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AROMATERAPIA
Los aceites esenciales en la enfermedad de Parkinson pueden ser útiles, para el dolor y rigidez muscular aplicar localmente compresas con aceites esenciales de jengibre o enebro común que mejoran la circulación y relajan los músculos. Se echan de 1-2 gotas de jengibre o enebro en un pequeño recipiente con agua templada a caliente, se empapa en ella un trozo de algodón y se estruja para que no gotee, luego se coloca sobre la zona rígida o dolorida, se le cubre con una toallita templada y se deja un par de horas. Como relajante muscular se puede también usar la mejorana que está especialmente indicada en los parkinsonianos que sufren calambres nocturnos.

Una gota de manzanilla o camomila romana frotada en el plexo solar alivia la tensión mental o física. Se usan vaporizadores con esencia de lavanda para el estrés, el romero contra la fatiga y dolores musculares y, para el dormitorio, se usa esencia de manzanilla o camomila romana que es antidepresiva, sedante y facilita el sueño.

En general, como estimulantes se usan la menta y el eucalipto, el nerolí (naranjo amargo) es sedante, el bergamoto (tipo de lima o naranja) tiene efecto antidepresivo y el geranio equilibrador de cuerpo y mente.

En estados de especial ansiedad, se aconseja un baño relajante con una combinación de esencias de lavanda, geranio y bergamoto en aceite de almendras dulces. Para conciliar el sueño, el baño se hará con aceite esencial de manzanilla y geranio.

Los baños con esencia de lavanda producen una agradable sensación de bienestar y hace olvidar los pensamientos negativos o los sentimientos de enfado y frustación. Para los parkinsonianos se aconsejan baños aromáticos con la siguiente fórmula: 5 gotas de nerolí, 5 gotas de bergamoto y 10 gotas de lavanda (de esa mezcla se echan 5 gotas en cada baño).
VITAMINAS
- MULTIVITAMINAS: los que toman preparados multivitamínicos tienen menos riesgo de Parkinson y, si llegan a sufrirlo, los síntomas aparecen más tarde.

- VITAMINA B2 (RIBOFLAVINA): es cofactor de la MAO, y por eso interviene en la descomposición de la selegilina (un fármaco antiparkinsoniano que inhibe la MAO).

- VITAMINA B3 (NIACINA): en un estudio sobre dietas se concluyó que hay menos riesgo de Parkinson en los que tomaban café, vino, licores, carnes, jamón ahumado, huevos, pan blanco y tomates. Alimentos que destacan por su alto contenido en B3. Y a la inversa, en los que toman poca niacina las posibilidades de sufrir Parkinson son significativamente mayores.

- VITAMINA B5 (ÁCIDO PANTOTÉNICO): es sintetizada por bacterias de la flora intestinal. Favorece muchas reacciones metabólicas esenciales para el crecimiento y el bienestar del organismo. No se conocen deficiencias espontáneas de esta vitamina pero si se quita de la dieta de los animales de experimentación, dejan de crecer, la piel se estropea y se les pone gris el pelo. Será por eso por lo que algunos creen que los suplementos de B5 disminuyen las arrugas y retrasan las canas, y los recomiendan (sin apoyo científico) contra el envejecimiento y las enfermedades neurovegetativas como el Parkinson.

- VITAMINA B6 (PIRIDOXINA): compite con la levodopa y frena su paso al cerebro, se insiste en que no se dé en los parkinsonianos tratados con esta sustancia. Esa contraindicación tiene ya poco sentido con dosis normales de vitamina B6 porque ahora la levodopa se toma asociada a carbidopa (Sinemet) o benserazida (Madopar), lo que evita esos problemas.

- VITAMINA C (ÁCIDO ASCÓRBICO): para algunos la ingesta de vitamina C y su concentración en suero no guarda relación con el riesgo de Parkinson. Sin embargo, son más los que defienden la importancia de esta vitamina cuyo déficit daña estructural y funcionalmente a las células cerebrales favoreciendo el Parkinson y otras neurodegeneraciones. La dieta rica en frutas y vegetales con suficiente contenido de vitaminas C y E disminuyen el riesgo de Parkinson.

- VITAMINA D (CALCIFEROL): hay más riesgo de Parkinson en hombres que toman abundantes derivados de la leche, lo que se relaciona con su contenido en calcio, vitamina D, calcio y lactosa. Sin embargo, no hay relación con la vitamina D de origen no lácteo.

