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UNIVERSIDAD PEDAGÓGICA NACIONAL
PROGRAMA DE REORDENAMIENTO DE LA OFERTA EDUCATIVA

DE LAS UNIDADES UPN

LICENCIATURA EN INTERVENCIÓN EDUCATIVA 2002

ELABORADORES:


ARRECILLAS CASAS ALEJANDRO
Cd. Juárez, Chihuahua

CASTRO ARELLANO EUSEBIO
Orizaba, Veracruz

GÓMEZ CERVANTES TERESA
Cd. Guzmán, Jalisco

MATUS LÓPEZ PETRONA
Cd. Ixtepec, Oaxaca

RIVAS GONZÁLEZ MARTHA REMEDIOS

Durango, Durango.

SECUNDINO SÁNCHEZ NEFTALÍ


Acapulco, Guerrero

COORDINACIÓN GENERAL

Mtro. Adalberto Rangel Ruiz de la Peña
ASESORIA DEL PROYECTO

Dra. Ofelia Ángeles Gutiérrez




México, D.F. Febrero de 2002


DIRECTORIO

Mtra. Marcela Santillán Nieto

Rectora
Dr. Tenoch E. Cedillo Ávalos

Secretario Académico


Lic. Arturo E. García Guerra

Secretario Administrativo


Mtro. Adalberto Rangel Ruiz De la Peña

Director del Sistema Nacional de Unidades


Mtra. Elsa Mendiola Sanz

Directora de Docencia


Dra. Aurora Elizondo Huerta

Directora de Investigación


Mtra. Valentina Cantón Arjona

Directora de Difusión y Extensión Universitaria

INDICE

_______________________________________________________________


PRESENTACIÓN 4


1.- CONTEXTO DE LA EDUCACIÓN SUPERIOR;

SITUACIÓN ACTUAL Y PERSPECTIVA 6


1.1.- La sociedad del conocimiento y su impacto

en la educación superior. 7

1.2.- Tendencias mundiales de la educación superior 7

1.3.- Retos y perspectivas para la educación

Superior en México 10

2.- LA UNIVERSIDAD PEDAGÓGICA NACIONAL

ANTE LAS TENDENCIAS Y LOS RETOS DE LA


EDUCACIÓN SUPERIOR 14

2.1.- Antecedentes 14

2.2.- Principios y políticas de la UPN 15

2.3.- Oferta educativa de licenciatura de las Unidades UPN en

las entidades federativas 17

3.- LA LICENCIATURA EN INTERVENCIÓN EDUCATIVA 20

3.1.- Fundamentación 20

3.2.- Características de la Licenciatura 24

4.- ESTRUCTURA DEL PLAN DE ESTUDIOS 29

4.1.- Objetivo General 29

4.2.- Perfil de Ingreso 29

4.3.- Perfil de Egreso 29

4.4.- Plan de Estudios 30

4.5.- Sistema de Créditos 36

4.6.- Mapa Curricular 36

5.- SISTEMA DE EVALUACIÓN 39

6.- CONDICIONES ACADÉMICO-ADMINISTRATIVAS

DE OPERACIÓN 42


6.1.- Modalidades 42

6.2.- Organización Académico-Administrativa 42

6.3.- Convalidación y revalidación 43

6.4.- Cuerpos Académicos Colegiados 43

6.5.- Programa de Formación Docente 43

6.6.- Tutoría 44

6.7.- Titulación 45

6.8.- Programa de apoyo a Bibliotecas 45

6.9.- Programa de Atención al Alumnado 46

6.10.- Condiciones de Apertura 46


BIBLIOGRAFÍA 47


_________________________________________________________________________

PRESENTACIÓN

La educación y la formación se han convertido en factores estratégicos para promover el desarrollo económico y el bienestar social de cualquier país, de ahí, que el factor humano haya pasado a ocupar el primer plano entre todos los medios de producción. Corresponde entonces, en parte, a las Instituciones de Educación Superior, garantizar una formación profesional, que tras la enseñanza obligatoria, posibilite la consecución de un empleo cualificado y la adecuación de las prácticas profesionales actuales. En congruencia con este reto, la Universidad Pedagógica Nacional, con institución de educación superior, ha decidido implementar un programa de reordenamiento de su oferta educativa, para fortalecer y enriquecer la vida académica de la institución, encaminándola hacia la pertinencia y a la excelencia con un fuerte compromiso social.

Concretamente se ha planteado el desarrollo de la LICENCIATURA EN INTERVENCIÓN EDUCATIVA, misma que está pensada para que los futuros profesionales puedan desempeñarse en distintos ámbitos educativos, con proyectos alternativos que les permitan solucionar problemas socioeducativos y psicopedagógicos, desde una perspectiva multi e interdisciplinaria.

Esta licenciatura es producto del trabajo colegiado del personal académico de las Unidades UPN de los Estados de Baja California Norte, Chiapas, Chihuahua, Durango, Guerrero, Jalisco, Michoacán, Oaxaca, Puebla, San Luis Potosí, Tlaxcala, Veracruz y Yucatán, bajo la dirección del Mtro. Adalberto Rangel Ruíz de la Peña y con la Asesoría de la Dra. Ofelia Ángeles Gutiérrez; tomando como referencia el diagnóstico de las necesidades educativas específicas de dichas entidades federativas.

Se realizó tomando en cuenta el panorama mundial, nacional y regional, en lo educativo y laboral. Así mismo, obedece a los principios de flexibilidad, polivalencia, adaptabilidad y alternancia, y al enfoque de competencias, desprendidos de la Educación Basada en Competencias. De acuerdo al enfoque, este modelo considera la integración del proceso mental, motriz y afectivo que relaciona al sujeto con el objeto de estudio en un proceso de transformación mutua, donde el nuevo conocimiento o situación se integra a lo ya conocido. Así, el proceso de enseñanza y de aprendizaje pone el énfasis en los procesos estructurales dinámicos que intervienen en la construcción del conocimiento, estrechamente ligado a las características de la realidad social y cultural.

Se ha decidido orientar la Licenciatura bajo el enfoque por competencias, considerando que éste, lejos de ser un proceso atomizado, de corte conductual, tiene ventajas probadas que inciden de manera significativa en diferentes áreas del proceso educativo, abriendo perspectivas más dinámicas, integrales y críticas. El concepto de competencia profesional viene marcando la orientación de las iniciativas y procesos de cambio estratégicos que durante la última década se están poniendo en marcha en los distintos países en torno a la renovación de las entidades de educación/formación, de los equipos docentes/instructores, de la propia oferta educativa/formativa; de las modalidades de adquisición y reconocimiento de las cualificaciones.

Considerar a la competencia profesional desde este marco de referencia permite, en un apropiado nivel de generalidad, ver desplegado un conjunto de tareas propias de la profesión, que como acciones intencionales y complejas integran conocimientos, habilidades y actitudes en contextos determinados.

Este escrito documenta el modelo curricular de la Licenciatura en Intervención Educativa, se estructura en los siguientes apartados: En el primero se aborda el contexto, situación actual y perspectiva de la educación superior; enseguida se caracteriza a la Universidad Pedagógica Nacional frente a las tendencias y retos de la educación superior. El tercer apartado da cuenta de la fundamentación y características generales de la Licenciatura en Intervención Educativa. En los siguientes, se presentan la estructura del plan de estudios, el sistema de evaluación y las condiciones académico-administrativas de operación.



