Balal noureddine



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1.- La palabra “Juez” según el original Hebreo aparece como: שופט = Shafat = traducido = pronunciar sentencia (favor- en contra) por implicación vindicar o castigar; gobernar, hacer, jefe, litigar, contender, defender, dar (Jueces 2:16).
Los Jueces se desenvolvían principalmente entre las tribus de Israel, dependiendo la situación del momento, según la comisión encomendada por Dios sobre cada Juez, no eran Jueces NACIONALES sino LOCALES sobre una o más tribus, la posición de Juez no era hereditaria, era comisionada por Dios, para liberar al pueblo de Israel de sus opresores, y cada historia sobre los hechos de los Jueces no es exactamente cronológica.
2.- Autor
El libro de Jueces NO indica el Autor, sin embargo, el Talmud se lo atribuye a Samuel:
1 Sam 10:25 “Samuel recitó luego al pueblo las leyes del reino, y las escribió en un libro, el cual guardó delante de Jehová”

3.- Se escribió para los judíos (el pueblo de Israel) como testimonio de la fidelidad de Dios, y como una serie de hechos históricos, llamando a la reflexión a NO ser infieles, y así, volver y mantener, sus corazones vueltos a Dios totalmente (sin recaídas).

4.- El libro de Jueces es la continuación de la nación de Israel después de la muerte de Josué, así como Josué es la continuación de la historia de Israel después de la muerte de Moisés (Josué 1:1), en el contexto histórico de Jueces, se señala el libertinaje del pueblo que traía como resultado desgracia, desorden, apatía. El Señor ya no era mas el Rey, sino “cada quien hacia como bien le parecía” (Jue 17:6) el pueblo en si mismo era el rey, el sacerdote, y el profeta; esto creo divisiones, y una deficiencia total que finalmente llevo a la apostasía, y a un arrepentimiento superficial (remordimiento mas NO al cambio). También a una dependencia y esperanza del Hombre (liderazgo) y no a la de Dios.

5.- No había capital política ni líder nacional, por eso cada cual hacia lo que bien le parecía, (Jue 17:6; 21:25). En el libro de Josué hay un solo líder y Dios estaba con la nación entera; pero en Jueces hay muchos líderes y Dios sólo está con estos líderes, no con la nación entera (2:18) porque era una nación de corazón diferente. Había poca unidad política entre el norte y el sur; es más, parece que hubo muy poca ley y orden a través de este periodo.

6.- El pueblo de Israel era una nación que olvido el pacto en el monte de Sinaí, esto trajo división, apatía, apostasía. Es fácil desmayar o caer en hacer compromisos con el enemigo, Israel entró en la tierra, pero fracasó al no tomar en posesión toda la herencia. Por una parte toleró al enemigo, luego por otra parte, cobró tributos (impuestos), después se mezcló con el enemigo y por último se rindió ante él. Fue sólo mediante los libertadores de Dios (los jueces) que el pueblo hallaron la salida. Qué fácil tendencia, que los cristianos «se apegan con el pecado» y pierdan las bendiciones de la comunión, adoración, y obediencia a Dios.

7.- La “ESENCIA” de los problemas de Israel esta en su < > y esto ocasionó: Idolatría, apostasía, apatía, división, recaídas, tanto que se convirtió en un periodo de tinieblas.
8.- El libro de Jueces es la historia de la nación de Israel después de la muerte de la generación de Josué, el pueblo había fallado en sus esfuerzos de echar fuera totalmente a los habitantes paganos de Canaán. De hecho, se habían mezclado con éstos, y practicaban la idolatría, como resultado, Dios repetidamente entregó el pueblo en manos de opresores. Esta esclavitud, trajo a los judíos al punto de arrepentimiento y contrición. Cuando clamaron a Dios para ser salvados, Él levantó jueces. El libro toma su nombre Jueces.
9.- Manifestación de un ciclo de apostasía, opresión, clamor, arrepentimiento, restauración, recaídas, los Jueces lideres provisionales de Dios en dicha época, para liberar al pueblo para su gloria.

10.- La venida (manifestación) del Señor Jesucristo en este tiempo de los Jueces, es demostración de fidelidad, amor, verdad, gracia a sus promesas y Pacto. Se presento el Señor durante este tiempo exhortando al pueblo que recordaran de donde los saco Dios, y los beneficios otorgados como pueblo de Dios escogido. ¿Por qué causo impresión y angustia la presencia del Señor, al extremo de llorar? Es una posición personal no lo dice el contexto de la porción del libro de Jueces, pero en mi opinión es que al ver la Santidad, y Verdad que provenía del Señor con sus palabras y presencia, se sintieron confrontados, vieron a Dios se vieron así mismo, como le paso al profeta Isaías 6: 5  Entonces dije: !!Ay de mí!! Que soy muerto; porque siendo hombre inmundo de labios, y habitando en medio de pueblo que tiene labios inmundos, han visto mis ojos al Rey, Jehová de los ejércitos. Esta experiencia la tuvo el pueblo, pero no duro mucho, ya que cuando paso el tiempo volvieron a recaer en idolatría, pecados, apostasía, era un periodo muy crítico por todas partes.

Preguntas



1.- Mencione la definición de la palabra Juez, y ¿Cómo se desenvolvían?

2.- ¿Quien es el autor del Libro de Jueces?

3.- ¿Para quienes se escribió el Libro de Jueces?

4.- Resuma en sus propias palabras lo entendido, del contexto histórico de Jueces.

5.- Resuma en sus propias palabras lo entendido, del contexto político de Jueces.

6.- Resuma en sus propias palabras lo entendido, del contexto social de Jueces.

7.- Resuma en sus propias palabras lo entendido, del contexto religioso de Jueces.

8.- ¿Cuál es el propósito del Libro de Jueces?

9.- ¿Cuál es el tema central del Libro de Jueces?

10.- ¿Cuál es la razón que provoco la manifestación del Angel de Jehová al pueblo?



LECCIÓN 2

ATRIBUTOS DE DIOS, Y SU CARÁCTER EN EL LIBRO DE JUECES

2.1.- Introducción



Para comenzar, quisiera hablar acerca de ¿Cómo es Dios en su carácter y atributos? ¿Qué caracteriza al Dios de la Biblia con otros dioses, y la diferencia? Desde Génesis 1:1, se nos presenta un Dios creador, y sustentador absoluto de todo (1 Cr. 29:11-12). Sus obras reflejan su Carácter. Él (Dios) encomienda funciones para satisfacer su Carácter y propósitos eternos (Sal 115:3; 135:6). Su soberanía es el control único de la creación como parte de su carácter aplicado (atributo) (Sal 2; 17:5; 103:19). Si no aceptamos la soberanía de Dios en las circunstancias, nuestra comprensión de Dios, el prójimo y la creación misma no es correcta, y por lo tanto haremos un “Dios” según nuestras perspectivas y visión, no un “Dios” bíblico. Así que, su soberanía absoluta sobre todas las cosas, nos permite descansar (Mt. 8:9-11; 1 Pe 2:8). Dios con su carácter, es bueno y perfecto, y por tanto hace que todas las cosas que proviene de su mano sean buenas y perfectas (Is. 46:10; Heb. 13:20-21; Stg. 1:18). Muchas veces dice la Biblia en Génesis “Y vio Dios que era bueno.” Esto refleja el carácter de Dios con la creación y nos lo hace ver en su revelación especial la biblia, consideradas buenas de un Dios bueno en su carácter y obra. Dios da preceptos morales con principios absolutos. No hay lo relativo, simplemente todo es bueno. Un Dios bueno, refleja su carácter en: fidelidad, bondad y santidad de sus obras y promesas. El mismo establece la diferencia entre el bien y el mal. Por ser bueno en esencia de carácter, llama a su creación a ser buena, justa y recta (Is. 6:3; Ex 20:1-17). El carácter de Dios aplicado en sus atributos, se expresa en su veracidad (verdad), fidelidad, misericordia, bondad e inmutabilidad (No cambia). Los atributos tienen que ver con la aplicación de su carácter en perfección. La mayoría de las características de su carácter tiene que ver con su moralidad, esto se refleja a lo largo del libro de Jueces.

