Arqueología 2ª parte



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LEVANTE – BRONCE VALENCIANO (1.700-1.600 a.C.)

Enlaza en su origen con la etapa campaniforme y se caracteriza por material poco representativo. Presenta matices argáricos pero con elementos diferenciales.

Asentamientos

Poblados situados en cerros elevados y de difícil acceso, con defensas naturales y artificiales, murallas, torres y en ocasiones fosos, adaptándose al terreno. La preocupación por la defensa del poblado y del territorio de explotación económica debe relacionarse con un incremento demográfico, que se refleja en el aumento de los asentamientos en todas las zonas, y con la necesidad de asegurar el control de los recursos y defender las inversiones realizadas. Las casas son de planta rectangular generalmente, aunque también hay trapezoidal, oval o circular. El alzado es a base de piedra, adobe y tapial, y las techumbres vegetales. Existen algunos asentamientos en zonas llanas, sin defensas y muy pequeños. Las cuevas son escasas, hallándose en zonas montañosas del interior o en la región septentrional.

Poblados: Mas de Menente y Ereta del Pedregal.


Enterramientos

Los enterramientos se realizan en fosas, covachos naturales, cistas, pithoi, grietas y cuevas y el rito es el de inhumación primaria individual, doble, triple o múltiple, generalmente fuera del poblado. Los ajuares son pobres a base de cerámica, algún adorno o arma y raramente útiles.

Economía


La base económica fue la agricultura de regadío (trigo, cebada y leguminosas); la ganadería y la actividad pastoril (ovejas y cabras); la caza de jabalíes y conejos y la recolección de bellotas y algarrobas completarían la dieta alimenticia. En algunos puntos debió haber algo de metalurgia documentada por la aparición de moldes de fundición y crisoles.

Cerámica

Cerámica de pastas poco depuradas y mal cocida, generalmente lisa, aunque en la parte norte, hay decoraciones incisas, impresas, de cordones decorados y lisos y bordes decorados, así como acanaladuras, excisiones y boquique. Las formas son: cuencos, ollas, vasos, ovoides, globulares, carenados, geminados y con cazoleta, vasos polípodos, etc.
Cultura material

. los útiles más frecuentes son los dientes de hoz sobre hoja o lasca, cuchillos y sierras u hojas denticuladas, en piedra tallada; molederas, hachas, azuelas, alisadores, machacadores, mazas y morteros, moldes vivalvos de fundición en piedra pulimentada. Punzones, espátulas y agujas de hueso, pesas de telar, vasos coladores o queseras, cucharas y fichas en barro cocido, etc.

. armas: puntas de flecha con pedúnculo y aletas, en piedra tallada; brazaletes de arquero en piedra pulimentada; puñales de lengüeta, puntas de flecha de tipo Palmela y alabardas en metal.

. adornos: cuentas de collar de piedra, hueso, concha, cobre, oro y plata; colgantes en hueso, concha y oro; botones con perforación en V y brazaletes de hueso; así como brazaletes en cobre, oro y plata (escasos).



SUROESTE DE LA PENINSULA IBERICA/ANDALUCIA OCCIDENTAL


BRONCE MEDIO


. influencia argárica

. tradición funeraria en cistas, pero con la novedad de pequeños túmulos circulares. Posteriormente, desaparecen los túmulos de las cistas y aparecen las estelas alemtejanas, grabadas, que son lajas decoradas, que rebasarán los límites del Bronce Medio y continuarán con las estelas extremeñas en el Bronce Final.

. ajuares poco abundantes: puñales cortos con remache, hachas planas, punzones, espadas de hoja ancha y alabardas, etc. Las diferencias en los ajuares parecen testimoniar distinciones sociales.

. los poblados se sitúan en zonas llanas, sin defensas y con cabañas rectangulares con tejas de pizarra y un hogar. Actividad agrícola, ganadera y metalúrgica y tal vez pesquera, documentada por la aparición de anzuelos de cobre.