1. CONTEXTO DE LA EDUCACIÓN SUPERIOR: SITUACIÓN ACTUAL Y PERSPECTIVAS.

La sociedad actual caracterizada fundamentalmente por el cambio, ha generado en las dos últimas décadas grandes transformaciones geopolíticas y políticas. Este cambio tiene tres importantes características: ininterrumpido y constante; rápido, con tendencia a acelerarse; por último afecta al conjunto del planeta, a casi todas las esferas y condiciones de la actividad de la vida del hombre y de la sociedad. Se modifica también la naturaleza del trabajo incrementándose la dimensión intelectual y disminuyendo el aspecto manual; cambia la actividad económica, las bases técnicas, formas de organización, estructuras, necesidades y exigencias relativas a las competencias y los conocimientos del hombre.

Asimismo, cambia la estructura social y los diferentes grupos sociales que la conforman, surgen nuevas necesidades y aspiraciones; a su vez, las modificaciones en las actividades económicas transforman la noción y las condiciones del empleo, y se afectan las funciones desempeñadas tradicionalmente por los protagonistas de la vida social. En un número cada vez mayor de países, se manifiesta una tendencia hacia una ampliación y extensión a nuevos ámbitos de la esfera de actividad de los sectores y grupos de la sociedad civil, en tanto que la función del Estado evoluciona y se reduce el campo de sus intervenciones directas, que además suelen cambiar de naturaleza. Desde hace diez años el progreso de la democracia es innegable, aunque con frecuencia sea lento y precario.

Además en este proceso se modifican las costumbres, las conductas, los modos de vida, y las relaciones entre individuos, grupos y sexos. La revolución de la información y de las tecnologías de la comunicación constituye un formidable factor de aceleración del cambio cuyas repercusiones son considerables en múltiples esferas, dándose como un hecho el fuerte impacto que tendrá lugar en el ámbito de la educación en donde las transformaciones apenas han comenzado a producirse.

De la misma manera en estos múltiples cambios sociales también ha influido el desarrollo de la ciencia y la tecnología que, a su vez, ha revolucionado la organización de los procesos productivos, así como el acceso y la distribución de la información a través del uso de los medios informáticos.

Las situaciones referidas, así como la persistencia de la violación de los derechos humanos en muchos países, plantean una interrogante a la conciencia humana y a todos los que consideran que los principios éticos tienen un significado. También plantean una interrogante a todos los docentes y educadores, y más concretamente a todos los sistemas educativos y a la educación superior, a la cual afectan más directamente los problemas éticos planteados en virtud de las posibles aplicaciones de recientes descubrimientos científicos.

Distintos análisis reconocen1 que el cambio presenta contrastes muy significativos, pues al tiempo que el mundo se polariza socialmente, se acentúan las desigualdades dentro de las naciones y en el plano internacional se agravan los problemas de la pobreza, el desempleo y la marginación social. Aparecen temibles enfermedades nuevas y se tiene que hacer frente a la reaparición de otras que se consideraban extintas; el problema del deterioro del medio ambiente subsiste y avanza. Se habla de crisis del desarrollo, mientras sigue aumentando la disparidad entre los países industrializados y los países emergentes.

Ante este panorama mundial de cambio permanente y acelerado, existen tendencias de desarrollo distintas que impulsan proyectos de futuro no sólo diferentes, sino opuestos e incompatibles entre sí; desde cada uno de ellos se considera imprescindible reestructurar el sistema de educación superior habida cuenta del importante papel que puede jugar en los escenarios que cada tendencia ha construido como visión de futuro.



1.1 La sociedad del conocimiento y su impacto en la educación superior.

Un referente central en este contexto globalizador de la educación superior es la importancia que se la ha dado al desarrollo del conocimiento, constituyéndose como el valor agregado fundamental en todos los procesos de producción de bienes y servicios de un país, haciendo que el dominio del saber sea el principal factor de desarrollo autosostenido.

En el nuevo orden mundial los países que destaquen serán aquellos que además de dominar y aplicar productivamente el conocimiento logren aprovechar las fuerzas del cambio y se adapten crítica y productivamente al entorno cambiante.

El dominio del saber, al constituir el principal factor de desarrollo fortalece la importancia de la educación; ofreciendo nuevos horizontes a las instituciones educativas, tanto en sus tareas de formación de profesionales, investigadores y técnicos, como en la aplicación y transferencia del conocimiento para conocer e intervenir en los problemas de los países.

En la sociedad del conocimiento la universidad tradicional coexistirá con universidades virtuales y con otras formas, como las “universidades corporativas”.

En la era del conocimiento la educación debe promover la tolerancia y el respeto para la convivencia social; coadyuvar a la madurez política y facilitar medios para que los hombres y mujeres de un país transformen y mejoren constantemente sus condiciones de vida desde una perspectiva integral del desarrollo humano.



1.2 Tendencias mundiales de la educación superior.

La educación como la economía y la política, ha sido un ámbito en el que se expresan nuevas orientaciones; en el plano específico de la educación superior, distintos organismos internacionales han planteado recomendaciones en las que se reconocen diversas tendencias, entre otras:

Para el desarrollo y operación de la educación superior, participen los diversos sectores sociales incorporando a sus representantes en las diversas instancias de esas instituciones; asimismo, considera importante definir los programas de estudio desde una perspectiva técnico-profesional por medio de comités nacionales permanentes integrados por los representantes de los sectores económicos y los profesores. Por otro lado, se juzga importante realizar estudios e investigaciones que planteen propuestas para fortalecer el desarrollo económico local y la formación de creadores de empresas; recomiendan en este sentido establecer para los estudiantes periodos de trabajo en empresas y redefinir el servicio social para que se realice como una forma de beneficiar a los sectores sociales más desprotegidos.2 Se señala la necesidad de acrecentar en forma sensible los recursos provenientes de la formación continua; encarar aumentos en la contribución de los estudiantes al costo de sus estudios y simultáneamente desarrollar sistemas de becas y revisar el procedimiento de adjudicación de montos federales a las instituciones de educación superior.

Adicionalmente el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), ubica a las necesidades del mercado, como principal referente para la formación de nuevos profesionales. Coloca a la educación superior; como elemento principal para superar las brechas en materia de equidad y productividad.

A partir de este planteamiento, el mercado profesional puede igualmente ayudar a determinar el nivel salarial de los docentes, de modo que las instituciones educativas no pierdan la capacidad de contratar a los mejores profesores en sus respectivos campos. El mercado debe asimismo determinar la competencia profesional porque los diplomas por sí solos no bastan como evidencia de conocimientos y habilidades profesionales, la formación profesional en general debe ser impulsada por la demanda económica y no tanto por la social o política; el propósito principal de las instituciones de educación superior debe ser responder a la demanda específica del mercado, no a la presión de los estudiantes que desean obtener un diploma3.