A CONTINUACIÓN UNA PERSPECTIVA DE J. Oliver Buswell, Jr TEOLOGIA SISTEMATICA TOMO 1

Cuando Moisés se volvió para ver la zarza que «ardía en fuego y la zarza no se consumía», Dios le habló, primeramente en términos de continuidad de la experiencia histórica personal: «Yo soy el Dios de tus padres, Dios de Abraham, Dios de Isaac, y Dios de Jacob» (Ex 3.6). De estas palabras debemos aprender la lección de que aunque cada revelación particular de Dios en el curso de la historia humana se puede considerar como un evento único en sí mismo, no obstante desde el punto de vista teísta de la historia, cada revelación particular de Dios es parte de un proceso histórico de revelación. Dios nunca «se dejó a sí mismo sin testimonio» (Hch. 14.17). Aunque los israelitas habían olvidado el nombre de Dios y habían caído mucho en la ignorancia durante su tiempo de esclavitud, Dios no obstante se reveló a Moisés, no como un Dios nuevo, sino como el Dios personal que había guiado a Abraham y que había prometido ser el Dios de la simiente de Abraham. Moisés, consciente de la ignorancia espiritual de su pueblo, queda anonadado por la revelación de Dios y la declaración de su propósito de librar. «Dijo Moisés a Dios: He aquí que llego yo a los hijos de Israel y les digo: El Dios de vuestros padres me ha enviado a vosotros. Si ellos me preguntaren: ¿Cuál es su nombre?, ¿qué les responderé? » (Ex 3.13). Debemos notar aquí que el «nombre» de Dios en el uso bíblico significa más que el uso de la palabra «nombre» en nuestro lenguaje moderno. El nombre de Dios es más que meramente su nombre; es la esencia de su carácter y de su actividad. Por esta razón la contestación de Dios a Moisés es muy significativa. «Y respondió Dios a Moisés: YO SOY EL QUE SOY. Y dijo: Así dirás a los hijos de Israel: YO SOY me envió a vosotros» (Ex 3.14). Las palabras hebreas ‘ehyeh ‘asher ‘ehyeh se traducen mejor «Yo soy yo quien soy», esto es, «Yo soy el Dios que existe como un Espíritu personal con autoconocimiento y autodeterminación». Puede alegarse que estamos imponiendo sobre la historia antigua nuestros conceptos filosóficos modernos. Yo contestaría que es más probable que la idea cristiana de la personalidad espiritual se deriva de esta fuente antigua. Un libro no se puede divorciar de sus efectos en la corriente de la historia. Muchas generaciones de gentes temerosas de Dios desde los tiempos antiguos han encontrado en estas palabras una revelación del Dios personal. Quitar de las palabras sus implicaciones obvias es desviarse de las reglas científicas de la crítica literaria histórica. Pero la revelación de Dios presentada en Éxodo 3 no termina con el tiempo presente «Yo soy». La narración continúa: «Además dijo Dios a Moisés: Así dirás a los hijos de Israel: Jehová el Dios de vuestros padres, el Dios de Abraham, Dios de Isaac, y Dios de Jacob, me ha enviado a vosotros. Este es mi nombre para siempre; este es mi memorial por todos los siglos» (Ex 3.15). El nombre de Dios no es solamente ‘ehyeh, «Yo soy» sino «Yahvé», «El que continuamente es». No entraremos en detalle en la discusión del significado de este tetragrámaton. La mejor opinión parece ser que la palabra erróneamente deletreada «Jehová» se basa en la tercera persona singular imperfecto del verbo «ser», y significa «el que continuamente es».”16

2.2.- Atributos Incomunicables (Solo, pertenece a su “Ser”)


Los atributos incomunicables son aquellos que solo pertenece a su Ser, NO son compartidos con su creación, sino tienen que ver con la aplicación de su carácter a través de sus obras. También se manifiestan visiblemente en su revelación general y en su revelación especial (la Biblia).

La esencia de los atributos de Dios es el carácter aplicado, Dios en esencia es “Espíritu.” Pero también es Santo, santo, santo (Isaías 6:3). Esto indica que este atributo es el principal que encierra y motiva a los demás atributos, la motivación es ser “SANTO” en todo. Aunque El, (Dios) si comparte este atributo con nosotros al hacernos Santos por su Hijo Jesucristo, NO significa que nuestro carácter humano sea santo, y menos en nuestra posición humana por nosotros mismos, pero la de Dios “SI” porque el es la “FUENTE” y “ESENCIA” en si mismo de todo.

2.2.1.- Dios Soberano
En toda la Biblia se enfatiza la Soberanía de Dios, no solamente en el libro de Jueces, ahora en que consiste la “Soberanía de Dios.” Consiste en Creador, sustentador, controlador de todas las cosas según el concejo mismo de su voluntad. Dios gobierna como Rey en el más absoluto sentido de la palabra, y todas las cosas dependen de El y le sirven a El. Gen 14:19; Ex 18: 11; Dt. 10: 14 y 17; 1 Cr. 29: 11 y 12; 2 Cr. 20: 6; Neh. 9: 6; Sal 22: 28; 47: 2, 3, 7,8; 50: 10 12; 95: 3 5; 115: 3; 135: 5 y 6; 145: 11 13; Jer. 27: 5; Luc. 1: 53; Hch. 17: 24¬26; Ap. 19: 6. 17

En el periodo de los Jueces. Dios orquesto el tiempo, los personajes, los pueblos, tanto enemigas como Israel así como los caudillos (Jueces) para su gloria como soberano Dios. Existe un método de interpretación aplicado por el hermano Dr. Cornelio Neal Hegeman, que se define como método histórico-redentivo: Creación -Caída- Restauración- Consumación.18 Este método desarrolla muy bien el plan soberano de Dios desde la fundación del mundo, Dios nunca ha tenido un plan “B” jamás, debido a su omnisciencia, presciencia y sabiduría que orquesta todas las cosas con el puro afecto de su voluntad (Ef. 1:5).

El Dios soberano en Jueces se presenta en los siguientes ejemplos:

1.- Dios es el que entrega como soberano. Jueces 1: 2, 4 Y Jehová respondió: Judá subirá; he aquí que yo he entregado la tierra en sus manos. Y subió Judá, y Jehová entregó en sus manos al cananeo y al ferezeo; e hirieron de ellos en Bezec a diez mil hombres.

2.- Dios determina, y hace conforme al concejo mismo de su voluntad, nadie lo puede detener. Jueces 2:1, 3 El ángel de Jehová subió de Gilgal a Boquim, y dijo: Yo os saqué de Egipto, y os introduje en la tierra de la cual había jurado a vuestros padres, diciendo: No invalidaré jamás mi pacto con vosotros, Por tanto, yo también digo: No los echaré de delante de vosotros, sino que serán azotes para vuestros costados, y sus dioses os serán tropezadero.

