONAMIENTO COMO EN COMPOSICIÓN MORFOLÓGICA, GUARDANDO COMPLETA CORRELACIÓN CON LOS EXÁMENES CLÍNICOS REALIZADOS, CONCLUYÉNDOSE EN UN ADULTO NO LÓGICAMENTE NORMAL. 6) Evaluación Psiquiátrica Nº 050493- 2001-PSQ (folio 1093 a 1096), de fecha 14 de enero del 2002. Los peritos en este documento concluye lo siguiente: a) conducta sexual preferentemente heterosexual como rasgos de inmadurez, b) capacidad eréctil conservada, c) frecuencia sexual: niega relaciones sexuales, d) variante sexuales: conflictos en la identidad sexual, y e) no disfunciones sexuales.

5 Esto, sí se tiene en cuenta la Policía Nacional, de la sección de homicidios, al momento de hacerle el registro personal al homicida le encontraron un par de guantes de daba ropa y unas horquilla, a una do a ello se llegó a determinar que el martirio con el que causó la muerte de la menor no pertenecía a la familia Brenes Hague, sino que dicho fue traído por el autor del crimen. Con lo que se demuestra, que el imputado, ya había planificado su acto criminal.

6 Versión defensiva, que ha variado desde la etapa de investigación judicial; pues, a nivel policial (en presencia del representante del ministerio público y de su abogado) confesó y de tallo las circunstancias y los hechos de su acción criminal.

7 Tal como se desprende de la sentencia Exp. Nº 410 – 02 de fecha 12/02/03, emitida por la Segunda Sala Penal para procesos Reos en Cárcel de la Corte Superior de Justicia de Lima, y el Recurso de Nulidad Exp. Nº 1249-2003, de fecha 10/07/03, expedida por la Segunda Sala Penal Transitoria de la Corte Suprema de Justicia.

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