En esta misma lógica, el Banco Mundial4 propone particularmente, que los países en desarrollo pueden alcanzar las metas de mayor eficiencia, calidad y equidad en la educación mediante las siguientes acciones:



  1. La promoción de una mayor diferenciación de las instituciones incluyendo el desarrollo de establecimientos privados

  2. El otorgamiento de incentivos a las instituciones públicas para que diversifiquen sus fuentes de financiamiento, lo que incluye el establecimiento de cuotas y aranceles.

  3. La redefinición del papel del gobierno en el desarrollo de la educación pública.

  4. La introducción de políticas explícitamente diseñadas para dar mayor prioridad a los objetivos de aumentar la calidad y la equidad.

En síntesis, el papel que se le asigna a la educación estaría asociado a lograr una estrecha vinculación con el mundo del trabajo y de la producción, generando los recursos humanos que allí sean demandados. Las funciones sociales asignadas a la educación y a la escuela se refieren a los grandes objetivos para atender la integración nacional, el crecimiento económico y la superación de la pobreza.

En una dimensión latinoamericana, la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), asume además, que los grandes temas de la actualidad que implican el problema de la escuela y el conocimiento son tres:



  1. La producción, el trabajo y la justicia, es decir el problema de la integración social.

  2. La crisis de la cultura moderna.

  3. La autonomía, la libertad y la participación política, es decir la democracia y la ciudadanía.

De acuerdo con Guillaumin5 el perfil de la universidad que se propone desde la óptica de los organismos internacionales revisados, tendría como características principales las siguientes:

  1. El uso intensivo de las nuevas tecnologías informáticas,

  2. La incorporación de la enseñaza virtual; mayor apertura al entorno, especialmente a los sectores productivos y al ámbito internacional;

  3. El ofrecimiento de carreras cortas,

  4. Currícula flexibles para ajustarse a las necesidades de los mercados emergentes;

  5. Énfasis en el desarrollo tecnológico;

  6. Venta de servicios como nueva vía de financiamiento,

  7. La adopción de conceptos de evaluación empresariales como “excelencia” y “competitividad”.

Todo lo anterior, dice Guillaumín, con el único fin de incorporar a la Universidad al proceso de globalización sin importar su destino; lo que explica porque la mayoría de las modificaciones curriculares se hayan operado sólo en términos de actualización de contenidos, didácticas, normatividad, estructura, organización y funcionamiento.

La tendencia hegemónica que promueven los organismos internacionales, analizados hasta aquí, concibe a las instituciones de educación superior y su reestructuración como centro de la estrategia de transformación para asegurar y elevar la calidad, articulando el desempeño de las instituciones a los requerimientos de la sociedad, especialmente las necesidades del mercado. Por ello, se han producido cambios institucionales que impactan la direccionalidad, la organización y la operación de las Instituciones de Educación Superior (IES), que se concretan en una mayor vinculación con la industria.

El panorama que presentan las tendencias dictadas por los organismos internacionales antes referidos, es sin duda un referente que las instituciones de nivel superior no pueden ignorar, porque condicionan, aunque no determinan, el diseño de sus perspectivas y estrategias de desarrollo futuro; será necesario entonces atenderlas como propuestas que deberán ser compatibles con proyectos propios que las IES han venido construyendo a partir de necesidades sociales particulares y no sólo de las que prioriza el mercado.

Se desprende de lo anterior que los proyectos académicos y los aportes de las universidades, no sólo deben estar orientados a la atención de las necesidades del mercado, sino responder a las necesidades sociales y educativas, considerando las circunstancias socioculturales, los avances científicos de las diversas disciplinas, las reflexiones filosóficas y pedagógicas, el desarrollo de las potencialidades humanas para el crecimiento personal y social del individuo, que le permita una formación integral y una visión amplia de la realidad, del mundo y de la cultura, que haga posible su incorporación activa a la sociedad con una actitud solidaria, critica y propositiva.



1.3. Retos y perspectivas para el desarrollo de la Educación Superior en México

En tanto que México forma parte del contexto internacional antes descrito, y en virtud de que su desarrollo está fuertemente vinculado a la dinámica de la globalización mundial, las políticas educativas que orientan la planeación y el desarrollo de la IES en México se sintetizan en la normatividad y los lineamientos establecidos por dos instancias nacionales: la Secretaría de Educación Pública (SEP) y la Asociación Nacional de Universidades e Institutos de Educación Superior (ANUIES).



La ANUIES6 establece ocho postulados en los cuales deberá sustentarse la reforma del Sistema de Educación Superior:

  1. Calidad e innovación. Las IES deberán tener creatividad para buscar nuevas formas de desarrollar sus funciones y tendrán que alcanzar niveles de calidad muy superiores a los que existen. La calidad deberá concebirse en forma dinámica, como un ideal que nunca se alcanza plenamente, pero que constituye un punto de referencia permanente. La innovación incluirá importantes cambios en las formas de concebir el aprendizaje, en la utilización de métodos pedagógicos y tecnologías educativas y la definición de los roles de los actores fundamentales de la educación.

  2. Congruencia con su naturaleza académica. El valor de lo académico de la búsqueda de la verdad se expresa en los tradicionales principios universitarios de pluralismo y libertad de cátedra e investigación. Las decisiones sobre docencia, investigación y difusión deben tomarse con el mayor rigor y con base en criterios académicos que deben predominar frente a los de índole personal, político o ideológico.

  3. Pertinencia con las necesidades del país. Las IES deberán tener un papel relevante en la identificación de necesidades para definirlas con profundidad en el marco de una visión creativa del desarrollo sustentable del país a largo plazo.

  4. Equidad. Se buscarán formas para apoyar diferencialmente a instituciones y personas especialmente necesitadas, dispuestas a hacer los esfuerzos extraordinarios que su rezago relativo exige para ponerse al nivel de sus pares más consolidados.

  5. Humanismo. Las IES deberán caracterizarse por un claro compromiso con los valores que la sociedad mexicana comparte y su marco jurídico establece. Los conceptos de paz, libertad, democracia, justicia, igualdad, derechos humanos y solidaridad precisarán el contenido de la noción de humanismo.

  6. Compromiso con la construcción de una sociedad mejor. Las IES deberán tener como orientación fundamental contribuir a que México llegue a ser una sociedad más acorde con los valores de pertinencia, calidad y equidad.

  7. Autonomía responsable. El principio de la autonomía se deberá complementar con los valores de responsabilidad social y de informar a la sociedad, no sólo en lo que corresponde al uso de los recursos financieros, sino también en relación con las actividades académicas sustantivas.

  8. Estructura de gobierno y operación ejemplares. Las IES deben dotarse de estructuras de gobierno que complementen armoniosamente autoridad y responsabilidad; delegación de autoridad y corresponsabilidad; decisiones técnicas y políticas; instancias académicas y laborales. Asimismo, las nociones de gobierno colegiado y participación serán fundamentales, entendidas en el contexto de una institución académica, donde la autoridad se ejercerá con espíritu de servicio.

