Arqueología 2ª parte



Descargar 0.72 Mb.
Página8/12
Fecha de conversión06.11.2018
Tamaño0.72 Mb.
Vistas44
Descargas0
1   ...   4   5   6   7   8   9   10   11   12
Catálogo:

JOYERIA Y TOREÚTICA ROMANA


Joyería iberromana

Entre los s.III y I a.C. abundan en el suelo peninsular los hallazgos de tesoros, generalmente de plata, que indican una época marcada por la inestabilidad política y social. En muchos casos se trata de escondrijos de orfebres y plateros indígenas que tratan de evitar la rapiña producida por las guerras en estos primeros tiempos de ocupación romana.

La argentería de la Península Ibérica es en esta época muy rica y abundante, debido a la importancia minera de España, en particular de sus recursos de plata. Las creaciones de este momento final ibérico muestran una mezcla de influencias que le conferirán una profunda originalidad. A las influencias célticas, llegadas con las invasiones de Centroeuropa y que se reflejan sobre todo en la técnica se unen otros influjos que llegan del Mediterráneo.

Excepto la zona de Galicia que continúa con una arraigada tradición del oro, el resto de la Península va a constituir una zona más o menos homogénea en la que penetra el gusto helenístico, manifestado en el marcado gusto por las vajillas con toda una rica variedad de formas: phialai o recipientes anchos sin asas destinados para la libación sagrada, copas, cuencos semiesféricos, skyphoi o vasos hondos para beber con asas, etc. Y asociados con estas piezas los hallazgos ofrecen numerosos objetos de adorno, sobre todo pulseras y fíbulas.

La datación de estos tesoros ha podido realizarse en muchos casos gracias a la asociación con las monedas. A finales del s.III a.C. corresponden los más antiguos de la serie (Cheste y Caudete de las Fuentes); hacia el año 180 a.C. se podrían situar los tesoros de Tivissa y entre el 105 y el 80 a.C. se encuentran los tesoros de la zona andaluza.

El tránsito de lo propiamente ibérico a lo romano es casi imperceptible. El tesoro de Mengibar (Jaén) formado por un conjunto de vasos, tazas, una especie de ánfora sin asas, una cucharilla y un tenedor junto con el habitual conjunto de torques o collares de plaza entrelazada es una buena mezcla de los influjos locales con la corriente helenística. La cultura ibérica penetra y se deja sentir en las manifestaciones artísticas del último periodo republicano.

Una comparación con los tesoros de esta época en las tumbas del sur de Italia muestran como el mundo ibérico realizó una selección del ajuar helenístico. Abundan por el contrario un sin número de formas de vasos para beber. La helenización de la Península a través del mundo romano es reconocible en todos estos productos cuyo auge se alcanza en el s.II a.C. para decaer vertiginosamente en el s.I y desaparecer por completo en época augustea.

Toreútica en plata y bronce de época imperial

Durante la época imperial se manifiesta ya una gran pobreza de plata en los hallazgos españoles. Los conquistadores han hecho desaparecer el oro de Galicia y la plata de la Bética. Las piezas argénteas son ahora excepcionales, como la famosa pátera de Otañes (Santander). Una inscripción grabada nos indica que está dedicada a una ninfa protectora de las aguas medicinales del lugar. Su estilo es totalmente clásico. Es una pieza importada comparable a una pátera de Aquileia en el norte de Italia. Ambas pueden ser fechadas a mediados del s.I a.C.

De los comienzos del Imperio pueden datarse las llamadas “trullae”, recipientes de plata con una larga asa, a la manera de un cazo. Son estas piezas relativamente numerosas procediendo algunas de ellas de enterramientos, por lo que se han interpretado bajo un sentido ritual. En ellas se depositaria la comida y la bebida para los muertos. Son famosas las halladas en Tiermes (Soria), Cáparra (Cáceres). No son infrecuentes sobre las trullae decoraciones de máscaras que apuntan al origen alejandrino de estas producciones.