3.- Dios como Soberano aplicando su justicia, juicio y fidelidad. Jueces 2:14-16 Y se encendió contra Israel el furor de Jehová, el cual los entregó en manos de robadores que los despojaron, y los vendió en mano de sus enemigos de alrededor; y no pudieron ya hacer frente a sus enemigos.  Por dondequiera que salían, la mano de Jehová estaba contra ellos para mal, como Jehová había dicho, y como Jehová se lo había jurado; y tuvieron gran aflicción. Y Jehová levantó jueces que los librasen de mano de los que les despojaban;

Para concluir, Dios utiliza a cualquier “INSTRUMENTO O VASOS” que coopere para sus propósitos eternos, he aquí otro ejemplo: Jueces 3: 1-2 “Estas, pues, son las naciones que dejó Jehová para probar con ellas a Israel, a todos aquellos que no habían conocido todas las guerras de Canaán;  solamente para que el linaje de los hijos de Israel conociese la guerra, para que la enseñasen a los que antes no la habían conocido.” Aun Satanás como lo podemos ver en el libro de Job Sin embargo, Satanás no hace el trabajo sucio de Dios, esto es herejía, más Dios permite que trabaje con límites establecidos por el mismo. Romanos 9: 22-23 ¿Y qué, si Dios, queriendo mostrar su ira y hacer notorio su poder, soportó con mucha paciencia los vasos de ira preparados para destrucción, y para hacer notorias las riquezas de su gloria, las mostró para con los vasos de misericordia que él preparó de antemano para gloria. Job 1:12 Dijo Jehová a Satanás: He aquí, todo lo que tiene está en tu mano; solamente no pongas tu mano sobre él. Y salió Satanás de delante de Jehová.

2.2.2.- Dios Eterno



Ha’Olam= Hebreo= הנצח= El Eterno. La manera que la Biblia describe la eternidad de Dios, tiene que ver con lo que abarca las edades sin fin Sal 90: 2; 102: 12; Ef. 3: 21. Dios trasciende el tiempo con su eternidad, o sea trasciende limitaciones temporales 2 Pedro 3:8 que dice: Mas, oh amados, no ignoréis esto: que para con el Señor un día es como mil años, y mil años como un día. Dios esta en el tiempo y espacio, a diferencia de nosotros, que nuestro tiempo esta dividido en: días, semanas, meses, años. Mientras que el de Dios no es así, debido a que la eternidad de Dios se eleva sobre todas las limitaciones en el tiempo y espacio. Daniel 4:34mas al fin del tiempo yo Nabucodonosor alcé mis ojos al cielo, y mi razón me fue devuelta; y bendije al Altísimo, y alabé y glorifiqué al que vive para siempre, cuyo dominio es sempiterno, y su reino por todas las edades.” Sal 145:1-2, 4, 13,21; 146:10. En muchos pasajes de la Biblia se declara el ser eterno de Dios. «Señor, tú nos has sido refugio de generación en generación. Antes que naciesen los montes y formases la tierra y el mundo, desde el siglo y hasta el siglo, tú eres Dios» (Sal 90.1, 2). «Tu trono, oh Dios, por el siglo del siglo;... Tú, oh Señor, en el principio fundaste la tierra, y los cielos son obra de tus manos. Ellos perecerán, mas tú permaneces; y todos ellos se envejecerán como una vestidura, y como un vestido los envolverás, y serán mudados; pero tú eres el mismo, y tus años no acabarán» (He 1.8-12; cf. Sal 45.6, 7; 102.25- 27). «Así dice Jehová Rey de Israel, y su Redentor, Jehová de los ejércitos: Yo soy el primero, y yo soy el postrero, y fuera de mí no hay

Dios» (Isa 44.6; cf. Ap. 1.8, 11; 21.6; 22.13).19

2.2.3.- Dios es bueno



Mateo 19: 16-17 “Entonces vino uno y le dijo: Maestro bueno, ¿qué bien haré para tener la vida eterna? El le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno sino uno: Dios. Mas si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos.”

El ser bueno se le atribuye en esencia a Dios solamente, las criaturas pueden ser buenas (en hacer el bien) solo si Dios los hace participar. Dios es bueno eterna e inmutablemente, El (Dios) tiene en sí mismo, un tesoro infinito e inagotable de bendición y bondad que es suficiente para llenarlo todo.20

En el libro de Jueces se manifiesta su bondad siempre guiando al pueblo al arrepentimiento Rom 2:4-5 ¿O menosprecias las riquezas de su benignidad, paciencia y longanimidad, ignorando que su benignidad te guía al arrepentimiento? Pero por tu dureza y por tu corazón no arrepentido, atesoras para ti mismo ira para el día de la ira y de la revelación del justo juicio de Dios, pero el pueblo se resistía, lloraban mas no había arrepentimiento Jueces 2:4,16-19 Y Jehová levantó jueces que los librasen de mano de los que les despojaban, pero tampoco oyeron a sus jueces, sino que fueron tras dioses ajenos, a los cuales adoraron; se apartaron pronto del camino en que anduvieron sus padres obedeciendo a los mandamientos de Jehová; ellos no hicieron así. Y cuando Jehová les levantaba jueces, Jehová estaba con el juez, y los libraba de mano de los enemigos todo el tiempo de aquel juez; porque Jehová era movido a misericordia por sus gemidos a causa de los que los oprimían y afligían. Cuando el ángel de Jehová habló estas palabras a todos los hijos de Israel, el pueblo alzó su voz y lloró. Más acontecía que al morir el juez, ellos volvían atrás, y se corrompían más que sus padres, siguiendo a dioses ajenos para servirles, e inclinándose delante de ellos; y no se apartaban de sus obras, ni de su obstinado camino.

2.2.4.- Dios es infinito

La Biblia enseña que lo infinito de Dios tiene que ver con su inmensidad, omnipresencia, y su omnipotencia, se dice que todo lo llena en todo Ef: 1:23 “la cual es su cuerpo, la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo.” Jer: 23:23-24 ¿Soy yo Dios de cerca solamente, dice Jehová, y no Dios desde muy lejos? ¿Se ocultará alguno, dice Jehová, en escondrijos que yo no lo vea? ¿No lleno yo, dice Jehová, el cielo y la tierra? Sal 139:7-12 ¿A dónde me iré de tu Espíritu? ¿Y a dónde huiré de tu presencia? Si subiere a los cielos, allí estás tú; Y si en el Seol hiciere mi estrado, he aquí, allí tú estás. Si tomare las alas del alba Y habitare en el extremo del mar, Aun allí me guiará tu mano. Y me asirá tu diestra. Si dijere: Ciertamente las tinieblas me encubrirán; Aun la noche resplandecerá alrededor de mí.  Aun las tinieblas no encubren de ti. Y la noche resplandece como el día; Lo mismo te son las tinieblas que la luz.21

2.2.5.- Dios es Inmutable (no cambia)

La inmutabilidad de Dios esta íntimamente relacionada con su carácter. Dios no esta sujeto a cambio alguno, Dios es perpetuo en su carácter, atributo y determinaciones porque en esencia lo es, lo que es hoy ha sido siempre y siempre será Mal 3:6 “porque yo Jehová no cambio; por esto, hijos de Jacob, no habéis sido consumidos.” Dios es inmutable en su concejo (Sal. 33:11; Heb. 6:17), amor, bondad, santidad, propósito, elección, en todo. Cuando en la Biblia aparece esta expresión: “Y se arrepintió Dios” se refiere al trato con los hombres cuando adopta un cambio, es decir, cuando Dios trata a través de diferentes circunstancias (cambios) en los hombres para glorificarse.22