Por su parte, la Secretaría de Educación Pública, en el Programa Nacional de Educación 2001-2006 establece políticas, objetivos, metas y lineamientos específicos para las instituciones de educación superior basadas en un diagnóstico nacional que identifica como problemas principales del sector los siguientes: a) el acceso, la equidad y la cobertura; b) la calidad, y c) la integración, coordinación y gestión del sistema de educación superior7,

la Universidad Pedagógica Nacional, como parte del sistema de Educación Superior, comparte estos problemas planteados en el Programa Nacional y con base en los principios que orientan su quehacer, establecidos en el Proyecto Académico, propone como una de las estrategias para atenderlos, el diseño y operación de la Licenciatura en Intervención Educativa, orientada a la formación de profesionales de la educación.

Algunos de los retos que establece el Programa Nacional de Educación8, y a los que la Licenciatura en Intervención Educativa podría aportar elementos de solución son los siguientes:


  • Ampliar y diversificar las oportunidades de acceso a la educación superior y acercar la oferta educativa a los grupos sociales en situación de desventaja, así como a la población indígena del país.

  • Establecer una oferta amplia y diversificada de la educación continua, utilizando modalidades adecuadas para satisfacer las demandas de capacitación, actualización y formación permanente de profesionales en activo y de la población adulta en el contexto de la sociedad del conocimiento.

  • Hacer más flexibles los programas educativos e incorporar en los mismos el carácter integral del conocimiento, propiciar el aprendizaje continuo de los estudiantes, fomentar el desarrollo de la creatividad y el espíritu emprendedor, promover el manejo de lenguajes y del pensamiento lógico, resaltar el papel facilitador de los maestros e impulsar la formación en valores, crear cultura y fortalecer las múltiples culturas que forman el país, así como lograr que los programas reflejen los cambios que ocurren en las profesiones, las ciencias, las humanidades y la tecnología.

  • Lograr que los estudiantes culminen sus estudios en los tiempos previstos en los planes y programas de sus carreras. Para esto es necesario establecer en las IES programas de tutelaje individual y de grupo, y de apoyo al desempeño académico de sus alumnos.

Vinculado con el problema de la apertura con equidad, una política que la SEP considera importante para que la Universidad contribuya a su solución, es la colaboración con los gobiernos estatales para ampliar y diversificar la oferta pública de educación superior; desde esta perspectiva el Programa Nacional de Educación agrega: “Recibirán atención especial los proyectos que tengan como objetivo aumentar las oportunidades educativas de jóvenes de segmentos sociales vulnerables y de las mujeres dentro de cada uno de ellos”9

Otra política importante relacionada con la cobertura es el apoyo a la ampliación de la oferta educativa “cuidando la inclusión de las diferentes expresiones culturales locales y regionales para dar respuesta a las necesidades de educación de los jóvenes en las regiones y zonas del país tradicionalmente marginadas de la educación superior”10

En cuanto a la calidad una política importante es el fomento de actividades educativas centradas “en el aprendizaje efectivo de los estudiantes y en el desarrollo de su capacidad de aprender a lo largo de la vida”11; se enfatiza también la necesidad de que los programas articulen la formación con el servicio social, atiendan la pertinencia cultural y regional de la oferta.

Asimismo, se reitera la importancia de fortalecer los proyectos de servicio social, especialmente los de carácter comunitario y de tutelaje de alumnos de tipos educativos previos, así como su articulación efectiva con los programas docentes y con proyectos de interés público.

Como se puede observar, las tendencias internacionales de la educación superior, antes señaladas, impactan los programas nacionales y definen políticas educativas particulares; sin embargo el gran reto de las IES es diseñar proyectos y estrategias, que posibiliten a los países definir un rumbo propio y perfilen un sistema de educación superior que responda a necesidades e intereses también propios, de manera que la globalización no signifique al final la pérdida de los valores, de la cultura y de la historia compartida que hoy identifica a todos los países de América Latina.

La Licenciatura en Intervención Educativa, opta por un enfoque curricular que integra las tendencias mundiales, las necesidades educativas nacionales, regionales y locales: el enfoque de Educación basada en Competencias (EBC). Sin embargo, la UPN no retoma acríticamente este modelo sino establece adecuaciones teóricas y metodológicas; realiza contribuciones en la formación de un profesional de la educación comprometido prioritariamente con la sociedad a partir de una actitud critica y propositiva y no sólo con las necesidades del mercado.

El enfoque de Educación Basada en Competencias es la perspectiva vigente que desde la década de los 90, de manera vigorosa y masiva, ha impactado la formación de profesionales y específicamente los procesos de enseñanza y de aprendizaje.

El enfoque basado en competencias ha sido una consecuencia del crecimiento diversificado que ha tenido la oferta educativa, la relación estrecha entre la educación y la procesos productivos y de servicios, la creación de esquemas que faciliten la transferencia de un nivel educativo a otro, el reconocimiento de la experiencia y el aprendizaje obtenidos con anterioridad y en ambientes no necesariamente escolarizados; asimismo ha sido el resultado de la reorganización de estructuras en los sistemas educativos que dan más autonomía a las instituciones y a la relación dinámica entre la educación general y la vocacional.

En su sentido más amplio, como alternativa ante las dificultades que han mostrado otros sistemas educativos, la EBC implica un cambio importante en el enfoque de la oferta educativa, cuya principal orientación podría considerarse la búsqueda de pertinencia y el establecimiento de puentes o vínculos entre la escuela y la vida y el mundo de la escuela y el mundo del trabajo12;. El argumento principal para proponer esta reorientación se basa en la respuesta, tanto cuantitativa como cualitativa, que este enfoque ha dado a las necesidades sociales y del mercado laboral.

En la misma línea, la EBC enfatiza la actuación y el desempeño del sujeto en contextos profesionales diversos con determinadas características y en correspondencia con ciertos niveles de cualificación. Estos rasgos particulares del enfoque modifican las relaciones pedagógicas dirigidas hacia el desarrollo de las competencias y su evaluación con el empleo de diferentes medios para la reunión de evidencias, sobre las que se determinará la consecución o no de la competencia.



2. LA UNIVERSIDAD PEDAGÓGICA NACIONAL ANTE LAS TENDENCIAS Y LOS RETOS DE LA EDUCACIÓN SUPERIOR

2.1 Antecedentes

Desde el 9 de octubre de 1970 el SNTE, en el marco de la II Conferencia Nacional de Educación, celebrada en Oaxtepec, Mor., propuso la creación de una Universidad Pedagógica para lograr la profesionalización del magisterio. Cinco años después, el Sindicato demanda su creación ante el Lic. José López Portillo, candidato a la Presidencia de nuestro país y, finalmente, el 25 de agosto de 1978 se crea la Universidad Pedagógica Nacional por Decreto Presidencial, publicándose en el Diario Oficial de la Federación el 29 de agosto del mismo año. Durante este proceso se dieron una serie de negociaciones y conflictos cupulares SEP-SNTE y de sectores democráticos del magisterio que, a la postre, fueron delineando parte del perfil, la filosofía y el quehacer de nuestra Casa de Estudios.