  • ANDALUCIA OCCIDENTAL

. casas de piedra y adobe rodeadas de muralla con bastiones circulares

. cerámica bruñida con decoración geométrica en ambas caras




MESETA SUR - LA MANCHA


BRONCE MEDIO

(1.400-1.300 a.C.)



Cultura de las Motillas dividida en varias facies: (inmediatamente anterior a Cogotas I)

  • FACIES CUEVAS (Cuenca y Madrid)

. grupos cazadores que siguen viviendo en cuevas que también sirvieron de necrópolis y santuario, con enterramientos en fosa y tinaja que practican una agricultura elemental.

. Cerámica típica del Bronce de la Mancha: lisa, incisa e impresa.



  • FACIES FONDOS DE CABAÑA (Valles del Tajo y Manzanares)

. hábitat en cabañas perecederas, de las que se conservan los hoyos, conocidos como “fondos de cabaña” que eran basureros o silos.

. cultura material pobre: algunas hoces en sílex, hachas y molinos de piedra pulimentada y crisoles, punzones de hueso y escaso metal.

. cerámica muy abundante: lisa, incisa, impresa y con decoración plástica.

. enterramientos en cuevas y tinajas escasas



  • FACIES MOTILLAS (Albacete y Ciudad Real)

. fueron usadas como lugar de habitación y actualmente son elevaciones artificiales con un diámetro de 50-150m. que encierran una estructura constituida por un torre central de planta cuadrada de hasta 6m. altura, en torno a la que se articulan varias líneas de murallas concéntricas. Las casas con zócalo de piedra y tapial se organizan en torno al recinto. Los poblados se ubican en las inmediaciones de cauces fluviales o zonas pantanosas con actividad agrícola y ganadera.

. enterramientos de inhumación individual en fosas ovales o rectangulares, a veces revestidas de lajas o mampostería y adosadas a los muros de las casas y murallas.

. Materiales: piezas dentadas sílex, azuelas de cuarzo, martillo de minería, punzones, cuentas de collar, pesas de telar de barro cocido, puntas de flecha de largo pedúnculo de cobre y puñal de cobre.

. cerámica con formas avanzadas: cuencos bajos y abiertos, vasos de carena baja y grandes vasijas carenadas. Está hecha a mano, espatulada o bruñida, y en general es lisa, con algunos mamelones y decoraciones impresas circulares hechas con caña de hueso, bordes digitados y ungulados y cordones.



  • FACIES MORRAS (Albacete, Ciudad Real y Madrid)

. yacimientos localizados en pequeñas elevaciones que dominan las vías de comunicación entre dichas provincias, con un sistema defensivo como el de las Motillas, con torre protegida de murallas

. cerámica lisa relacionada con las formas del Bronce Valenciano



  • FACIES CASTELLONES O ASENTAMIENTOS DE ALTURA

. poblados ubicados en altos cabezos que dominan los valles, con defensas naturales y artificiales, rodeados de extensas zonas cultivables aptas para el pastoreo que controlan las vías de comunicación circundantes. Las casas son de adobe o tapial con zócalos de mampostería. Recinto defensivo, con torres cuadrangulares y semicirculares.

. enterramientos muy variados: inhumación en fosas o grietas de las rocas, fosas revestidas de mampostería, tinajas, sepulturas con o sin pithoi.

. Cultural material en piedra pulimentada: dientes de hoz de sílex, hachas, molinos y brazaletes de arquero

. Armas metálicas: puntas de flecha con pedúnculo, punzones, cinceles, puñales triangulares.

. aparecen pesas de telar de barro

. adornos y objetos de uso personal: botones con perforación en V, colgantes de concha, piedra y hueso, zarcillos de cobre y brazaletes de plata.

. cerámica variada: grandes urnas de almacenamiento y enterramiento, copas de pie alto, cuencos, ollas, vasos con carenas, etc. Es lisa y también con bordes decorados, mamelones, cordones, relieves y surcos (Influencia de lo argárico, valenciano y Bronce del Sudoeste).




ISLAS BALEARES. EDAD DE BRONCE.

BRONCE PRETALAYÓTICO

2.000-1.700 a.C.