En Jueces 2:1-3 El ángel de Jehová subió de Gilgal a Boquim, y dijo: Yo os saqué de Egipto, y os introduje en la tierra de la cual había jurado a vuestros padres, diciendo: No invalidaré jamás mi pacto con vosotros, con tal que vosotros no hagáis pacto con los moradores de esta tierra, cuyos altares habéis de derribar; mas vosotros no habéis atendido a mi voz. ¿Por qué habéis hecho esto?  Por tanto, yo también digo: No los echaré de delante de vosotros, sino que serán azotes para vuestros costados, y sus dioses os serán tropezadero. ” Se refiere al trato con los hombres cuando adopta un cambio, es decir, cuando Dios trata a través de diferentes circunstancias (cambios) en los hombres para glorificarse, allí se presenta la misma idea, aunque Dios como Fiel, también exigía fidelidad de obediencia al pacto que hizo con su pueblo, sin embargo, también tuvo misericordia (no cambio en esto): Jueces 2:18 “ Y cuando Jehová les levantaba jueces, Jehová estaba con el juez, y los libraba de mano de los enemigos todo el tiempo de aquel juez; porque Jehová era movido a misericordia por sus gemidos a causa de los que los oprimían y afligían.

2.2.6.- Dios Omnipotente (todo lo puede: Todopoderoso)
La palabra omnipotente proviene del prefijo latín= omni- que significa “Todo” y potente que significa “poder.”23 Al igual que con los atributos de omnisciencia y omnipresencia, se entiende que, si Dios es infinito y soberano, lo cual sabemos que es, entonces Él también debe ser omnipotente.

Job habló del poder de Dios en Job 42:2 “Yo conozco que todo lo puedes, y que no hay pensamiento que se esconda de ti.” Job estaba reconociendo la omnipotencia de Dios para llevar a cabo Sus planes. En ninguna otra parte la omnipotencia de Dios es apreciada más claramente que en la creación. Dios dijo, “Sea… y fue” (Génesis 1:3, 6, 9,). Simplemente habla, y por el poder de Su Palabra, todo fue creado de la nada (Salmo 33:6). El poder de Dios también es visto en la preservación de Su creación. Toda la vida sobre la tierra perecería si no fuera por la continua provisión de Dios de todo lo que necesitamos para comer, vestir y habitar, todo de recursos renovables sostenidos por Su poder, como el preservador del hombre y la bestia (Salmo 36:6).


La omnipotencia de Dios se extiende a los gobiernos y sus líderes (Daniel 2:21), porque Él los detiene o les permite seguir su camino de acuerdo a Sus planes y propósitos. Su poder es ilimitado en cuanto a Satanás y sus demonios. El ataque de Satanás sobre Job fue limitado sólo a ciertas acciones. Éste fue restringido por el poder ilimitado de Dios (Job 1:12; 2:6).

Siendo omnipotente, Dios puede hacer cualquier cosa. Sin embargo, eso no significa que Dios haya perdido Su omnipotencia cuando la Biblia dice que Él no puede hacer ciertas cosas. Por ejemplo, Hebreos 6:18 dice que Él no puede mentir. Eso no significa que Él no tenga el poder para mentir, sino que Dios elige no mentir de acuerdo con Su propia perfección moral. De la misma manera, a pesar de ser todopoderoso y de odiar el mal, Él permite que suceda el mal, de acuerdo a Su buen propósito. Él utiliza ciertos eventos malos para el desarrollo de Sus propósitos, tales como cuando ocurrió la maldad más grande que pudo haber sucedido – el asesinato del Perfecto, Santo e Inocente Cordero de Dios para la redención de sus escogidos.

2.2.7.- Dios Omnisciente (todo lo sabe: conocimiento, sabiduría)

Omni= prefijo del latín= “Todo,” Ciencia= conocimiento, sabiduría. Es definida como “tener un poder total de conocimiento.24 Para que Dios sea soberano sobre Su creación de todas las cosas, ya sean visibles o invisibles. Dios lo sabe todo (1 Juan 3:20). Él conoce no sólo los más mínimos detalles de nuestra vida, sino los de todos los que están a nuestro alrededor, porque Él menciona que aún sabe cuando cae un pajarillo o cuando perdemos uno solo de nuestros cabellos (Mateo 10:29-30). No sólo sabe Dios todo lo que ocurrirá hasta el final de la historia misma (Isaías 46:9-10), sino que Él también conoce nuestros propios pensamientos, aún antes de que hablemos (Salmo 139:4). Él conoce nuestro corazón desde lejos; y aún nos vio antes de nacer dentro del vientre materno (Salmo 139:1-3; 15:16). Salomón expresa perfectamente esta verdad cuando dice, “…porque solo tú conoces el corazón de todos los hijos de los hombres” (1 Reyes 8:39).

2.2.8.- Dios Omnipresente (esta presente en todo lugar al mismo tiempo)

Omni= prefijo del latín= “Todo,” Así que, decir que Dios es omnipresente, es decir que Dios está presente en todas partes.25 La presencia de Dios es continua a través de toda la creación. A veces, Él puede estar activamente presente en una situación, mientras que puede no revelar Su presencia en otra circunstancia en alguna otra área. La Biblia revela que Dios al mismo tiempo puede estar presente para una persona de una forma manifiesta (Salmo 46:1; Isaías 57:15) y presente en cada situación en toda la creación en cualquier momento determinado (Salmo 33:13-14). Aunque Dios está presente en todo tiempo y espacio, Dios no está localmente limitado a ningún tiempo o espacio. Dios está en todas partes y en cada momento. Dios está naturalmente presente en cada aspecto del orden natural de las cosas, en cada forma, tiempo y lugar (Isaías 40:12; Nahúm 1:3).


Así como la omnisciencia de Dios presenta aparentes paradojas debido a las limitaciones de la mente humana, así también la omnipresencia de Dios. Una de estas paradojas es importante: la presencia de Dios en el infierno, ese lugar, al que son enviados los malvados, y donde sufren la ilimitada e incesante furia de Dios a causa de su pecado. Muchos argumentan que el infierno es un lugar de separación de Dios (Mateo 25:41) y si es así, entonces no puede decirse que Dios esté en un lugar que está separado de Él. Sin embargo, los impíos en el infierno soportan su ira eterna, porque Apocalipsis 14:10 habla del tormento de los impíos en la presencia del Cordero. El que Dios deba estar presente en un lugar donde se dice que los impíos han ido, causa cierta consternación. Sin embargo, esta paradoja puede ser explicada por el hecho de que Dios puede estar presente porque Él llena todas las cosas con Su presencia (Colosenses 1:17) y sostiene todo por la palabra de Su poder (Hebreos 1:3) – sin embargo Él no necesariamente está en todas partes para bendecir.

Así como algunas veces Dios está separado de Sus hijos debido a su pecado (Isaías 52:9), y está lejos de los impíos (Proverbios 15:29), y ordena que aquellos sin Dios, que viven en la oscuridad, al final de los tiempos vayan a un lugar de castigo eterno, Dios aún está ahí en medio de todo esto. Él sabe lo que sufren las almas que ahora están en el infierno; Él conoce su angustia, sus gritos, quejidos, y dolor por el estado eterno en que se encuentran. Del mismo modo, Él también estará en el cielo. La omnipresencia de Dios debería servirnos como recordatorio de que no podemos escondernos de Dios cuando hemos pecado (Salmo 139:11-12), sin embargo podemos regresar a Dios en arrepentimiento y fe (Isaías 57:16).