Además del sistema escolarizado (en Licenciatura y Posgrado) que inicia en marzo de 1979 en la sede central, la UPN ofrece, a partir del mes de noviembre de ese año, Licenciaturas (Licenciatura en Educación Básica Plan 79) en la modalidad a distancia, creándose las primeras 64 Unidades Sistema de Educación a Distancia (SEAD) diseminadas a lo largo del territorio nacional. Dicha medida, independientemente de la discusión sobre si estaban consideradas o no en el Decreto de Creación, marca el inicio de una oferta académica orientada exclusivamente a la “nivelación” de los profesores en servicio de educación básica, a través de operar un proyecto institucional para la formación de los docentes y de generar una cultura pedagógica de calidad. De noviembre de 1979 a la fecha, las 75 Unidades UPN13 han ofertado las siguientes Licenciaturas: Licenciatura en Educación Básica Plan 79, Licenciatura en Educación Preescolar y Primaria Plan 85, Licenciatura en Educación Preescolar y Primaria para el Medio Indígena Plan 90 y la Licenciatura en Educación Plan 94, las últimas dos aún vigentes; todas ellas atendiendo exclusivamente a profesores de preescolar y primaria con estudios de normal básica o con bachillerato no terminal (este perfil de ingreso sólo lo contemplan las dos últimas licenciaturas).

El 18 de mayo de 1992 marca un hito en la historia de la UPN con la firma del Acuerdo Nacional para la Modernización de la Educación Básica; documento que, por la vía de los hechos, comprendió a la Universidad Pedagógica Nacional. El Acuerdo significó la transferencia de los recursos humanos, materiales y financieros de las Unidades, así como las relaciones laborales a las entidades federativas afectando el comportamiento académico de la Institución, aún cuando la normatividad académica seguiría siendo sancionada y emitida por la Secretaría de Educación Pública, a través de la Rectoría Nacional. Con todo, la “federalización” de las Unidades provocó un desconcierto institucional y una reacción inicial centrada en la defensa del carácter nacional de la Universidad.

No es casual que esta lucha fuera enarbolada, principalmente, por la comunidad académica y administrativa de las Unidades en cada entidad federativa, en tanto repercutió directamente en una serie de problemas académicos, administrativos y laborales que obligaron a negociar localmente con los nuevos interlocutores: los gobiernos estatales y las secciones sindicales.

A pesar de los efectos perniciosos y desventajosos de la federalización “a medias” y de un cierto alejamiento de las instancias centrales, las Unidades UPN no paralizaron sus actividades, sino que continuaron ofreciendo el servicio a los profesores, al grado de diseñar, implementar y operar una nueva oferta: la Licenciatura en Educación Plan 94. Aún hoy, las Unidades siguen en constante movimiento y adecuación a las nuevas condiciones y necesidades sociales, sin abandonar la tradición crítica, reflexiva y comprometida que caracteriza a nuestra Institución.

El evento más reciente que ha impactado a la comunidad universitaria, principalmente a las Unidades UPN localizadas en las entidades federativas, lo constituye la firma del Acuerdo de la SEP publicado en el Diario Oficial de la federación con fecha 25 de junio de 2001, en el cual la Universidad Pedagógica Nacional es ubicada en la Subsecretaría de Educación Superior e Investigación Científica. Tal decisión ha generado inquietud entre el colectivo escolar y significará un proceso de renegociación con las autoridades estatales para transitar del nivel de educación básica al de superior, así como un apoyo de las autoridades universitarias para reestructurar las condiciones institucionales de las Unidades. Asimismo, para éstas, la trascendental medida debe comprometerlas a revisar su Proyecto Académico y su Plan de Acción Institucional, en aras de adaptar su servicio a nuevos usuarios, mejorar sus condiciones de operación académico-administrativas y reordenar su oferta académica. La Licenciatura en Intervención Educativa, Plan 2002 es un primer paso estratégico.

A más de veinte años de distancia, la Universidad Pedagógica Nacional, como Institución de Educación Superior Pública, posee una identidad, una tradición crítica y propositiva y una historia comprometida con las necesidades y los reclamos más urgentes de la sociedad. Ethos recuperado y reivindicado en su totalidad por las Unidades UPN.



2.2 Principios y Políticas de la UPN.

En un mundo globalizado y ante las tendencias mundiales de la educación superior, la Universidad Pedagógica Nacional necesita revisar su misión fundamental a fin de establecer con precisión las nuevas estrategias mediante las que atenderá las necesidades educativas para las que fue creada, así como las emergentes que se presentan en el nuevo contexto mundial; en este sentido, la UPN tiene la responsabilidad institucional de permanecer atenta a las necesidades nacionales y a las particulares que se presentan en cada región de manera que pueda ratificar su pertinencia social y consolidar su propio proyecto académico con base en un quehacer universitario democrático, crítico, científico y nacional que le posibilite ofrecer servicios educativos de calidad e innovadores14.

Con base en el Decreto de Creación y en el Proyecto Académico, “La Universidad Pedagógica Nacional tiene por finalidad, prestar, desarrollar y orientar servicios educativos de tipo superior encaminados a la formación de profesionales de la educación de acuerdo a las necesidades del país,”15 en consecuencia se define como una institución nacional de educación superior orientada a contribuir de manera permanente a la formación, superación y actualización de profesionales de la educación, así como del magisterio en servicio.

Asimismo, los cambios vertiginosos en la producción científica y tecnológica, ya señalados en los anteriores apartados, exigen nuevos proyectos educativos, ante lo cual la UPN no puede quedar al margen; las principales políticas señaladas en el Proyecto Académico son:



  • Impulsar programas y proyectos que atiendan las necesidades educativas locales, estatales, regionales y nacionales.

  • Respetar, en el desarrollo de sus acciones, la diversidad lingüística y cultural del país y valorar las prácticas educativas locales y regionales.

  • Procurar la vinculación interinstitucional concebida como la coordinación de acciones con otras instituciones formadoras de docentes y de educación superior, así como con otras dependencias y organismos del sector educativo en el marco de la planeación nacional.

  • Concertar, con los gobiernos de los estados la vinculación y apoyo académico necesarios para fortalecer el desarrollo del Proyecto Académico en las entidades federativas.

  • Promover la vinculación con instituciones educativas nacionales e internacionales para impulsar programas coordinados que repercutan en el desarrollo de los proyectos institucionales16.

Estas políticas le permitirán ofrecer nuevos programas que respondan a las necesidades educativas del país, ya que la Universidad Pedagógica Nacional basada en sus principios proyecta su función social hacia la promoción, el desarrollo y el fortalecimiento de la educación en México.

Derivado de los principios y políticas, establecidas por su normatividad, la UPN se propone:



  • Orientar sus acciones a la formación de docentes para coadyuvar al mejoramiento de la educación básica y al desarrollo de un nuevo tipo de individuo y de sociedad.

  • Atender, prioritariamente, a las necesidades educativas de comunidades en situación de pobreza, grupos sociales marginados y con necesidades educativas específicas.

  • Favorecer el conocimiento de los problemas y requerimientos del sistema educativo con el propósito de desarrollar acciones que permitan avanzar en su solución.

  • Contribuir, al desarrollo de las ciencias relacionadas con la educación, y participar en la innovación y el cambio educativos con base en el fomento de la investigación.

  • Promover programas y proyectos que ofrezcan elementos innovadores para el desarrollo del magisterio17.