Anterior a la Edad de Bronce. Sería un Neolítico final o un Calcolítico. El bronce como metal de uso corriente no se conoce. Es un período que se desarrolla con retraso con respecto al Bronce Antiguo Peninsular, debido a la perduración del horizonte anterior.

Este período pretalayótico transcurre en las islas de Mallorca y Menorca durante el Bronce Antiguo y Medio (1.700-1.500 a.C.), fecha en la que se desarrolla el Talayótico I que coincide con el Bronce Final en la Península.

. relaciones comerciales con el Mediterráneo, llegando influjos del mediterráneo oriental, como la arquitectura.

. el hábitat es en abrigos y cuevas naturales, acondicionados, en ocasiones, con pequeños muros de mampostería o enlosados, pero, sobre todo, en las construcciones navetiformes que comienzan a construirse. Son de planta alargada o rectangular y rematada en un ábside, de un sólo piso, y con la puerta de entrada en el extremo opuesto al ábside. Los muros son espesos, en piedra, a veces dobles, y las cubiertas de ramas y barro. Generalmente forman poblados. También se utilizan cuevas artificiales.

. los enterramientos son en cuevas artificiales y también en dólmenes. El rito es de inhumación colectiva, con incineraciones parciales.

. cerámica poco cuidada: desde ocre claro a negro. La mayoría es lisa, pero también la hay con decoración hecha a base de cordones, impresiones, incisiones, digitaciones y bordes incisos, con formas de cuencos, vasos globulares, tinajas, vasos carenados parecidos a los argáricos.

. Utiles en hueso y marfil: punzones, espátulas, brazaletes de arquero, botones con perforación en V, cuentas de collar, peines con decoración incisa, colgantes de dientes de animales y conchas, etc.

. Ajuares: puñales triangulares con 3 y 4 remaches, puntas de flecha con pedúnculo y aletas, etc.









ISLAS BALEARES

BRONCE FINAL

El Bronce Final está representado por lo TALAYOTICO I. (1.500-800 a.C.)

. las construcciones dan nombre a este período, talayots, son torres de planta circular, oval o cuadrada, construidas adaptándose a la topografía del terreno, con alzados de mampostería y en forma troncocónica o troncopiramidal. La zona inferior de algunas de las torres es maciza, mientras que en otras hay una cámara, circular o cuadrangular, con corredor, construido con muros de grandes sillares al exterior y de menor tamaño al interior. Tienen puertas de acceso desde el exterior. A veces las cámaras presentan un pilar central macizo; las cubiertas son a base de losas planas, falsa cúpula e incluso madera. Algunos autores los consideran recintos defensivos y de vigilancia, otros como estructuras de carácter funerario o bien parte del hábitat.

. En MENORCA aparecen unas construcciones originales llamadas “salas hipóstilas”, cubiertas con losas planas y construidas por múltiples columnas.

. Navetas: recintos funerarios. Están hechas con aparejo ciclópeo y su planta es de herradura muy alargada, ovalada y circular, con el lado frontal recto en el que se abre la puerta de acceso que da a un corredor que comunica con la cámara. Es posible que alguna de las navetas fueran viviendas.

. Taulas: constan de un monolito vertical sobre el que se apoya otro horizontal. Tienen varias intepretaciones: mesas de sacrificio, columnas que sostienen la techumbre de un edificio, etc.

. En las 2 islas, también aparecen dólmenes y cuevas artificiales. En Menorca, las cuevas forman necrópolis, existiendo pequeñas hornacinas excavadas en la roca que servían para depositar urnas funerarias. Hay pozos excavados en las rocas a los que se baja por escaleras talladas.

. cerámica hecha a mano de color negruzco y pasta de mala calidad

. adornos: pectorales o gargantillas

. armas: espadas de empuñadura maciza con el nervio muy marcado, hachas planas hechas con moldes bivalvos, hachas de cubo, puntas de flecha triangulares, puntas de lanza con enmangue, etc.