Por lo que se refiere a los bronces, parece que sustituían, en la casa romana lujosa, a los objetos de cerámica o terracota mucho más modestos. Gracias a los hallazgos de Pompeya conocemos que los lampadarios, los candelabros, las estufas y los lechos para dormir se hacían de bronce. En Hispania se conservan algunos ejemplos de este tipo de instrumentos pero son mucho más abundantes los recipientes de mesa y cocina; también el trabajo de los broncistas se dirigía a toda clase de instrumentos agrícolas o utensilios prácticos y comunes, entre los que se incluyen algunos dedicados al adorno personal, como las fíbulas. Otro tipo de piezas en bronce son los pasarriendas, adornos y útiles para los carros que estuvieron en boga desde comienzos del Imperio, alcanzando su auge en los s.II-III. En cuanto a los llamados balsamarios, muy corrientes en el mundo romano y en Hispania, su utilidad es dudosa, aunque pudieron servir de guardaperfumes para ciertos ritos domésticos.


TEMA 30

ARQUEOLOGÍA ROMANA DEL BAJO IMPERIO

EL URBANISMO Y LA ARQUITECTURA

El s.III significa la decadencia de las grandes ciudades del mundo romano con el advenimiento de los pueblos bárbaros. Tal advenimiento trae como consecuencia la edificación de los recintos amurallados de las grandes ciudades que, por motivos militares, ven reducido su perímetro, aprovechándose gran cantidad de material de deshecho, incluso estelas sepulcrales, para la construcción de la muralla. Tales son los casos de León, Astorga, Cáceres, Barcelona, Lugo y Zaragoza. En estas ciudades se produjo, por otra parte, una densificación de su población, y un problema en las comunicaciones y transportes que comunicaban a unas ciudades con otras, lo que hacia incómoda la vida en ellas. Por esta razón, las familias pudientes abandonan sus residencias urbanas, trasladando sus viviendas a las casas de campo, donde alteran la arquitectura formando la base de posteriores construcciones semipalatinas. Estas haciendas dan origen, a los pocos años de su desarrollo, a pequeñas aldeas.



Fortificaciones

Las fortificaciones cobran nuevo valor. Notable es la mejora en los sistemas de puertas, con dos torres salientes de planta semicircular a cada lado de la puerta, y con recámaras para la guardia. Por otra parte, se elimina el uso de las ballistae para atacar a presuntos sitiadores, por ser arma poco eficaz y se las sustituye por arcos y ballestas de mano, lo cual justifica la gran cantidad de aspiyeras que aparecen para así eliminar puntos ciegos.

. Gerona tuvo torres cuadradas y redondas.

. Barcelona tiene sus fortificaciones fechadas en torno a los s.III-IV.

. En Lérida se sabe que existieron, aunque aparentemente no queda resto alguno.

. Zaragoza tuvo sus murallas dispuestas rectangularmente.

. Pompaelo presentaba una muralla de características similares defendida por 67 torres.

. Logroño tuvo su muralla con cubos de planta semicircular revestido de sillarejo mal labrado.

. Astorga tuvo torres del mismo tipo y sillarejos revistiendo el muro. Data del s.IV

. León fue fortificado en el s.IV. Sus torres eran de planta semicircular y el núcleo de hormigón.

. Lugo posee fortificación de planta redondeada, con sillarejo de pizarra y torres de planta semicircular.

Los rasgos esenciales de estas fortificaciones son los siguientes:

. Una reducción del terreno para permitir una mayor concentración de fuerzas y una mayor intercomunicabilidad entre los defensores.

. Reutilización del material inmediatamente anterior, incluso de inscripciones funerarias.

. Uso de materiales obtenibles fácilmente en las inmediaciones, labrados por mano de obra no especializada (en muchos casos posiblemente por la misma tropa).

. La escasa categoría táctica y armamentística de los atacantes permite en muchos casos gran distancia de unos cubos a otros, lo cual denota, igualmente, falta de medios económicos para construir una defensa bien pensada.

. La incapacidad de defensa generalizada hace que se recurra a núcleos de defensa y concentración de población como Lugo, bastión fuertemente dotado.

Palacios

Cerca de Zorita de los Canes (Guadalajara) fundó Recaredo su capital, de la cual hoy conocemos poco. Se ha excavado el palacio y la iglesia vecina, y se ha reconocido el perímetro de sus murallas. El palacio es un claro nexo entre las villae de galería y los palacios prerrománicos como el de Alfonso II en Oviedo, o el románico de Gelmírez en Santiago de Compostela.