Así pues, las necesidades sociales y educativas se deberán considerar desde diversas perspectivas interrelacionadas que son objeto de estudio de la UPN, se considerarán también las circunstancias socioculturales, los avances científicos de las diversas disciplinas, las reflexiones filosóficas y pedagógicas, así como el desarrollo y el crecimiento personal y social de los educadores y de los educandos. Es evidente que será necesario evaluar los programas actuales que desarrolla la universidad a fin de determinar su vigencia y/o crear otros nuevos para atender las necesidades emergentes que, se debe precisar, no sustituyen a las actuales sino que se suman a ellas.

De lo anterior se desprende que los proyectos académicos y los aportes de la UPN no sólo deben estar orientados a la atención de las necesidades del mercado, el empleo y los procesos productivos, sino prioritariamente al desarrollo de las potencialidades humanas para el crecimiento personal y social a fin de ofrecer a sus educandos una formación integral que les dé una visión compleja de la realidad, del mundo y de la cultura, que les permita incorporarse activamente a la sociedad con una actitud solidaria, critica y propositiva. La Licenciatura en Intervención Educativa puede considerarse como la opción ad hoc con la misión de la UPN, sus condiciones actuales y las expectativas del entorno.



2.3 Oferta educativa de licenciatura de las unidades UPN en las entidades federativas

Las distintas licenciaturas operadas en las Unidades UPN se caracterizan por ser ofertas dirigidas exclusivamente al magisterio en servicio de nivel básico, situación que generó un liderazgo nacional en esta materia, pero que constriñó las posibilidades de expansión del servicio a solicitantes de nivel medio superior, de diversificación de la oferta educativa, de atención a las demandas y necesidades de formación específica de las entidades federativas y de intervención en problemáticas locales y estatales. Aunado a ello, el nuevo contexto y la emergencia de fenómenos inéditos, exige que las IES revisen, evalúen y reformulen su oferta educativa. Este complejo entramado de factores conforman el marco en donde se ubica el Programa de Reordenamiento de la Oferta Educativa de las Unidades y, particularmente, el diseño de la Licenciatura en Intervención Educativa.

La Licenciatura en Intervención Educativa (LIE) es una propuesta curricular elaborada por asesores de las Unidades en la perspectiva de reorientar la oferta educativa de la Universidad Pedagógica Nacional en las entidades federativas a fin de atender los problemas y necesidades particulares que en ellas se presentan.

Con la finalidad de ofrecer una licenciatura que respondiese a las necesidades sociales, regionales y estatales, y a las expectativas de los alumnos de incorporarse con prontitud al mercado de trabajo que se ofrecen los distintos ámbitos de intervención del campo educativo, la Comisión Nacional de Reordenamiento de la Oferta Educativa elaboró diagnósticos estatales que tenían como objetivo lo siguiente:



  • Identificar las necesidades sociales susceptibles de ser atendidas mediante programas y estrategias educativas institucionales.

  • Priorizar las necesidades identificadas en cada estado

  • Atender la especificidad de las necesidades de cada Estado y/o región

Es importante destacar aquí que los resultados de los diagnósticos estatales referidos, las condiciones de las Unidades UPN participantes, los principios que orientan el quehacer de la UPN como universidad pública, el modelo de competencias, así como el contexto mundial de la educación, fueron los referentes básicos desde los cuales se construyó el modelo curricular y se definieron los objetivos de esta nueva licenciatura basada en el modelo de competencias profesionales.

Además de las necesidades específicas identificadas en los diagnósticos estatales que a la postre se tradujeron en las líneas específicas del modelo curricular (vid supra Cap. 3 y ss.), los factores que originaron la necesidad de centrar la reordenación en el programa de la LIE se pueden tipificar en tres rubros orientadores:



  1. La diversificación de la oferta educativa como estrategia de posicionamiento institucional. Si bien en algunas Unidades no hay un decremento a corto plazo en la matrícula de la LE 94, como visión prospectiva se plantea la posibilidad de crecimiento institucional, a partir de diversificar los Programas Estratégicos de desarrollo institucional y, en ese sentido, de ofrecer un servicio a sectores que tradicionalmente no habían sido atendidos por las Unidades.

  2. El descenso de la matrícula de la Licenciatura en Educación, Plan 94. Existen entidades que han cerrado la inscripción a primer ingreso en virtud del agotamiento de la demanda, otras que experimentan un franco decremento y todas prevén la condición finita de la LE 94, ya que desde la aprobación del Plan 84 para las Escuelas Normales los profesores normalistas egresan con grado de licenciatura.

  3. Las problemáticas y demandas particulares que las autoridades y los sectores sociales de las entidades federativas han planteado a las Unidades, además de los resultados arrojados por el ejercicio de diagnóstico estatal, elaborado por cada entidad participante en el proyecto.

La nueva Licenciatura recupera los lineamientos del Decreto de Creación de la Universidad en el sentido de formar profesionales de la educación como una de sus funciones sustantivas; en esta dirección, la nueva licenciatura ampliará la atención de la demanda de servicios educativos a toda la sociedad independientemente de la atención que se ofrece específicamente al sector magisterial. Lo anterior es así en virtud de que el perfil de ingreso de la LIE permitirá atender a todos aquellos egresados de las instituciones de educación media superior que desean adquirir una formación que les permita incorporarse como profesionales a las distintas instituciones públicas y privadas, grupos y organizaciones sociales que ofrecen sus servicios en el campo educativo. Asimismo, la LIE se fundamenta en las tres Áreas de Desarrollo Académico del Campo Problemático “Formación de Profesionales de la Educación” expresadas en el Proyecto Académico, las cuales plantean la formación para y en la docencia, la formación para la docencia y la investigación educativa y la formación para apoyar los procesos educativos.

Conviene advertir que a pesar del escaso apoyo para las IES con una orientación humanística, social y de servicio, es menester reconocer la necesidad de advertir las razones y necesidades del mercado y del sector productivo para ofertar una Licenciatura que, sin abandonar la tradición crítica y reflexiva que caracteriza a la Universidad Pedagógica Nacional, ofrezca una alternativa viable y pertinente a las necesidades formativas y profesionales que las instituciones, grupos, actores y empleadores en las entidades requieren. El reto consiste en lograr una oferta que articule las lógicas de mercado con las lógicas de formación de sujetos críticos con amplia visión humanística y dialéctica de los procesos educativos.

En particular, la Licenciatura enmarcaría acciones de carácter institucional, tales como contar con cuerpos académicos consolidados; considerar en su modelo de formación el desarrollo integral de los alumnos, bajo el enfoque de competencias profesionales, más que laborales; sustentar la intencionalidad explícita del mapa curricular en el logro de la intervención e innovación educativa; establecer redes de trabajo en los niveles nacional, regional, estatal y local y fundamentar un nuevo modelo de gestión, planeación y evaluación escolar e institucional.