TEMA 20

EL BRONCE FINAL

El Bronce Final representa en la Península Ibérica el último período de la Prehistoria. De hecho se le considera Protohistórico, ya que en él se dan una serie de transformaciones étnicas, culturales, económicas y sociales que darán lugar a los pueblos históricos. En esta etapa hay un mayor dinamismo cultural que en la etapa anterior y un aumento de los contactos inter y extrapeninsulares.

A finales del II milenio a.C. llegan a la Península Ibérica, distintas corrientes socioculturales, mediterráneas y continentales, que actúan sobre un sustrato indígena variado, y darán lugar a la creación de grupos culturales diversos en las áreas geográficas peninsulares:

1. Corriente Atlántica. Afecta al noroeste peninsular (Galicia y Asturias) y, en menor medida, a Extremadura, Andalucía occidental y Meseta. Su origen está en la Bretaña francesa, Irlanda e Islas Británicas. Trae nuevos tipos de armas y una nueva técnica metalúrgica muy desarrollada (aleación de cobre-estaño y plomo).

2. Influjos de Centroeuropa. Penetra por los Pirineos y afecta al noreste peninsular (Cataluña, valle del Ebro, Navarra, País Vasco, llegando hasta Albacete). Por estas vías llega a la Península la Cultura de los “Campos de Urnas”, que aporta cambios no sólo en la cultura material sino también lingüísticos y étnicos, generalizando el rito de la incineración y una metalurgia desarrollada.

3. Impactos procedentes del Mediterráneo. Comienzo de los primeros contactos directos desde el oriente del Mediterráneo, preludio de los influjos comerciales, fenicios y griegos. Traen cerámica de retícula bruñida y barniz rojo; estelas en los enterramientos; objetos como pinzas, fíbulas o instrumentos musicales y escritura. Su comercio y nuevas tecnologías (torno de alfarero y metalurgia del hierro) llegarán con mayor o menor rapidez a la Península Ibérica, siendo determinante para la formación de la Cultura Ibérica.



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Zona Levante y Sureste

Corriente

mediterranea


. Bronce Tardío o Argar C (1250-1100 a.C.), que sería exclusivo de la zona del sureste. Se identifica en el yacimiento de Fuente Alamo. Se detecta cerámica Cogotas I introducida por pastores nómadas.

. Bronce Final I (1.100-850 a.C.). Mayor dispersión de la población, aún hay influencias de Cogotas I y mayor influjo del Bronce Atlántico. Desaparece la cerámica argárica y se difunde la incineración. Los influjos son Mediterráneos y no de los Campos de Urnas.

. Bronce Final II (850-770 a.C.). Desaparece la influencia de Cogotas I y aumenta la de Andalucía occidental, que es el foco más potente, que se manifiesta en la cerámica pintada monocroma o bícroma con decoración bruñida. Aparecen las espadas de lengua de carpa.

. Bronce Final III (770/600 a.C.). Fase de valores orientalizantes, considerada preibérica, de transición a la Edad del Hierro, con introducción del torno y gran influencia fenicia.

. Hábitat: Poblados continuidad de los argáricos o en ocasiones, de nueva creación ubicados en sitios de fácil defensa. Viviendas de planta circular u oval, con zócalos de piedra y alzados de tapial, adobe y ramajes, generalmente enlucidos.

. Economía: agricultura de regadío; ganadería de ovejas y cabras; caza y pesca a pequeña escala son la base de su economía. Hay industria textil y poco desarrollo de la metalurgia, aunque destaca una importante orfebrería (cuencos de oro, botellas y oro y plata, brazaletes de oro, etc.). Tesoro de Villena o Tesoro del Cabezo Redondo.

. Materiales: puntas de flecha y punzones de hueso, dientes de hoz de sílex y molederas de piedra pulimentada, brazaletes de piedra y pesas de telar.

. Enterramientos: Pervivencia de las tradiciones indígenas e incorporación de elementos nuevos orientales, como son las estelas funerarias, donde se graba al difunto y una serie de objetos relacionados con él (guerrero con su escudo, espada, arco, carro de guerra, fíbulas, enemigos vencidos).