El Palacio de Reccopolis forma un gran conjunto de forma alargada, con una gran torre cuadrada en uno de sus extremos de la cual se origina un lienzo con torres de planta semicircular. El conjunto forma tres salas o estancias que disminuyen de longitud, con pilares en el centro, dividiéndolas en naves.

Villae

En esta época se produce una ruralización, y se hará mas notable la diferencia entre villa urbana y villa rústica. La villa urbana mantiene en Hispania el patio con el triclinium y el oecus como elementos claves de la distribución de la casa.

La villa rústica se sitúa ahora en el campo, en un fundus, o propiedad campesina con edificaciones. Dentro del fundus había los vici, habitados por esclavos o campesinos libres. La villa podía ser de tres tipos básicos:

. De planta cuadrada, con un gran patio cuadrado rodeado de crujías, siguiendo la distribución clásica.

. De galerías. Espacio central cubierto rodeado de habitaciones. Al frente hay una galería flanqueada de dos torres.

. De planta basilical. Es un espacio rectangular alargado, con postes de madera formando tres naves de habitación, estando las laterales dedicadas a establos.

Del s.III, finales del s.II, es la villa de Almenara de Adaja (Valladolid), organizada alrededor de un patio interior, al que dan las estancias. Casi todas conservan sus mosaicos, que son fundamentalmente de tipo geométrico.

Del s.III es el conjunto de Cuevas de Soria, construida en torno a un peristilo. Las habitaciones estaban cubiertas por techumbre de vigas de madera y tejas. Las habitaciones que flanqueaban el oecus son de planta absidal y con mosaico. Al sureste están las termas, también con mosaicos. En el tramo norte está el gran oecus con exedra flanqueada por estancias, con ábside interno, a cada una de las cuales se accede después de pasar por una estrecha antecámara, que tiene la finalidad de evitar que la puerta de la habitación se abra directamente al exterior. En total se conocen de esta villa 30 habitaciones, de las cuales 22 tienen mosaicos.

También del s.III, e igualmente en la zona del Duero, es la villa de Dueñas (Palencia). De ella lo principal conocido es la zona del baño, con un gran tepidarium, con svastikas lineales y nudos de Salomón. Al lado y encuadrado por una cenefa de zarcillos de acantos está el emblema de un gran caballo; próximo al cuello está escrito, con tesellae verdes, azules, cobalto y prusia, AMORIS, presumiblemente nombre del caballo. Colindante está el mosaico de Oceanus, de tipo marítimo. Aparece la máscara de Oceanus con sus mechones agitados por el ritmo acuático y cuernos en pinzas de crustáceo y dos antenas, también de crustáceo. Encima de su cabeza nadan dos delfines, uno de los cuales muerde un salmonete. Otras partes descubiertas son el praefurnium, caldarium, frigidarium y laconium o sudationes.

En Lugo, también en el s.III, aparece un mosaico con el mismo tema que en este caso incluye entre los peces una lamprea, lo que es interpretado como un localismo. Aparecen también piedras con algas, erizos, almejas, etc. De la misma cronología y tema, aparece otro mosaico similar en Ginzo de Limia en una villa hoy destruida.

En el s.IV en Galicia, hubo gran cantidad de villae en las orillas de las rías de Coruña, Betanzos y Pontedeume. En una de ellas fue encontrado un mosaico aislado del piso, como medida contra la humedad, mediante una capa de huesos de animales y valvas de ostras. Los muros de la villa eran de mampostería de lajas puestas a hueso, con tendencia a hiladas horizontales y con algunas piedras sobresaliendo para robustecer la adherencia del enlucido. Tenía sobre pequeño podio una especie de cenador para mirar sobre el mar.

De la misma época vemos también gran cantidad de villae en la zona de ambas Mesetas. En Santervas del Burgo (Soria) había una gran villa con un amplio peristilo rectangular, rodeado de habitaciones, muchas de ellas con mosaicos con los temas habituales en estos casos. Al lado sur estaba el mausoleo familiar, muy similar al de Centcelles, con dos estancias grandes y dos pequeñas. Tenía un mosaico con una Aestas, símbolo del verano, datado en el s.VI.