2.2.9.- Dios Creador (pequeño fragmento de las obras de Dios -decretos- creación) por TEOLOGÍA SISTEMÁTICA Por J. Oliver Buswell, Jr. TOMO I DIOS Y SU REVELACIÓN. Isaías dice: « ¿A qué, pues, me haréis semejante o me compararéis? dice el Santo. Levantad en alto vuestros ojos y mirad quién creó estas cosas; él saca y cuenta su ejército; a todos llama por sus nombres; ninguna faltará; tal es la grandeza de su fuerza y el poder de su dominio.... ¿No has sabido ni has oído que el Dios eterno es Jehová, el cual creó los confines de la tierra? No desfallece ni se fatiga con cansancio y su entendimiento no hay quien lo alcance. El da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ninguna» (Isa 40.25, 26, 28,29). Amós apela al hecho de la creación como un asunto de conocimiento común. «Porque he aquí el que forma los montes, y crea el viento y anuncia al hombre su pensamiento; el que hace de las tinieblas mañana, y pasa sobre las alturas de la tierra; Jehová Dios de los ejércitos es su nombre» (Am 4.13). Los salmos están llenos de tales referencias. Por ejemplo: «Por la palabra de Jehová fueron hechos todos los cielos, y todo el ejército de ellos por el aliento de su boca» (Sal 33.6). Compárese también: «Antes que naciesen los montes y formases la tierra y el mundo, desde el siglo y hasta el siglo, tú eres Dios» (Sal 90.2). « ¡Cuán innumerables son tus obras, oh Jehová! Hiciste todas ellas con sabiduría; la tierra está llena de tus beneficios» (Sal 124.24). «Alabadle, vosotros todos sus ángeles; alabadle, vosotros todos sus ejércitos. Alabadle, sol y luna; alabadle, vosotras todas, lucientes estrellas. Alabadle, cielos de los cielos, y las aguas que están sobre los cielos. Alabadle, cielos de los cielos, y las aguas que están sobre los cielos. Alaben el nombre de Jehová; porque él mandó y fueron creados» (Sal 148.2-5). En Mateo 19.4; Marcos 13.19; Romanos 1.25; Efesios 3.9; Colosenses 1.12; 3.10, se habla de la obra de Dios, la creación, como una suposición básica. Creaste todas las cosas, y por tu voluntad existen y fueron creadas» (Apo 4:11)26

2.2.10.- Decretos de Dios

EL decreto de Dios es su determinación a las cosas. La Biblia menciona los decretos de Dios en muchos pasajes. La palabra “decreto” se encuentra en el Sal. 2:7, “Yo publicaré el decreto” en Ef: 3:11 se expresa acerca de su “determinación eterna.” En Hch.: 2:23 expresa su “determinado consejo y providencia.” Los decretos de Dios son sus “consejos” es decir, son perfectamente sabios. Los decretos de Dios están relacionados con todas las cosas, sin excepción: todo lo que es hecho en el tiempo, fue predeterminado antes del principio del tiempo. Los Decretos Divinos. Son: A.- eternos, B.- son sabios “¡Oh la profundidad de las riquezas, y de la sabiduría y del conocimiento de Dios! ¡Cuán incomprensibles son sus juicios e inescrutables sus caminos!" C.- son libres. (Isa. 40:13,14). “¿Quién ha escudriñado al Espíritu de Jehová, y quién ha sido su consejero y le ha enseñado? ¿A quién pidió consejo para que le hiciera entender, o le guió en el camino correcto, o le enseñó conocimiento, o le hizo conocer la senda del entendimiento?” D.- son absolutos. El que decretó la salvación de sus elegidos, decretó también darles la fe, (2Tes. 2:13). “Pero nosotros debemos dar gracias a Dios siempre por vosotros, hermanos amados del Señor, de que Dios os haya escogido desde el principio para salvación, por la santificación del Espíritu y fe en la verdad” (Isa. 46:10); “Yo anuncio lo porvenir desde el principio, y desde la antigüedad lo que aún no ha sido hecho. Digo: Mi plan se realizará, y haré todo lo que quiero”. Pero esto no podría ser si su consejo dependiera de una condición que pudiera dejar de cumplirse. Dios “hace todas las cosas según el consejo de su voluntad” (Efe. 1:11). Junto a la inmutabilidad e inviolabilidad de los decretos de Dios.27

2.3.- Atributos Comunicables (Los que son” Compartidos”)


Los atributos comunicables son aquellos que comparte con nosotros, y se evidencia en nuestra personalidad, aunque en una medida infinitamente menor. Tanto sus criaturas como sus hijos tienen una “chispita” por decirlo así de esto; Puesto que Él nos hizo a nosotros a Su imagen y conforme a Su semejanza, podemos ver en el hombre cierto reflejo del carácter aplicados en sus atributos.

2.3.1.- Dios es Justo

La Biblia nos dice que Dios es justo. Esto significa que es justo e imparcial. También significa que odia el maltrato y la opresión de las personas y de la naturaleza, a las cuales creó. Odia las mentiras, el hacer trampas, y otras formas de maltrato a otros. El hecho de que Dios es justo significa que puede juzgar y juzgará entre el bien y el mal, y administrará justicia de acuerdo a su palabra.28

Muchas veces en la Biblia Dios es representado como juez. La Biblia dice que un día juzgará al mundo. Muchos de nosotros evadimos pensar en Dios como juez porque los ejemplos de justicia que vemos en la tierra son imperfectos: algunos jueces son corruptos, e incluso cuando sus intenciones son buenas, pueden cometer errores. Sin embargo, el hecho de que Dios es justo nos asegura que cuando actúa como juez, administrará justicia perfectamente. Su capacidad de hacer esto involucra otros aspectos de su carácter (atributos), incluyendo su capacidad de discernir la verdad en todos los casos, y de ver dentro de los corazones y mentes de los hombres.


Un Dios a quien no le interese la diferencia entre el bien y el mal, y que no juzgue a los humanos por actuar de un modo u otro, no sería un ser admirable, digno de nuestro amor o confianza. El hecho de que Dios es justo y de que juzgará entre lo bueno y lo malo, le da un significado moral supremo a nuestras vidas y nos hace responsable de nuestras acciones. Afortunadamente para nosotros, Dios no es justo. La justicia significaría que todos recibirían exactamente lo que él o ella merecen. En la mente de muchas personas, la justicia es que todos los seres sean tratados por igual. Si Dios fuera totalmente justo, todos nosotros pasaríamos la eternidad en el infierno pagando por nuestros pecados, que es exactamente lo que todos merecemos. Todos nosotros hemos pecado contra Dios (Romanos 3:23) y por lo tanto somos merecedores de la muerte eterna (Romanos 6:23). Sin embargo, a pesar de gracia de Dios, ninguno creería en Él por sí mismo (Romanos 3:10-18). Dios tiene que acercarnos a Él, a fin de que creamos (Juan 6:44). Dios no acerca a todos, sino sólo a algunas personas que Él soberanamente ha elegido (Romanos 8:29-30; Efesios 1:5, 11). Esto no es “justo” a nuestros ojos, porque pareciera que Dios no está tratando igual a toda la gente. Sin embargo, Dios no tiene que elegir a cualquiera. Nuevamente, sería totalmente justo para todos pasar la eternidad en el infierno. Aquellos que Dios ha elegido están recibiendo el amor y la gracia de Dios. Pero, cuando Dios atrae nuestro corazón y abre nuestra mente, todos nosotros tenemos la oportunidad de responder a la revelación de la creación (Salmo 19:1-3), así a la consciencia que Dios ha puesto dentro de nosotros (Romanos 2:15), y hace que nos volvamos a Dios. Aquellos que no lo hagan, recibirán lo que realmente merecen por haberlo rechazado. Aquellos que lo rechazan a Él, reciben el justo castigo (Juan 3:18, 36). Aquellos que creen, reciben mucho más y mejor de lo que ellos merecen. Sin embargo, ninguno ha sido castigado más allá de lo que él o ella merecen. ¿Es Dios justo? No. Afortunadamente, ¡Dios es mucho más que justo! Dios es un Dios de gracia, misericordia y perdón – pero también es santo, recto y justo.