. Cerámica de retícula bruñida, pintada y de barniz rojizo. Formas: jarra de boca trilobulada de influencia fenicia y platos en cuyo fondo aparece la retícula bruñida, cuencos de carena elevada a modo de labio, vasos ovoides, cazuelas, botellas y vasos con fondos planos.


Zona noreste

Corriente

Centroeuropea


En la parte NORESTE surge el complejo fenómeno de los Campos de Urnas de influencia centroeuropea.

. El fenómeno de los Campos de Urnas se caracteriza por un nuevo rito funerario de incineración en urnas agrupadas en extensas necrópolis. Este cambio ritual se extendió por toda la Europa Central y a través del valle del Ródano y las llanuras del Languedoc, acabó penetrando en la Peninsula Ibérica y extendiéndose por Cataluña, el valle del Ebro y el norte del País Valenciano.

. Hábitat en cueva y pequeños poblados al aire libre, con evidente carácter agrícola.

. Cerámica: el modelo más característico son las urnas bitroncocónicas de perfil carenado y acanaladuras.

. Ya entrado el primer milenio se produce una evolución local y una expansión de esta cultura por todo el noreste, tal vez como consecuencia de un crecimiento demográfico. Hay muchos yacimientos y poblados más extensos. Esta expansión y la mezcla con el sustrato indígena dará lugar a diversos grupos locales:

. Ampurdán: Poblados de poca entidad de los que se han conservado básicamente los silos en llanuras cerealistas y cuevas en zonas montañosas. La necrópolis de Agullana con más de 500 sepulturas es muy representativa, con ajuares a base de cuchillos y navajas de afeitar para los hombres y agujas, fíbulas y fusayolas de telar para las mujeres.

. Centro y sur de Cataluña: Hábitats en llanura, de los que se conservan, sobre todo, los silos de almacenamiento (Poblado de El Molá). En los ajuares de las necrópolis se observa escasez de metal.

. Segre. Los poblados se ubican en cerros de fácil defensa que controlan el terreno circundante. Los enterramientos son en cistas y con túmulos y aparecen moldes de fundición de tipos locales que hacen pensar en una posible explotación de los recuros minerales del Pirineo.

. Bajo Aragón. Relacionado con el grupo anterior. Destaca la estructura de los poblados: viviendas rectangulares adosadas que se abren a una calle central. Las casas solían tener una división tripartita, que sugiere una especialización funcional de las estancias y tejados a una o dos aguas.




FACHADA ATLANTICA

El hábitat característico debió ser el castro. La organización interna de estos hábitats es desconocida. Debieron poseer sistemas defensivos tal vez a base de fosas y empalizadas y su interior lo ocuparían las viviendas, que debieron ser cabañas circulares, tal vez de adobe. Su distribución sería irregular, sin urbanismo alguno y su tamaño hace suponer que correspondan a núcleos unifamiliares que constituirían la base de la sociedad.

Las armas de bronce evidencian la existencia de una élite de guerreros, que probablemente controlaría también el excedente y el comercio del metal, especialmente oro y bronce.

Los aspectos religiosos son casi desconocidos pero se puede confirmar una continuidad en las creencias tradicionales. Tampoco se conocen enterramientos. Como caso excepcional se puede señalar un enterramiento en la Extremadura portuguesa, con dos inhumaciones en una sepultura de falsa cúpula, de inspiración dolménica y un ajuar constituido por una fíbula de codo, un peine de marfil, pinzas, etc. que evidencian contactos precoloniales.



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El denominado Bronce Atlántico es un complejo tecnológico y de cultura material, sobre todo bronce y orfebrería que se difunde por vía marítima y que afecta a toda la fachada atlántica y cantábrica de la Península desde el Golfo de Vizcaya hasta Cádiz, con focos destacados en las áreas minero-metalúrgicas y penetraciones hacia el interior.

. Una de estas áreas se sitúa en el Noroeste (Galicia y norte de Portugal) y puede considerarse como raíz de la cultura castreña.

. Otra área metalúrgica de gran actividad y personalidad se sitúa en Extremadura.