De las anteriores anotaciones se concluye que la reordenación de la oferta académica y el diseño de la Licenciatura en Intervención Educativa contempla la factibilidad de su acción, al reconocer su pertinencia en función de los diagnósticos, considerando lograr una mayor cobertura de sectores no atendidos por la UPN, comprometiendo una mayor eficiencia y calidad, así como elevados niveles de rendimiento académico y una cuidadosa atención a la equidad, para ofrecer programas (como el de la Licenciatura) a quienes lo demandan y requieren y a los cuales las Unidades UPN han atendido.

3. LA LICENCIATURA EN INTERVENCION EDUCATIVA

La Universidad Pedagógica Nacional a través de la Licenciatura en Intervención Educativa, Plan 2002, pretende contribuir a la atención de necesidades sociales, culturales y educativas del país. En este programa se recupera la vasta experiencia de la universidad, en el diseño de programas, como la Licenciatura en Educación Básica Plan 79, la Licenciatura en Educación Primaria y Preescolar Plan 85, la Licenciatura en Educación Preescolar y Primaria para el Medio Indígena Plan 90 y la Licenciatura en Educación Plan 94; incorporando las nuevas tendencias que en materia educativa impactan hoy a los procesos de enseñanza y aprendizaje en el mundo, como es el enfoque de competencias profesionales.



3.1. Fundamentación

Dimensión Social.

Una característica de la LIE es la búsqueda de pertinencia social y educativa, para responder de manera adecuada a las especificidades socioculturales de los contextos donde se insertan las Unidades UPN de los estados y los problemas documentados en los diagnósticos socioeducativos que le sirven de base.

El diagnóstico elaborado a partir de un esquema básico de indicadores de desarrollo socio-educativo, generado en el marco del Programa de Reordenamiento de la Oferta Educativa de las Unidades UPN, permitió identificar un conjunto importante de problemas socio - educativos a los cuales se propone dar respuesta con la formación de un profesional de la educación capaz de intervenir eficazmente en atención a problemas relacionados con:


  • La formación de la población infantil entre los 0 y los 4 años de edad;

  • La atención a las personas jóvenes y adultas que no han tenido oportunidad de lograr acceso a la alfabetización y a la escuela, la capacitación en para el trabajo, la educación orientada al mejoramiento de la calidad de vida, la promoción de la cultura y fortalecimiento de la identidad.

  • La diversidad cultural que se expresa en diferentes ámbitos del país;

  • La necesidad de plantear estrategias de integración social y educativa, para poblaciones con necesidades sociales y educativas particulares.

  • Formas de organización, gestión y administración educativas, no sólo en el ámbito escolar tradicional sino en el de otras instituciones y del propio sistema educativo.

  • La orientación para la toma de decisiones de jóvenes y adultos respecto a las opciones profesionales que definen su proyecto de vida.

El licenciado en intervención educativa es un profesional de la educación que interviene en problemáticas sociales y educativas que trasciende los limites de la escuela y es capaz de introducirse en otros ámbitos y plantear soluciones a los problemas derivados de los campos de intervención. Las líneas de formación en la licenciatura son:

  • Educación de las personas jóvenes y adultas.

  • Gestión Educativa

  • Educación inicial.

  • Interculturalidad

  • Inclusión social.

  • Orientación educacional.

Dimensión Socio-profesional.

Es un profesional que integra análisis de procesos sociales y educativos, desde diversas disciplinas y de contextos particulares en los que intervendrá eficazmente. Este profesional diversificará su labor, atendiendo no solamente el ámbito del aula, sino también las necesidades del sector social, relacionadas, con la atención de individuos y grupos con requerimientos específicos como la alfabetización, la educación para la vida, inclusión social, etc. Para esto, será sustancial que desarrolle las siguientes características:



  • Polifacético en capacidades genéricas que abarquen diferentes disciplinas.

  • Polivalente, es decir encontrar en diferentes ámbitos, una aplicación de sus conocimientos y competencias.

  • Flexible ante la diversidad de necesidades sociales y educativas.

  • Preparado para la internacionalización del mercado laboral, mediante una comprensión de diversas culturas y, el dominio de otros idiomas.

  • Capaz de contribuir a la innovación y ser creativos.

  • Emprendedor para crear sus propios negocios o empresas (empleabilidad)

  • Interesado en el aprendizaje durante toda la vida y preparado para ello.

  • Capaz de trabajar en equipo.

  • Capaz de comunicarse y poseer sensibilidad social.

  • Capaz de hacer frente a las incertidumbres.

  • Solidario y con un fuerte compromiso social.

  • Responsable.

  • Poseedor de una sólida cultura general.

  • Apto para resolver problemas.

  • Crítico de la realidad social.

  • Autocrítico en su desempeño profesional

  • Crítico, reflexivo y participativo.

  • Hábil en el uso de las nuevas tecnologías

  • Tolerante, cooperativo y dispuesto a mejorar la convivencia humana.

  • Respetuoso ante la diversidad.

Dimensión Epistemológica


La idea de competencia involucra un replanteamiento acerca de la producción del conocimiento y aprendizaje. Reconoce diferentes formas, vías de acceso y tipos de conocimientos, por lo tanto, que las personas desarrollan experiencias significativas a través de su desempeño en el lugar de trabajo; asimismo, que gran parte del aprendizaje se sitúa y ocurre dentro de contextos culturales específicos.

Así pues la validez del conocimiento no se considera aislada de su valor práctico, en cierta forma se cierra la fisura entre los tipos de ciencia e investigación. La ciencia pura sigue su marcha y la ciencia aplicada está cada vez más avanzada y cercana a las actividades cotidianas. Prueba de ello es la tecnología de la información y la automatización de procedimientos industriales por lo cual se cambia o reorienta la función de la universidad.

Los nuevos profesionistas encontrarán una gran mutabilidad en los insumos de trabajo, en los procedimientos de transformación y por lo mismo en las relaciones sociales.

Al fortalecerse la aproximación interdisciplinaria a los problemas de la realidad, los limites clásicos entre las ciencias, llamadas exactas, y las ciencias humanas, tienden a desaparecer, dando lugar al surgimiento de nuevos cuerpos teóricos y metodológicos, que a la vez redefinen los campos de intervención profesional. Así se explica el surgimiento de nuevas disciplinas como la neuropsicología, socioantropología, telemática, etc.

Se concibe al sujeto en la trama de relaciones de la globalización donde la identidad personal y nacional son deconstruidas y reconstruidas a cada momento. El aprendizaje será multireferencial y multimediado, el profesional de la educación afrontará problemas inéditos, para lo cual es indispensable contar con una formación más abierta y polivalente. Nuevos retos demandarán nuevas competencias.

En las competencias se enfatiza la solución de problemas sociales y del mercado, más que en los problemas de las disciplinas. Esta preocupación demanda de un trabajo multidisciplinar y de otras formas anteriormente inéditas de organización del conocimiento, así como de estrategias que posibiliten este modo de acercamiento.


Dimensión Psicopedagógica


Como se ha venido señalando en diversos apartados del documento, las profesiones experimentan importantes cambios, las IES, como responsables de la formación de profesionales, están desarrollando nuevos enfoques curriculares. Uno de estos es el currículum basado en el enfoque por competencias. Los principios que se retoman de esta orientación son:

  1. Polivalencia. Cuando la competencia se transfiere o aplica en nuevos contextos y situaciones se dice que es polivalente, que aún siendo amplia no es universal sino delimitada a una gama de tareas semejantes en una actividad profesional, o familia ocupacional.