VITAMINOIDES

(sustancias de acción similar a las vitaminas, con la diferencia de que el organismo las sintetiza)


- ÁCIDO FÓLICO (VITAMINA B9): es necesario para el metabolismo de ácidos nucleicos y la formación de hemoglobina pero también retira de la sangre la homocisteína (sustancia que aumenta el riesgo de trastornos cardiovasculares, demencia vascular e ictus, también de Parkinson, depresión, enfermedades psiquiátricas e incluso algunos cánceres). En el adulto es neuroprotector, previene el envejecimiento fisiológico y disminuye el riesgo de Parkinson.

- FLAVONOIDES (VITAMINA P): se encuentran en frutas y vegetales, vino y té. Se les considera beneficiosas en el Parkinson y otras neurodegeneraciones por su poder antioxidante pero también protegen a las neuronas por otros mecanismos.

- CARNITINA: transporta fuentes de combustible a las mitocondrias de las neuronas y también es antioxidante. Protege a los animales de laboratorio del parkinsonismo por tóxicos.

- COENZIMA Q-10: interviene en procesos clave de producción de energía intracelular y también es antioxidante. Abunda en las vísceras, ternera, sardinas, caballa y cacahuetes. Atenúa los efectos del envejecimiento y contra enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson y otras.


MINERALES

- MAGNESIO: el mecanismo de neurodegeneración en general y del Parkinson en particular se asocia a exceso de aluminio coincidiendo con falta de magnesio. El magnesio evita que el aluminio y otros metales se depositen en las células.

El magnesio es muy abundante en la dieta pero el organismo no lo retiene por lo que hay que darlo continuadamente. Cuando tomamos mucha leche se menos magnesio porque compite con el calcio. Hay más riesgo de Parkinson en los que toman muchos productos lácteos (más calcio) y menos en los que toman frutos secos, verduras y chocolate (ricos en magnesio).

El magnesio interviene en muchas funciones corporales, incluyendo la relajación muscular, la conducción nerviosa y el sueño. Equilibra el neurovegetativo y es un buen sedante neuromuscular y muchos de los síntomas parkinsonianos pueden aliviarse con suplementos de magnesio: el temblor y la rigidez, calambres y síndrome de piernas inquietas; también estabiliza el ánimo (se parece al litio) y favorece el sueño.

- HIERRO: consumir mucho hierro aumenta el riesgo de enfermedad de Parkinson. Se recomienda sumistrar quelantes de hierro (sustancias para eliminarlo del organismo) como prevención y terapia en los parkinsonianos.

- ALUMINIO: es neurotóxico. En autopsias de parkinsonianos hay depósitos de aluminio en los ganglios de la base y sustancia gris.

Todos debemos evitar el aluminio: no debemos usa antiácidos clásicos (de sales de aluminio), no se cocinará en utensilios de aluminio antiguos no protegidos (hoy la mayoría lo están), y se evitarán la levadura en polvo, los encurtidos (vegetales conservados en vinagre contienen bastante aluminio), conservas ácidas en latas no forradas (mejor comprarlas en cristal o cartón).
NUTRIENTES

AMINOÁCIDOS ESENCIALES

En el Parkinson disminuyen los aminoácidos esenciales en el LCR, y más en relación a su concentración en sangre; eso sugiere algún trastorno de transporte de aminoácidos a través de la barrera hemato-encefálica.

Se darán suplementos de aminoácidos cuando la alimentación no los aporta suficientemente por cualquier causa.

- FENILALANINA: abunda en quesos, frutos secos y carne. Mejora la alerta mental y la libido, aumenta la serotonina y dopamina por lo que la aconsejan contra la depresión y el Parkinson. Mejora el control motor de los parkinsonianos y disminuye el temblor, pero interfiere con la levodopa por lo que se consultará al neurólogo.

- TRIPTÓFANO: se convierte en serotonina, que es antidepresiva, regula el sueño y disminuye la sensibilidad al dolor. En el Parkinson, los suplementos de triptófano combinados con Sinemet mejoran la depresión y las oscilaciones clínicas. Pero nunca se darán solos porque, al aumentar la serotonina sin que suba en paralelo la dopamina, empeora la rigidez y otros síntomas. Todavía es más peligroso mezclarlos con selegilina porque el exceso de serotonina daría complicaciones.
AMINOÁCIDOS NO ESENCIALES

- GLUTAMINA: “alimento cerebral” contra la fatiga y el envejecimiento. Lo recomiendan en el Parkinson y otras neurodegeneraciones alegando que la glutamina es el substrato para producir glutamanto y GABA además de una fuente de energía cerebral. En parkinsonianos algunos observan variaciones de glutamina y glutamato en sangre o LCR y otros no.