2.3.2.- Dios es Santo

La Santidad de Dios es la “ESENCIA” de su carácter, y los atributos la aplicación de su carácter. La palabra “SANTO” o “SANTIDAD” proviene =קדוש= Kadosh/qadhosh=el sentido de la raíz parece ser separación de, o hostilidad a todo mal, contaminación. El N.T la palabra es <> en griego, que expresa el mismo significado Hebreos 10:31; 12:14, 29.29

La frase “santo, santo, santo” aparece dos veces en la Biblia, una en el Antiguo Testamento (Isaías 6:3) y una en el Nuevo (Apocalipsis 4:8). Ambas veces la frase es hablada o cantada por criaturas celestiales, y en ambas ocasiones ocurre en la visión de un hombre que fue transportado hasta el trono de Dios; primero, el profeta Isaías y después el apóstol Juan. Antes de abordar las tres repeticiones de la santidad de Dios, es importante entender lo que significa exactamente.30



La santidad de Dios es el más difícil de explicar de todos los atributos de Dios, en parte porque es uno de sus atributos esenciales que no es compartido por el hombre. Nosotros somos creados a la imagen de Dios y compartimos muchos de Sus atributos, en una escala mucho menor. La santidad de Dios es lo que lo separa a Él de todos los demás seres, lo que hace que Él esté separado y sea distinto de todo lo demás. La santidad de Dios es más que sólo Su perfección o pureza sin pecado; es la esencia de Su Ser. La santidad de Dios personifica el misterio de Su majestuosidad y nos hace mirarlo con asombro, mientras comenzamos a comprender sólo un poco de Su majestad.
Isaías fue testigo presencial de la santidad de Dios en su visión descrita en Isaías 6. Aunque Isaías era un profeta de Dios, su reacción ante la visión de la santidad de Dios fue sentirse consciente de su propia maldad y la desesperación por su propia vida (Isaías 6:5). Aún los ángeles en la presencia de Dios, aquellos que clamaban “Santo, santo, santo, JEHOVÁ de los ejércitos,” cubrían sus rostros y pies con cuatro de sus seis alas. El cubrir su rostro y sus pies sin duda denota la reverencia y asombro inspirado por la inmediata presencia de Dios (Éxodo 3:4-5). La visión de Juan del trono de Dios en Apocalipsis Cap. 4, fue similar a la de Isaías. Nuevamente, estaban los seres vivientes alrededor del trono diciendo incesantemente, “Santo, santo, santo, es el Señor Dios Todopoderoso,” (Apocalipsis 4:8) en reverencia y admiración ante el Santo. Juan prosigue describiendo que estas criaturas dan gloria y honor y reverencia a Dios continuamente alrededor de Su trono. Es interesante, que la reacción de Juan ante la visión de Dios en Su trono es diferente a la de Isaías. No hay un registro de Juan cayendo en el terror y la conciencia de su propio estado pecaminoso, tal vez porque Juan ya se había encontrado con el Cristo resucitado al inicio de su visión (Apocalipsis 1:1). Cristo había colocado Su mano sobre Juan y le había dicho que no tuviera temor. De la misma forma, nosotros podemos aproximarnos al trono de gracia si tenemos la mano de Cristo sobre nosotros en la forma de Su justificación, cambiada por nuestro pecado en la cruz (2 Corintios 5:21). Pero ¿por qué la repetición de tres veces “santo, santo, santo,” (llamada trisagio)? La repetición de un nombre o una expresión tres veces era muy común entre los judíos. En Jeremías 7:4, los judíos son representados por el profeta mientras dice, “Templo de Jehová” tres veces, expresando su intensa confianza en su propia adoración, aún cuando era hipócrita y corrupta. Jeremías 22:29, Ezequiel 21:27, 1 Samuel 18:23 y 2 Samuel 18:33 contienen expresiones de intensidad similares repetidas tres veces. Por tanto, cuando los ángeles alrededor del trono llaman o gritan uno al otro, “Santo, santo, santo,” ellos están expresando con fuerza y pasión la verdad de la suprema santidad de Dios. Adicionalmente, el trisagio expresa la naturaleza trina de Dios, las tres Personas de la Divinidad.31