. Una tercera corresponde a la zona de Andalucía occidental (Huelva y Bajo Guadalquivir), lo cual explica las características intermedias entre los influjos atlánticos y mediterráneos que ofrece y que le dan una personalidad especial de la que arranca la tradición metalúrgica de la Cultura Tartésica.

. zona astur-cantábrica con penetración en toda la Meseta Norte.


Bronce Atlántico I

1250-1100 a.C.



Los primeros elementos de esta fase son escasos y aparecen dispersos.

. Hachas de talón macizas, sin anilla y casi sin decoración como la encontrada en Arroyomolinos (Jaén) (objeto importado porque en la Península Ibérica no han aparecido moldes)

. Torques de oro (pulseras abiertas y rematadas en bolas o figuras de carácter simbólico) con extremos ensanchados (Bodonal, Badajoz) que son muestras de la orfebrería irlandesa.


Bronce Atlántico II

1100-900 a.C.



Se caracteriza por un aumento cuantitativo de los hallazgos y una mayor variedad tipológica. El elemento atlántico gana terreno a lo indígena y aparecen todo tipo de objetos metálicos importados desde los talleres de toda la fachada atlántica europea, lo que indica unas relaciones comerciales muy intensas.

. Hachas de talón con una anilla (importadas) y hachas de talón con dos anillas laterales con nervio central, el tipo más característico del Bronce Final Atlántico de la Península Ibérica, pues se producen aquí.

. El elemento más característico de esta fase es la espada de hoja pistiliforme, que ofrece una hoja ancha y fuerte para tajar en forma de pez, que se estrecha hacia la empuñadura, de lengüeta, lo que da gran firmeza al enmangue. El prototipo de estas espadas tiene su origen en los Campos de Urnas centroeuropeos.

. Difusión de una nueva orfebrería, que se caracteriza por pesados torques, de hasta más de 2k. de oro macizo, con decoración geométrica a buril como los hallados en Berzocana. Su dispersión se centra en la zona entre el Sistema Central y el Guadiana, desde la Extremadura española al Atlántico.



Bronce Atlántico III

900 a 800 a.C.



. El elemento más representativo es la espada de lengua de carpa, de hoja muy larga de filos casi paralelos y punta estrecha, con empuñadura calada para facilitar el paso de los remaches.

. Puntas de lanza losángica, cuchillos o puñales largos de lengüeta sencilla perforada, hachas con dos anillas. También ofrece las primeras fíbulas (imperdibles o broches que sujetan el manto), copiando modelos de codo de tipo chipriota y siciliano, que evidencian los primeros contactos directos con el Mediterráneo oriental, tal vez con fenicios.

. Los tipos de objetos de bronce son cada vez más diversificados. Así aparecen calderos de chapas unidas con remaches (tipo Cabarceno), importados de Irlanda; los asadores y los ganchos de carne e, incluso, instrumentos especializados como gubias, cinceles, que denotan la total asimilación de la plena tecnología del Bronce Final.

. Torques y cuencos de oro batido con decoración geométrica que vinieron de Dinamarca.



Bronce Atlántico IV

800 a 700 a.C.



Se caracteriza por un tipo de espada cuya empuñadura tiene una especie de botón, es calada y con escotaduras en el arranque de la hoja.

Con posterioridad a esta Fase, el Bronce Atlántico sólo perdura cada vez más restringido hacia la zona del noroeste, donde desarrolla una metalurgia del bronce casi residual, con hachas de doble anilla, destacando como arma característica los puñales de antenas, con fuerte escotadura en la base de la hoja.








MESETA

BRONCE FINAL

MESETA NORTE. Esta etapa está representada por Cogotas I (1.400 a.C.)

. Es una cultura de marcado indigenismo que se presenta asociada al campaniforme tipo Ciempozuelos caracterizándose por un tipo de cerámica hecha a mano con decoración excisa, incisa y de boquique, técnica que consiste en hundir un punzón sobre la línea incisa. Recientes análisis han indicado que la temperatura de cocción no era muy elevada. La fabricación se realizaba a partir de barros locales, siendo la tendencia general el uso de hornos reductores o cerrados, que dan los tonos pardos y oscuros característicos de estas cerámicas. Las formas son bastante reiterativas: cuencos troncocónicos con borde más o menos recto, ollitas semiesféricas de perfil en S, vasos, jarras, etc.

