Bases biológicas de la conducta



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BASES BIOLÓGICAS DE LA CONDUCTA

Y EL PENSAMIENTO.
1. El sistema nervioso

1.1. Células nerviosas y neuro-transmisores.
El sistema nervioso está formado por dos tipos de células: neuronas y las neuroglias. Aunque cuantitativamente es mayor la masa de neuroglias (un 90% frente a un 10% de neuronas, aproximadamente), desde un punto de vista funcional son mucho importantes las neuronas: éstas son las verdaderas responsables de la transmisión del impulso nervioso, mientras que las neuroglias se limitan a una función de sostén y mantenimiento de las neuronas.

En una neurona se distinguen en principio dos partes: un cuerpo y unas prolongaciones; entre estas últimas podemos distinguir tam­bién una claramente más alargada (llamada axón) y el resto, de forma similar a los dedos de una mano o a las ramas de un árbol (den­dritas). El impulso nervioso, de naturaleza eléctrica, se transmite siempre de la misma forma a lo largo de la neurona: entra por las dendritas, llega al cuerpo y sale por el axón, cuya terminación debe estar lo suficientemente cerca de las dendritas de otra neurona para que continúe el proceso de transmisión.
En sentido estricto, el axón de una neurona no está en contacto físico directo con las dendritas de la neurona siguiente: hay una pequeñísima distancia de separación entre ambas células, en torno a dos cienmilésimas de milímetro. El impulso nervioso saltará o no esta distancia en función de la presencia de ciertas sustancias químicas llamadas Neurotransmisores, cuya función es posibilitar o inhibir la sinapsis o comunicación interneuronal. Los neurotransmisores son enzimas almacenadas en unas vesículas que se sitúan al final del axón y que al ser liberadas provocan la excitación de los receptores de las dendritas de la siguiente neurona. Uno de los avances más importantes de la neurofisiología en los últimos años ha sido el aislamiento de estas sustancias; podemos nombrar algunos de los neurotrans­misores más importantes:


  • El primero en ser descubierto, en 1921, fue la acetilcolina, responsable de la contracción de los músculos (su falta, provocada por venenos como el curare, provoca parálisis y muerte). La enfermedad de Alzheimer se relaciona con la pérdida de esta sustancia en el cerebro de los enfermos.




  • La norepinefrina o noradrenalina, junto con la adrenali­na, actúa en las situaciones de emergencia aumentando el ritmo cardíaco, la presión sanguínea, etc. Su falta es res­ponsable de algunas formas de depresión.




  • La dopamina se relaciona con procesos como la coordi­nación de movimientos y la atención, por lo que su falta es común en los llamados niños hiperactivos y también en la enfermedad de Parkinson; por el contrario, la esqui­zofrenia se relaciona con un exceso de esta sustancia.




  • La endorfina (morfina endógena) es un inhibidor del dolor con estructura y función similares a las drogas deri­vadas del opio (morfina, heroína), pero, a diferencia de éstas, producido por el propio organismo.




  • Otros neurotransmisores son el GABA, inhibidor cuya fal­ta se asocia a trastornos de ansiedad y epilepsia; el gluta­mato, relacionado con la memoria, y la serotonina, encar­gada de facilitar el bienestar emocional.





EL CEREBRO EN CIFRAS

  • Volumen intracraneal: 1700 mi

  • Volumen del cerebro: 1400 mi

  • Peso del cerebro del adulto: 1300-1500 g

  • Peso del cerebro del recién nacido: 350-400 g

  • Número de neuronas: 1011

  • Número de sinapsis: 1014 (se incrementa)

  • Número máximo de sinapsis por neurona: 10000

  • Pérdida de neuronas del córtex cerebral: 85000 al día (1 por segundo).

  • Longitud total de los nervios del cuerpo humano: 150 millones de kilómetros (distancia de Tierra al Sol).





1.2. El sistema nervioso central
Se llama así a la masa nerviosa situada en el interior de la cavidad craneal y la columna vertebral, es decir, al conjunto for­mado por el encéfalo y la médula espinal.
La médula espinal. Es una estructura semejante a un cordón que recorre la espalda de arriba abajo. Realiza una doble función:

  • Actúa como intermediaria entre el cerebro y las distintas partes del cuerpo, tanto los músculos y glándulas como los receptores sensoriales situados en el tronco y las extre­midades.

  • Coordina los actos reflejos más simples, como flexionar la pierna tras un golpe en la rodilla.

El encéfalo. Hay que advertir, en primer lugar, que la diferencia entre cerebro y encéfalo no está ni mucho menos clara: muchos autores consideran ambos términos sinónimos. En el caso de no ser así, se considera al encéfalo dividido en tres regiones superpuestas una sobre otra (de abajo arriba: rombencéfalo, mesencéfalo y prosencéfalo) y se reserva el nombre de «cerebro» a la región más superficial o prosencéfalo. En otros casos, las tres regiones anteriormente citadas se llaman «cerebro posterior», cerebro medio» y «cerebro anterior», respectivamente.
En la masa situada dentro de la cavidad podemos distinguir varias estructuras:

  • El tronco cerebral, en la unión entre médula y cerebro. Destaca el bulbo raquídeo, que controla la respiración y el ritmo cardiaco.




  • El cerebelo, en la parte inferior-posterior del encéfalo. Su función es la coordinación de movimientos y el equilibrio, aunque también interviene en la memoria y el aprendizaje.




  • El cerebro medio o mesencéfalo, la parte más pequeña y cualitativamente menos importante del encéfalo.




  • El diencéfalo, situado entre los dos hemisferios cerebra­les, por debajo de la corteza cerebral. Está compuesto por la hipófisis (glándula maestra que regula la actividad endocrina de todo el organismo), el epitálamo con la glándula pineal o epífisis, el tálamo que recibe y filtra los impulsos sensoriales (excepto los procedentes del olfato) antes de reenviados a la corteza cerebral y el hipotálamo que regula los impulsos sexuales, el hambre, la sed y el sueño. Las estructuras del sistema límbico (hipocampo, amígdala) se sitúan en el límite o borde del diencéfalo.




  • Finalmente está el cerebro propiamente dicho, formado en sus tres cuartas partes por una capa de células de unos 4 mm de espesor (la corteza o córtex, formada por los cuerpos de las neuronas o sustancia gris; por debajo de los axones dan lugar a la sustancia blanca). La corteza se pliega sobre sí misma innumerables veces produciendo en conjunto una apariencia de nuez muy arrugada. La enorme importancia del cerebro en la vida psíquica exige que le dediquemos un poco de espacio más adelante, por lo que aquí simplemente añadiremos que entre las numerosas hendiduras que aparecen en la superficie cerebral destaca una especialmente profunda, que divide el cerebro en dos hemisferios, derecho e izquierdo.

El siguiente esquema resume gráficamente la enorme complejidad de estructuras que conforman el sistema nervioso, muy especialmente el cerebro:



SISTEMA NERVIOSO CENTRAL

MÉDULA ESPINAL



ENCÉFALO

Cerebro Posterior



Cerebro Medio (mesencéfalo)

Cerebro Anterior



DIENCÉFALO.

  • Hipófisis.

  • Tálamo.

  • Hipotálamo.

  • Glándula Pineal.

SISTEMA LÍMBICO

  • Hipocampo.

  • Amígdala.

CUERPO CALLOSO


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