2.3.3.- Dios es Misericordia (LOS ATRIBUTOS DE DIOS A.W. PINK)32



Alabad a Jehová, porque es bueno; porque para siempre es su misericordia” (Sal. 136:1). Dios merece ser muy alabado por esta perfección de su divino carácter. El salmista exhorta a los santos, tres veces en otros tantos versículos, a dar gracias a Dios por este adorable atributo. Y, en verdad, esto es lo menos que puede pedirse a los que se han beneficiado tan grandemente del mismo. Cuando consideramos las características de esta excelencia divina, no podemos dejar de bendecir a Dios. Su misericordia es “grande” (1Reyes 3:6), “mucha” (Sal. 119:156), “desde el siglo y hasta el siglo sobre los que le temen” (Sal. 103:17). Bien podemos decir con el salmista: “Loaré de mañana tu misericordia” (Sal. 59:16). “Yo haré pasar todo mi bien delante de tu rostro, y proclamaré el nombre de Jehová delante de ti; y tendré misericordia del que tendré misericordia, y seré clemente para con el que seré clemente” (Ex 33:19). ¿En qué se diferencian la “misericordia” y la “gracia” de Dios? La misericordia nace de la bondad de Dios. La primera consecuencia de la bondad de Dios es su benignidad o merced, por la cual da libremente a sus criaturas como tales; por eso ha dado el ser y la vida a todas las cosas. La segunda consecuencia de la bondad de Dios es su misericordia, la cual denota la pronta inclinación de Dios a aliviar la miseria de las criaturas caídas. Así, pues, la, “misericordia” presupone la existencia del pecado. Aunque no pueda ser fácil a primera vista percibir una diferencia real entre la gracia y misericordia de Dios, nos ayudará a ello el estudio detenido de su proceder con los ángeles. El nunca ha ejercido misericordia en éstos, porque nunca han tenido necesidad de ella al no haber pecado ni caído bajo los efectos de la maldición. Aun así, son objeto de la gracia soberana y gratuita de Dios. En primer lugar porque los escogió de entre la raza entera angélica (1Tim. 5:21). En segundo lugar, y a consecuencia de su elección, porque Dios los preservó de la apostasía cuando Satanás se rebeló y se llevó consigo una tercera parte de las huestes celestiales (Apo. 12:4). En tercer lugar, al hacer de Cristo su Cabeza (Col. 2:10 y 1Ped. 3:22), por lo que están asegurados eternamente en la condición santa en la que fueron creados. En Cuarto lugar, debido a la elevada presencia inmediata de Dios (Dan 7:10), servirle constantemente en el templo celestial, y recibir cometidos honorables de él (Heb. 1:14). Esto representa gracia abundante hacia ellos, pero no “misericordia”. Al tratar de estudiar la misericordia de Dios según se nos presenta en las Escrituras, necesitamos hacer una distinción triple para “trazar bien la palabra de verdad”. Primeramente, hay una misericordia general de Dios, que se extiende, no sólo a todos los hombres, creyentes y no creyentes, sino también a la creación entera: “Sus misericordias sobre todas sus obras” (Sal. 145:9). “El da a todos vida, y respiración, y todas las cosas” (Hech. 17:25). Dios tiene compasión de la creación irracional en sus necesidades y las suple con la provisión apropiada. Segundo, hay una misericordia especial que Dios ejerce en los hijos de los hombres, ayudándoles y socorriéndoles a pesar de sus pecados. A éstos, también, Dios da lo que necesitan: “hace que su sol salga sobre malos y buenos, y llueva sobre justos e injustos” (Mat. 5:45). Tercero, hay una misericordia soberana que está reservada para los herederos de la salvación, y que les es comunicada por el camino del pacto, a través del Mediador. Si nos fijamos un poco más en la diferencia entre las distinciones segunda y tercera que hemos mencionado, notaremos que las misericordias que Dios otorga a los impíos son de naturaleza puramente temporal; es decir, se limitan estrictamente a la vida presente. La misericordia no se extenderá, para ellos, más allá de la tumba: “Aquél no es pueblo de entendimiento; por tanto su Hacedor no tendrá de él misericordia, ni se compadecerá de él el que lo formó” (Isa. 27:11). Pero, en este punto, puede presentarse una dificultad a algunos, a saber: ¿No dice la Escritura que “para siempre es su misericordia”? (Sal. 136:1). Hay dos cosas a tener en cuenta con referencia a esto. Dios no puede dejar jamás de ser misericordioso porque ésta es una cualidad de la esencia divina (Sal. 116:5); pero el ejercicio de su misericordia es regulado por su voluntad soberana. Esto ha de ser así, porque no hay nada ajeno a sí mismo que le obligue a actuar de una forma u otra; si hubiese algo, ese “algo” sería supremo, y Dios dejaría de ser Dios. Es sólo la gracia soberana la que determina el ejercicio de la misericordia divina. Dios lo afirma categóricamente en Romanos 9:15: “Mas a Moisés dice: Tendré misericordia del que tendré misericordia”. No es la desdicha de la criatura la causa de la misericordia de Dios, ya que nada ajeno a sí mismo puede influir en él. Si Dios fuese influido por la degradante miseria de los pecadores leprosos, los limpiaría y salvaría a todos. Pero no lo hace así. ¿Por qué? Simplemente, porque no es su agrado y propósito el hacerlo. Menos aún pueden ser los méritos de la criatura los que hagan que él conceda sus misericordias sobre ella, porque el hablar de ‘misericordias’ merecidas sería una contradicción. “No por obras de justicia que nosotros habíamos hecho, mas por su misericordia nos salvó” (Tito 3:5); una es directamente opuesta a la otra. Ni son tampoco los méritos de Cristo los que mueven a Dios a otorgar sus misericordias sobre los elegidos: “a través” o a causa de la tierna misericordia de Dios, que Cristo fue enviado a su pueblo (Lucas 1:78). Los méritos de Cristo hicieron posible que Dios, justamente, concediera misericordias espirituales a sus escogidos, al haber sido satisfecha plenamente la justicia por el Fiador. No, la misericordia proviene solamente de la propia voluntad soberana de Dios. Por otra parte, aunque sea verdad, bendita y gloriosa verdad, que la misericordia de Dios “permanece para siempre”, Debemos observar detenidamente a quienes es mostrada su misericordia. Aun el arrojar a los reprobados al lago de fuego es un acto de misericordia. Debemos considerar el castigo de los impíos desde tres puntos de vista. Desde el punto de vista de Dios, es un acto de justicia, que vindica su honor. La misericordia de Dios nunca se muestra en perjuicio de su santidad y justicia. Para los impíos, será un acto de equidad el hacerles sufrir el castigo debido a sus iniquidades. Pero, desde el punto de vista de los redimidos, el castigo de los impíos es un acto de misericordia indecible. ¡Qué terrible sería si el presente estado de cosas continuara para siempre; si los hijos de Dios tuvieran que vivir rodeados de los hijos del diablo! Si los oídos de los santos tuvieran que escuchar el lenguaje sucio y blasfemo de los reprobados, el cielo dejaría de ser cielo al momento. ¡Qué misericordia muestra el hecho de que en la Nueva Jerusalén no entrará “ninguna cosa sucia, o que hace abominación y mentira” (Apo. 21.27). Para quien escuche, no piense que en lo dicho al último hemos dejado volar nuestra imaginación, apelemos a las Sagradas Escrituras como prueba de lo que hemos dicho. En el Salmo 143:12 encontramos a David orando así: “Y por tu misericordia disiparás mis enemigos, y destruirás todos los adversarios de mi alma: porque yo soy tu siervo”. También en el Salmo 136:15 leemos que Dios “arrojó a Faraón y a su ejército en el mar Rojo, porque para siempre es su misericordia”. Fue un acto de venganza sobre Faraón y los suyos, pero, para los Israelitas, fue un acto de “misericordia”. Y otra vez, en Apo. 19:1-3, leemos: “Oí una gran voz de gran compañía en el cielo, que decía: Aleluya; Salvación y honra y gloria y potencia al Señor Dios nuestro. Porque sus juicios son verdaderos y justos; porque él ha juzgado a la grande ramera, que ha corrompido la tierra con su fornicación, y ha vengado la sangre de sus siervos de la mano de ella. Y otra vez dijeron: Aleluya. Y su humo subió para siempre jamás”. Por lo que acabamos de ver, notemos qué vana es la esperanza presuntuosa de los impíos, quienes, a pesar de su constante desafío a Dios, cuentan con que El será misericordioso. Cuántos de éstos hay que dicen: “No creo que Dios me eche jamás al infierno; es demasiado misericordioso”. Tal esperanza es como una víbora que, se anida en el pecho, les causará la muerte. Dios es un Dios de justicia tanto como de misericordia, que ha declarado de forma categórica que “de ningún modo justificará al malvado” (Ex 34:7). Sí, él ha dicho que “los malos serán trasladados al infierno, todas las gentes que se olvidan de Dios” (Sal. 9:17). No importa que los hombres digan: No creo. Es igualmente cierto que los que descuidan las leyes de la salud espiritual sufrirán para siempre la segunda muerte. Es muy grave ver cuántos hay que abusan de esta perfección divina. Continúan despreciando la autoridad de Dios, pisoteando sus leyes, viviendo en pecado, y, así y todo, se precian de su misericordia. Sin embargo, Dios no será injusto para consigo mismo. El muestra misericordia para el impenitente (Luc. 13:3). Es diabólico seguir en pecado, y, aun así, contar con que la misericordia divina perdona el castigo sin arrepentimiento. Es como decir: “Hagamos males para que vengan bienes”; de los que así hablan, está escrito: “La condenación de los cuales es justa” (Rom. 3:6). Tal presunción será frustrada; leamos cuidadosamente Deut. 29:18-20. Cristo es el propiciador espiritual, y todos los que desprecian y rechazan su autoridad perecerán “en el camino, cuando se encendiere un poco su furor” (Sal. 2:12). Sea nuestro último pensamiento el de las misericordias espirituales de Dios para su propio pueblo. “Grande es hasta los cielos tu misericordia” (Sal. 57:10). Las riquezas de la misma trascienden nuestros pensamientos más sublimes. “Porque como la altura de los cielos sobre la tierra, engrandeció su misericordia sobre los que le temen” (Sal. 103:11). Nadie puede medirla. Los elegidos son llamados “vasos de misericordia” (Rom. 9:23). Fue la misericordia la que los vivificó cuando estaban muertos en pecado (Efe. 2:4,5). La misericordia los salvó (Tito. 3:5). Su grande misericordia los regeneró para una herencia eterna (1Ped. 1:3). Y, por último, el tiempo nos faltaría para hablar de la misericordia que conserva, sostiene, perdona y provee. Para los suyos, “Dios es el Padre de misericordias”17 (2Cor. 1:3).
2.3.4.- Dios es Amor
El amor de Dios es: A.-NO PROVOCADA, ES SOBERANA; es decir, no hay nada que lo estimule a amar o lo atraiga a hacerlo, Dios ama por si mismo para siempre (Dt. 7:7-8; Rom 9:10-13; 2Tim 1:9; 1Jn 4:19). B.- ES ETERNO, así como Dios es eterno, eso mismo es su amor (Jer 31:3). La más grande expresión del amor de Dios nos es comunicada en Juan 3:16 y Romanos 5:8 “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en Él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.” “Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.” Podemos ver por estos versículos, que el deseo más grande de Dios es que nos unamos con Él en Su hogar eterno, el cielo. Él hizo posible este camino, pagando el precio por nuestros pecados. Él nos ama, porque así lo decidió como un acto de Su voluntad. “Mi corazón se conmueve dentro de mí, se inflama toda mi compasión.” (Oseas 11:8b). El amor perdona. “Si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.” (1 Juan 1:9). Paul Washer dice acerca del Dios de Amor: “Es importante reconocer que las Escrituras declaran que “Dios es amor,” pero no que “Amor es Dios.” Las dos frases no son intercambiables. El universo no fue creado y no está gobernado por un sentimiento, emoción, o actitud llamada “amor”, sino por el Señor soberano de la Escritura quien, en Su misma naturaleza, es amor.”33
2.3.5.- Dios es Fiel
Deuteronomio 7:9 dice: “Conoce, pues, que Jehová tu Dios es Dios, Dios fiel, que guarda el pacto y la misericordia a los que le aman y guardan sus mandamientos, hasta mil generaciones. El Señor se ha comprometido a cumplir cada promesa y profecía, cada pacto establecido y cada amenaza, porque “Dios no es hombre, para que mienta; ni hijo de hombre para que se arrepienta. El dijo, “¿y no lo hará?; habló ¿y no lo ejecutará?” (Núm. 23:19). Por ello exclama el creyente: “Nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad” (Lam. 3:22,23). Dios es fiel a sí mismo y a su propio propósito de gracia: “A los que llamó... a estos también glorificó” (Rom. 5:30). Pablo descansa en la fidelidad de Dios cuando dice: “Yo sé a quien he creído, y estoy cierto que es poderoso para guardar mi depósito para aquel día” (2Tim. 1:12). Esta verdad nos libra de todo lo que quiera venir a nosotros. “Por eso los que son afligidos según la voluntad de Dios, encomiéndenle sus almas, como fiel Creador, haciendo bien” (1Ped. 4:19). Paul Washer dice acerca del Dios Fiel:La Palabra de Dios es otra prueba de Su fidelidad. Ni una de todas las palabras que el Señor ha hablado ha fallado. Dios es fiel para cumplir cada promesa y llevar a cabo cada decreto.”34