. grupos de pastores de ovejas y vacas, con una agricultura cerealista bastante desarrollada.

. viven en cerros con defensas naturales y a veces, artificiales, en zonas fértiles, que responden a un afán defensivo y de control del territorio y de las vías de comunicación.

. Según el armamento, 3 fases:

- Final I (1200-1100 a.C.). Hachas de talón con una anilla (Beratón, Soria)

- Final II (1100-900 a.C.). Hachas de apéndices laterales que eran originarias de Oriente Medio. Esta fase se va enriqueciendo con las aportaciones y el desarrollo que alcanzaron los Campos de Urnas, documentado por las espadas de hoja pistiliforme.

- Final III (900-700 a.C.). Contactos con el suroeste peninsular, testimoniada por la aparición de objetos de gran difusión como la fíbula de codo tipo chipriota o las espadas de punta lengua de carpa, que se erige fósil director de esta fase, y que sustituyen a las espadas de hoja pistiliforme.

- A partir del 700 a.C. la metalurgia del Hierro se irá imponiendo, comenzando una nueva etapa (influencia Campos de Urnas)
MESETA SUR

. Recibe influencias de Cogotas I y del Bronce Atlántico por Extremadura

. aparecen los poblados llamados fondos de cabaña. Son agujeros cavados en el suelo arcilloso natural. Su finalidad más lógica sería la de obtener tierra para hacer el adobe o tapial de las cabañas y aprovechar el agujero, cubriéndolo de paja o esteras, como granero o depósito de cereal. Al quedar inutilizado como silo, el agujero se convertiría en basurero, rellenándose con los detritus del poblado circundante, lo que explica la gran cantidad de fragmentos cerámicos y restos de huesos que en ellos aparecen. La mayoría de los poblados parecen de tamaño mediano o reducido en la mayoría de los casos, pudiendo variar su emplazamiento al cabo de unos años, dada su escasa entidad y la ausencia de estructuras permanentes.

. Economía ganadera y agrícola. El metal es escaso.

. Se distinguen dos horizontes: Pantoja (antes del 1000 a.C.), paralelo al extremeño de Boquique y Ecce Homo (después del 1000 a.C.) con molduras, cuchillos y láminas de sílex. Hay cerámicas lisas, incisas de tipo campaniforme, excisas de Boquique, pellizcadas y pintadas.







ZONA SUROESTE O BRONCE FINAL TARTESICO o PERIODO GEOMÉTRICO (1200-750 a.C)

BRONCE FINAL

. Recibe influencias del Bronce Atlántico y del Mediterráneo Oriental.

. Hábitat: Poblados de cabañas redondas construidas con barro y elementos leñosos. El suelo es de tierra batida o apisonada. Indicios de murallas.

. Economía ganadera y agrícola e industria minero-metalúrgica y comercio.

. Aparición estelas funerarias. Se usaron rocas de diferentes tipos mediante grabado o cincelado. El dibujo es en general bastante torpe y desmañado. Suelen tener forma rectangular. Los motivos son: armas, carros con caballos, figuras humanas, instrumentos musicales. En las estelas se observa una cierta composición, no una mera acumulación de objetos sin orden ni concierto. Las estelas se agrupan en tres estilos en función de la iconografía. El más sencillo son aquellas que presentan como motivo central un escudo con una escotadura en V flanqueado por grandes espadas y largos lazos. El segundo tipo es el que además de lo anterior viene acompañado por otros elementos (carros, espejos) que se disponen normalmente rodeando al escudo. Un tercer tipo es aquel que presenta la figura humana que ocupa el lugar donde se sitúa el escudo. Junto a la figura humana se representan los mismos elementos anteriores, incluso algún elemento musical. El significado de las estelas parece responder al interés de una élite en remarcar su prestigio o de carácter funerario o como mojones para señalizar el territorio.