  2. Flexibilidad. La flexibilidad es una de las características de la nueva formación. En un mercado de trabajo y bajo circunstancias sociales cambiantes no es práctico establecer un curriculum rígido. Las soluciones más idóneas se basan en el establecimiento de planes de estudio con cursos de formación flexibles, que cada educando pueda seleccionar, combinar, etc.

  3. Pertinencia. El curriculum ha de corresponder a las necesidades del sector social y profesional así como a las demandas laborales.

  4. Alternancia. La capacidad de combinar los conocimientos teóricos con el aprender a hacer en un ambiente laboral, social o profesional.

  5. Desarrollo y continuidad. Se refiere a la necesidad para desarrollar competencias en relación a los cambios sociales y modificaciones de las demandas laborales de manera continua.

Asimismo, la creciente aplicación del enfoque por competencia en las IES, se explica por las siguientes ventajas:

  1. Permite, a través de la educación general, lograr que un amplio número de personas a nivel masivo asimile capacidades de orden superior-capacidades altamente críticas y estratégicas que les permiten competir con más equidad en este mundo globalizado y acercarse a la fuerza laboral equipados de una manera cualitativamente diferente a otros tiempos.

  2. Vincula los sectores académico y productivo y de servicios mediante tres factores clave:

1. Campos ocupacionales

2. Currículum de educación profesional

3. Implementación de formas de evaluación de competencias profesionales.


  1. Facilita la observación y evaluación más directa que en otros modelos curriculares, ya que su foco de atención reside primordialmente en el dominio de lo aprendido y en el resultado de aprendizaje a partir de la integración que hace el individuo de conocimientos, valores, juicios, roles y responsabilidades, además de las habilidades y su puesta en práctica.

  2. Facilita, mediante las formas de evaluación, la verificación de la competencia en las áreas de intervención profesional18.

Además, el enfoque posibilita la validación y certificación de las competencias adquiridas por el individuo a lo largo de la vida; esto permitiría que algunos estudiantes pudieran incorporarse en distintos niveles de avance, reduciendo los tiempos establecidos para su formación.

La competencia implica reconocer al individuo como capaz de organizar y dirigir su aprendizaje, por ende se privilegiarán estrategias que jueguen un papel activo, tanto para enfrentar las situaciones profesionales que se le planteen como para integrar conceptos, diseñar alternativas y propuestas de intervención, entre otras.

Reconocer estas capacidades en el sujeto implica partir de los siguientes principios:


  • Principio de la construcción de los propios aprendizajes: El aprendizaje es un proceso de construcción: interno, activo e individual e interactivo con el medio social y natural. Los alumnos, para aprender, utilizan estructuras lógicas que dependen de variables como los aprendizajes adquiridos anteriormente y el contexto.

  • Principio de la necesidad del desarrollo de la comunicación y el acompañamiento en los aprendizajes: La interacción entre el alumno y el profesor y entre el alumno y sus pares (interacción alumno-alumno) se producen, sobre todo, a través del lenguaje. Intercambiar pensamientos lleva a reorganizar las ideas y facilita el desarrollo. Esto obliga a propiciar interacciones en las aulas, más ricas (cfr.), más motivantes y saludables. En este contexto, el profesor es quien crea situaciones de aprendizaje adecuadas para facilitar la construcción de los saberes, propone actividades variadas y graduadas, orienta y conduce las tareas, promueve la reflexión, ayuda a obtener conclusiones, etc.

  • Principio de la significatividad de los aprendizajes: El aprendizaje significativo es posible si se relacionan los nuevos conocimientos con los que ya posee el sujeto. En la medida que el aprendizaje sea significativo para los educandos hará posible el desarrollo de la motivación para aprender y la capacidad para construir nuevos aprendizajes.

  • Principio de la organización de los aprendizajes: Las relaciones que se establecen entre los diferentes conocimientos se amplían a través del tiempo y de la oportunidad de aplicarlos en la vida, lo que permite establecer nuevas relaciones entre otros conjuntos de conocimientos y desarrollar la capacidad para evidenciar estas relaciones mediante instrumentos diversos, como, por ejemplo, los mapas y las redes conceptuales.

  • Principio de integralidad de los aprendizajes: Los aprendizajes deben abarcar el desarrollo integral de los alumnos. Por ello, se propicia el respeto a las capacidades adquiridas por los educandos en su vida cotidiana y el desarrollo de nuevas capacidades a través de todas las áreas del currículo. En este contexto, es imprescindible también el respeto de los ritmos individuales de los educandos en el logro de sus aprendizajes19.

3.2. Características de la licenciatura

La denominación de la Licenciatura en “Intervención Educativa” responde a la intención de que los futuros profesionales puedan desempeñarse en distintos campos educativos, con proyectos alternativos para solucionar problemas diversos. La identificación de los elementos teóricos y metodológicos de la intervención educativa, en este sentido, permitirá proporcionar a los estudiantes los fundamentos para intervenir en problemas socioeducativos y psicopedagógicos. Se define intervención como la acción intencionada sobre un campo, problema o situación específica, para su transformación.

El programa de licenciatura se sustenta en los problemas socieducativos identificados en el contexto circundante a las unidades UPN, participantes en el Programa de Reordenamiento de la Oferta Educativa.

Por otra parte, retoma el modelo basado en competencias, en tanto procura la formación pertinente de un profesional competente que responda a la atención de las necesidades planteadas, pero considera la aplicación de la noción de competencia profesional, en lugar de la de competencia laboral.

A diferencia de las competencias laborales, que se traducen en un conjunto de tareas independientes y puntuales y escinden la riqueza de la práctica profesional, las competencias profesionales tienen como fuente las necesidades de formación y los problemas socioeducativos detectados. En este sentido, están referidas a la capacidad de intervenir en los problemas socioeducativos y psicopedagógicos, en contextos diversos.

Intervención socioeducativa.

Actualmente la sociedad ha sufrido cambios vertiginosos en sus relaciones económicas, políticas y sociales; los sujetos sociales aspiran a un bienestar común y mejores formas de vida. En este sentido, la educación presenta un desbordamiento de lo formal hacia lo informal, se han roto los límites de edad en la atención de los sujetos, se habla con frecuencia de educación inicial y de educación permanente. “Como respuesta surgen en los países nuevas modalidades, diferentes destinatarios e inéditos espacios y agentes educativos, agrupados en lo que se llama Educación Social”20

Desde esta perspectiva, un espacio de intervención educativa es la animación sociocultural, el cual se caracteriza por desarrollarse a través de una metodología participativa que genera procesos autoorganizativos individuales, grupales y comunitarios, orientados al desarrollo cultural y social de sus destinatarios.

La intervención socioeducativa puede atender las modalidades cultural, social y educativa. Las áreas en que se puede incidir son: el tiempo libre; educación de adultos; educación especializada y la formación sociolaboral. Que incluyen ámbitos como la educación ambiental, para la salud, la paz, de adultos, permanente, compensatoria, para la tercera edad, para los medios de comunicación y el desarrollo comunitario.




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