En Navarra se ha descubierto una de las mayores villas de Hispania, asentada sobre otra, rústica, más reducida y destruida por un incendio. El núcleo residencial está dispuesto alrededor de una gran peristilo cuadrado, rodeando al cual hay una serie de galerías y un pozo central. El oecus está situado algo descentrado por haberse aprovechado los muros del oecus de la villa anterior. El extremo noroeste seguramente tuvo una torre. El extremo sureste debió estar destinado a bodega, a juzgar por los restos de tinajas recubiertas de pez. Al suroeste están las termas, con su apodyterium y su tepidarium. En el tramo oeste está el oecus, que termina en exedra, y otras dependencias. Detrás del tramo sur se encuentran el patio de labranza, el lagar, el trujal del aceite y un gran estanque rectangular. Al este las termas orientales, que pertenecen a la primera villa. El conjunto estaba cerrado por grandes almacenes.

Íntimamente relacionada con las villae está la decoración musivaria (mosaicos). Estos suelen ir en el centro, con un emblema con temas aparentemente decorativos, como cráteras, flores o diseños diversos de difícil interpretación.

La musivaria sigue, en ocasiones, los esquemas de la pintura, y es posible que ambos se basasen en libros o cuadernillos de bocetos que debieron tener amplia circulación por todo el mundo romano. Por ejemplo, los mosaicos de la villa de Arroniz (Navarra) denotan villae del tipo de galerías pero con una fauna de tipo africano que nunca pudo existir en la Península.

Para las pinturas del s.III y IV sólo tenemos dos escenas netamente fechables en esa época.

. Una procedente de Mérida: son pinturas hechas al fresco que representan dos escenas circenses; en una de ellas, una cuádriga de frente al espectador y en otra, la cuádriga marchando a derecha y hacia el fondo de la escena. Otra escena representa un caballo conducido por un hombre. Otro cuadro representa una estrella de ocho puntas en relieve con divisiones interiores formando un gran octógono. De las esquinas salen flores de lis. En general, la pintura es realista. Las escenas pintadas se rodean de un marco imitando mármol y simulando encuadres arquitectónicos.

. La otra pintura notable de esta época es la existente en el ninfeo de Santa Eulalia de Bóveda (Lugo). Del ninfeo sólo queda la piscina y parte de la bóveda. La pintura parece una retícula de rombos, pintada en verde, con aves en el interior. El tema parece relacionarse con otros de mosaicos.



LA ESCULTURA

A partir del s.III, sobre todo con el periodo de Anarquía (235-285) se vuelve a los retratos fisiognómicos, contraviniendo la corriente clasicista imperante hasta entonces, con un naturalismo no exento de ironía. Hay un gusto enorme por los detalles de la cabellera. Esto mismo se nota en los sarcófagos de la época. En la segunda mitad del siglo, lo poco que conocemos es notable por su expresionismo y el achatamiento de sus figuras.

En cuanto a la estatuaria del s.IV en España sólo podemos decir que es poca la clasificada como de esta época, muchas es fragmentaria, y aparentemente no de grandes dimensiones, pareciendo aludir a deidades paganas. El hallazgo de esta escultura fragmentaria es típico en las villae del s.IV, lo cual hace pensar en dioses lares.

De mediados del s.III es la cabeza de Sárapis procedente de Valladolid. Tiene larga melena cuyas guedejas caen hasta el arranque del cuello y cubren parte de la frente, contribuyendo así a darle aspecto plutónico. Lleva bigote espeso pero poblado y barba dividida en dos. Sus facciones son anchas y cortas, su mirada algo pesada y torva, un poco ladeada con el iris de los ojos algo marcado con dos semicírculos. Las cejas están sin marcar. Va coronado con una gran rueda de hojas de roble . Sobre ella se ve un alto kalathos en cuyo frente hay una gran palmera de cinco hojas. Tanto los mechones de la barba y del bigote, así como la corona, presentan estrías o breves agujeros hechos mediante la técnica del trépano, ayudando con sus sombras a ese efecto pintoresco típico de la época.