. Cerámica:


  • Cerámica Bruñida. Con pastas más o menos depuradas y tonos negruzcos, realizada con técnicas rudimentarias a mano o torno lento. Formas: cuencos y formas abiertas y vasos de fondo curvo. Dos tipos de decoraciones: tosca, mediante digitaciones, cordones ungulados y otros motivos y bruñida con formas geométricas.

  • Cerámica pintada. Las pastas son claras, de color beige o anaranjado por una cocción oxidante y previamente bruñidas las paredes se pintan motivos en rojo sobre la superficie exterior. Son de formas cerradas. Decoraciones geométricas.

TEMA 21

La I edad dEL HIERRO
Influencias exteriores. Tartessos. Campos de Urnas Tardíos. Otras áreas culturales.

A pesar de la tardía generalización del hierro en la Península Ibérica, la fundición de objetos en este metal es antigua. Conocida por los hititas, tras el colapso que provocan los Pueblos del Mar hacia el 1200 a.C., se extiende por el Mediterráneo. A la Península Ibérica llega hacia el s.VIII a.C. de la mano de colonizadores griegos y fenicios siguiendo la vía mediterránea, y pasa a las tierras del interior a partir del s.VII a.C.

El aprovechamiento del hierro, por las ventajas que éste tiene sobre el cobre o el bronce, supuso una serie de cambios en las culturas que lo adoptaron. Además de proporcionar una mayor dureza y resistencia a las herramientas, la gran abundancia de minerales de hierro en la corteza terrestre y su mayor difusión le convierten en una materia más accesible y económica. Después de una breve fase inicial en la que por su rareza fue considerado un elemento de valor, desbancó al bronce en la fabricación de herramientas y armas.

Las técnicas de obtención y trabajo del hierro son diferentes a las del cobre y bronce, lo que hizo necesario el desarrollo de tecnologías más complejas y especializadas. El primer problema a superar fue la reducción del mineral para conseguir el metal, ya que el hierro funde a una temperatura bastante más elevada que el cobre. Conseguir esa elevación de las temperaturas sólo fue posible a partir de la construcción de hornos con sistemas especiales de ventilación y con una mayor precisión para el control de la temperatura.

La forma de trabajar el metal es también diferente. Los objetos de cobre y bronce se fabrican normalmente por fundición, mediante el vertido del metal líquido en moldes, adquiriendo la forma de éstos al enfriarse; posteriormente, para un acabado final y para mejorar sus propiedades puede recibir técnicas complementarias como la forja en frío o en caliente, el recocido y el temple. El hierro, por el contrario, se trabaja en estado sólido, calentándolo al rojo para ablandarlo y procediendo a su forja en caliente, mediante golpes de martillo. Así se obtiene, poco a poco, con recalentamientos sucesivos, la forma final. Este sistema de trabajo requiere nuevas herramientas como fuelles, tenazas para sujetar el metal al rojo, yunques más resistentes, etcétera.

La I Edad de Hierro abarca desde mediados del s.VIII a.C. hasta comienzos del s.V a.C., fecha en la que se suele situar el paso de la Primera a la Segunda Edad del Hierro.

A los influjos centroeuropeos que penetran por los Pirineos y afectan al noreste peninsular (campos de urnas tardíos), llegando incluso hasta la Meseta, se unen los impactos procedentes del Mediterráneo Oriental: fenicios y griegos, sobre todo en el litoral levantino y Andalucía. Su comercio y nuevas tecnologías (torno de alfarero y metalurgia del hierro) llegarán con mayor o menor rapidez a la Península Ibérica, siendo determinantes para la formación de la Cultura Ibérica. No obstante, también hay que tener en cuenta la fuerte tradición indígena de la Península. Con estos tres elementos se desarrollarán, en diferentes áreas, períodos con personalidad propia. No obstante, hay que señalar que en la mayor parte de la península predominan todavía los objetos de bronce, y sólo en la fase siguiente se generaliza e impone.



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