2.3.6.- Dios es Veraz



La veracidad de Dios quiere decir que es el Dios verdadero, y que todo su conocimiento y palabras son a la vez verdad y norma suprema de verdad. Esta definición indica que el Dios revelado en la Biblia es el Dios verdadero, y que todos los otros que se llaman dioses son ídolos. «Pero el SEÑOR es el Dios verdadero. Los dioses que no hicieron los cielos ni la tierra, desaparecerán de la tierra y de debajo del cielo» (Jer 10:10-11). Jesús le dijo a su Padre: «Y ésta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien tú has enviado» (Jn 17:3; 1Jn 5:20). La veracidad de Dios también es comunicable en que podemos imitarla tratando de tener verdadero conocimiento acerca de Dios y de su creación (revelación general y especial). Paul Washer dice con respecto a la veracidad de Dios: “Dios no solamente es exactamente como se revela a Sí mismo (Él es verdadero), sino que también todo es exactamente como Él dice que son (Él es veraz). Dios solo actúa y habla dentro de la esfera de la verdad. Su conocimiento es perfecto y por eso nunca se equivoca. Su carácter es santo y justo, y por eso Él no puede mentir o distorsionar la verdad. La mala interpretación y la falsedad son imposibles con Dios.”35

2.3.7.- Dios es Salvación


La salvación es la liberación de un peligro o un sufrimiento. Salvar es liberar o proteger. La palabra contiene la idea de victoria, salud, o preservación. Algunas veces, la Biblia usa las palabras “salvo” o “salvación” para referirse a algo temporal, liberación física como en el tiempo de los Jueces, Jue 2:18 “ Y cuando Jehová les levantaba jueces, Jehová estaba con el juez, y los libraba de mano de los enemigos todo el tiempo de aquel juez; porque Jehová era movido a misericordia por sus gemidos a causa de los que los oprimían y afligían.” Con más frecuencia, la palabra salvación se refiere a una eterna liberación espiritual. Cuando Pablo le dijo al carcelero de Filipo lo que debía hacer para ser salvo, él se estaba refiriendo al destino eterno del carcelero (Hechos 16:30-31). ¿De qué somos salvados? En la doctrina cristiana de la salvación, somos salvados de la “ira”; esto es, del juicio de Dios al pecado (Romanos 5:9; 1 Tesalonicenses 5:9). Nuestro pecado nos ha separado de Dios, y la consecuencia el pecado es la muerte (Romanos 6:23). La salvación bíblica se refiere a nuestra liberación de las consecuencias del pecado, y por lo tanto, implica la remisión del pecado. ¿Quién realiza la salvación? Sólo Dios puede quitar el pecado y liberarnos del pago del pecado (2 Timoteo 1:9; Tito 3:5). ¿Cómo salva Dios? En la doctrina cristiana de la salvación, Dios nos ha rescatado a través de Cristo (Juan 3:17). Específicamente, fue la muerte de Jesús en la cruz y Su resurrección lo que logró nuestra salvación (Romanos 5:10; Efesios 1:7). La Escritura es clara, en que la salvación es el bondadoso e inmerecido regalo de Dios (Efesios 2:5, 8) que sólo está disponible a través de la fe en Jesucristo que da Dios (gracia) Hechos 4:12. ¿Cómo recibimos la salvación? Somos salvados por medio de la fe. Primero, debemos oír (creer) el evangelio—las buenas nuevas (la palabra) Rom 10:17 Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.” sobre la muerte y resurrección de Jesucristo (Efesios 1:13; Romanos 1:16). Esto incluye el arrepentimiento, acerca del pecado y Cristo Hch. 3:19 y el confesar (estar de acuerdo) Rom 10:9-10.36

2.3.8.- Dios es Gracia





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