Quizá un poco anterior es el Chronos Mithraico (Museo Mérida). Es deificación del tiempo infinito. La figura se presenta de pie, con los brazos estirados y separados del cuerpo, las piernas juntas. La cabeza, imberbe y juvenil, se enfrenta recta y firme, como mirando al infinito. Tiene melena enmarcando el rostro y cayéndole hasta los hombros. Sobre el pecho, en relieve, la cabeza de un león. El cuerpo lleva envolviéndole una serpiente. Faltan las alas típicas del dios. Junto a la pierna izquierda se ve la cabeza del macho cabrío. Los brazos están pegados en piezas aparte.

En la serie de los sarcófagos, de mediados del s.III es el denominado “Sarcófago de Proserpina”. Representa, narrado en relieve continuo, el rapto de Proserpina. El relieve es de bastante bulto y presenta abundante uso del trépano. Posiblemente sea una obra importada.

De comienzos del s.IV es el de Paedagogus y Pilastras (sabiduría como camino de vida eterna). Realizado en piedra y de una sola pieza. El lado frontal consiste en un relieve dividido en dos compartimentos rectangulares oblongos separados por una pilastra acanalada en toda su longitud, con capitel que quiere recordar el corintio y basa ruda sobre el plinto. Las escenas descansan sobre un zócalo que sirve de asiento al zócalo.

De la misma época es el de la cacería de leones que se encuentra en la iglesia de San Félix (Gerona).



LAS ARTES INDUSTRIALES

Bronces

Estrechamente emparentados con la escultura son los bronces ornamentales, que aunque tienen una finalidad funcional no dejaron de estar ricamente ornamentados.

Del s.III es un objeto de uso no identificado, quizá una lámpara de carro, adornada con león y lobo devorando animales (Museo Arqueológico Mérida).

Con tema y fecha similar es otro bronce del Museo Arqueológico Nacional. Representa un jinete sobre corcel a punto de alcanzar a un jabalí o un oso. Detrás de él, otro cazador, a pie acomete a la fiera. La pieza pudo ser remate de un carro tipo bicuadriga.

También de un carro, posiblemente de las puntas de la lanza, sean dos piezas huecas, de sección octogonal, rematada en cabeza humana, quizá un fauno y una faunesa, con nielado adornando las caras planas. También del atalaje de un carro, e igual que las dos piezas anteriores, hay un aparejo de atalajes de un carro, rematado en un Attís, con facciones muy bárbaras.

Joyería

Poco se sabe de joyería en esta época, aparte del pequeño tesorito de Elche y el llamado Disco de Teodosio. El tesorillo apareció en la Alcudia de Elche. Este tesoro tiene pendientes, anillos de oro, etc. y está fechado entre el 409 y 410.

El denominado “disco de Teodosio” apareció en Almendralejo (Badajoz). Se trata de un disco plano, de una sola pieza, limitando en su borde por una sencilla moldura. Detrás presenta, en su centro, un aro liso soldado al disco. Rodeando el borde del disco por su parte principal se lee una inscripción en la que aparece la fecha (19 enero 388); fecha en que Teodosio celebró su decenal como Emperador.

Vidrios

En el s.III el tipo de vidrio incoloro se hizo muy popular, empleándose para hacer toda clase de vasos, muchos decorados con hilos o con incisiones. Este gusto por lo incoloro se manifiesta también en los unguentarios.

Tipo característico en el s.IV es el denominado de diatreta, hecho tallando un vaso de vidrio de paredes muy gruesas, dando por resultado un vaso encerrado dentro de una jaula que queda prácticamente en el aire. La jaula exterior suele tener motivos geométricos, como el famoso vaso de Tiermes (Soria), de forma acampanada y sin pie. Posiblemente sea de fabricación renana.

También en esta época son típicos los vidrios decorados en oro y pintados. Los temas que los decoran son diversos, pudiendo ser cristianos, hebreos o paganos. Del primer caso hay uno en Carmona. Del último el procedente de Herrera de Pisuerga.

Igualmente se hace vidrio tallado en esta época, como el aparecido en Iruña (Álava). Es un fragmento de cuenco con la decoración de Perseo.