- GLUTATION: la falta de glutatión daña las neuronas dopaminérgicas y favorece el desarrollo de la enfermedad de Parkinson. Reponer ese déficit cerebral de glutation puede ser clave en el tratamiento del Parkinson, pero que eso se condiga con suplementos dietéticos es más difícil: el glutation no atraviesa la barrera hematoencefálica.

- TIROSINA: es el precursor directo de la levodopa y, puede resultar útil como suplemento dietético en parkinsonianos siempre que no tomen ya levodopa porque compite e interfiere con ella.

- CISTEÍNA: potente antioxidane que, además, aumenta la producción de glutation y mejoran la actividad mitocondrial de las neuronas de la substancia nigra en parkinsonianos.

- HOMOCISTEÍNA: es tóxica y está aumentada en sangre en parkinsonianos, sobre todo en los tratados con levodopa (60%). No sólo no se dará como suplemento sino que se intentará disminuir con ácido fólico junto a las vitaminas B6 y B12.



ÁCIDOS GRASOS ESENCIALES

Si faltan en la dieta, se dañan las neuronas predisponiendo al Parkinson, Alzheimer y a todo lo que se relacione con envejecimiento. Una alimentación rica en ácidos grasos omega-3 (también son buenos los omega-6 y omega-9) puede retrasar el comienzo o la progresión de estas enfermedades.

- ACEITES DE LINAZA, PRÍMULA Y ONAGRA: son aceites de plantas que contienen valiosos ácidos omega-3, de los que tan faltos están los parkinsonianos, y que son difíciles de encontrar en una alimentación normal.la ingesta de estos ácidos y sus derivados poli-insaturados mejora el sistema inmune, previene procesos inflamatorios y enfermedades cardiovasculares y mejora las funciones cerebrales y de nervio periférico.

LÍPIDOS Y RELACIONADOS

En la sustancia nigra de los parkinsonianos se producen cambios adaptativos o compensatorios para incrementar el metabolismo de los fosfolípidos. Favorecerlo sería una de las posibilidades de tratamiento.

La fosfatidilserina es un lípido esencial importante para la función cerebral normal y la eficaz transmisión del impulso nervioso. Mejora la memoria y el aprendizaje de pacientes con deterioro mental. Los parkinsonianos tratados con levodopa tienen niveles bajos de fosfatidilserina y, al darla como suplemento (obtenido de cerebros de vaca), les mejora el ánimo y las funciones mentales pero no mejora el control motor. Desde la extensión del “mal de las vacas locas” ya no es de origen animal sino que los suplementos comercializadosson de origen vegetal (soja).
LÍPIDOS MARINOS CONCENTRADOS

Ayudan a bajar el colesterol y triglicéridos, reparan el daño tisular isquémico, mejoran la artritis e inflamación articular y protegen de la depresión, Alzheimer y Parkinson.


DIETAS ESPECIALES y ALIMENTACIÓN

Ningún alimento, vitamina, mineral o nutriente cura la enfermedad de Parkinson, pero una dieta equilibrada y nutritiva es muy beneficiosa, retrasa el envejecimiento y disminuye el riesgo de enfermedades neurodegenerativas. También ayudan las dietas bajas en calorías, el ayuno intermitente, alimentos ricos en fibra, abundancia de agua y líquidos, y algunos suplementos. Por tanto, se debe tomar mucha fruta, fibra y verduras (preferentemente crudas), con una proporción 5:1 de carbohidratos a proteínas sin grasas animales. Sería aconsejable aficionarse al tomate y frutos secos, y añadir algún suplemento con vitaminas y minerales variados pero en cantidades muy pequeñas.


FITOTERAPIA

Los antiguos empleaban las semillas de estramonio contra el temblor por su efecto anticolinérgico. Las habas y otras legumbres exóticas como la mucuna contienen levodopa y se emplean desde hace siglos contra la enfermedad de Parkinson. El cornezuelo es un hongo de los cereales del que se obtienen agonistas dopaminérgicos como la bromocriptina y pergolide. Otro antiparkinsoniano, la serengilina es un inhibidor de la monoaminooxidasa, similar a los que hay en las hojas del tabaco y de la banisterina.


Otras terapias complementarias que usan algunos individuos con enfermedad de Parkinson comprenden terapia con yoga, tai chi, hipnosis, y la técnica de Alexander, que optimiza la postura y la actividad muscular. Existen estudios limitados que sugieren beneficios leves con algunas de estas terapias.
BIOGRAFíA
. En Internet, Neurology: http://www.neurology.org/Fuente: Washington, 30-1-2007 (AFP)

  • www.geosalud.com/neurologia/parkinson.html



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