En cuanto a los ungüentarios se han encontrado ejemplares como el cuerpo bulboso de Ibiza o los de cuerpo tubular como los de los Museos de Sevilla, Albacete, Mallorca y Mérida. Decorados con hilos de vidrio verdoso son los unguentarios dobles, que a veces llegan a contar con cuatro depósitos en vez de dos. Doble es uno de Ibiza.

En cuanto a cuencos ya en el s.III se origina una forma con la boca un poco abierta hacia afuera. En España se han encontrado en Ontur (Albacete), en Ronda de Eresma (Segovia) y uno en Mérida, tallado con motivos reticulares y ovoideos, separados en frisos. En el s.IV son peculiares los cuencos decorados con cabujones, aplicados al exterior del vaso cuando aún está caliente el vidrio. Estos cabujones son gotas de vidrio de distinto color. Uno de ellos apareció en la necrópolis de Ronda de Eresma. También de esta época son las botellas globulares con círculos grabados en la paza, como el de Ontur (Albacete) o el del Museo de Mérida.

Cerámica

. Las más características de este período son las sigillata clara C (rosa bien decantada y de sonido casi metálico, barniz algo anaranjado, y superficie lisa y uniforme, paredes finas y decoración puede ser hecha en relieve) y la sigillata clara D (barniz más oscuro y fractura rugosa y no recta).

. Desde el s.III aparecen grandes fuentes con bordes algo exvasados y bases casi planas, con decoración estampada o en ruedecilla, desarrollándose en este último tipo el pie desde una forma de pequeño triángulo a una moldura de base baja combinada con un surco.

. En el curso del s.V vuelve a ponerse de moda el plato con pie, gradualmente eliminando los tipos de pie plano para convertirse en el tipo común del s.VI. El final del s.V ve también cómo surgen unos pequeños cuencos caracterizados por un pie alto, que suelen tener un motivo estampado en el centro del interior de la pieza, recodando al sello de un ceramista. Los bordes exvasados y afinados van siendo sustituidos por bordes vueltos redondeados. Las formas más tardías carecen de decoración.

A esta época también pertenecen los cuencos con borde recto exvasado con sellos rodados que recuerdan plumas. Aparecen primeramente hacia mediados del s.V y duran hasta mediados del s.VII. Este tipo, a mediados del s.VII se funde con la serie de los platos para producir una serie de recipientes de pie más bien alto, con decoración. Otro desarrollo conduce a un plato plano con un reborde y pie rudimentarios, decorado con una serie de líneas bruñidas.

. En cuanto a los temas decorativos son múltiples y variados. La decoración puede ser por ruedecilla, con temas sencillos o aplicados, como bestias salvajes (panteras, leones, jabalíes, osos, etc.). El pez y el delfín deben considerarse como temas netamente cristianos. Otros temas son los de angelillos pescando, la cabeza de Oceanus, cesto de frutas o monstruos marinos. Igualmente aparecen otros motivos con escenas del género, del ciclo de Hércules, Ganímedes y el águila, Ceres y Proserpina, así como escenas mitraicas y temas del ciclo del Antiguo Testamento.

. Igualmente hay decoración estampada, con temas de pétalos o de hojas de palmera en disposición radial. Aparecen diversos tipos de aves y de figuras humanas. En general es posible que estos temas tengan también un doble significado.

. Además de las sigillatas claras hay unas cerámicas denominadas naranja y gris paleocristiana, aquella oxidada y ésta reducida, que derivan tanto de las sudgálicas como de las claras. Su producción comienza entre mediados y el tercer cuarto del s.IV, debiendo continuar su producción hasta el s.VII. Sus formas presentan platos, fuentes y cuencos, cuya forma tiende a ser semiesférica. Decorativamente son cerámicas impresas con arcos enlazados, palmetas de bordes rectos, círculos, etc. Su producción continúa hasta el s.VII.



Compartir con tus amigos:
1   ...   4   5   6   7   8   9   10   11   12


La base de datos está protegida por derechos de autor ©psicolog.org 2017
enviar mensaje

enter | registro
    Página principal


subir archivos